Jesús A. Núñez

Cumbre nuclear anodina en Seúl

Por: | 27 de marzo de 2012

Entre el sueño de un mundo sin armas nucleares y la realidad de las más de 20.000 cabezas nucleares (entre las activas y las retiradas, pero no destruidas) en manos de nueve países, es fácil pronosticar que la II Cumbre sobre Seguridad Nuclear, clausurada hoy en Seúl, no pasará a la historia. Si se toma la declaración final como vara de medida para evaluar los resultados de la reunión de los representantes de 53 países y cuatro organizaciones internacionales, el balance final es realmente anodino. Y esto no puede satisfacer a nadie cuando se piensa que con ese arsenal es posible la eliminación de la especie humana del planeta y cuando se toma en consideración que la proliferación es una dinámica en ascenso, a la que también se han apuntado grupos no estatales crecientemente interesados en hacerse con esos ingenios por cualquier vía.

Poco añade en términos reales a la seguridad mundial las llamadas que recoge la citada declaración final a emplear uranio menos enriquecido o a aumentar la seguridad de las instalaciones civiles y militares contra el terrorismo nuclear. Más que lo que figura en dicho documento, destaca que:

-      No hay medidas vinculantes en los 13 párrafos de la declaración, ni siquiera en el tema del terrorismo nuclear, que se ha querido primar en la reunión como el más relevante.

-      Aunque Israel, India y Pakistán- tres reconocidas potencias nucleares- han estado presentes en la reunión, ninguno de ellos ha mostrado el más mínimo interés en suscribir el Tratado de No Proliferación (TNP) y someter sus instalaciones y arsenales a los ojos de la Agencia Internacional de la Energía Atómica.

-      Se ha omitido por completo cualquier referencia a la creación de una Zona Libre de Armas Nucleares en Oriente Medio, que ya en la reunión previa (EE UU, 2010) se había identificado como una necesidad imperiosa y como parte de la agenda para el encuentro de Seúl. Eso no solo afecta al controvertido programa iraní, sino mucho más claramente (en la medida en que se trata de una realidad insoslayable) a Israel, única potencia nuclear de la región.

-      No hay ninguna referencia a Corea del Norte- que había anunciado que lo interpretaría como una amenaza a su seguridad- en un momento en el que su nuevo mandatario juega simultáneamente a ofrecer un acuerdo para suspender su enriquecimiento de uranio y a anunciar el inminente lanzamiento de un satélite espacial. Ese lanzamiento (que esconde en realidad una nueva prueba de un misil balístico de largo alcance) es visto como una amenaza inaceptable por Tokio (que anuncia su intención de derribarlo, lo que podría provocar una represalia norcoreana) y Washington (que anuncia su intención de suspender la entrega de alimentos acordada el pasado 29 de febrero). El problema añadido es que resulta muy improbable que Pyongyang renuncie a efectuar el lanzamiento que se ha presentado ya a su pueblo como uno de los actos principales de conmemoración del centenario del nacimiento del fundador de la actual dinastía dirigente, Kim Il Sung.

-      Tampoco hay mención alguna a los problemas que plantea el empeño estadounidense y de la OTAN en establecer sendos escudos de defensa contra misiles balísticos en territorio básicamente europeo. Algo que Moscú ve con notable aprehensión y que puede tensar las relaciones entre los dos países que poseen el 95% de las cabezas nucleares existentes en nuestros días. Si no hay un entendimiento en este terreno, difícilmente habrá progresos en la reducción de los arsenales nucleares de ambas partes, tal como planteaba el propio Obama en su ya famoso discurso de Praga (2009).

-      Mientras tanto, ni China, ni Francia, ni Gran Bretaña quieren darse por enterados. Si en algo han reducido sus respectivos arsenales los dos últimos es fundamentalmente por motivos económicos; pero ninguno de ellos quiere verse comprometido en un proceso global de desarme (tal como exige el TNP).

Frente a la gravedad de estos temas, no es posible compensar la inquietud que provocan insistiendo en la importancia de que Ucrania se haya deshecho ya de todo el uranio enriquecido que acumulaba o de que Kazajstán haya eliminado los problemas que plantea las instalaciones de Semipalatinsk. Con eso no basta.

Hay 5 Comentarios

el control de EEUU sobre el desarrollo nuclear abarca todo el sistema, los recatores mediante el duopolio ; general electric y la westinghouse , y el ciclo de combustibles mediante las compañias petroliferas y el gobierno federal.

hablar hoy de pcion nuclear equivale en sustancia a orientarse hacia la construccion de centrales nucleares con tenos., americana. más del 80 por ciento de toda la demanda mundial acumulada hasta hoy es de reactores nucleares producidos en compañias de EEUU o bajo sus patentes

el monopolio del uranio, está en realidad dominado por el mismo poder economico, y politico de las grandes compañias petroliferas, casi todas con capital americano. estás compañias en toda la fase del ciclo del combustible nuclear. del mismo modo que historicamente han manipulado precios y disponibilidad del petroleo , asi hacen con el mismo tinlgado con el uranio.

Igual. Sigue siendo comparable a que las prostitutas quieran velar por la conducta moral de la Virgenes.

Me parece claro que Obama tiene la voluntad de poner de su parte para reducir los arsenales de su país, siempre que se haga de forma paralela con Rusia. Si la voluntad está, qué falta?

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Sobre el autor

Jesús A. Núñez es el Codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH, Madrid). Es, asimismo, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Pontificia Comillas (Madrid), y miembro del International Institute for Strategic Studies (IISS, Londres). Colabora habitualmente en El País y en otros medios.

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