Jesús A. Núñez

Diseñando el Afganistán postOTAN

Por: | 20 de diciembre de 2012

Por primera vez desde el inicio de la invasión estadounidense de Afganistán (octubre de 2001) se da a conocer que representantes de los talibán y de la Alianza del Norte, junto a enviados del gobierno de Hamid Karzai, han decidido reunirse públicamente. Con la Fondation pour la Recherche Stratégique como anfitriona, el encuentro de tres días comenzó el día 19 en una localidad cercana a París. Su intención no declarada es explorar un posible acuerdo de reparto del poder tras la prevista retirada de las fuerzas militares internacionales a finales de 2014.

A pesar del tiempo transcurrido no cabe imaginar que ambos actores hayan olvidado su abierta enemistad, en la medida que los talibán lograron expulsar de Kabul en 1996 a la Alianza del Norte- hasta arrinconarla en el valle del Panchir-, para imponer su régimen en alianza con Al Qaeda hasta que la maquinaria militar estadounidense logró colocar a Hamid Karzai como nuevo gobernante a partir del 22 de diciembre de 2001 y hasta hoy.

Un Karzai que ha terminado por ganarse la animadversión de ambos actores, lo que contribuye a explicar en buena parte este actual acercamiento. Por encima de eso, cuenta principalmente el interés mutuo por hacerse con toda (o la mayor parte) del poder que entienden que se va a repartir nuevamente en Afganistán tras el anunciado abandono del país por parte de la ISAF.

Aunque la inminente retirada de Karzai de la escena política- dado que no podrá presentarse a las elecciones presidenciales del próximo año- genera expectativas a ambos grupos de convertirse en los nuevos amos del país, también crea una mayor incertidumbre al no poder asegurarse la victoria en dichas elecciones, por muchas que sean sus tácticas para forzar a sus acólitos a votar por sus candidatos. Esa es también una enorme inquietud para la comunidad internacional, puesto que un nuevo presidente contrario a sus cálculos (que incluyen la permanencia de tropas estadounidenses más allá de 2014 en el marco de un acuerdo bilateral ya firmado) puede desbaratar los planes de Washington y otros gobiernos de garantizar una salida digna a las tropas internacionales y una estabilidad posterior que impida que Afganistán vuelva a convertirse en una amenaza.

La Alianza del Norte- mayoritariamente tayika, aunque con otras minorías representadas en su seno- gozó inicialmente de los favores internacionales, empleada como “carne de cañón” local contra los talibán y Al Qaeda-, pero se volvió a disgregar posteriormente en medio de peleas internas y marginación por parte de Karzai. Desde entonces no ha logrado recuperar su fuerza originaria- cuando era comandada por el legendario comandante Shah Masud, asesinado el 9 de septiembre de 2001 por elementos afines a los talibán- y no resulta fácil que lo logre si se tiene en cuenta las innumerables rencillas y traiciones mutuas entre sus líderes- unos convertidos hoy en “señores de la guerra” y otros todavía aferrados al débil sistema de poder creado en torno a Karzai.

Por su parte, los talibán solo cuentan con sus armas para tratar de recabar apoyos suficientes para volver a tocar poder. No han desarrollado- a diferencia de grupos como Hezbolá o Hamas- una labor social organizada que les permita ganarse las simpatías de la población. Por el contrario, han cultivado una imagen que provoca rechazo en gran medida entre la población afgana, y solo a través del temor (y del dinero que manejan a partir de los beneficios que les reporta el narcotráfico) consiguen apoyos. Aunque últimamente se empeñan en mostrar su alejamiento de Al Qaeda, todavía no han logrado su reconocimiento como actor político (hoy están en las litas de organizaciones terroristas). Necesitan además crear un movimiento político unificado que pueda competir por el poder en la escena electoral, algo difícil de lograr en el corto plazo que resta hasta las elecciones de 2013.

La reunión en suelo francés sigue a otras secretas que se han producido hasta ahora y, a buen seguro, tendrán continuidad a corto plazo dado que ninguno de los asistentes tiene garantías para quedarse con toda la tarta. Mientras tanto, seguirá la violencia- tratando de llegar en posición de fuerza a la mesa de negociaciones-, sin que ninguno de ellos tenga especial interés en que la democracia o el respeto de los derechos humanos sean temas de la agenda.

Hay 5 Comentarios

Antes y despues de OTAN Afghanistán sigue siendo un pastel político de imposible digestión. En el siglo XIX le provocó diarreas al imperio inglés, en el siglo XX le produjo asma al imperio ruso, y en el siglo XXI inoculò el sida al imperio americano. Afghanistán es una zona estratégica en Asia Central, a poca distancia de Rusia, China e India, una zona que todos los imperios quieren controlar, con fines no solo militares sino también con fines económicos (tiene grandes reservas de minerales y es el mayor productor de opio del mundo). Dice el antiguo proverbio que el que siembra vientos recoge tempestades. En fin, es una presa que nadie ha podido cazar.

No te dejes manipular e influenciar con la version que te cuentan. No le sigas el juego a quien, con mensajes de miedo, intentan hacerte ver que se mejorara, cuando la realidad produce todo lo contrario. Hay solucion, pero no la esperes de quien, aposentado en el poder, solo pretende ganar tiempo para consolidar su situacion. A ti solo te necesita cuando hay elecciones, no le importas lo mas mínimo, una vez celebradas. Formate tu propia opinión, entra en el blog y lee. Recomendado Revolucion Financiera. Feliz Navidad. http://fraesma.blogspot.com

Como el señor Peregil censura los comentarios me veo en la obligación de publicar en otros blogs, donde sus propietarios son permiten de la libertad de expresión es la Carta que Ávila, director de la película "Infancia Clandestina" mandó al director de "El País" a raíz de la manipulación que hace uno de sus corresponsales en Argentina:

Carta:
"Sr. Director escribo por la Nota que escribió su representante en Argentina, el Sr. Peregil, que habla acerca de mi película “Infancia Clandestina”. Se supone que tengo solo 200 palabras para contestar lo que el periodista pudo decidir su extensión. No es justo para mi derecho a réplica porque la visibilidad que tendrá esta carta será en una sección que no pertenece a la sección cultura. Por esta a razón me explayaré lo que crea conveniente y de esa manera espero poder llegar a cierta justicia en la comunicación de mi respuesta.

En la Argentina se viven momentos donde el periodismo tuvo que asumir su ideología ante el análisis constante del discurso mediático por parte de la comunidad y de los propios medios. Es interesante saber que el periodismo, en mi país (Argentina), ya asume abiertamente en casi todos los medios (a algunos les falta clarificar su discurso) su postura ideológica. Eso sincera el discurso y los intereses de cada uno de quien expone ideas y análisis personales y no Verdades. Una frase que se está erradicando es que el periodismo es objetivo; en mi país ya se sabe que no es posible. Es de una ingenuidad notable a esta altura de la historia y del siglo creerlo. Por eso mi frase: "la pretensión de objetividad por parte de cualquier persona es una acto de soberbia".

Parto desde esta base para hablar que la nota referida es más una postura ideológica que un análisis de situación o en su defecto es un análisis ideológico.
Comparar a Montoneros con ETA es de una ingenuidad y simplificación digno de alguien que no sabe, que no quiere saber o que manipula la historia para hacerla propia y construir su sentido dialéctico. Estamos acostumbrados a que eso suceda en mi país y también nos hemos acostumbrado a desnudar la construcción de sentido del discurso mediático.
Pero en España, me he encontrado con que aun los medios cuentan con esa cuota de "credibilidad" asociada a La VERDAD. Por eso la necesidad de dar mi opinión acerca de semejante noticia asociada al estreno de mi película.

No sabía lo que era Hipercor, y al enterarme que fue un atentado en plena democracia, me da la razón del análisis errático y manipulador. Montoneros se formo en dictadura (1970) y fue aniquilado por la última dictadura. Nunca ejerció esto en democracia. Puedo agregar además que nadie de los sobrevivientes hoy en día se le ocurriría, ni se le ocurrió en democracia, levantar las armas para construir el país. La defensa de la democracia y las ideas fue el motivo de su lucha.

Contextualizar la historia:
Desde la Escuela de las Américas financiado por EE.UU. se implementó el llamado Plan Cóndor desde la década del 60 y que propulso TODAS las dictaduras y masacres generadas en mi continente desde 1960 hasta 1990. De eso se olvida el Sr. Peregil de tomarlo como punto de partida en su pobre análisis histórico. Acaso se olvida de decir que para aniquilar "democráticamente" el mal llamado comunismo (en Argentina eran de diversas tendencias políticas y la más importante fue peronista que con el comunismo no tenía nada que ver) por EE.UU. se apoyó y gesto directamente las dictaduras antidemocráticas de América Latina. ¿Sería posible asumir públicamente esto por este señor?

Este nivel de violencia en aquella época en mi continente fue el disparador para que estallara la violencia. ¿Quién resiste que lo golpeen sin reaccionar y defenderse?

A diferencia de lo que se plantea en la nota, afortunadamente la película ha generado mucho debate y replanteos históricos, no en un sector de la población sino en un amplio y variado espectro social y etario. Y de eso se trata, ¿no? Quizás no le guste a este Sr. las consecuencias que abrió el debate en la Argentina y por eso esa necesidad de asociar (manipular) en España a la película con un discurso y un debate errado para que no florezca el mismo debate que surgió en mi país.

En su perfil de Twitter dice Estudiante de Peronismo. Es bueno saber que asume esa deficiencia, porque aún le falta mucho por aprender.

Saludos,
Benjamín Ávila.
PD. Pido disculpas al propietario del blog, pero Francisco Peregil no sólo manipula la información sino que censura los comentarios que no le son propicios.

¿Post Otan? creo que lo que se discute detras de la puerta es la salida pacífica de sus tropas, trazar el futuro de Afganistán es imposible, nadie dejó huella por allí, ni Alejandro con los macedonios, ni los partos, los ingleses o los rusos o los norteamericanos, habrá que resignarse a leer sobre las mutilaciones y las muertes a pedradas especialmente contra las mujeres. sospecho que los chinos tal vez dentro de 15 o 20 años se decidan a invadirlos en aras del libre comercio gobal, si llegan con un millon de soldados los talibanes los sacarán sin ningun problema pero si trasladan 15 o 20 millones de chinos empobrecidos a esas montañas tal vez se elimine el problema pero eso ya es caer en la ciencia ficción histórica, sería mejor dejarlos en paz, es su cultura y modo de vivir.

Todavía sigo pensando y estoy convencido que la razón por la que se atacó Afganistan fue el control de la producción de opio por parte de EEUU pero nadie habla de ello.

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Sobre el autor

Jesús A. Núñez es el Codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH, Madrid). Es, asimismo, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Pontificia Comillas (Madrid), y miembro del International Institute for Strategic Studies (IISS, Londres). Colabora habitualmente en El País y en otros medios.

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