Jesús A. Núñez

Embrollada madeja sirio-israelí

Por: | 14 de mayo de 2013

Desde la lógica bélica que hoy impera en Siria tiene sentido que el régimen trate de hacer pasar los recientes ataques aéreos israelíes sobre su territorio como una muestra inequívoca de que Tel Aviv ha decidido implicarse directamente en el conflicto, tomando partido a favor de los rebeldes. Pretende así fragmentar aún más a sus opositores, identificándolos como instrumentos del deseo sionista por destruir a los árabes. Asimismo, aspira a recuperar apoyos sociales sensibilizados ante lo que muestra como un enemigo común que intenta sacar provecho de la crisis interna (machaconamente presentada como una lucha contra el terrorismo yihadista).

Pero desde esa misma lógica resulta insostenible el argumento, dado que Israel solo ha actuado en defensa de sus propios intereses, tratando de evitar que se cruce una línea roja que considera prohibitiva: el reforzamiento militar de Hezbolá haciéndose con misiles que le permitan afectar a instalaciones y centros neurálgicos israelíes (de población, pero también productivos y militares). Eso es lo que viene haciendo ya como mínimo desde enero- cuando destruyó un convoy que previsiblemente transportaba misiles tierra-aire SA-17- y eso es lo que ha vuelto a repetir a principios de este mes- en el ataque a instalaciones del aeropuerto internacional de Damasco y a instalaciones militares cerca de Jamraya. El objetivo en este reciente caso eran los misiles tierra-tierra M-600- prácticamente idénticos a los iraníes al Fateh-110, de combustible sólido, con capacidad para colocar con alta precisión una cabeza de hasta 500kg. a unos 300km. de distancia desde una plataforma móvil. Unos ingenios que harían de Hezbolá una amenaza de orden superior a la que ya representa actualmente como el actor más poderoso de Líbano, tanto en el terreno político- como se acaba de evidenciar con la forzada dimisión del primer ministro Najib Mikati- como en el militar- con cohetería y misiles que superan los 10.000 y un reforzado volumen de combatientes que también superan de largo esa cantidad.

Dicho de otro modo, Israel no tiene la intención de alinearse con ninguno de los bandos sirios enfrentados. Ha vivido cómodamente durante más de cuarenta años con un régimen que ha aceptado sin remedio el statu quo impuesto tras la ocupación del Golán y no desea en modo alguno fomentar a unos rebeldes que, si llegan a imponerse al dictador, muy pronto acabarán creándole serios problemas. Visto así, lo que Israel prefiere- como mal menor- es la perpetuación del conflicto sirio, entendiendo que eso se traduce progresivamente en el debilitamiento de todos los actores implicados (no solo los sirios sino también, y sobre todo, Irán). Ataques como los realizados hasta ahora (que probablemente se repetirán en el futuro) responden, por tanto, a la idea de impedir a toda costa que Hezbolá siga alimentándose de lo que Teherán les suministra y de lo que Damasco quiera traspasarle.

Cuenta para ello con el convencimiento, confirmado por los hechos, de que las bravatas de Bachar el Asad (en el sentido de que cualquier acción militar israelí será contestada de inmediato) siempre se han quedado en meras palabras. Hoy, sumido en una lucha por la supervivencia del clan alauí, el Asad no puede permitirse abrir un nuevo frente contra Israel. Es más, en lo que va de año incluso ha tenido que retirar tropas próximas al ocupado Golán para emplearlas en otros frentes internos mucho más activos. Hacerlo le supondría, además, arriesgarse a perder el principal elemento que le está permitiendo mantener el pulso contra los rebeldes: su fuerza aérea. Una señal adicional de la indisimulada aversión del régimen (pero también de Hezbolá) a asumir el riesgo a enfrentarse frontalmente con la maquinaria militar israelí ha sido el tratamiento mediático que han dado a los ataques recibidos. Ambos han optado por negar que dichos ataques se hayan producido, para no verse ante la tesitura que estar a la altura de sus balandronadas.

Por su parte, Irán tampoco quiere “quemar” prematuramente una baza tan notable como Hezbolá, por si tiene que emplearla el día de mañana como una baza de retorsión directa ante un ataque israelí. Es sobradamente conocido que combatientes del Partido de Dios libanés- estimados por algunas fuentes en unos 7.500- están ya echando una mano a las fuerzas leales al régimen sirio, junto a elementos del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica iraní. Eso evidencia que para Teherán es importante mantener al menos un pie en Siria, pensando en su objetivo de ampliar su radio de influencia desde el Golfo hasta el Mediterráneo, pero sin llegar al extremo que agotar todas sus cartas en ese escenario.

Mientras tanto, si se confirma lo apuntado por la comisión internacional de la que forma parte la renombrada jurista Carla del Ponte- en el sentido de que los ataques con armas químicas contra población civil siria no habrían sido efectuado por el régimen sino por grupos rebeldes-, cabría preguntarse si esos grupos violentos no están dispuestos a todo con tal de provocar una intervención militar internacional.

Hay 3 Comentarios

Me ha gustado mucho.
Estoy segura de que muchos ciudadanos se sentirán muy tristes e impotentes ante la barbarie que asola y aniquila a los sirios. En este sentido me gustaría que se aportase más información sobre el papel de Rusia en este conflicto.

Le envio un articulo de un especialista en medio oriente que coincide con su analisis....

"Diez punto para pensar tras el ataque israelí a Damasco" por General (r) Amos Yadlin
Menos de una semana ha pasado desde los ataques en la zona de Damasco que, de acuerdo a las fuentes norteamericanas, han destruido misiles modernos tierra-tierra modelo "Fataj 110", que iban camino desde Irán hacia el Hezbollah en el Líbano. Tras haberse esparcido el humo parecía ser que se ha impuesto la contención, no se ha producido una reacción inmediata por parte de Siria o del Hezbollah y, por lo tanto, podemos señalar una primera serie de conclusiones, aunque definitivamente es posible que todavía estemos en el medio de una crisis más amplia también desde el punto de vista de la posibilidad de una respuesta tardía y, en especial, frente a la posibilidad de una continuación en la violación de las líneas rojas y la consecuente posibilidad de nuevos ataques, lo que podría provocar una escalada en el frente norte. El presente artículo supone, de acuerdo a publicaciones en el extranjero, que el ataque en Damasco fue realizado por Israel.
1. Debemos comprender que Israel actuó por primera vez, en la última década, contra las rutas de suministro de Hezbollah, operadas por Irán y Siria. Assad padre había restringido, hasta el año 2000, el suministro de armas a Hezbollah y las armas más importantes que les había proporcionado, o que le permitió a los iraníes entregar, eran cohetes Katyusha de corto alcance. Bashar (su hijo), sin embargo, rompió todos los límites proporcionando al Hezbollah, con la financiación de Irán, de armas modernas y de avanzada. La financiación, el conocimiento y la formación, en su mayoría, proceden desde Teherán mientras que los sistemas de armas son en parte iraníes, otros se producen en Siria (diferentes cohetes o los misiles M-600 que son la versión siria del modelo Fataj 110) mientras que otras armas provienen de Rusia. Las armas transferidas desde Irán llegaban al aeropuerto internacional de Damasco y de allí al Líbano. Aunque la Resolución del Consejo de Seguridad 1701 de 2006 prohíbe el suministro de armas al Líbano desde un gobierno que no sea el libanés, lo cierto es que Israel no ha actuado en el pasado contra estos envíos, probablemente debido a un cálculo beneficios-costos y, en especial, debido a la comprensión de que existía una posibilidad alta de escalada contra Siria (con la que se tiene una frontera tranquila durante las últimas décadas) y contra el Hezbollah por lo que los beneficios no justificaban dicha acción. Sin embargo, cuando se hizo evidente, para finales de la última década, que se habían resquebrajado todas las barreras en la transferencia de armas para el Hezbollah, Israel definió cuatro sistemas de armas frente a las cuales se debería actuar para detener que llegasen al Hezbollah incluso a riesgo de sufrir una escalada: Se tratan de sistemas de defensa aérea avanzados, misiles tierra-tierra de largo alcance, misiles costa-mar Yejunat y armas químicas.

2. La acción israelí exige una capacidad de inteligencia y operativa impresionante, una penetración en los secretos de la inteligencia iraní y del Hezbollah y un ataque en una región protegida por los sistemas de defensa aéreos más densos y avanzados del mundo. En estos momentos parecía ser que las evaluaciones de la inteligencia y los estrategas israelíes sobre una posible respuesta enemiga, eran correctas. El riesgo calculado tomado por Israel ha sido correcto. Parecería ser que la suposición israelí sobre que existe una fuerte disuasión contra todos los jugadores en una situación en la que los sirios, Hezbollah e Irán tienen diferentes prioridades por lo que no se arriesgarían a una confrontación militar inmediatamente, dicha suposición era correcta. Israel también ha adoptado política que ha demostrado su validez en 2007 y 2008, ya que no asumió la responsabilidad de la operación y le brindó la posibilidad al atacado de un "margen de negación". Además, los objetivos atacados no eran activos sirios lo que le facilitaba a los sirios el contener el daño. Asimismo, el ataque no se realizó en suelo iraní o libanés por lo que estos dos jugadores "el suplidor" y "el cliente" de los sistemas armamentísticos podían sentirse exentos para responder inmediatamente.

3. Es importante comprender que cada uno de estos enemigos de Israel está centrado y actúa frente a desafíos que les son más importantes, en estos momentos, que reaccionar ante un ataque israelí. El régimen sirio combate para salvar su vida frente a la oposición interna que ya domina el 50% del territorio sirio. Durante el último mes el régimen ha logrado victorias frente a las fuerzas armadas por lo que prefiere inteligentemente conservar el enfrentamiento como una disputa interna en donde posee una superioridad militar estructural frente a los rebeldes por lo que no está muy interesado en perder estas ventajas. La intervención extranjera y un enfrentamiento con Israel son opciones muy peligrosas para un régimen que podría desmoronarse. Hezbollah también prefiere anteponer la supervivencia del régimen sirio, que sirve como puente hacia Irán y que es su retaguardia estratégica. Sus combatientes (de Hezbollah) intervienen en los combates en Siria por lo que abrir un frente suplementario frente a Israel no es una opción atractiva para ésta organización que también perjudicaría su legitimidad dentro del Líbano, una legitimidad que ya se ha resquebrajado desde que se descubrió el papel jugado por Hezbollah en el asesinato de Hariri, y también desde que provocó una guerra con Israel en 2006 y ahora al apoyar activamente al régimen de Assad. Además, a los iraníes les cuesta responder ya que nunca han confesado que proporcionan armas avanzadas al Hezbollah, la supervivencia del régimen de Assad les es muy importante y, por sobre todo, ellos están interesados en proteger su programa nuclear militar como un interés supremo manteniendo al Hezbollah como su brazo reaccionario en caso que su programa nuclear sea atacado.

4. Sin embargo, hay que recordar, que también si no se produce una respuesta inmediata y masiva, Hezbollah, Irán y de vez en cuando también Siria, han demostrado, muchas veces, mucha paciencia y mantienen una "cuenta abierta" por lo que escogen una respuesta tardía siendo que prefieren que dicha respuesta sea lejos de la arena local que es donde se arriesgan a una escalada y es allí (en la región) en donde Israel tiene buenas capacidades defensivas. Otro tipo de respuesta pasa por operar organizaciones terroristas pequeñas o la realización de una acción limitada en el frente israelí-libanés-sirio sin asumir la responsabilidad por dicha acción. Israel podría contener acciones de este tipo sin responder, debido a que el ataque israelí que comenzó este ciclo de respuestas fue muy exitoso y siempre cuando el precio no comprometa la continuación de esta escalada.

5. El ataque israelí goza de una amplia legitimidad relativa, comenzando por el reconocimiento de occidente que se trata de un ataque en concordancia con la defensa propia (Presidente Obama), y también por la alegría demostrada por los regímenes sunitas al ver el sufrimiento del régimen sirio, el iraní y por Hezbollah. La amplia satisfacción demostrada en el golfo y en Arabia Saudita fue difícil de esconder, incluso países como Egipto y Jordania cumplieron con lo que se esperaba condenando diplomáticamente en la arena internacional y de la boca para afuera. El ataque al eje radical, a todos sus miembros, un eje ocupado durante estos días en masacrar civiles sirios en cantidades de decenas de miles, es un ataque legítimo como nunca antes lo ha sido. Sin embargo es importante prestar atención que Israel no ha intervenido en la guerra civil y traslado un mensaje a Siria en donde explicaba que no tenía intención de situarse junto a la oposición en contra del régimen. Israel no ha atacado directamente sistemas armamentísticos sirios sino solamente del Hezbollah e Irán que ponen en peligro su seguridad.

6. Desde la perspectiva norteamericana, Israel no solicitó "luz verde" de los Estados Unidos para realizar este ataque. Sin embargo el nivel de coordinación y de entendimiento estratégico entre los países es muy alto por lo que no hay dudas que cada lado clarifico los intereses esenciales al otro lado, describiendo las razones que comprometerían una acción, los marcos del ataque y sus limitaciones. Hay quienes afirman que Israel, en esta acción, intenta empujar a los Estados Unidos a intervenir en Siria pero se trata de un argumento infundado. Israel, como hemos dicho, ha actuado en contra de intereses iraníes y del Hezbollah en Siria debido a que éstos ponen en peligro su seguridad directamente. Más aún, no hay una confirmación contrastada a las informaciones sobre decenas de heridos entre las fuerzas de elite del régimen. Es necesario agregar que los críticos al presidente Obama pueden ahora señalar la acción israelí como un ejemplo de una reacción efectiva ante la violación de líneas rojas, señalando la debilidad del argumento que se escucha desde la OTAN y el Pentágono por el cual el sistema de defensa aérea sirio es considerablemente más fuerte que el Libio o el irakí.

7. Desde la perspectiva rusa: los rusos y no los iraníes son los suplidores de dos de los cuatro sistemas calificados como "línea roja": el sistema de defensa aéreo de avanzada como el SA-17 o el misil costa-mar de avanzada "Yejunat". Si estos sistemas rusos, que fueron entregados a Siria bajo el compromiso que no serían entregados para su uso final a otras organizaciones, hubiesen sido atacados en suelo libanés, los rusos se hubiesen enfrentado a una gran vergüenza. Entre los peligros de un ataque en Siria, podemos enumerar la posibilidad de que los rusos, que no han apoyado el ataque, ahora exporten a Siria sistemas defensivos aéreos de largo alcance como el S-300.

8. Uno de los argumentos en contra del ataque en Siria afirma que parten de los sistemas armamentísticos que forman parte de la línea roja ya han sido entregados, por lo visto, al Hezbollah aunque aquí las cantidades son el punto importante. Misiles de largo alcance no se cuentan por miles y seguramente tampoco por decenas de miles. Cuando hablamos de números con muchos ceros o si hablamos de números pequeños, observamos una importancia en la reducción al mínimo en el número de misiles en manos del enemigo. De acuerdo a lo comprobado durante la última operación en contra del Hamás en Gaza, "Pilares defensivos", un importante número de misiles enemigos fueron destruidos antes de que fuesen disparados y otra parte fueron destruidos por el sistema defensivo anti misilístico. Un gran número de misiles en manos del enemigo obligan a una multiplicación de los sistemas de defensa anti misilísticos israelíes mientras que Hezbollah disfrutaría de una mayor capacidad de resistencia. Lo que ha sido atacado en Siria facilitará la futura campaña contra Hezbollah. También los costos futuros de reiniciar las rutas de contrabando imponen una carga logística, operacional y de inteligencia para Irán y Hezbollah por lo que se ralentizará el ritmo de afianzamiento de su poder y fuerza.

9. ¿Cuál es la influencia del ataque en Siria en relación al enfrentamiento con Irán? hay dos escuelas estratégicas sobre el enfrentamiento ante la amenaza nuclear iraní: la primera argumenta "Ante todo Irán" en donde todas las preferencias y los medios son dedicados a este esfuerzo estando dispuestos a pagar un costo estratégico en otros escenarios. La otra escuela afirma que "Ante todo Siria y Hezbollah" suponiendo y considerando que es posible disuadir a Irán demostrándole la decisión y las capacidades israelíes frente al cruce de las líneas rojas y debilitando la capacidad de respuesta iraní golpeando a sus aliados que son sus fuerzas armadas de vanguardia. No está claro si estas consideraciones estratégicas amplias han sido sopesadas en el proceso anterior al ataque pero, de facto, a consecuencia de la acción en Siria, la visión de los defensores de la segunda escuela parece haberse impuesto, por lo que nos queda por ver si Irán ha comprendido el mensaje acerca de la decisión de Israel por un lado, frente a la debilidad demostrada por los aliados de Irán, por contrapartida.

10. A modo de conclusión, es posible suponer que existen altas posibilidades que el ataque no ha concluido, no desde el punto de vista táctico y tampoco desde lo estratégico. A corto plazo, es imprescindible mantener un alto nivel de atención a las posibilidades de un "cierre de cuentas" que se manifieste en una respuesta limitada o tardía, tanto en el frente norte como en la arena internacional. Estratégicamente hablando, los gobernantes en Israel deberán, en el futuro, decidir si continúan actuando frente al reforzamiento del Hezbollah con sistemas armamentísticos críticos y de avanzada. Cuando Israel considere la siguiente acción deberá considerar en el marco estratégico si las condiciones siguen permitiendo una libertad de acción de bajo riesgo para Israel o si bien la acumulación de eventos conducirá inevitablemente a una escalada involuntaria. La suposición sobre la relativa libertad de acción es una ilusión ya que se trata de una propiedad biodegradable. La suposición indicativa que si dos veces no hubo respuesta (del enemigo), y por lo tanto también así será la próxima vez, puede llegar a demostrarse como un error. Existe una presión acumulativa en el liderazgo del otro lado para responder, la presión puede llevarlos a un punto de quiebre con una dura respuesta tras la cual podría producirse una peligrosa escalada.

Excelente analisis Senor. Muy poco comun en un diario como El Pais cuando se trata del medio oriente. Un saludo respetuoso

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Sobre el autor

Jesús A. Núñez es el Codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH, Madrid). Es, asimismo, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Pontificia Comillas (Madrid), y miembro del International Institute for Strategic Studies (IISS, Londres). Colabora habitualmente en El País y en otros medios.

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