Jesús A. Núñez

Una nueva (¿última?) oportunidad para Irán

Por: | 29 de agosto de 2013

Extramundifoto

Aunque durante el mes que ahora termina el foco mediático ha estado centrado en Egipto y en Siria, desde el pasado día 4 Irán está iniciando una nueva etapa que pretende dejar atrás su imagen de paria internacional y remontar una crisis que está dañando seriamente a la mayoría de su población. Nada asegura, sin embargo, que lo que ahora arranca no termine por arruinar definitivamente sus opciones para dejar de ser visto como una amenaza a la seguridad internacional y como un régimen tiránico para su propia gente. En buena medida eso va a depender de la gestión que haga el nuevo presidente iraní, Hasan Rohani, sin olvidar en ningún caso que la referencia última es Ali Jamenei, en su calidad de líder supremo.

Un buen punto de partida para vislumbrar lo que pueda suceder es recordar que entre ambos dignatarios, clérigos de alto nivel y leales a un modelo al que llevan sirviendo desde hace décadas, existe una amistad personal que ha superado muchas pruebas. Esto hace suponer que ambos remarán en principio en la misma dirección, conscientes de la necesidad de atender simultáneamente al frente interno- ante las crecientes demandas de la población (sobre todo económicas, pero también sociopolíticas)- y al externo- desactivando una dinámica que se ha traducido en cuatro rondas de sanciones que repercuten negativamente en su sueño de liderazgo regional y en su margen de maniobra para salir de la crisis que le afecta desde hace años. Su condición de hombre del régimen y su cercanía a Jamenei descartan ya no solo cualquier hipótesis de movimiento de acoso y derribo del modelo que les ha aupado a ambos a su posición actual, sino incluso de reforma sustancial de las bases de un modelo que busca asentar a Irán como la referencia fundamental de Oriente Medio.

Rohani cuenta de partida con un apreciable margen de maniobra, avalado por su victoria en las urnas. Pero también sabe que eso se puede agotar rápidamente si la población no percibe cambios positivos a muy corto plazo en su deteriorado nivel de vida. Más allá de esa momentánea fortaleza, todo lo demás, será una carrera de obstáculos. Los más inmediatos proceden de dentro del propio sistema. A fin de cuentas, él no es más que el primer funcionario de un sistema en el que los elementos más conservadores (incluyendo a los poderosos pasdaran) han logrado indiscutibles posiciones de ventaja sobre cualquiera que desee abrir nuevos espacios al debate público o moderar las posiciones que Irán mantiene en el exterior.

Ese contexto nacional debe ser tenido muy en cuenta por quienes desde fuera pretenden desactivar los riesgos de un Irán nuclear y promotor de actores que cuestionan el statu quo actual (desde el Hezbolá libanés, al Hamas palestino, pasando por los talibán afganos, el actual régimen iraquí o las minorías chiíes de varios países del Golfo). La clave en este terreno estará en combinar la presión con una oferta que resulte lo suficientemente atractiva para que Teherán se vea impulsado a modificar el rumbo actual.

Dicho de otro modo, conviene no incrementar ahora mismo la presión imponiendo nuevas sanciones que provoquen un radicalismo más desestabilizador y que bloqueen los posibles intentos de Rohani por hacer valer su visión pragmática (como ya demostró en octubre de 2003, logrando el apoyo de Jamenei a la suspensión del enriquecimiento de uranio hasta 2005). Las que hay en vigor son suficientes para forzar a los gobernantes iraníes a buscar nuevos caminos y, llegados a este punto, lo que puede resultar más productivo es poner sobre la mesa una oferta que considere el levantamiento de las ya en vigor a cambio de decisiones tangibles por parte de Teherán (sea una nueva suspensión de las actividades de enriquecimiento, la transferencia al exterior del uranio ya enriquecido al 20% o la admisión sin trabas de inspectores de la AIEA en las instalaciones sospechosas). Para que algo así pueda romper el bloqueo actual resulta igualmente central que Washington se atreva a ofrecer negociaciones directas a Irán (no solo sobre el tema nuclear, sino también sobre el resto de los contenciosos regionales en los que ambas capitales mantienen posiciones divergentes, cuando en el fondo sus intereses nacionales no lo son tanto).

Nada de eso implica rebajar las exigencias sobre el cumplimiento de las resoluciones de la ONU aprobadas contra Irán. Pero frente a quienes, como Israel, siguen empeñados en alimentar una solución militar (agotándose en un discurso alarmista cada vez menos convincente), parece más rentable apostar de momento por Rohani, no poniendo más piedras en su camino que las estrictamente necesarias.

Hay 7 Comentarios

Listado guerras USA desde 1776, el año de su independencia
http://www.warrantsyquinielas.com/2013/09/listado-intervenciones-militares-usa.html
La lista es larga y variada.

Un Irán con armas nucleares puede desafiar a los EE.UU. cotizando el petróleo en euros u otra moneda, sin arriesgarse a ser atacado. Y en tanto no las tenga, se arriesga justamente a ese ataque por su intención de conseguirlas. El tiempo corre a su favor. Pero una vez que Siria caiga, el siguiente objetivo de las potencias occidentales será Irán.

Sr Gonzalez: Gracias por relacionarse a mi comentario.
Por supuesto que "cae" Ud. en contradicciones, que son producto de la lectura de prensa "movilizada" a favor de tal o cual objetivo.
Si el Gobierno Israeli es "combativo", pero los generales no lo son...y se hace lo que los generales quieren...entonces se trata de una "dictadura militar no democratica" dado que el Gobierno fue elegido en elecciones y los generales no... ESO ES MALO.
Es preferible entonces que exista un Gobierno dirigido por un jefe religioso (Iran) o un Monarca (A.Saudita, etc) o un golpe militar (Egipto) o el hijo de un dictador (Siria) o que no haya Gobierno (Libano) para que las decisiones sean "mejores"...no es cierto?

Yo invito al señor zamir shimshon a ir a vivir a cualquiera de los países vecinos de Israel, que deben convivire con un país armado hasta los dientes, poseedor del mayor arsenal de armas nucleares de Medio Oriente y que también tiene reservas considerables de armas químicas.


Le recuerdo a ese señor que Israel no sólo posee la bomba atómica, sino que tampo ha ratificado el convenio internacional que prohibe las armas químicas.


Isarel es un mono con navaja. Gracias a Diuos, el Tsahal es bastante más razonable que el propio gobierno israelí y se ha negado en repetidas ocasiones a bombardear Irán o a ramar a la oposición siria. Los generales isarelíes entienden mucho mejor la región que los dirigentes políticos de ese país. Por cierto, ello sólo se aplica a las RREE de Israel, porque en el frente interno el accionar del Tsahal contra los palestinos deja como niños de pecho a los talibanes.

"como Israel, siguen empeñados en alimentar una solución militar (agotándose en un discurso alarmista cada vez menos convincente),"

Sr Nuniez (no tengo enie): Lo invito a vivir en Israel, sin adherirse al "discurso alarmista" y no convincente de sus dirigentes.
Podra Ud. disfrutar (desde una distancia de 60 kil. solamente) de los materiales quimicos de Assad.
Si con ello no le alcanza, es posible organizarle una bomba Irani (en caso que su analisis en este articulo esta equivocado).

Me interesaría saber de dónde el señor Núñez saca la información sobre el supuestro apoyo de Irán a los talibanes afganos.


No sé si es un mentiroso, un ignorante o bien ambas cosas, porque uno de los mayores rivales de Irán son los extremistas sunníes, entre los que se encuentran los talibanes afganos. En Afganistán, Irán apoya a Hekmatyar, que opera en la zona de Herat, en la frontera de ambos países y a las milicias hazara, etnia con la que comparte la misma fe chií.

La próxima vez este señor va a decir que Assad apoya a Al Qaeda o estupideces por el estilo (en estos momentos AQ está qatacando y quemando las aldeas de la región natal de Assad y "limpiándolas" de "herejes" alawíes)....


Aaaaah, estos europeos. Son taaaaaan ignorantes que dan miedo.

A la luz de los hechos muchas cosas no cambiaron. Irán nombró al carnicero Mustafa Pour Mohamadi como futuro ministro de ¿Justicia? acusado de ser el que llevó a cabo ejecuciones masivas a presos políticos y atentados terroristas contra dirigentes de la oposición.
El significado siniestro de este nombramiento muestra que el régimen cambió de turbantes, pero no de actitud y pone claramente en evidencia el criterio del lineamiento cohesivo entre Ahmadineyad y Ruhani.

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Sobre el autor

Jesús A. Núñez es el Codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH, Madrid). Es, asimismo, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Pontificia Comillas (Madrid), y miembro del International Institute for Strategic Studies (IISS, Londres). Colabora habitualmente en El País y en otros medios.

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