Fondo de Armario

La puesta de largo de la Constitución

Por: | 06 de diciembre de 2013

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Cuando en diciembre de 2008 celebrábamos el 30º aniversario de la Constitución, Javier Pradera escribió que "de aceptarse como cita autorizada para este tipo de celebraciones la cursi metáfora provinciana acuñada en 1996 -"la puesta de largo de una señorita de 18 años"- por un fantoche a cargo de la portavocía gubernamental del presidente Aznar, ahora cabría festejar el cumpleaños de una virginal solterona (el articulado permanece inmodificado, salvo el mínimo retoque impuesto por el Tratado de Maastricht al precepto 13.2) que sufre los achaques propios de la edad." Pradera se refería a Miguel Ángel Rodríguez, perpetrador de una frase que generó una polémica en la celebración del 18º aniversario de la Constitución y que quizá contó como mérito para que fuera elegido jurado en la elección de Miss España 1998, sólo un año después de perpetrar su "cursi metáfora provinciana".

Lo que dijo Rodríguez con motivo de que en 1996 cumpliera 18 años de vida, fue que si la Constitución fuera mujer, se vestiría de largo, y si fuera hombre, iría a votar. Ocurrió en la comparecencia semanal que tenía como portavoz del Gobierno tras la reunión del Consejo de Ministros y aunque en sí mismas eran unas palabras desafortunadas, el asunto no tenía enjundia para transcender de lo anecdótico. Pero entró en escena el vicepresidente Álvarez Cascos y no para pasar desapercibido. Pocos días después de las declaraciones de Rodríguez, la diputada del PSOE Cristina Alberdi formuló una pregunta en el Congreso al vicepresidente del Gobierno, Francisco Álvarez Cascos. Alberdi quería saber si compartía las declaraciones del entonces secretario de Estado de Comunicación. Hubiera sido fácil desactivar la polémica, pero actuó con torpeza.

Mientras formulaba su pregunta, Cascos escuchaba con una amplia sonrisa que molestó mucho a la socialista, porque interpretaba que estaba cargada de sorna, y contestó que no confundiera sentido del humor con falta de respeto, y que Rodríguez había elaborado "frases metafóricas". Gustándose, Cascos se recreó en la suerte y destapó el tarro de las esencias: "Las metáforas en relación con la exaltación de la figura de la mujer como síntesis de virtudes tiene 25 siglos de existencia". Tamaña bobada fue recibida con visible y sonoro disgusto en los escaños de la oposición, y el diestro -en cualquier sentido posible-, se creció. "No se ponga trágica", le espetó a Alberdi en respuesta a las protestas por sus palabras. Y allí ardió Troya. Todas las diputadas, menos las del PP, abandonaron el hemiciclo en bloque y presentaron una protesta formal al presidente del Congreso, Federico Trillo.

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Se armó una gran bronca política por el posible carácter sexista de las declaraciones y el modo de proceder de Cascos, más tabernario que parlamentario. Y como si fuera un mano a mano para ver quién la decía más gorda, tomó el relevo Miguel Ángel Rodríguez para decir otra inconveniencia: "Estamos casi en Navidad y algún espectáculo hay que montar".

Las diputadas del PP, por su parte, hacían clara distinción entre las declaraciones de Cascos, a quien defendían primando la militancia sobre su posible disgusto, y las que hizo Rodríguez antes, con quien tenían menos piedad y para el que reclamaban sentido del humor para interpretarle. Isabel Tocino, ministra de Medio Ambiente, pretendió echar un capote a Cascos y declaró que lo ocurrido en el Congreso "sonaba a cacareo"... Tampoco le gustó a Alberdi: "Eso del "cacareo" es también un lenguaje sexista, y no adecuado. Me parece muy lamentable que personas que deberían defender la línea de no permitir discriminaciones a través del lenguaje adopten una actitud tan contradictoria. Pero tampoco quiero que este asunto derive en una contradicción entre mujeres."

La polémica obligó a pedir disculpas a Rodríguez y las ofreció en el mismo marco: su comparecencia semanal tras el Consejo de Ministros, dos semanas después de pronunciar su famosa metáfora:"No estoy aquí para herir a nadie. Estoy para hacer declaraciones institucionales y valoraciones de la acción de Gobierno. Si en lo personal hiero a alguien, le ruego que acepte mis disculpas".

EL PAÍS editorializó ese mismo día sobre el asunto. Empezaba diciendo algo que el uso de las redes sociales, en aquel momento inexistentes, ha refrendado: "En tiempos del supuesto pensamiento único todavía quedan rincones donde puede olerse a la derecha más rancia. Uno de esos rincones es el humor. Ni cuentan ni ríen los mismos chistes."

Y sobre el modo de pedir disculpas de Rodríguez, se decía que "el causante del escándalo, Miguel Ángel Rodríguez, dijo ayer que pedía disculpas a quien pudiera sentirse ofendido personalmente. Es decir, el responsable de información del Gobierno no considera que lo que dijo en su momento resulte objetivamente insultante, sino que sólo puede herir a sensibilidades extremas." El editorial comparaba la frase de Miguel Ángel Rodríguez sobre vestir de largo a la Constitución si fuera una mujer con la máxima de Mafalda: "Las mujeres no tienen un papel en la historia, tienen un trapo".

Se había llegado a un punto en el que 120 parlamentarios firmaron el escrito de solicitud de amparo instando la rectificación de Cascos ante la Comisión Mixta para los Derechos de la Mujer por sus "manifestaciones sexistas". No se libraría de acudir a retractarse (o a retratarse).

El vicepresidente Cascos viajó a Cantabria por aquellos días y hasta allí le persiguió la polémica. "Miren ustedes, es que no puedo tomarme en serio la cuestión; pero no tolero que se trate de manipular mis intenciones y rechazo los juicios que se puedan hacer en este sentido. Sé muy bien que no importa lo que se dice ni cuándo se dice, lo importante es lo que se pretende. No he tenido ninguna voluntad de faltar al respeto de nada ni de nadie, pero creo que lo que se quiere es montar un asunto y utilizarlo como elemento de crítica al Gobierno". Le preguntaron y respondió que desconocía lo que era el lenguaje sexista.

Por fin, el 27 de diciembre de 1996, Álvarez Cascos compareció en la comisión del Senado y retiró sus palabras y pidió disculpas, pero no se desdijo de toda su famosa intervención porque dijo que algo de "dignidad y autoestima" debía quedarle...

Aguantó un fuerte chaparrón de críticas durante la sesión que recibió "sin parpadear, pero visiblemente tenso", según contaba Anabel Díez en su crónica. La mansedumbre exhibida por Cascos en la sesión parlamentaria, tan inhabitual, derivó la crispación hacia las diputadas del PP, acusadas de insolidarias por las diputadas de la oposición.

Ya no daba para más un episodio lleno de ocurrencias, torpezas... y sexismo.

Comparecencia de Miguel Ángel Rodríguez tras el Consejo de Ministros del 6 de diciembre de 1996, fecha en la que hizo sus declaraciones / SANTOS CIRILO

Un grupo de diputadas encabezado por (sentadas de izda. a dcha) Cristina Almeida (IU), Cristina Alberdi (PSOE), Begoña Lasagabaster (EA) y Mari Carme Solsona (CiU), en la conferencia de prensa para protestar por la respuesta del vicepresidente del Gobierno, Francisco Alvarez Cascos, a una pregunta parlamentaria sobre los comentarios sobre la mayoría de edad de la Constitución y su 'sexo' hechos por el secretario de Estado para la Comunicación Miguel Ángel Rodríguez. Al fondo, a la izquierda, puede verse a Rajoy. / EFE

 

Hay 3 Comentarios

No tenemos solución. Se monta un pollo por un asunto secundario. Acaba de cumplirse 26 años de la célebre y muy puñetera "sentencia": En España la justicia es un cachondeo. Y todo sigue igual. En la Fundación "Guru-Gú" no saben si vestirla de largo o de corto. No saben si es una solterona gruñona o una liberada chocona de la escuela de Fátima Báñez. Con estas cosas en la Fundación se hacen la picha un lio. El besugo de Álvarez Cascos metió la picha en el arroz y el costalero vallisoletano puede irse a carajo cuando se mete con los funcionarios en plan borrachín. do fallido. Tierra de conejos, Esta Y en ese plan. Ninguno.

Mis respetos Mahatma, reconozco el peligro que representa en la actualidad el PP y sus nuevas leyes de represión y control del pueblo,es necesaria una revisión de lo que se proponen muy en la línea del pasado régimen,Que la CE empiece a preocuparse de lo que pretenden Fernández y Gallardón, no deja de dar la razón a los que opinamos que la involución de ese partido hacia premisas de su creación está despertando alarma en la sociedad.El Partido Peligroso debe desaparecer de la vida pública si se pretende una democracia plena algo dificil en sus movimientos del ordeno y mando ya no disimulados.

La ilegalización del PP daría un vuelco absolutamente positivo a la política española.
Si perseguimos cambiar la Constitución ¿Por qué no hacer inadmisible la perversión política y definirla, tal como se ha definido la limitación del Deficit Público constitucionalmente?
A partir de la eliminación del PP español, durante unos 30-40 años, podría haber un balón de oxigeno a la ética política, a la promoción del debate social en torno a ideas desvinculadas de intereses corporativos, a la promoción del pensamiento democrático sin lealtades ideológicas, a una transparencia leal a principios fundamentales y, un largo etc.
Al cabo de ese tiempo, tras 30 o 40 años de higiene democrática, podría autorizarse a la derecha española a participar en la vida política. Entonces, comenzar a hacerles seguimiento perennemente, a fin de detectar el más remoto vestigio de franquismo-fascismo que, son tan característicos de esta gente, desde que se fundaron como Alianza Popular y cada vez más en la actualidad.
El PP daña, si contemplamos su origen, su trayectoria, su ideología y su hacer y desempeño. Daña a la democracia y al país. Es un partido tóxico, con gente tóxica, con propósitos diferentes a los que pregonan. De ahí, el empeño de personas como Ana Botella, y muchos otros, de vendernos su enfoque malsano, pregonando el “progreso” que ha significado para el mundo, la ideología del PP, generalizando y asociando como suyas, aquellas cosas que no tienen ninguna conexión con la ideología del PP y la ultraderecha española
Es obvio que hay todo un empeño en un segundo renacer. Lo hacen sin complejos. Tan solo, mírese hacia atrás, un par de años.
Alemania está legislando al respecto. ¿porque nosotros no podríamos estar libres del franquismo-facismo, en un lapso de 60-80 años?

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Sobre el autor

Juan Carlos Blanco

, filólogo y periodista, tiene una larga trayectoria profesional vinculada al archivo de EL PAÍS, del que ha sido responsable durante más de 15 años. Por sus manos ha pasado mucho de la Historia, con mayúsculas, de este periódico y este país.

Sobre el blog

Noticias antiguas, historias ya contadas. Siempre de actualidad. Una mirada a las informaciones de hoy tomando como referencia la hemeroteca de EL PAÍS, donde se guarda mucho y muy valioso de lo que hemos sido y somos como ciudadanos.

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