Pablo Ordaz

Adiós, mafiosos, adiós

Por: | 21 de octubre de 2011

ETA2
elroto@inicia.es

Si algún día de estos, mareados por la lógica alegría, se olvidan de quiénes eran y a qué se dedicaban los tres pulcros encapuchados que salieron ayer en televisión, llámenme y charlemos. Ahora estoy en Roma, pero tengo buena memoria y aquí el café es excelente. Es verdad que no retengo demasiado bien las fechas, pero sí las caras y los olores. Las caras de Alberto y de Asen, por ejemplo. Regresaban de madrugada a su casa de Sevilla cuando un terrorista los mató a los dos, dejando a tres niños solos para siempre. También recuerdo el rostro de Joseba, que en el sótano de la Casa del Pueblo de Andoain me enseñó –qué valiente era aquel tipo— una llave gigantesca hecha con corcho blanco y papel de plata que pensaba entregarles a los que, con la nocturnidad de los cobardes, le habían quemado el coche y colocado una llave de verdad en su buzón para advertirle de que en cuanto quisieran se lo cepillaban. Lo hicieron, malditos sean, unos días después. También recuerdo la angustia que me embargó aquella mañana en Rentería durante el pleno de condena por la muerte de José Luis Caso. Un hombre sentado junto a mí movía la pierna con nerviosismo. Su rodilla golpeaba la mía. Le pregunté qué le pasaba, me dijo que José Luis era su amigo, que fue él quien lo convenció para que se metiera en política, pero que ahora lo habían matado y que él tenía que ocupar su puesto de concejal del PP. Le di un abrazo y le deseé suerte. Dos o tres semanas más tarde fui a su entierro. A Manuel lo asesinaron cuando regresaba de comprar el pan. Nadie vio nada. Nunca nadie veía nada. En aquellos tiempos no tan lejanos, solo la mafia lo veía todo.

Así que fíjense, aquí en Roma, tomando café en el San Eustaquio –tal vez el mejor café del mundo-- y recordando a los hombres y a las mujeres valientes. Gracias a ellos, no se líen, estamos celebrando ahora la derrota de la mafia. A esa gente que vivió con sus ideas a cara descubierta, aunque le fuera la vida en ello. Nada que ver con los de las capuchas o los que, desde las ventanas cerradas del miedo o la complicidad, siguieron viviendo cómodamente mientras a otros se les caían las llaves para mirar disimuladamente si les habían puesto una bomba en los bajos del coche. Pero dejémoslo, no es día de rencores sino de alegrías. Hoy es un día mucho tiempo soñado, así que ya no les cuento que Silvia tenía seis años cuando la asesinaron o que se me saltaron las lágrimas cuando, camino de Ermua, me enteré de lo de Miguel Ángel. ¿Se acuerdan de aquella imagen del padre llegando a su casa con la ropa de trabajo manchada, agarrotado por un presentimiento, sin saber todavía que a su hijo, al que había conseguido dar una carrera después de una vida de desarraigo y estrecheces, lo habían secuestrado para matarlo? En fin…

Dejemos el café y pidamos una grapa o un chacolí de Getaria o una manzanilla de Sanlúcar o, casi mejor, un tequila de mi adorado México y brindemos por la derrota de la mafia. Ah, pero antes les dije que tenía buena memoria para los olores. Y de aquellos años que me tocó escribir de los verdugos y las víctimas recuerdo un olor en especial. El olor a quemado de las Casas del Pueblo. Déjenme que les cuente. Durante aquellos años oscuros en que ETA puso en marcha lo que vino en llamar con ese lenguaje suyo tan ruin “la socialización del sufrimiento”, en muchos pueblos del País Vasco solo quedó una lucecita encendida, un voluntarioso y heroico faro en medio del temporal. El de las Casas del Pueblo. Al atardecer de sus vidas, jubilados de los Altos Hornos o de La Naval, algunos con apellidos interminablemente vascos y otros con el sur del que emigraron acariciándole el acento, se juntaban en la Casa del Pueblo para retarse al dominó o a las cartas. Vistos desde fuera –desde los cristales blindados de la mil veces quemada Casa del Pueblo de Hernani— parecían jubilados corrientes, café corriente, coñac corriente, achaques corrientes, batallitas corrientes. No era así. Se lo digo yo que los observé durante tardes enteras. Hacían como que tomaban café, pero a lo que se dedicaban verdaderamente era a la política. Resistencia civil frente a la mafia. Lo habían hecho en sus años mozos frente a Franco y lo hacían ahora frente a los nuevos dictadores del terror. Los jubilados jugando a las cartas entre los restos de una Casa del Pueblo que acababan de quemar fue durante mucho tiempo la estampa más conmovedora y más democrática. La única que rompía el paisaje ultranacionalista que la mafia quería imponer. Así que disculpen la plática y, ahora sí, brindemos ya por ellos a la sombra del Panteón. Ellos son hoy los protagonistas. Esta paz fue construida día a día, durante años, por un jardinero de Zarautz que iba al trabajo con escolta, que no podía bajar la basura y que los fines de semana se tenía que ir de Euskadi para poder pasear a solas con su hijo. No, nunca, jamás, por un pistolero con su ridícula capucha. Brindemos lo que haga falta, pero sin olvidar ese pequeño detalle.

Hay 56 Comentarios

Dejemos el café y pidamos una grapa o un chacolí de Getaria o una manzanilla de Sanlúcar o, casi mejor, un tequila de mi adorado México y brindemos por la derrota de la mafia.

Oxel, yo no sé tú, pero a los GAL se les juzgó, igual que a los GRAPO. Y la Guardia Civil hace tiempo que dejó de ser ese cuerpo oscuro y cruel que fue en tiempos de Franco. Lo mismo que la Policía .

Lo que ETA tiene que aprender, es que tiene que dejar de refugiarse en el pasado, y comprender que entendió tarde y mal el final definitivo del régimen en el 78. Ese era el momento para dejar la violencia e incorporarse a la democracia. Como hicieron los catalanes con Terra Liure.

Este cese de la violencia viene tarde, mal y a regañadientes. Porque desde aquel momento del 78 en que la rama militar decidió continuar obcecada, ETA estaba subordinada a sus inercias internas, sumergida en un anacronismo. Ni siquiera la peripecia del IRA desde Omagh (el rechazo popular al cruento atentado fue general, posibilitando las negociaciones en el Ulster) la hizo recapacitar.

Dentro de lo bueno, está que ahora los vascos que aman más la vida y la libertad de opinión caminarán con más orgullo, sin miedo a que cada paso en la calle les sea el último.

Conozco a vascos fuera de su país, con elección o sin ella, y son gente práctica, apasionada y tenaz. A todos ellos, un abrazo y una felicitación sincera. Por un País Vasco sin el Hacha y la Serpiente, en cambio y mejor, con un amplio y generoso Roble,el árbol más resistente y noble, en libertad.

La mafia original, la mafia esencial, es el franquismo que perdura, ese que lo dejó todo atado y bien atado, ese que tortura, mata vilmente y encima no lo reconoce (verdad, señor X?) porque ni siquiera se atreve a asumir sus actos, muy al contrario de lo que siempre han hecho los luchadores voluntarios vascos.

Con Berlusconi la Mafia ha tomado el control total de Italia.


Bravo Pablo, !!! Excelente artículo. Genial resumen de una barbarie cometida por una banda de mafiosos.
Estoy esperando que tengan lo que hay que tener para que pidan perdón a las víctimas. No lo harán su estúpido orgullo se lo prohíbe. Vaya panda de canallas.

Sí Victor, ya veo que te hace gracia el dolor ajeno. Es que a algunos os dieron almorranas mentales en vez de neuronas.

"y reconozcáis también el sufrimiento y el dolor ajenos. No solo el de una parte, también el de los miles de torturados por la cara, los muertos por el Gal, triple A, BVE..., los muertos en los controles, los muertos por la dispersión criminal, los muertos por tortura, el cierre de medios de comunicación, la ilegalización..."
En serio, yo quiero eso que os tomais, porque me estoy DESCOJONANDO....

Qué verdes estáis todavía, Dios mío. Espero que poco a poco os desprograméis de una vez y reconozcáis también el sufrimiento y el dolor ajenos. No solo el de una parte, también el de los miles de torturados por la cara, los muertos por el Gal, triple A, BVE..., los muertos en los controles, los muertos por la dispersión criminal, los muertos por tortura, el cierre de medios de comunicación, la ilegalización... pero es que de eso no habéis tenido apenas noticias, claro, los medios de manipulación hacen estragos. Ni vencedores ni vencidos. Ni victoria ni derrota. Es pura pedagogía para la paz. Todos debemos ganar. Reconocimiento del derecho de los vascos a decidir su futuro ya. Otegi eta beste guztiak askatu!

Excelente y emotivo articulo...

Y no os preocupeis por el odio y la irracionalidad de algunos comentarios: no son mas que trolls a los que les han quitado su juguete preferido. La inmensa mayoria de los politicos y los ciudadanos se alegran y celebran esto como lo que es: el triunfo de toda una sociedad sobre una mafia criminal.

Perdon pero han entregado los de la ETA las armas? La estructura se ha desmantelado? Que va. Solo quieren que la derecha no suba al gobierno, porque su politica nacionalista dañaria la ya herida organizacion (todavia viva) de ETA. La izquierda ha combatido muy duro contra ETA, pero la derecha podria matarla definitivamente, y lo que necesitan es tiempo para reorganizar.
Mira, por lo poco que se de los ultimos report de Transcrime, ETA sigue financiandose con el mercado negro de la droga, y la pasta que gana para que le serviria?
Cuanto celebrativismo sin reflexionar...

Gracias por este magnifico texto Pablo. Y te lo agradezco especialmente desde la cercanía y el dolor que supone haber vivido tan de cerca toda esta miseria durante tantos años...
He sido amigo y he conocido directamente a tantos asesinados... Miguel Ángel Blanco, Juanmari Jauregi, José Luis López de Lacalle, Joseba Pagaza, ... Y a tantos otros amenazados...
Hoy decía una mujer -y decía bien- que no puede haber más intermediario ni interlocutor entre un asesino y la sociedad a la que agrede, que el juez que le comunica los años de condena por los delitos cometidos. Con tu escrito, me has puesto los pelos de punta y casi me haces llorar al recordar tantas batallas perdidas y tanta impotencia, rabia y dolor contenido que hemos padecido. Gracias de nuevo Pablo. Un abrazo.

Rodolfo Laiz

Hola, amigos. Desde una alegría reflexiva, leo algunos de los comentarios y me da tristeza que exista tanto odio e irracionalidad. Todas las muertes son lamentables, todos los sufrimientos, todas las soledades. Pero los que no respetaron ni la ley, ni la democracia, ni la convivencia ciudadana, ni el derecho legítimo de los demás, ¿qué puede reclamar ahora? Ellos se metieron en el túnel de la violencia, ¿qué tiene de extraño que se asfixiaran? Triunfó la democracia, triunfó el Estado Español y su constitución aprobada por la mayoría de los españoles, también los vascos. ETA, como el propio Franco, de cuya dictadura fueron herederos, fue un lastre lastimoso y macabro en la democracia española. Esperamos que no lo siga siendo.

¡Magnífico y emocionante texto! GRACIAS, Pablo.

Pablo, enhorabuena. Un pedazo de artículo sentido y real

Te felicito has tocado en el corazon de cada persona honrada, con tristeza recuerdo al castrismo que aun considera a los etarras libertadores contra el imperialismo de la metropoli

Hermoso texto Pablo. Y cargado de razón. No hay mafia sin silencio cómplice de una parte significativa de la sociedad. Así que festejemos que les hayamos ganado, recordemos a los que se dejaron el pellejo, homenajeemos a los que se jugaron la vida y dieron la cara. Y los que callaron y miraron para otro lado mientras los pistoleros y sus cómplices perpetraban sus "hazañas " que se miren al espejo y que se avergüencen, si saben lo que es eso.

Tarde, llega tarde. Para mí no hay nada que celebrar: los muertos, las heridas, el dolor, el miedo... no se pueden borrar. Los españoles y especialmente los vascos -sí, los vascos, los demócratas, la mayoría inmensa- han demostrado una fortaleza inmensa durante estos años y al final hemos ganado la batalla. Hemos dado un ejemplo al mundo de perseverancia y éxito. Ahora deberemos dar otra lección de generosidad para cerrar heridas, pero buscando un equilibrio y sin renunciar a la memoria. Por eso es tan importante este texto. Muchas gracias, Pablo.

Querido Pablo:
Durante 6 años tuve el honor y la inmensa suerte de poder trabajar como escolta privado en Vizcaya. Recuerdo perfectamente mi primer servicio, allá por el 2001, fue la capilla ardiente del Juez Lidón.
Todo lo que has contado, me ha sonado dolorosamente familiar. ¿te acuerdas? La entereza de Maite Pagaza diciendo que el funeral de su hermano sería privado por expreso deseo de la familia y que solo estaban invitados las personas de bien y no quienes con su silencio cómplice amparaban a la banda. Tantos entierros, tantos funerales, siempre estábamos los mismos, siempre las mismas caras.
Cuando "decretaron" como objetivos militares a las casas del pueblo me afilié al Partido Socialista. Tuve el honor de compartir cañas en la casa del pueblo de Portugalete con el viejo sindicalista, Nicolás Redondo, o con el viudo de Maite Torrano, a quien abrasaron con un coctel molotov en aquella casa del pueblo. Con el incombustible luchador Paco Ruíz, o con quien era el presidente de la fundación maite torrano, el tío más valiente, mas inteligente y mas comprometido que he conocido nunca, Xabier Garmendia.
Cuando sacaron el comunicado lloré. Lloré con mi amiga Sandra Carrasco, de rabia y de impotencia. ¿para qué ha servido la muerte de Isaías? ¿qué han conseguido además de destrozar una familia?. Y ahora debemos alegrarnos. Y ahora, además, los que hemos sufrido, tendremos que ser generosos.
Es todo una mierda, amigo Pablo. Pero al menos, la próxima vez que dé un paseo por la Ría con Txema Oleaga, no necesitará escoltas.
Un abrazo y gracias por este trocito de memoria.

Pablo: te felicito por el artículo y por toda tu carrera. En los colegios lo debian leer.
Y ¡que miedo dan algunos de los comentarios que aquì aparecen!

No se si esto será la definitiva despedida del disparate fundamentalista, del silencio obligado de las gentes del país vasco. Pero a mi, que no soy español, pero vivo hace 22 años en Catalunya, me emocionó profundamente este hecho del fin de los extremistas bandoleros. Ojalá sea cierto, ojalá se perdonen, ojalá los niños que nacen ahora conozcan sus "hazañas" sólo por la historia.
www.odiaconmigo.blogspot.com

¿Pero realmente se están tomando en serio ese anuncio?
A mí no me parece más que otra proclama más. ¿Alto el fuego definitivo? ¿Sin disolución? ¿Manteniendo el discurso de un supuesto enfrentamiento? ¿No se da nadie cuenta de que es seguir el imaginario sobre el que se sostienen?
A mí lo que me sorprende es que de repente ese vídeo se lo tome en serio alguien.

Desde Mexico da risa leer el grito paleto/patriotero Gora Euzkad Askatuta de los Gudaris de carton, fantoches, fanfarrones y fascistas eso es lo que sois

perPerePete, esto no es una noticia, no te digo lo que es, asi haces el esfuerzo de entender la diferencia para que la proxima vez veas que inoportuno, infantil y desafortunado no puede ser este texto.
Lo de la retorica, mejor dejo que te nos ilumines. Como ves, yo si te doy la oportunidad de explicarte antes de acusarte de tantas cosas, que no se ni por donde empezar.

desafortunado e inoportuno el titulo de este articulo, un periodista debería emplear las palabras con mas propiedad : meno lírica chabacana, el contenido estimado Pablo es infantil, retorico e oportunista... decía el sabio que mejor estar callado y parecer tonto, que abrir la boca ... y demostrarlo!

Reflexiones como esta son el auténtico 'disco duro externo' de nuestra sociedad. La memoria que nos ha de servir para disfrutar de la paz y de la libertad sin olvidar lo que pasó. ¡Gracias Pablo!

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Sobre el autor

, ahora corresponsal para Italia y el Vaticano, fue durante los últimos años el corresponsal para México, Centroamérica y el Caribe. Desde principios de los 90, escribe reportajes en EL PAÍS.

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