11 ago 2012

José Andrés, el trueno de la cocina española

Por: José Carlos Capel

José Andrés detrás de la fila de gin tonics que preparó ayer en su casa de Zahara de los Atunes (Cádiz)A media tarde de ayer la casa de José Andrés en Zahara de los Atunes (Cádiz) reventaba de amigos y aficionados. La selección española de baloncesto jugaba para alcanzar la final. Frente a la televisión, el Gran Wyoming y el navarro Mikel Urmeneta (Kukuxumusu), entre otros. En un descanso Andrés comenzó a preparar gin tonics con ginebra Hendrick´s, jazmín, hierba luisa, enebro y rodajas de lima.

“Soy el que más gin tonics vende en Estados Unidos”, me comentó. “Pero ¿nos deja algún rédito este combinado que hemos relanzado al mundo? Nada. Las ginebras no son nuestras y las tónicas ya me dirás. Estoy al habla con Rives, a ver si les ayudo”

A José Andrés le obsesiona popularizar los ingredientes y las recetas españolas en Estados Unidos. “El gazpacho es la mejor sopa fría del mundo, pero si no se consumen nuestros tomates de nada nos sirve. Intento que Al Valle, propiedad de Pepsico, se venda con sus bebidas”, asegura.

José Andrés llegó a Estados Unidos con los bolsillos vacíos hace 20 años. En estos momentos, cumplidos los 42 gestiona un imperio. “Tengo abiertos 15 restaurantes: 7 Washington, 3 en Los Ángeles, 3 en Las Vegas y 2 en Miami. El nuevo de Puerto Rico para Diciembre”, me comentó. Y todos ellos con estrellas y altísimas puntuaciones.  José Andrés en su casa de Zahara de los Atunes disfrutando de un cava rosadoAl parecer su grupo emplea a más de 800 personas y factura 75 millones de dólares. Cuando hace tres años recorrí con él las calles de Washington me di cuenta de su popularidad.  Me llevó a conocer las cocinas privadas de la Casa Blanca donde todo el mundo le admira.

A mediados de abril de 2012 -- nadie debería olvidarlo -- la poderosa revista Time lo ha incluido en el puesto 21 de la lista de los 100 personajes más influyentes del mundo. En 2011 la James Beard Foundation lo había declarado el mejor chef del año. Es difícil llegar más lejos en su papel.

En Estados Unidos constituye un icono de la cultura española junto a Antonio Banderas, Pedro Almodóvar y Penélope Cruz.

Incluso a mí, que soy hiperactivo por naturaleza, me sorprende su apabullante actividad.En Zahara, de vacaciones, hace pesca submarina, juega al golf y cocina para sus amigos. Me confirmó que va a preparar una paella gigante para recaudar los 25.000 euros que necesita la parroquia.

Las televisiones americanas lo entrevistan con asiduidad. Aparece en Today (NBC) y “This Morning” (CBS) Supervisa el huerto de la Casa Blanca junto a Michelle Obama; ha cocinado una gran paella en Londres con Gwyneth Paltrow; ayuda a una ONG en Haití a favor de familias depauperadas; ha preparado el menú para la última reunión del G-8 y aún le queda tiempo para jugar al póquer en Los Ángeles con Pau Gassol. A partir de octubre liderará un módulo de cocina española en el Culinary Institute de Nueva York.  José Andrés y junto a a su esposa Patricia, durante la recepción de las navidades de 2011 en la Casa Blanca al lado de Michelle y Barack Obama Andrés es inteligente, divo, autoritario, intuitivo, cercano, entrañable y posee una increíble facilidad para formar equipos. Tiene 104.865 seguidores en twiter y casi todos sus tuits los redacta en inglés.

Ayer almorzamos en Antonio (www.antoniohoteles.com) de cara al Atlántico mientras dábamos cuenta de un espectacular tartar de gambas, de un soberbio escabeche de atún y una gran fritura de pescado. Entre bocado y bocado me hizo un torbellino de confesiones.

“Si somos la segunda o tercera potencia mundial en turismo, no sé por qué el gobierno no pone las cosas mucho más fáciles a nuestros 25 mejores restaurantes de cocina creativa. Son la imagen de España en el exterior.Durante estas olimpiadas me he sentido olvidado” prosiguió. “Cada vez que un español gana una medalla la Casa Real lo telefonea para felicitarlo. En cambio a mí y otros cocineros nos ignoran si nos dan un premio en Nueva York. Parece que no interesa la olimpiada de la cocina”.

“Tenemos que formar a centenares de americanos para que elaboren platos españoles. Así conseguiremos vender nuestros productos, como hacen los italianos. Solo en  “The Bazaar” en Los Ángeles compramos al año 750.000 euros en productos españoles. No te olvides que en cada uno de mis restaurantes recibimos a 800 /1000 personas diarias”.  José Andrés, burlón y gamberro, bailando con el gran caldero en el que elabora arroces para sus amigos en Zahara de los Atunes“Tampoco estoy de acuerdo con los cursos de promoción del ICEX. No están bien orientados. Invitamos a cocineros extranjeros a aprender gratis junto a cocineros españoles. Y cuando regresan a sus países no dicen dónde han aprendido. Ni siquiera compran nuestros productos. El que quiera aprender cocina creativa que se lo pague de su bolsillo.

 Yo les invitaría a conocer productos, lechazos, albariños o pimientos del piquillo, por ejemplo. Hasta ahora he sido valorado como empresario de hostelería y pretendo que se me reconozca como cocinero. Mi “Mini Bar” de Washington es el restaurante de cocina creativa más importante de Estados Unidos. Freír un huevo es lo más parecido a torear. ¿Quien lo hace bien? El torero y el toro. El cocinero y el huevo. No es sencillo. La cocina está llena de magia. José Andrés con un ayudante de cocina norteamericano en su casa de Zahara de los Atunes Atún escabechado de Antonio Tartar de gambas, un plato que justifica la visita a Antonio, en Zahara La Tapatún, receta ganadora del concurso IV Ruta del Atún. Creada en restaurante Antonio, Zahara Excelente tartar de atún de almadraba del restaurante Antonio en Zahara        

 

Hay 56 Comentarios

hola plog hermoso y recetas especiales! seguir con el buen trabajo

pedro eres el mejor representante de la comida española sin olvidarnosde los caldos solo con oirte semehace la boca agua eres el rey chapo tio

Os quiero recomendar un restaurante excelente. Restaurante Bonanova ofrece comida estacional con menus muy economicos de cocina tradicional. Esta situado en la zona alta de Barcelona.

Personalmente, a Jose Andrés le debo mucho, gracias a él, a la energía que transmite, a sus libros, he pasado de ser un simple aficionado de la cocina, a enfocar mi futuro ligado a ella. Es mi cocinero por excelencia, sus platos emanan cariño y buen hacer se miren por donde se miren. Respecto al merecido reconocimiento que se le debería dar, no es más que otra muestra de la ineptitud existente en España. Solo me queda decir, que este hombre se merece lo mejor, y darle las gracias por todo.

Estimadisimo Niloe le doy toda la RAZON, el CAINISMO agrava, lo cito a medias : "la sequía, los malos gobernantes y pésimos opositores, los incendios y los ríos exiguos. " de este pais.
PD : vea en Wikipedia la evolucion del caudal del Tajo.
PD2: la economia americana es insostenible de un punto de vista ambiental, tal y como la nuestra. Me importa un pito quien triunfa y donde...Lo dicho usted cree que no hay "cainitas" es EEUU? Se nota que viaja poco...

Xavier : totalmente de acuerdo .Al fin un comentario inteligente y de alguien que sabe de lo que habla , porque ultimamente los comentarios del blog parecen proceder de una insolación grave.

El peor problema de este país no son ni la sequía, ni los malos gobernantes y pésimos opositores, ni los incendios, ni los ríos exiguos; sino el cainismo. Vaya panda de hidepus (con permiso del Sr. Pérez-Reverte) que estamos hechos los unos para con los otros. Me alegro de que mi paisano (no por asturiano, sino por español) triunfe en EEUU y al que le pique, que le den. ¿Que tendrá platos malos?, pues seguro ¿o es que acaso todos los críticos de pacotilla que estamos aquí somos pluscuamperfectos?, como dice mi amigo Víctor, dirsus a la miezda.

arguiñano está más pasao de rosca... las recetas han caducado y se limita únicamente a promocionar firmas como fagor o sartenes, los chistes, tristes y las canciones ... su programa soporifeiro,su restaurante ...todavía existe?

Yo también soy de la opinión de que no se ha hecho justicia con José Andrés. He oído decir que con su programa de tele era un churro, que sustituía al de Arguiñano en su momento y no le llegaba a la suela del zapato. Somos en España duros para reconocer los méritos de los que destacan entre nosotros.
Otra cosa es lo de los gin tonics, donde esté una buena cerveza artesanal casera ( http://bit.ly/R5qgrd ) que se quite la manía pija de hacer de una bebida pija inglesa la bebida nacional.
Saludos,
Carlos, de Vegetal... y tal.
http://vegetalytal.blogspot.com

¿a que sabe ese gin& tonic? Creo que es una pelea de sabores. Es el : ¡¡ AQUÍ TODO CABE!! Y ...otro jardín flotante como dice Javier de las Muelas

Egun on, txikis!
Señor Capel:
¿podría usted ó cualquiera de sus lectores darme alguna recomendación para comer bien en Sos del Rey Católico? Gracias.
A cambio, voy a haceros un regalo, os recomiendo un blog buenísimo: Remartini. Es un blog gastronómico diferente a todos, muy bueno, y este verano le ha dado por publicar un folletín divertidísimo sobre las aventuras de una joven camarera un poco saltimbanqui en un restaurante de lujo, ya va por el capítulo V pero hay una escena en el IV con la que hacía años que no me reía tanto, no os lo perdáis, besinos!

Tiene usted gran razón, Xavier. Recordemos la Carta XXXIII que Lord Chesterfield le escribiera, en el siglo XIX, a su joven hijo, viajando por países mediterráneos, para ponerle en guardia ante la “nueva cocina en la que se emplea el alambique en lugar de la olla y el asador”. No mencionó el sifón.
Recordemos a Horacio, en su ‘De Arte Poetica’, Epístola a los Pisones, 139: “Parturient montes, nascetur ridiculus mus” (Los montes están de parto, nacerá un ratón ridículo)


Y recordemos al arquitecto austriaco Adolf Loos (1870-1933), cuando, en 1908, pronunció su sonada conferencia con el título “Ornamento y Crimen”. En ella hablaba del ornamento en la sociedad, en general. Aquí, puntualizo yo el delito en el cocinero y su circunstancia, en forma de plato y menú. (Versión española: ‘Ornamento y delito’, GG, Barcelona, 1972.) Las citas son prácticamente textuales:
Se dice el comensal SIC, estupefacto ante tanto oprobio formal y simbólico en los infinitos platillos colmados de majaderías formales que le van sirviendo uno tras otro en los templos del simulacro: “Cuanto más primitivo es un cocinero, más pródigo es con los ornamentos en sus platos y vajillas. Ignora que la evolución cultural en cocina equivale a la eliminación del ornamento en los platos. Este ornamento, supuestamente moderno, no tiene padres ni descendientes, ni pasado ni futuro y, por lo que veo, solo es saludado con alegría por las personas incultas. El decorador de estos platos es o bien un retrasado, tanto cultural como mental, o una aparición culinaria patológica, pues yo, como persona culta, lo considero insoportable de inmediato y lo aborrezco; solo los incultos lo reciben alborozados en los platos. A los SIC, los adornos no nos aumentan de manera alguna la alegría de comer, pues reconocemos de inmediato en ellos lo torturado, penoso y enfermizo de lo que son, necias decoraciones que prostituyen a los platos, fuerza de trabajo desperdiciada, material desperdiciado y capital desperdiciado, que, por supuesto, será pagado por el cliente. Para rematar, he de recordar que los tatuajes son signo de degeneración y que sólo los llevan los criminales, los aristócratas degenerados y ciertas gentes de cocina y servicio que invaden los restaurantes. La ausencia de ornamentos en los platos es un signo de fuerza espiritual puesto que el comensal moderno aborrece el ornamento. ¿Que la epidemia ornamental está reconocida estatalmente y se subvenciona con dinero del Estado?” (No cabe duda, una vez conocida la millonaria subvención estatal concedida a una Escuela de Gastronomía en España.)
Esto lo decía y mantenía Loos hace un siglo. Para mí, que lo ignoran los que ubican, con pinzas y gacha la testa, como esclavos en su ergástulo, tallitos de algún germen sobre el clítoris ‘poché’ de una lechoncita. El Duque de Gastronia.

Carta a los Cocineros Latinoamericanos
Siempre se ha dicho que nadie escarmienta en cabeza ajena, y es cierto que cuando a otros les pasa algo malo todos pensamos "eso no me va a pasar a mí". Pero pasa, sin necesidad de echar mano de la llamada Ley de Murphy, que establece que si algo puede salir mal, saldrá mal.
Desde esta orilla del Atlántico, desde la vieja España, les aviso: aún están a tiempo de evitar el desastre. Nosotros ya no; lo único que podemos hacer es intentar comenzar de nuevo. Pero ustedes pueden. No sigan nuestro ejemplo; no conviertan esas maravillosas cocinas latinas, que son parte de su mejor patrimonio cultural, en algo gestionado y realizado en laboratorio, lejos de la gente, sin sello de autenticidad, de su propia autenticidad.
Por acá caímos en la trampa. Hicimos de nuestros cocineros auténticas figuras mediáticas. Son famosos y, algunos, ricos. La mayoría de ellos se tienen por personas muy importantes, y nunca falta un medio yanqui que incluye a algún cocinero en la lista de personas "más influyentes" del mundo. Por el amor de Dios, ¿en qué o a quiénes influyen?
El fenómeno culinario vanguardista español fue jaleado. Para empezar, por algunos críticos españoles: les venía muy bien. A la sombra de alguna figura proliferaban congresos y convenciones a los que acudían numerosos cocineros jóvenes deseosos de aprender... hasta que se dieron cuenta de que a lo único que asistían era a tediosas sesiones de culto a la personalidad. Eso sí, los organizadores ganaban dinero, recibían subvenciones...
Hubo prensa estadounidense que secundó los elogios. No, sin embargo, la crítica francesa o italiana. Envidia, decían los turiferarios de esos cocineros mediáticos e influyentes. No se equivoquen: para nada.
Las cocinas de Francia e Italia, desde siempre entre las mejores del mundo, siguieron su camino. Sus cocineros querían ser famosos y ricos, claro que sí, pero no a base de originalidad desbordante, de primar solamente lo nuevo olvidando lo bueno, de preocuparse más del diseño que del contenido de los platos, de llenarlos de hierbas exóticas ajenas a su propia gastronomía (cuesta siglos formar un acervo gastronómico) y procedentes de lejanos países...
¿Qué va a quedar de esto? La verdad: muy poco. Quedarán, eso sí, los avances técnicos (no digan "tecnológicos": la tecnología es la ciencia que estudia la técnica, como la climatología es la que estudia el clima, de modo que no puede haber climatologías "adversas" ni "favorables"). Pero es innegable que se ha progresado mucho, que se ha facilitado la labor del cocinero profesional y, de rebote, la del doméstico; que podemos acceder a productos en los que antes no pensábamos... aunque hayamos sacrificado la estacionalidad, una verdadera lástima.
Queridos y prometedores profesionales de la cocina colombianos, mexicanos, peruanos, brasileños... No vendan su arte a lo efímero de la moda: la cocina, la gastronomía de un país, es un bien cultural mucho más serio que una moda.

A este lado, los cocineros ya no asisten a esos congresos (ni las autoridades, salvo excepciones, los subvencionan. En cuanto a los caros restaurantes de cocina hipercreativa... qué quieren que les diga: quienes pueden pagárselos no van, porque no les gustan; y la gran mayoría de la población ni puede permitírselo ni (más importante) tiene el menor interés. Qué a tiempo cerró el máximo representante de esta línea, que vio venir el futuro, pero no avisó a los demás de la que se les venía encima. Hermanos latinoamericanos perseveren en el desarrollo de esas cocinas que conocen tan bien. Y piensen que lo más importante para un cocinero debe ser satisfacer al cliente, darle placer en la mesa, no lucirse personalmente con detrimento de lo que se ofrece al comensal. Están a tiempo: avisados quedan.

Fuera de tema, me temo, pero de actualidad, in el Pais today :
1/"María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP, ha propuesto hoy que se revisen las penas para los autores de los incendios."
2/"Según Cañete,( los incendios ) son achacables al calor y a la sequía, junto con una menor limpieza de los montes."
3/"Arias Cañete afirma que acudió a los toros porque se lo ordenaron." desde la presidencia ( con minúscula ).
Conclusion juridica logica :
a/ el calor y la sequía son condenables a penas severas.
b/ una menor limpieza de los montes es condenable pero por el tribunal de menores.
c/ los toros son inocentes.
d/ la presidencia de no ser "culpable" de un desvio agravado de competencias ministeriales tampoco es anti taurina.

No soy el único ( con tilde en la u) que confunde responsabilidad de su cargo, me cargo mi responsabilidad, toros y panderetas. In el Pais, today : "Cañete, en los toros mientras ardían tres parques nacionales".
Menos mal que nos queda la UME, hasta que la quiten...

Mis alter Ego's y yo, confundimos temas, espacios y tiempos ( políticos, ecológicos, gastronómicos , geográficos , etc. ). No creo que sea el caso de Jota A, aunque su balance carbonico sea positivo. No pienso que confunda un "plateau" o plato (con tilde en la o) de television con una cocina profesional, el "show business" con su oficio.

--- eSedidió:
Estimado señor: no me llamo "alguien", me llamo Maritxu, vasca, hija de gallega y a mucha honra, viva Galicia, biquiños!

Jotaele, el balance carbono ( emision de gas carbonico a efecto cabron en materia de clima) de Jota A para pasar el charco es IMPRESIONANTE....

Lo que ha hecho Andrés en USA es impresionante. Su leyenda continua. Nadie es capazos de copiar un poquito o seguir su rastro en la distancia. Que tío, como si nada

Dado el contexto de la frase original, yo he interpretado el famoso ad libitum en su acepción alimentaria, que no musical. Esto es: incorporar el alimento -en este caso el ingrediente- en la máxima cantidad que el alimentado -en este caso, la receta- admita. Pero no se trata de discutir vanamente por un quíteme allá una locución adverbial. Quizá mereciese algo más la pena hacerlo sobre si la botella de Klein equivale o no a dos bandas de Moebius adheridas por su borde, pero corren tiempos demasiado revueltos para gastarlos en sinsorgadas. En cualquier caso, si de algo le sirven mis disculpas por haber utilizado sus tildes para sustentar mis tesis, aquí las tiene.
Vayamos pues al fondo de la cuestión, a lo metafísicamente importante, al "cerne da deboura" -mis disculpas, esta vez dobles, por no poder incorporar la cursiva y por hollar este templo del saber con el uso de dialectos autonómicos-: San J.A. -obviamente una persona que alimenta diariamente a 3.000 homeless, como alguien ha comentado, debe estar ya rozando tal categoría- y los roscones.
La cosa viene de un error -mío, faltaría más-, de hace ya algunos años, cuando todavía tenía algo de interés en la cosa esa de la gastronomía y en ver la televisión, por este orden. Y he aquí que cometí la imperdonable torpeza de presenciar, en el espacio televisivo aquel en el que el Santo -dejémoslo en beato, si lo prefiere- cocinaba con amiguetes, cómo perpetraba la ejecución inmisericorde de un autodenominado roscón de reyes -obviamente, en minúsculas-, indignamente amasado, atrozmente fermentado y -ya lo siento, se me terminan los epítetos- políticamente cocido -crudo por una parte, requemado por la otra-. Sí, ya sé que hasta el mejor escribano echa un borrón, pero el problema es que el candidato a los altares no sólo no envió el gurruño directamente a la basura, sino que -pleno de ohhhhh y ahhhhhh y hasta mmmmmm, tanto de él como de su compinche cocineril- presentó lo "ejecutado" como una nueva referencia de cocina patria -la suya- que debería ser conocida y valorada del uno al otro confín. De la falta de higiene alimentaria en su telecocina prefiero no hablar, más que nada por no extenderme. De su forma de interpretar el pulpo á feira -que no a la gallega; existen por lo menos una docena de recetas que merecerían tal nombre- en el serial aquel para yanquis, menos aún, por no resultar gratuitamente insultante.
Aquello contribuyó no poco -obviamente junto con el proceso de transmutación de las gastoestrellas en artistas y filósofos- a quitarme el escaso interés que me quedaba en estas cosas que tanto les ocupan a los amantes del plato cuadrado. Comprenderá usted, sin duda, mi rencor por haberme hecho perder la fe en los saberes altogastronómicos.
Yo no dudo de que José Andrés sea hombre prudente y discreto, un businessman de altísimos vuelos, un jugador de poker capaz de competir en los vapores del Mississippi, el puto amo del gintonic, el trueno de la cocina española y hasta un filántropo, pero créame: no sabe hacer un humilde roscón, no pilla el catón de todo digno cocinero -orden y limpieza entre fogones- y lo peor es que no se ha enterado.
En cuanto a la invitación, agradecido, pero ya siento tener que declinarla, más que nada por falta de posibles. Si acaso, cuando llegue a homeless -circunstancia bastante próxima, no crea- pediré la vez.

Un saludo, Don Arturo, y mis disculpas: yo las estimas las tengo estrictamente racionadas.

Es "Pontifex Maximus" ( guevon sin autoestima!!!!)....Y mientras tanto Espana ( no tengo la "gné" de Espagne en mi teclado ultra pirineaico pero si la "ö", la "ä" y la "£" esterlina que no me sirven pa na) todas autonomias confundidas, sin agua, arde y se consume...

....y el Tajo sigue sin agua

Estimado eSedidió:
Es cierto que “ad libitum” es expresión latina que los músicos empleamos dando a entender que vamos “a capricho”, “a voluntad”, “libremente”. Mas, al igual que la diéresis ‘no entra’ en mayúsculas en algún teclado, yo no puedo escribir, por lo mismo, en cursiva ‘ad libitum’ (sin tilde y en latín). Por eso, lo escribí en lengua española, con tilde. Una vez aclarada, creo, esta cuestión, pasó a la siguiente.
Mi ombligo, así como el suyo y el de todos los seres humanos, excepto los de Adán y Eva que carecían, obviamente, de él, es el resultado de dos bandas de Möbius, o Mœbius, adheridas por su único borde dando como resultado la figura que, en la cuarta dimensión, se conoce como Botella de Klein. Antes de emplear el ombligo (el mío) como objeto de discurso alguno, repasaría el Banquete de Platón, 190e, “lo que llaman precisamente ombligo”. Es sorprendente. Además, y para redondear el concepto de ombligo como cosa topológica congruente, yo diría, con suma prudencia, que el ombligo, objeto de la cuarta dimensión, es adyacente con el erotismo. Y hablo en serio, como Marcel Duchamp al respecto.
No sé si José Andrés sabe o no hacer roscones. Pero conozco a José Andrés y sé que es hombre prudente y discreto, al menos compartiendo mesa, champán y vino con los Duques de Gastronia. Está usted invitado a comprobarlo, estimado eSedidió.

El diccionario de la españolísima academia puede decir misa, topológica o no, pero ad libitum es una expresión latina. A la vista de su ingeniosísssimo alarde no creo necesario abundar en las implicaciones del hecho. En cuanto a la vergÜenza, ya siento haber ofendido su toroidal sensibilidad , pero mi teclado sólo permite las diéresis en mayúsculas. La próxima vez puede probar a relacionar su ombligo con la banda de Moebius, que le puede quedar francamente fardón y chupiguai.
Ya, por último, el vacío cósmico de las autonomías no es nada comparado con el de los imperios. Claro que a mí tanto uno como otro me traen absolutamente al pairo.

Sea como sea, San José Andrés seguirá sin tener la menor idea de cómo hacer roscones.

La semana proxima hablaremos del nicho XXL, fuera de escala y de juicio moral o estetico del inventor de los toponimos franquistas, cuya causa, aunque reaccionaria sobrevive en el reactor de Santa Maria de Garoña.
La pregunta metafisica es : Puede ser una central nuclear virgen?

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

El Viajero: Guía de Viajes de EL PAÍS

Sobre el blog

Un blog para gente a la que le gusta cocinar, viajar, estar al día en modas y tendencias y, sobre todo, comer bien. Un diario de experiencias personales relatadas con desenfado y sentido del humor. Cocineros, recetas, restaurantes, personajes, secretos de cocina y recomendaciones insólitas que no te puedes perder.

Sobre el autor

Isidoro Merino

José Carlos Capel se licenció en Ciencias Económicas, pero lo que realmente le gustaba era cocinar. Lleva 25 años ocupándose de la crítica gastronómica de este periódico y preside Madrid Fusión. Después de haber escrito decenas de libros, ha convertido su afición en un modo de vida.

Los blogs de el viajero

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal