08 abr 2015

“Mi experiencia en una caja”, el insólito proyecto de Iñigo Lavado

Por: José Carlos Capel

Iñigo Lavado en plena faena, cocinando para un grupo de amigos con la única ayuda de un camping gas

Lunes 16 de marzo.

Aprovechando que estaba en San Sebastián intenté cenar en  Singular-Food, el conocido restaurante que dirige en Irún el gran cocinero Iñigo Lavado. “Cerramos los lunes pero no importa nada, venid hasta aquí porque os voy a ofrecer una experiencia diferente”, me dijo al teléfono. En el interior de su conocido local, totalmente vacío, nos mostró una caja con ruedas del tamaño de una cómoda. Un mueble liso, moderno, en el que, no sin cierto misterio, adivinamos se encontraba nuestra cena. “No se trata de un pic-nic alojado en una caja sino de un vehículo de vivencias, un pretexto para encuentros singulares que solo activaré en ocasiones especiales”, nos dijo. Iñigo Lavado junto a su caja

Cuando abrió las puertas de aquel arcón de diseño aparecieron un camping gas, y varios cajones con cubiertos, vajilla, cristalería, manteles y una mini despensa con ingredientes frescos. Todo concebido para seis comensales aunque en ese momento solo éramos cuatro incluido el propio Íñigo, que se disponía a ejercer de anfitrión y cocinero. “He improvisado el menú que tenéis impreso en este cartón, guardadlo como un recuerdo, es lo mejor que puedo ofreceros. En este caso la calidad de mis recetas tiene un valor secundario, soy feliz solo de pensar que vamos a compartir mesa y a dialogar mientras cocino y comemos”. Noodles de bogavante y trigueros

Enseguida iniciamos la cena en una mesa contigua. A cada momento Iñigo se levantaba para preparar en solitario el plato siguiente sin que nos permitiera ayudarle a recoger nada. Los enunciados del menú prometían: croquetón de chipirones; “noodles” con bogavante y trigueros; cocochas a la parrilla con arroz marinero; lomo de wagyu a la plancha con pimientos, y chocolate a la parrilla a las especias. Aunque todo resultó sabroso, fue lo de menos. Hablamos, nos reímos y quedó en evidencia el valor estimulante de aquel insólito encuentro. Lavado, cocinero y anfitrión, presidiendo la mesa

¿Qué pretendes con esta caja? "Construir experiencias gastronómicas, compartir momentos, disfrutar de personas que aprecio y entrecruzar sentimientos al hilo de mis platos. Esta suerte de catering está preparado para viajar a cualquier parte pero solo lo hará en ocasiones especiales".

¿Y si una empresa o algún particular te contratan para organizar una cena exclusiva cuáles serán tus honorarios, pregunté a Lavado? "Cero. Las experiencias con mí caja no están en venta. Son un instrumento personal para exteriorizar mi forma de entender la cocina. Oigo decir por ahí que los cocineros cobramos por todo y no es cierto. Estos encuentros los montaré muy pocas veces al año y los sufragaré de mi bolsillo, serán cenas sorpresa solo para mis invitados. Algunos de mis colegas hacen footing a diario, yo desde pequeño practico el ciclismo. Mi mayor ilusión es invitar a mi ídolo, Miguel Induráin, a la cumbre del Tourmalet para charlar con él y prepararle una porrusalda que le encanta". Menú del 16 de marzo de  2015 Repartiendo los noodles en los platos

Lavado es un cocinero de muchos quilates, un gestor de envergadura, y también un soñador, un romántico y un pensador a quien le gusta meditar cada uno de sus actos. La cocina es su medio de vida pero también un vehículo de amistad y una forma de exteriorizar sus sentimientos. El juguete que ha creado, sin fines comerciales, permanecerá adormecido en espera de razones que justifiquen su desplazamiento.

Solo de vez en cuando cocinará con esta caja lejos de su casa, y lo hará por amistad, el mejor y más importante de los motivos.  Sígueme en Twitter en @JCCapel  Chocolate a la parrilla con especias Mesa contigua a la caja en la que Lavado montó la cenaKokotxas de merluza a la parrilla con arroz marinero Lomo de wagyu a la plancha con pimientos Croquetas de chipirones

Hay 26 Comentarios

Grande, Íñigo Lavado.

Ramón, será un placer contar con su noble presencia en el Ducado de Gastronia. Y el champagne está siempre permitido.

Duque de Gastronia, yo quiero ir. Por favor. Llevaré champagne, si me lo permite

Está usted invitado, José.

Un gusto, Duque. Ahora os pillo más sentido a ambos, a vosotros y a la caja de Íñigo Lavado. Es lo mismo, con lo que se da por supuesto que Capel es un SIC pero yo no. Por eso no lo veía. A ver si me invitan...

El 1º de noviembre del año 2002 inauguramos Stéphane y yo nuestra “Gastroteca Virtual de Stéphane y Arturo” en La Maison Rouge, de Alcabón, Toledo, como lo testifican los centenares de SIC (sensibles, inteligentes y cultos) que han ido acudiendo a nuestras Cuchipandas Gastrónicas (DRAE: “Cuchipanda: Comida que toman juntas y regocijadamente varias personas”) durante casi trece años. Preferimos, con diferencia, el nombre de ‘cuchipanda’ al espurio ‘prikit’ asiático. El Duque de Gastronia

Eso de los fideos con bogavante me ha llegado al alma. Voy a copiarlo con algún marisco mas barato, con galeras, por ejemplo, contaré resultados

Sinceramente no sé cómo se las arregla este hombre para cocinar y mantener una conversación interesante con sus invitados. Cuando yo cocino me tengo que concentrar o estamos a setas o vamos a Rolex

"Lamardecuina", no es tan difícil, un día no lejano compartimos mesa y arreglamos el mundo. Es cierto que el modelo de Lavado encaja en algo que lleva tiempo de moda sobre todo en Asia, los encuentros llamados "private kitchen" el privilegio de la exclusividad algo que cada vez se valora mas. Saludos

Que un buen cocinero cocine en exclusiva para un grupo de amigos está muy bien, aunque también lo está cuando uno prepara en casa un buen menú para una cena o un almuerzo con amigos. Lo de la "idea" de la caja, bueno, tiene su aquel, pero no deja de ser "cocinaambulante", , del tipo "cocinoparati" que se está poniendo tan de moda, donde uno o dos restauradores se desplazan a tu casa y preparan la comida o cena. Personalmente, me sentaría en una mesa a compartir menú y charlar del tema gastronómico antes con un crítico del tamaño de Capel que con un gran cocinero. Saludos!

No he probado una croqueta de txipiron verdaderamente buena en mi vida, casi todas gomosas y esta que se ve en la foto no va mucho más allá que se diga

Creo que comete un gran error con no comercializar su caja porque lo que busca ahora la gente son experiencias únicas. Ahora que lo pienso la caja de Lavado equivale a un food truck, ahora tan de moda para algunos y el hecho de que un buen cocinero desplace su caja a cualquier sitio tiene mucho valor, si la cocina es rica el doble y si es en un lugar Singular que coincide con el nombre de su restaurante mucho mejor todavía. Tendría que pensarlo bien. Me gusta y los amigos que se lo he comentado lo mismo

Creo que Iñigo hace un acto en dos sentidos por un lado recrearse en El Placer de Cocinar (buscar, escoger, preparar...) que utiliza para expresar su sensibilidad y por otro agasajar a quien aprecia.
Que Bonito

Se come muy bien en Singular solemos ir con niños todas las semanas. Asequible, divertido y rico que es lo importante.

Qué envidia me das , me habría encantado estar en esa cena.

Eso que ha montado Iñigo es un catering virtual, una gran idea, un buen propósito para capricho personal porque si no lo puede disfrutar nadie es como si no existiera, así que o cambia de opinión o habrá que hacerse amigo suyo para que te monte una experiencia. Así no vale amigo Lavado. Tengo amigos que pagarían por eso

Siempre me ha gustado el trabajo de este cocinero, gran profesional y buena persona

Noodles con bogavante, me gusta voy a hacerlos con carabineros. Tendrían genjibre me imagino

Y todas esas recetas las hizo con un camping gas? Me voy comprar uno ahora mismo, seria para recalentar porque de lo contrario toda la tarde para hacer esos platos, que tío. Felicito a Iñigo por la idea

Me ha venido a la cabeza Jordi Roca cocinándole al montañero Carlos Soria en el Annapurna. Otra experiencia gastronómica. ¿Qué pinta Jordi Roca en la montaña? A lo mejor es por el apellido. La misma cosa rara que esa caja de Íñigo Lavado. ¿Y qué hacía José Carlos Capel allí? Pues lo mismo que un montañero de 76 años subiendo un ochomil y comiendo tres estrellas en vez de Litoral. Vamos a ver, que no van a ser todo recetas ni todo se hace por dinero.

Qué no vende la experiencia? Ja, ja. Todo el mundo tiene un precio, este chico es muy modesto, que se lleve la caja a Ibiza como han hecho "otros" y se la quitan de las manos, seria tonto si no lo hiciera, otros le copiaran la idea y si no al tiempo

Discrepo Endeiza. La cocina puede ser hasta un acto de egoísmo y de vanidad no te cuento, que se lo digan a nuestros chicos, tan sencillotes ellos.

Cocinar es compartir

Madre mía, lo que se puede hacer con un camping gas, ya no tenemos excusas ni aunque vayamos al Kilimanjaro. De hecho yo llamaría a esta caja montaña, por aquello de que si Mahoma no va, ella viene.

¿Y si un usuario al azar se lo pidiera? Entiendo que tendria que venderle una bonita historia para mover su caja, con este post a Iñigo le pueden llover unas pocas peticiones. Lo va a tener difícil ...

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Un blog para gente a la que le gusta cocinar, viajar, estar al día en modas y tendencias y, sobre todo, comer bien. Un diario de experiencias personales relatadas con desenfado y sentido del humor. Cocineros, recetas, restaurantes, personajes, secretos de cocina y recomendaciones insólitas que no te puedes perder.

Sobre el autor

Isidoro Merino

José Carlos Capel se licenció en Ciencias Económicas, pero lo que realmente le gustaba era cocinar. Lleva 25 años ocupándose de la crítica gastronómica de este periódico y preside Madrid Fusión. Después de haber escrito decenas de libros, ha convertido su afición en un modo de vida.

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