Golpe Franco

Sobre el blog

El balonmano español ha logrado todos los títulos de clubes habidos, medallas olímpicas, europeas y dos oros mundiales. Fuera del 40x20, la gloria se esfuma rápido ante la poca hucha y los escasos altavoces de este deporte. Este espacio pretende poner ojos y voz para trasladar lo que surge en la pista fuera de ella. Un golpe franco a la actualidad del balonmano.

Sobre el autor

es periodista, redactor de la sección de Deportes y cubre la actualidad del balonmano.

Archivo

abril 2014

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30        

La Champions más española

Por: | 01 de abril de 2014

Karabatic
Karabatic, durante el partido ante el Aalborg. / ALEJANDRO GARCÍA (EFE)

En los cuartos de final de la Liga de Campeones hay tres equipos alemanes, dos macedonios, un húngaro, un francés y un marcado carácter español. Ya no por el Barcelona, el favorito, el que  siempre está, el que solo ha faltado a una de las tres finales a cuatro que se han disputado; el que más Copas de Europa ha levantado. El balonmano español, ese que agoniza en casa, ha exportado en cuestión de dos años jugadores y técnicos que resultan decisivos al máximo nivel.

Al Barça solo le separa de su tercer viaje a Colonia el peor rival que se podían encontrar: el Rhein-Neckar Löwen, segundo en la Bundesliga, que viene de eliminar al Kielce de Talant Dujshebaev en un partido de vuelta marcado por la efectividad en portería de Niklas Landin, acaso el jugador más desequilibrante del cuadro alemán, en el que militan los españoles Isaías y Gedeón Guardiola. Un portero, Landin, sobre el que también pesan dos borrones considerables, como las últimas dos finales, la del Mundial y el Europeo, que disputó con Dinamarca. Sudará el Barça, claro que sudará, pero a estas alturas de campeonato, de eso se trata. En cualquier caso, la vuelta en el Palau le aporta un plus al conjunto de Pasqui, como ocurriese el año pasado ante el Atlético.

Si hay otro equipo al que se espera desde el año pasado en la final a cuatro es al Veszprem, húngaro, que ha dado un salto cualitativo desde que el inquilino en el banquillo es Antonio Carlos Ortega. La fortaleza física se mezcla con una forma de concebir el balonmano más táctica, propia de España, resultando de esa combinación un conjunto que puede aspirar a todo, desde su portería, con el casi infalible Alilovic, hasta su estrella, Laszlo Nagy, pasando, por ejemplo, con la dirección de Chema Rodríguez o Carlos Ruesga. Por segundo año, le tocará resolver la eliminatoria más complicada. Si el curso pasado fue el Kiel quien le dejó sin el billete para Colonia, este año se la jugarán contra el PSG, el equipo que en verano aspiraba a todo, una orquesta de solistas de primer nivel lastrado por la paupérrima dirección de Gardent. Los campeones del mundo Antonio García y José Manuel Sierra fueron, junto a Hallgrimsson y, claro, Hansen, quienes levantaron el partido de vuelta ante el modesto Gorenje Velenje.

Vardar

Los jugadores del Vardar celebran el pase a cuartos. / EFE

Más sorprendente resulta el emergente Vardar, macedonio, entrenado por Raúl González y David Davis, donde Alex Dujshebaev crece a pasos agigantados. Dejó por el camino al campéon de Europa, al Hamburgo, y se le abre una ocasión inmejorable al citarse por un puesto en Colonia con el Flensburg, alemán. “Parece que como hemos ganado al campeón ya todo va a parecer fácil”, se ríe González, mano derecha de Dujshebaev en Ciudad Real y Atlético de Madrid. El factor Skopje, jugar la vuelta en la caldera que supone su cancha, arropado por miles de seguidores enloquecidos, puede resultar decisivo.

Cuartos de final. Ida, entre el 16 y el 20 de abril. Vuelta, entre el 23 y el 27: Rhein-Neckar Lowen-Barcelona; Flensburg-Vardar; Metalurg-Kiel y PSG-Veszprem

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal