El Guaje vuelve a casa

Por: | 26 de noviembre de 2013

Entrerrios

Raúl Entrerríos celebra un gol ante el Atlético, el año pasado. /KIKE PARA

Una Liga de Campeones, una Recopa, un Mundial de clubes, tres Ligas, un oro Mundial, un bronce olímpico.... El palmarés de Raúl Entrerríos (Gijón, 32 años) se antoja cuando menos envidiable. Poco le queda ya por ganar a uno de los mejores malabaristas del balonmano español. Acaso disputar uno de los partidos más especiales, el de este martes. Un encuentro tan intrascendente por lo que hay en juego -dos puntos prácticamente cantados para el descomunal Barça- como emotivo resulta para el central: será la primera vez en su carrera que juegue un partido de Asobal en su casa, en el Palacio de Deportes de Gijón, en Asturias, una tierra que este año, después de décadas, respira balonmano de élite. 

“Va a ser muy gratificante volver al pabellón donde empezó todo, los recuerdos que guardo son muy bonitos, los mejores”, rememora Entrerríos. Hacía más de 30 años que Gijón, con el Grupo Covadonga, no tenía un equipo en la máxima categoría; han pasado 15 desde el descenso del Balonmano Naranco, el último conjunto asturiano en codearse con los grandes. Por eso, recuerda Entrerríos, el del Jovellanos “no ha sido un ascenso más: Lo primero que hice al saber el calendario era ver cuándo jugaría en Gijón. La vinculación con el equipo es máxima”. No solo la suya. Su hermano Alberto, Tono Cartón, Borja Fernández son algunos de los jugadores asturianos que, desde la lejanía, tienen un ojo puesto en lo que ocurre en Gijón. También otro internacional, Carlos Ruesga, al que le une un vínculo mayor si cabe: su hermano Juanjo juega en el equipo gijonés. Su padre, Juan de Dios, fue portero de aquel Grupo Covadonga de División de Honor del que también formaba parte Ángel Pareja, padre de Miguel y Ángel, hoy en las filas del Jovellanos. 

El nexo de unión entre la mayoría es Alberto Suárez, técnico gijonés, seleccionador juvenil. Amante empedernido del balonmano, por el que se desvive y colabora como pocos, él es el artífice del fulgurante crecimiento de un equipo con apenas cuatro años de vida. Un club que nació para aunar la cantera gijonesa, y en extensión la de toda Asturias, con más de 4.000 federados entre chicos y chicas. A partir de esa premisa, un grupo de exjugadores y técnicos, en junio de 2009 inscribieron al Gijón Jovellanos en la Primera División Nacional. Así, colegios como el Inmaculada y el Corazón de María o el Grupo Astur, entre otros, se unieron para dar forma al proyecto. “Queríamos que los chavales tuvieran independencia hasta llegar a la época de juveniles y después garantizarles un sitio para que pudiesen seguir jugando sin tener que irse fuera de Gijón”, explica Suárez.

El técnico ha dedicado los últimos días a publicar fotos en Twitter de sus muchachos, de su equipo, de su gente, cuando eran críos. Y es que, aunque entonces pudieran soñarlo, ninguno pensaba que cuatro años después de nacer, el Gijón Jovellanos tendría casi 1.300 socios; que caminaría noveno en la máxima categoría; que estarían preparando el recibimiento al todopoderoso Barcelona, la vuelta a casa de Entrerríos. Por el camino, mucho esfuerzo y ningún despilfarro, una fórmula tan sencilla de entender como complicada de aplicar: “En Asturias no había dinero ni cuando había dinero, imagínate”, ilustra el técnico. Las necesidades han forzado al club a ir un paso por delante, a mirar hacia abajo, a la cantera: “Jugamos con gente jovencísima con un papel importantísimo. Tenemos tres extranjeros en los puestos que no producimos lo suficiente; que viven juntos y comparten coche, fichados con más imaginación que otra cosa”.

Suárez admite que el objetivo deportivo es mantenerse en la Asobal, pero hace hincapié en el “objetivo filosófico”, más enriquecedor: “Disfrutar. Qué les vas a decir a chavales que han pasado de jugar delante de 50 personas a hacerlo delante de 1.800. Sí, que tengan los pies en el suelo, que sigan con los estudios. Pero que disfruten, porque un día van a tener el premio de jugar con el mejor equipo del mundo”. Y entre ellos, uno de los suyos.

 

Al asalto del Mundial

Por: | 08 de noviembre de 2013

Maca

Macarena Aguilar, durante un partido con la selección.

A menos de un mes para que comience el Mundial femenino, el seleccionador español, Jorge Dueñas, ha dado la lista de las jugadoras que acudirán al torneo de Serbia, a partir del 6 de diciembre. Aunque falta una plaza por concretar, en el extremo derecho, no se deslizan muchas novedades de lo que ha sido el equipo en las últimas convocatorias. “Creo que estamos ante un grupo muy equilibrado, con el que hemos trabajado estos últimos años, teníamos que seguir esa estructura”, asegura Dueñas.

El éxodo masivo de las jugadoras a ligas extranjeras en los dos últimos años, que se acentuó tras el bronce logrado en los Juegos de Londres- ha desembocado en que solo 4 de las 15 convocadas jueguen en España. “Mi trabajo es conseguir que se amolden a un juego distinto al que practican en sus equipos y sus ligas, quizás más físico”, explica Dueñas, quien también ve aspectos positivos en esta internacionalización de las jugadoras: “Ya no es el primer año que están fuera, eso a ellas les ha dado más estabilidad. Además, pueden dedicarse de pleno a este deporte, cosa que igual todas no hubiesen conseguido de seguir en España”.

Hemos pedido a Jorge Dueñas que analice, brevemente, a las jugadoras que aspiran, al menos, a repetir el bronce que lograron en el último Mundial, en Brasil, hace dos años.

Porteras

Silvia Navarro (Rocasa): “Poco puedo decir de Silvia que no se sepa. Con ella nos garantizamos un referente de primer nivel en la portería.  Siempre aporta un rendimiento muy alto, es determinante en todos los partidos decisivos”

Cristina González (CLEBA León): “Desde hace años ha venido demostrando que está a un alto nivel, complementa perfectamente a Silvia, y está llamada a ser el referente de la potería de España en un futuro. Siempre que ha ido a la selección ha rendido a la perfección”.

Extremos

Marta López (Fleury, Francia): “A pesar de su juventud (23 años), ha demostrado que puede ser una referencia en el extremo derecho. Lo ha demostrado con España y lo lleva contrastando en Francia, en su club, el Fleury. Creo que es una jugadora muy completa, de la que destacaría su capacidad como finalizadora”.

Eli Pinedo (Bera Bera): “No vamos a descubrir ahora a Eli. Su rendimiento ha sido muy alto con España desde hace años. En el Bera Bera creo que está desempeñando un papel de comodín, no solo en el extremo. Además de su tremendo carácter, aporta muchísimas variantes defensivas desde el extremo, que posibilitan tener un equipo más polivalente”.

Naiara Egozkue (Bayer Leverkusen, Alemania): “Ya en la última etapa en el Itxako lo hizo muy bien. Las lesiones le frenaron la progresión en Alemania, pero su rendimiento va a ir a más. Es una jugadora a la que yo tenía controlada desde hacía tiempo y últimamente ha acudido a las concentraciones. Tiene mucho gol, es determinante en el contraataque, en la finalización, también desde los siete metros”.

Elimarta

Eli Pinedo conduce el balón ante la mirada de Marta Mangué y una jugadora croata.

Centrales

Nuria Benzal (Ferhervac, Hungría): “La idea es que juegue más de central que de lateral. No solo tiene gol, también sabe dirigir. Sobre todo buscamos una central que nos facilite el no tener que hacer cambios de ataque-defensa”.

Macarena Aguilar (Randers, Dinamarca): “Es la directora de juego del equipo, la que marca el ritmo. Es determinante en la penetración. Sin balón es una de las mejores jugadoras del mundo, si no la mejor. Tiene una capacidad increíble por romper las defensas”.

Laterales

Bea Fernández (Fleury, Francia): “Es la jugadora que marca nuestro lanzamiento desde larga distancia. La más determinante en este sentido. Además, se desenvuelve muy bien a la hora de distribuir juego con el resto y con el pivote. Necesitamos, como ya la he hecho saber, que aporte también en el plano defensivo, para evitar tantos cambios ataque-defensa”

Marta Mangué (Fleury, Francia): “La verdad es que no sé qué más se puede decir de Marta a estas alturas. Es una de las referencias de este equipo, por su polivalencia, por sus lanzamientos. En defensa, además, destaca por su trabajo de anticipación, por la capacidad que tiene por leer el juego rival, lo que provoca que comentan errores y podamos robar valores”.

Nerea Pena (Cargo, Hungría): “Es una jugadora de primer nivel mundial, pese a que su progresión ha sido truncada por graves lesiones durante los últimos años. Tiene unas características determinantes: gran capacidad de sorpresa, muy buena en la penetración, juega bien con el pivote, tiene buen lanzamiento en paso, en salto… Es muy desequilibrante. También quiero que asuma un mayor papel defensivo, aunque normalmente la reservo para que no se desgaste”.

Patricia Elorza (Bera Bera): “Es una gran jugadora, muy completa y, sobre todo, con una gran capacidad de hacer equipo. Es el comodín que todo entrenador quiere tener. Sin ser igual tan determinante como otras jugadoras, cumple en todas las facetas, tanto en ataque como en defensa. Es necesario tener una jugadora como ella”.

Alexandrina Barbosa (Thuringer, Alemania): “Es la velocidad pura. La explosividad. Determinante como pocas cuando recibe en carrera. Además, en defensa tiene una gran capacidad de anticipación, lo que facilita el robo de balones y la salida en contraataque”.

Lara González (Metz, Francia): “Es el ejemplo de jugadora a la que salir fuera le ha hecho mucho bien. Está rindiendo muy anto en la liga francesa como en la Champions A pesar de su juventud (21 años, la benjamina del grupo), tiene un gran espíritu de lucha, esa parte de guerrera necesaria para estar en este equipo, en el que ha ido entrando poco a poco. Aunque puede aportar en ataque, creo que puede sernos muy útil en el trabajo defensivo, sobre en la zona central en defensa para 6:0.

Pivotes:

Eli Chávez (Nice, Francia): “Está llamada a ser la jugadora de referencia en el futuro (a punto de cumplir 23 años y con 107 internacionalidades). Aportará mucho en labores defensivas por su gran envergadura (1,92m) y por cómo se mueve. En Francia ha mejorado mucho en ataque y resulta una jugadora muy difícil de frenar”.

Begoña Fernández (Vardar, Macedonia): “Probablemente la jugadora más experta. Está desde hace años en el primer nivel del balonmano femenino. Es fundamental en labores defensivas por su capacidad y talento, además de por ser muy intensa. En ataque suele romper las defensas rivales por su velocidad y desmarque. El hecho de que pueda ser su último gran torneo es posible que le dé un plus, aunque me cuesta creerlo, porque por su carácter siempre compite al 100%, tiene un instinto terrible”.

 
 

Un debú a puerta cerrada

Por: | 06 de noviembre de 2013

Xoan Ledo pensó que todo era una broma de Alberto Suárez. El seleccionador júnior se le había acercado en el comedor mientras hacía cola para reponer fuerzas después del partido de los juveniles de España en Hungría. “Come algo ligero, un poco de fruta, que tienes que ir con la absoluta”, le espetó Suárez. Ledo no daba crédito. El chaval siguió a lo suyo. “Comí como un campeón”, asegura. Hasta que se lo volvieron a decir. Una sobrecarga muscular dejaba a Sterbik fuera de los dos partidos amistosos contra Hungría y el seleccionador, Manolo Cadenas, urgía de un portero en caso de que Sierra necesitara un relevo. La broma no era tal. Una hora después, este chaval gallego de 17 años entraba en el vestuario de la selección campeona del mundo y se convertía en el jugador más joven en ser convocado por la absoluta.

Xoanjulen

Aunque se sentó en el banquillo durante los dos partidos, Ledo no llegó a disputar un minuto y solo se le contabiliza una internacionalidad, ya que el primero de los encuentros no se le cuenta como oficial. Además de jugarse a puerta cerrada, se disputó sin marcador y a tres tiempos de 20 minutos, y no a dos de 30. Una estrambótica situación de la que los internacionales fueron avisados en aquel mismo momento. Fue, sin embargo, en ese partido cuando Ledo estuvo más cerca de ponerse bajo los palos. Con el resultado favorable a los campeones del mundo –el cuerpo técnico llevó la cuenta y aseguran que ganaron 26-30- Sierra se dirigió a Cadenas: “Que entre el chaval, ¿no?”. “En ese momento sentí algo raro en el cuerpo, un sensación extraña, podía jugar con los campeones del mundo”, relata Ledo. El seleccionador, sin embargo, consideró que no era producente y declinó la propuesta.

Un día después, el joven portero del BM Lalín volvió a formar parte de la convocatoria. Ante 12.000 personas, con marcador, como rige la normativa. Sin marcianadas, aquello ya era otra historia: “Fue increíble”, atina a explicar Ledo, que en el calentamiento ya detuvo algún que otro balón. “Veo que ya estás preparado”, le dijo Cadenas, tratando de transmitirle la misma confianza que le había dado el vestuario desde el primer momento: “Todos me felicitaban, me decían que lo hiciese como sabía si tenía que salir; Sierra me recordó que, aunque sea de rebote, siempre se acaba parando algún balón”, broma el joven portero gallego, que compartió impresiones durante buena parte del encuentro –España volvió a vencer (24-29)- con Albert Rocas. También aprovechó a hacerse foto con sus nuevos compañeros, como Julen Aginagalde. El momento más recordado, posiblemente en el de los himnos: “Estar ahí todos abrazados, en el centro de la pista, fue muy emocionante”.

Feliz por la experiencia, Ledo es consciente de que se trata de una anécdota, de que por delante de él hay muy buenos porteros y que su trabajo está en mantener la excelencia de la selección junior, siempre en las finales en los últimos años. “Ya pasó, para mí sería un sueño simplemente que volviese a pasar lo que ocurrió en Hungría”. La de Ledo, en definitiva, no deja de ser una historia atípica en una semana con buena carga de surrealismo para los campeones del mundo.

La Federación había cerrado hacía meses que España jugaría dos amistosos en Hungría, preparatorios para el Europeo que se celebrará a partir de enero en Dinamarca. Ante un rival de peso, que estará en el mismo grupo que los campeones del mundo y que corría, como es práctica habitual en estos casos, con los gastos del combinado de Cadenas en tierras magiares. Hasta ahí todo resultaba lógico. Las cosas empezaron a cambiar cuando, una vez en Hungría, el cuerpo técnico fue avisado de que el primero de los partidos se disputaría a puerta cerrada. El desconcierto fue mayúsculo cuando los jugadores vieron, ese mismo día, que no se disputarían un encuentro al uso: se jugarían tres partes de 20 minutos y sin marcador. Desde la selección y la federación apuntan a diversos factores, aunque ninguno de forma oficial: la imposibilidad de llenar el pabellón de Debrecen durante dos días seguidos; un posible temor del seleccionador húngaro, Lajos Mocsai a perder los dos partidos –como así fue- ante su público o que el propio Mocsai tenía a tres jugadores por posición y quería probar con cada uno de ellos son algunas de las explicaciones que han trascendido.

De tan estrambótica situación se empezó a tener constancia cuando algunos jugadores, a través de Twitter, relataron la inédita situación después del partido. Apenas se tuvo constancia tampoco del encuentro del sábado hasta que concluyó. Televisión Española, a través de Teledeporte, el canal que desde hace años retransmite casi todos los partidos de la selección, no podía hacer frente al dinero que exigía la tenedora de los derechos, la televisión húngara. Normalmente, en el caso de los encuentros clasificatorios se suele recurrir al intercambio de señal, lo que no era viable en este caso. Es de suponer que la Federación, consciente de la situación económica por la que atraviesa Televisión Española, sabía de las dificultades que surgirían para retransmitir los partidos cuando se cerró el acuerdo con Hungría. Ni siquiera a través de Internet los seguidores del balonmano pudieron ver a los campeones del mundo en directo.

 

Desde que España logró el oro en Barcelona, solo ha disputado dos encuentros en casa: en Guadalajara ante Macedonia, en abril y en León, ante Suiza, en junio. Con los de Hungría han sido cuatro los partidos que han disputado fuera de España la selección. Un equipo que sigue demostrando en la pista la calidad que le llevó a tocar el cielo en enero. Manolo Cadenas, sensato, apuesta por el bloque campeón. Según explica el propio seleccionador, en Hungría buscó también otras variantes, como dar minutos a Julen Aginagalde en defensa o a Gedeón Guardiola en ataque, para buscar alternancias en el pivote. “Los valores y las virtudes del equipo campeón hay que mantenerlas”, asegura Cadenas.  

 

Una lucha que no cesa

Por: | 31 de octubre de 2013

La selección femenina de balonmano arrancó la pasada semana el camino hacia el Europeo de 2014 con dos victorias ante Turquía e Italia. Ocasión para volver a ver juntas al núcleo principal de la mejor generación de jugadoras. Por ello, y ante el Mundial de Serbia que se celebrará en diciembre, Eli Pinedo accedió a contarnos cómo ve ella al equipo y a reflexionar sobre la situación que vive su deporte. 

BF
Macarena Aguilar, Eli Pinedo y Beatriz Fernández, tras lograr el bronce en Londres. 

Hacía ya tiempo, desde antes de verano, que no nos juntábamos en la selección. Si siempre es especial volver a ver a reunirte con tus compañeras, desde que muchas andan desperdigadas por Europa las concentraciones se han hecho aún más especiales. La selección se ha convertido en el punto de encuentro para todas. Y eso, estoy segura, acabará dando sus frutos, porque llegamos con muchísimas más ganas aún de volver a lograr algo juntas y reivindicar nuestro deporte.

Ha llovido ya un poco desde que nos juntamos hasta nueve internacionales en el Itxako. Las cosas han cambiado. Hay muchísimas cosas que se pueden mejorar, pero tenemos que ver la Liga como una oportunidad para la gente joven, un punto de salida de una nueva generación de guerreras. Es cierto que al oír a alguna compañera sientes cierta envidia en cuanto a la calidad de las ligas en las que juegan en comparación con la española. Yo, sin embargo, me siento una privilegiada por jugar donde lo estoy haciendo, en mi ciudad, en Donosti, en el Bera Bera, un club que va al mes con los pagos, que está disputando la Champions…

Los partidos de la semana pasada contra Turquía e Italia son la antesala del Mundial de Serbia de diciembre. Entonces se cumplirán seis años desde aquel Mundial de Francia de 2007 en el que empezó todo. En lo deportivo no nos fue, digamos, bien, pero ahí se formó el núcleo del grupo actual. Se habían retirado varias jugadoras veteranas y entramos muchas jóvenes, con Jorge, el actual seleccionador. Un nuevo equipo, vaya. Un grupo en el que no destaca ninguna, que trabajamos en la misma dirección, conscientes de que un día le tocará brillar a una y otro día a otra. Esa creo que es la razón principal de todo lo que hemos conseguido en estos seis años. Porque, si no lo sabéis… después de Francia logramos la plata en Macedonia, quedamos cuartas en el Mundial de China, bronce en el de Brasil….y ya el año pasado tocamos cima con el bronce en los Juegos.  

 

Es verdad que después de Londres se nos ha hecho un poco más de caso, pero creo que no el suficiente para lo que hemos conseguido en todo este tiempo. Somos conscientes de que la crisis ha afectado a todos los deportes, ¡qué voy a decir del nuestro! Pero siempre pienso que si el bronce de los Juegos lo llega a lograr el equipo masculino la cosa hubiese sido bien distinta… No se trata de dar ni lástima ni nada de eso. Defendemos lo que es nuestro y lo que hemos ganado a base de trabajo. Si tenemos que hacer el doble de esfuerzo para que nos hagan un poquito más de caso, lo haremos. Si se trata de ganar más títulos o medallas, por trabajo no va a ser. Solo queremos que se nos reconozca lo que hacemos. Nada de lo que hemos logrado ha sido casualidad. 

El 'hispano catarí'

Por: | 24 de octubre de 2013

BORJANANTES
Borja Fernández, el año pasado con el Nantes.

Esta es la historia de un mastodonte de 206 centímetros de Pontigón, Asturias, de casi 32 años, que se ha ganado la vida en dos deportes diferentes en cuatro países distintos. La historia de Borja Fernández, un tipo que un día fue pívot de la ACB y lo dejó para batirse en la línea de seis metros del 40x20. Que se ganó el apodo de hispano en Italia por las narices que le echaba al asunto, como el gladiator hollywoodiense que triunfaba en el cine entonces. El mismo que ahora lleva tapadas la cruz de la victoria, la santina, el himno de Asturias, tatuajes que prefiere no enseñar “por respeto”, para no generar reticencias en su nuevo periplo: Catar.

La última aventura arrancó a principios de verano. En el momento en que se cerró el acuerdo entre el Nantes, con el que aún tenía un año de contrato y El Qadiya. Atrás quedaba un equipo que jugó la final four de la EHF, muy buenos amigos como Jorge Maqueda o Valero Rivera Folch. “La organización por la improvisación”, bromea, todavía con un marcado acento asturiano a pesar de tanto vaivén. Y es que a Borja Fernández se le nota feliz estos días, de vuelta a España como integrante de la selección que dirige Valero Rivera. El técnico, actual campeón del mundo, trabaja desde hace meses para armar un equipo que afronte el Mundial de Catar en 2015 con ciertas garantías. La empresa para la que fue contratado. Para ello llevará a cabo una política nacionalizaciones de jugadores extranjeros, entre ellos Borja. Una práctica muy habitual en balonmano y que a España, sin ir más lejos, le ha permitido beneficiarse de Rolando Uríos, Talant Dujshebaev o Arpad Sterbik. “Nunca llegué a jugar con España, desde el plano deportivo creo que es una gran oportunidad para disputar campeonatos internacionales”, explica Borja.

La rutina catarí nada tiene que ver con lo que acostumbraba el pivote asturiano hasta ahora. En lo deportivo, de agosto a febrero, cuando comience la liga, es tiempo básicamente de entrenamientos. Una época en la que se da especial importancia a la preparación de la selección. Esta es la segunda quincena que pasa el combinado árabe este otoño en Barcelona, donde Valero ha decidido concentrarles a todos.

Borja
Borja Fernéndez, en su época de jugador de baloncesto del CAI y el martes, en Zaragoza, con Catar.

La vuelta a España ha supuesto para Borja el regreso a los lugares donde creció y sufrió la metamorfosis deportiva. En Barcelona, en Badalona por ser exactos, se cultivó como jugador de baloncesto en las categorías inferiores de un Joventut en el que mandaban André Turner, Tanoka Beard –“le vi arrancarse la camiseta después de que le pitaran la cuarta personal en un partido y pensé: ‘Ni en tres vidas quiero jugar contra este”- o Jackie Espinosa, con el que, ríe, se sentía identificado: “Igual técnicamente no era muy bueno, pero lo dejaba todo en la pista”. La entrega le valió para ganarse al Pabellón Príncipe de Felipe, de Zaragoza, que reclamaba su presencia al técnico del CAI, Alfred Julbe, siempre que podía al grito de “¡hispano!, ¡hispano!”. El mismo público que no daba crédito el verano de 2005 al enterarse de que Borja seguiría jugando en aquel parqué…pero en el equipo de balonmano. Fernando Bolea, hoy entrenador del Bidasoa, se había prendado de las cualidades del pívot, sus movimientos y le convenció para que se entrenara con el grupo. Él accedió a hacerlo solo con Bolea, como para que le dejara de insistir. Sin darle importancia. Un día, dos, tres… la cosa fue a más y entre Bolea y Valero, entonces director deportivo del BM Aragón, le terminaron por convencer. “Siempre es gratificante volver a Zaragoza”, luce orgulloso Borja, que anotó cuatro tantos y fue uno de los más destacados de equipo. 

Esta segunda fase de preparación finaliza el jueves con un partido contra el Barça B y algunos de los jugadores del primer equipo que no hayan viajado con sus selecciones. Después, tocará volver a Catar, a los atascos de Doha, de las cosas que más desesperan al gigante asturiano. Al día a día de El Qadiya, donde comparte vestuario con jugadores cataríes, tunecinos, egipcios, un bosnio y un ruso. A la rutina extradeportiva, que también afronta con optimismo. Con demasiado, incluso: “Ahora se puede ir a la playa: ha mejorado el tiempo: 36-37 grados de día y por la noche baja 10”. Por delante, Borja tiene tres años de contrato. Tiempo para ganarse a su nueva afición. Para, quién sabe, ganarse que algún día le reciban al grito de “¡hispano!, ¡hispano!”

Una nueva vida entre estrellas

Por: | 17 de octubre de 2013

Desde que el año pasado los magnates del PSG decidiesen crear una sección de balonmano y, a base de talonario, reclutaran a muchos de los mejores jugadores de este deporte se esperaba su enfrentamiento con el Barcelona, el mejor club de la historia, también auspiciado por el equipo de fútbol. La cita será este sábado domingo 20, en París. Con motivo del duelo, Antonio García, campeón del mundo con España, cuenta su experiencia en el club más rico del mundo. 


Entreno
Los jugadores del PSG, durante un entrenamiento la pasada temporada. 

Una nueva vida entre estrellas

Hace ya más de un año que aterricé en París, tiempo en el que ha sucedido de todo en mi carrera profesional. De llegar lesionado a un equipo que se estaba creando prácticamente de la nada a jugar ahora contra el Barcelona en la Champions, pasando por un oro en el Mundial de España. Todo ello después de tener que dejar León obligado por las circunstancias. Porque aquel fue el mejor vestuario que probablemente haya tenido nunca.

Los primeros pasos en París no fueron sencillos. Me perdí los Juegos de Londres por una lesión, por lo que llegué antes que el resto de internacionales a los entrenamientos de pretemporada. En realidad, ahora es cuando soy más consciente de todo lo que viví aquellas semanas: lesionado, en un sitio nuevo, un balonmano diferente al que había practicado hasta entonces… y a las dos semanas, el equipo anuncia el fichaje de una estrella como Mikkel Hansen, que jugaría en la misma posición que yo. A esas alturas, lo tenía bastante complicado. Aunque, insisto, entonces no era consciente. Casi mejor.

 

Por si fuera poco, se me reprodujo una pubalgia, además del gemelo que estaba tocado, que me impedía coger la dinámica del grupo. En realidad, hasta después del Mundial, en febrero, no encontré sitio en el equipo. En ese tiempo, el trato de mis compañeros fue muy bueno. Creo que la relación que hay en los vestuarios de los equipos españoles es única, pero la experiencia de este año y pico que llevo en París ha sido bastante positiva. Recuerdo cuando volvieron de los Juegos los internacionales. Éramos 10 jugadores nuevos. En realidad, era un nuevo equipo, un nuevo club. Cuando llegué trabajaban aquí tres personas; ahora son casi 20, tenemos canal de televisión propio en Youtube… Otro mundo.

Aunque no hubiese coincidido con ellos, nos conocíamos prácticamente todos. Bojinovic ha sido sin duda uno de mis grandes apoyos. Vivimos en el mismo barrio (Boulogne-Billancourt), solemos comer juntos… Me ayudó mucho para que no le diese vueltas a la cabeza. Obviamente con Sierra también tengo mucha complicidad. Igual que con Honrubia, o la que tuve con Dinart… No tengo queja. Se armó un grupo bastante bueno, los nuevos solíamos quedar bastante, éramos muchos y todos prácticamente de la misma edad. Recuerdo la fiesta que se montó para el cumpleaños de Marko Kopljar, en un restaurante-discoteca de lujo. ¡Yo nunca había ido a una fiesta de ese estilo!

 

Una de las cosas que más sorprende, aunque hayas oído hablar de ellas es el trato que reciben los internacionales franceses. De auténticos ídolos. Dinart, hasta este año que se ha retirado, Honrubia, Abalo, Narcisse son los más queridos y reclamados. También Hansen, claro está. A Sierra y a mí se nos empezó a tomar más en serio cuando ganamos el Mundial. No es lo mismo tratar con un internacional español que con un campeón del mundo. La verdad es que jugar y entrenar con ellos es una experiencia muy positiva. El hecho de entrenarte con gente de tantísima calidad te hace estar siempre muy concentrado, siempre me llevo nuevo algo aprendido a casa. Defender al lado de Dinart ha sido una clase durante todo un año. Lo mismo que ver jugar a Hansen, ves la calidad de sus pases… Nunca he sentido su presencia como si fuera un rival, me hacía muchísima ilusión jugar con alguien como él. Es uno de los jugadores con los que mejor me llevo, de hecho.  El primer año fue como un campus. Ha sido un campus de un año. El balance desde que llegué ha sido positivo, sobre todo en cuanto a títulos, porque ganamos la Liga. En cuanto a juego, creo que no he tenido la misma progresión. Este año noto que estoy jugando muchos más minutos importantes que lo que solía, me ha tocado desatascar los partidos más de una vez, incluso jugando de central. Me gusta esa función, estoy contento. Lo que no quiere decir que aspire a jugar más minutos… El equipo no ha arrancado del todo bien, al menos no como esperábamos y se espera de nosotros. El partido contra el Barça va a ser importante, veremos en qué sitio está cada uno. 

Coubertain
El Stade Pierre de Coubertin, donde habitualmente juega el PSG.

El ambiente estoy seguro de que va a ser increíble. Desde hace dos semanas está todo vendido, el pabellón estará a reventar. Se espera con muchas ganas este partido. En general, todo lo que rodea al club y al balonmano en Francia es sin duda impresionante. Nada que ver con lo que había vivido hasta ahora, y eso que vengo de dos de los equipos que más y mejor afición arrastran en España, como Granollers y Ademar. Pero esto no se puede compara a nada. Ya solo la puesta en escena, el marketing que desarrolla el club, la captación de socios... cada día me sorprende más. Y no solo aquí en el PSG. No he jugado en un solo pabellón que no estuviese lleno. Aquí se hace un partido de las estrellas y ya sabes cuál va a ser la fecha, dónde se va a jugar y cómo se tiene que votar a los jugadores. Es otra forma de ver el deporte, otra cultura. El diario L’Equipe rara vez repite portada, no le importa apostar por otros deportes que no sean el fútbol. Eso en España parece imposible.

Campeones por el mundo

Por: | 11 de octubre de 2013

Alex
Alex Dujshebaev, en el partido de su equipo, el Vardar, ante el Barcelona en Champions este año.

Manolo Cadenas ha tirado de sensatez en la lista para sus dos primeros compromisos serios, aunque sean amistosos, al frente de la selección española. El técnico leonés apuesta por mantener el bloque que formó Valero Rivera y se coronó campeón del mundo en enero. La gran novedad, aunque esperada, es Alex Dujshebaev, de 21 años, que entra por primera vez en la convocatoria de la absoluta. Una selección que anda desperdigada por Europa. 11 de los 16 citados juegan fuera de España. El propio Cadenas dirige al Wisla, polaco. Solo el Barcelona aporta jugadores de la Asobal: cinco. La diferencia es notable con respecto al equipo que apabulló a Dinamarca en el Sant Jordi a principios de año. Entonces, 10 de los 16 internacionales jugaban en España.

Esta dispersión, y la incapacidad de la federación para desembolsar mucho dinero, ha obligado a Cadenas a convocar a los jugadores directamente en Hungría, sin pasar por España. Durante su estancia allí, los magiares correrán con los gastos de desplazamiento y alojamiento de la selección. Los dos partidos (1 y 2 de noviembre en la localidad de Debrecen) serán la primera toma de contacto seria de Cadenas como seleccionador desde que fuera nombrado en mayo. Un mes después dirigió al equipo en los dos encuentros que restaban de clasificación para el Europeo, aunque el pase estaba ya sellado.

El dato de los emigrantes en la selección vuelve a evidenciar las carencias de la Asobal este año, aunque no tendría por qué repercutir en la selección. Quizás todo lo contrario. El nivel de los partidos que disputan Cañellas (Hamburgo, campeón de Europa), Aginagalde (Kielce, campeón polaco) o Ruesga (Veszprem) en sus nuevos equipos es, en general, notablemente superior al que se registra en España.

Es el caso también del propio Dujshebaev. Máximo goleador de la Asobal el pasado año, el lateral rinde a un gran nivel en el Vardar, macedonio. Sin duda aportará descaro y juventud a los campeones, pero sobre todo se podrá empapar del ambiente de un grupo que, con los años y salvo contratiempos inesperados, está llamado a liderar. Un equipo que Cadenas no ha querido desmembrar. Los cambios se antojan paulatinos, solo si son necesarios. Montoro y Ariño son los únicos campeones del mundo ausentes, ya que Ugalde y Raúl Entrerríos se perdieron la cita por lesión, y Alberto Entrerríos puso punto final a su carrera con España al levantar el título. Juanín García, el máximo goleador de la historia de España, que no contaba para Valero Rivera, tampoco parece entrar en los planes de Cadenas.

La lista la forman: Sterbik (Barcelona) y Sierra (PSG), en portería; Víctor Tomàs (Barcelona) y Albert Rocas (Kolding), en el extremo derecho; el extremo izquierdo es para Cristian Ugalde (Veszprem) y Valero Rivera (Nantes); Jorge Maqueda (Nantes) y Alex Dujshebaev (Vardar) en el lateral derecho; Joan Cañellas (Hamburgo), Antonio García (PSG) y Viran Morros (Barcelona), en el lateral izquierdo; dos pivotes: Julen Aginagalde (Kielce) y Gedeón Guardiola (Rhein-Neckar Löwen) y tres centrales: Raúl Entrerríos y Dani Sarmiento, del Barcelona y Carlos Ruesga (Vezprem). 

 

La cuadrilla del Bidasoa está de vuelta en la Asobal

Por: | 09 de octubre de 2013

Por entonces, 22 de abril de 1995, Asier Aranburu no era más que un chaval de 10 años volcado con un equipo que había abiertos las puertas de Europa a Irún. Aquella tarde, en Artaleku, el pabellón que cinco días atrás había retumbado hasta llevar en volandas a los suyos (30-20), viviría algo único. En la pantalla gigante que había instalado el Ayuntamiento, la vuelta de la final de la Copa de Europa: Badel Zagreb-Elgorriaga Bidasoa. En el parqué croata, de amarillo, dirigidos por Juantxo Villarreal, Svensson, Pernunicic, Extaburu… también Fernando Bolea, autor de ocho tantos que ayudaron a hacer valer la renta de los irundarras.18 años después de aquella escena, Aranburu y Bolea comparten vestuario en Artaleku: capitán y entrenador de un histórico, el Bidasoa –el único junto al Barça que ha ganado una Copa de Europa y que sigue vivo- al que la desaparición del Atlético  ha devuelto a la Asobal. Después de penar, sufrir y olisquear la desaparición, trata de aguantar en la máxima categoría con una cuadrilla de jugadores de casa.

 

De aquel Elgorriaga nada queda. Finiquitado el patrocinio de los chocolates, comenzó la cuesta abajo. “Fue duro, me consta que la anterior directiva hizo todo lo posible por encontrar un sponsor, pero ni con una Copa de Europa debajo del brazo se logró”, explica José Ángel Sodupe, actual presidente. El año 2007 supuso un punto de inflexión para el club irundarra. Descendió de la Asobal y la situación se tornó crítica. “Intentamos subir rápido y no lo conseguimos, el agujero se fue haciendo cada vez más grande…” Hasta que en la temporada 2009-2010 se tocó techo: la deuda ascendía a 300.000 euros, los impagos eran constantes, a proveedores, a jugadores... La liquidación era un hecho, pero la ayuda institucional y que quedaba un año para el 50 aniversario del club frenaron el declive. Un cambio de la gestión económica ha ido cerrando la hemorragia hasta casi poder decir ahora mismo que la herida ha cicatrizado.

 

La historia del Elgorriaga podría ser la de tantos. En el balonmano y en el resto de deportes minoritarios. Salvo porque siguen vivos. “El año que bajamos tuvimos un presupuesto de 1,3 millones; el de esta temporada, de 560.000. Es lo que hay, ya nos dimos cuenta de que no podemos gastar más de lo que tenemos”, argumenta Sodupe. “Cualquier época pasada fue mejor”, bromea el técnico, Fernando Bolea. Queda lejos lo vivido a principios de los noventa, pero el arrope de Artaleku sigue siendo especial: “Mis mejores recuerdos del club siempre han tenido que ver con la afición, con cómo nos ha alentado”.

 

Después de echar cuentas, asumieron la plaza del Atlético, que antes rechazaron el Academia Octavio y el Palma del Río. El equipo, configurado para otra categoría, aún no conoce la victoria. Salvo Vidal, argentino, y Álvarez, gallego, el resto de jugadores son guipuzcoanos. “Somos una cuadrilla”, dice orgulloso Asier Aranburu, el capitán, 12 años vinculado al club en dos etapas. Él cató las mieles de Europa antes de la hecatombe –“cómo se hacía grupo en los viajes por Europa”, recuerda”-, pero disfruta de la experiencia que les toca vivir. Su equipo, el de su casa, está de vuelta en la Asobal. “Tenemos la calidad suficiente y la garra necesaria para no pensar en descender”. Y así seguir creciendo.

Los fantasmas del Atlético despiertan al Barça

Por: | 22 de septiembre de 2013

Victortomas
Víctor Tomàs, ante Malumbres. / NAKE BATEV (EFE)

Este Barcelona llamado a ganarlo todo está condenado también a evidenciar casi con cada movimiento lo que pudo ser y no fue. Lo que, tristemente, es. Si doblan la anotación de sus rivales en España, donde va a empezar a ser noticia que bajen de 40 goles, porque recuerdan la paupérrima Asobal a la que se ha llegado; si tropiezan en Europa, como ha ocurrido en la primera sesión de la Liga de Campeones, porque se dispara la prima de riesgo sobre la solvencia de los azulgrana ante rivales de entidad. Si lo hacen encima ante un equipo liderados por medio Atlético que se quedó por el camino,  el golpetazo a la memoria es irremediable.

El empate (29-29) en Macedonia ante el Vardar, en el primer envite subido de tono del año, bajo un ambiente de ciencia ficción para el espectador español, no deja de ser asumible. Los demás también juegan, se harta de repetir Xavi Pascual. Pero este Barça de Karabatic, una de las dos mejores plantillas por nombres -no por presupuesto si se asume como bueno el de seis millones que se ha informado-, no se debe permitir dilapidar una renta de seis goles.

El caso es que ocurrió. En el primer envite serio. Y afloraron más fantasmas. Los de aquel Atlético que fue enterrado el 9 de julio, incapaz de sostener por más tiempo la careta de persona a la que todo parece irle bien, salvo algún achaque, pero que padece una enfermedad irreversible. El primer traspié del Barça, con permiso de los ocho goles de Dibirov, lo forzó medio Atlético: Malumbres, que con 38 años iba a exhibir junto a Hombrados (41) el elixir de la eterna juventud en la portería rojiblanca, desquició con sus paradas el ataque azulgrana. A ampliar el marcador macedonio contribuyó el brazo armado de 20 años de Alex Dujshebaev, que en cinco ocasiones perforó la meta de Sterbik.

Alex
Alex Dujshebaev trata de lanzar ante la oposición de Saubich.

Ambos son paradigmas de este balonmano español tan español. El explosivo meta representa la lucha de años por seguir teniendo un sueldo digno al final de mes: en el Portland, Valladolid, Aragón, Ademar… El lateral, las ganas de crecer en un país campeón del mundo en la cancha. Los dos, en definitiva, fuera de España, donde se sigue demostrando que la herida abierta tardará años en cicatrizar.

Resultados y clasificaciones de la Liga de Campeones

Un paseo hacia la Champions

Por: | 16 de septiembre de 2013

Karabatic-Xavi-Lazarov
Karabatic y Lazarov, junto a Xavi Pascual

Xavi Pascual parece haberse puesto una coraza desde hace un curso. Se revuelve cada vez que se le menciona la abrumadora superioridad de su equipo en esta Liga Asobal recién descorchada, la más descafeinada y silenciada que se recuerda. Más que negar la evidencia –un botón: el Barça arrolló (41-21) al Ciudad Encantada en el primer encuentro- el técnico azulgrana pretende espantar cualquier fantasma de conformismo del vestuario con la mira en la carrera hacia el Everest en que se ha convertido la Champions. Una cima que se resiste desde hace tres temporadas.

Las cenizas del Atlético de Madrid, las brasas del intratable Ciudad Real, pusieron a principios de verano un punto seguido en la historia de la liga de balonmano. “El Barça no va a tener rival, por detrás estará el Naturhouse, pero creo que sin suficiente nivel para inquietarles. Son un equipo temible, intratable. No he vivido una competición de este nivel en 22 temporadas”, explica Zupo Equisoaín, el primer entrenador que ha sufrido el rodillo azulgrana, el más veterano en liza este año.

“Somos profesionales, si la Liga carece de competitividad tendremos que hacerlo lo mejor posible de cara a la Champions. Pero la Asobal es una competición que nadie debe menospreciar”, comentaba el capitán del equipo, Víctor Tomàs, antes del inicio de la competición. “Esto no es un deporte en el que tú juegas solo y ya está”, zanjaba Pasqui.

La campaña 09-10, la única en la que un equipo (Ciudad Real) venció todos los partidos es el siguiente reto a batir. En las tres últimas temporadas el Barça solo ha perdido un partido por curso. El Atlético conseguía ensombrecer la superioridad azulgrana. El año pasado ni siquiera eso. Salvo en la Champions. Fue el momento más crítico para los de Pasqui, que en cuartos de final tuvieron que remontar, contra pronóstico cinco goles goles al difunto equipo. Evitar este tipo de circunstancias serán el principal objetivo este año. Pasqui no tiene pensado trabajar el aspecto psicológico más de la cuenta –“el objetivo es claro: voy a exigir ganarlo todo. El nivel de trabajo en la pista tiene que ser el máximo-, pero admite que no sabe cómo afectará al equipo la falta de rivales: “Aún es pronto, deberemos ver si nos sirve para estar más descansados o más dormido, pero yo confío en el equipo, sé lo que quiere, y para lograrlo hay que ponerse a trabajar y trabajar”, concede Pasqui.

 

Por mucho que el preparador azulgrana, año tras año, diga que su equipo es “el mejor del mundo”, la final de la última Liga de Campeones, perdida ante el Hamburgo, dejó en evidencia las carencias en la primera línea. La llegada de Karabatic y Lazarov no solo apuntala al equipo; su presencia junto a Rutenka y Raúl Entrerríos, por citar parte del arsenal con el que contaban, llevan a los más nostálgicos a hablar de una formación de enseño, para muchos nunca vista. Quizás exagerado, en un mes lo cierto es que se han llevado los dos títulos a las que han optado: la Supercopa de España, ante el Naturhouse y la Superglobe, en Catar, ante el Hamburgo.

“Los clubes nos tenemos que adaptar a eso, nos van a dar y bien, sobre todo en el Palau”, se resigna Zupo Equisoaín. “Al resto nos queda pelear. Y a sobrevivir”. El resto, salvando al Naturhouse por calidad y presupuesto, coincide Zupo es que son 14 equipos que lucharán prácticamente por evitar el descenso al tiempo que sueñan con meterse en Europa. Un aliciente para los fieles seguidores del balonmano que se antoja insuficiente para conseguir que remonte un deporte en el que España es campeona del mundo.

Golpe Franco

Sobre el blog

El balonmano español ha logrado todos los títulos de clubes habidos, medallas olímpicas, europeas y dos oros mundiales. Fuera del 40x20, la gloria se esfuma rápido ante la poca hucha y los escasos altavoces de este deporte. Este espacio pretende poner ojos y voz para trasladar lo que surge en la pista fuera de ella. Un golpe franco a la actualidad del balonmano.

Sobre el autor

es periodista, redactor de la sección de Deportes y cubre la actualidad del balonmano.

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