Cambio climático

Por: | 01 de octubre de 2012

Aunque la mayoría de las voces autorizadas coincidan en que se están produciendo importantes transformaciones en el clima de la Tierra y que éstas tienen su origen fundamentalmente en la actividad humana, periódicamente aparecen estudios, algunos de los cuales con cierto grado de solvencia, que si no niegan el cambio climático, por lo menos plantean un escenario mucho menos pesimista, en el que la responsabilidad humana es poco menos que insignificante.

Sin embargo el hecho de que haya estudios que pongan en duda, cuando no nieguen, la influencia de la actividad humana sobre el clima no debe hacernos pensar que aquellos otros trabajos que defienden posturas contrarias deban de gozar de menor crédito. En realidad nos desenvolvemos en un contexto definido por la incertidumbre y por lo tanto de momento no podemos alcanzar la certeza plena ni en un sentido ni en el otro y dependiendo de a quién nos arrimemos nos proveeremos de argumentos a favor de una u otra corriente.

Ahora bien, la falta de consenso y la existencia de argumentos válidos para apoyar o negar la influencia del aumento del CO2 de origen antropogénico en los cambios que se están produciendo en el clima no debe en ningún caso constituir excusa o coartada para descuidar la atención sobre nuestro planeta, porque con independencia de que suba la temperatura del mismo en mayor o menor medida y de cuál sea la razón de dicho incremento, las agresiones que está llevando a cabo el ser humano sobre su entorno están provocando ya daños muy graves y en no pocas ocasiones irreversibles.

De lo que no cabe duda es de que como consecuencia de la presión humana directa o través de los diferentes tipos de contaminación a ella atribuible se está reduciendo notablemente la biodiversidad y de que hemos perdido ya para siempre especies de fauna y flora que con independencia de su derecho intrínseco a existir, su desaparición nos va  privar de innumerables recursos tanto económicos como  terapéuticos.

Tampoco se pone en tela de juicio que la contaminación lleva afectando a la salud humana desde hace siglos y muy especialmente en las últimas décadas, influyendo tanto sobre la calidad como sobre la propia esperanza de vida. De todos es conocido el incremento producido en las sociedades modernas de las enfermedades respiratorias y las patologías alérgicas.

También son evidentes los daños económicos derivados de la polución que dejan yermas e improductivas grandes extensiones de tierra y enormes masas de agua. Este fue el caso de la lluvia ácida que asoló vastas regiones del Este europeo en el último tercio del siglo XX. Es cierto que en este caso no fue el responsable el CO2,  pero esto nos debe hacer reflexionar sobre nuestra obsesión por un gas que si bien influye sobre la temperatura de la Tierra, no es tóxico y sin embargo nos despreocupamos de otros de por sí altamente nocivos.

Así mismo y con independencia de los efectos derivados de la emisión de CO2 y otros contaminantes hemos de ser conscientes de que a la vez que lanzamos a la atmósfera estos gases, estamos haciendo uso muchas veces de recursos fósiles generados a lo largo de millones de años, que podrían ser vitales para cubrir necesidades futuras pero que de manera irresponsable estamos destinando a la mera combustión. 

Pero además de los perjuicios antes mencionados, más o menos cuantificables desde un punto de vista económico, la actividad humana está actuando sobre intangibles como el paisaje que contribuyen a nuestro descanso y solaz a la vez que constituyen indicadores de la salud de la Tierra, porque cuando desaparece un paisaje tradicional se rompe un equilibrio acrisolado a lo largo de la historia, pudiendo por ejemplo haber desaparecido el suelo que lo sustentaba con las consecuencias implacables que esto supone en relación con los recursos hídricos y la vida que ambos sustentan.

En fin, siempre ha habido cambio climático y en buena medida éste ha sido debido al CO2 sin cuya contribución la temperatura de la Tierra no sería apta para albergar la vida al menos como la conocemos hoy en día. Por otra parte de todos es conocido la existencia de sucesivos períodos glaciares y que en períodos históricos relativamente recientes como la Edad Media el clima europeo era mucho más benigno de lo que es en la actualidad o que en el siglo XVIII se produjo una “mini glaciación”, sin embargo el que pueda haber indicios de que las modificaciones climáticas actuales inducidas o no por el hombre no sean de la magnitud que en principio se pudo estimar no debe servir en modo alguno para que sigamos derrochando unos recursos evidentemente escasos y además nos resignemos a vivir en un entorno hostil, degradado e insalubre.

Hay 34 Comentarios

Cambio climático siempre ha habido y siempre habrá. El "sistema Tierra" reacciona ante los cambios en su atmósfera de distintas formas.. Así un incremento de gases invernadero subirá la temperatura, calentará el agua de los océanos hasta el punto en el que las corrientes oceánicas se paren y el sistema entrará en glaciación.
Geológicamente esto ha pasado muchas veces.
El aumento del CO2 antropogénico es insignificante, a mi juicio, con la cantidad de CO2 que puede enviar un supervolcán en 1 sólo segundo.
Las teorías sobre el CO2 generado por nosotros que dicen que estamos cambiando el mundo, creo que son algo exageradas y muy antropocentricas. Es innegable que le hacemos daño al planeta pero ¿tanto? Creo que más a la biodiversidad...
Lo cierto es que estamos en un periodo interglaciar ¿será este calentamiento el que nos meta de lleno en la era glaciar que está por llegar? entonces ¿nos calentamos o nos enfriamos...?
Es sentido del humor de geólogo ggg...

Merece la pena recordar que la propia ciencia ha investigado sobre los niveles de acuerdo de la comunidad científica en relación con la existencia del calentamiento global y su causalidad humana. Estos estudios han empleado diversas metodologías, destacando las revisiones de la literatura científica y los estudios de opinión entre los propios científicos. En la primera línea, destaca el trabajo realizado por ORESKES (2004), que revisó los resúmenes de 928 artículos de investigación sobre cambio climático publicados en revistas sometidas a revisión por pares. Esta investigadora concluyó que el 75% de los mismos apoyaba, explícita o implícitamente, la idea de que el clima de la tierra estaba siendo afectado por las actividades humanas, mientras que ningún artículo rechazaba esa idea.

Entre los trabajos que han pulsado la opinión de la propia comunidad científica, se encuentra el de DORAN Y ZIMMERMAN (2009), que estudiaron el nivel de consenso científico en materia de cambio climático a través de una encuesta remitida a una muestra no sesgada de 10.257 científicos pertenecientes a diversos campos de las ciencias de la tierra. En la encuesta, cumplimentada por 3.146 personas (el 90% pertenecientes a instituciones norteamericanas) se planteaban dos cuestiones clave:

- En comparación con los niveles anteriores al siglo XIX ¿piensa que las temperaturas medias globales se han incrementado, han disminuido o han permanecido relativamente constantes?

- ¿Piensa que la actividad humana es un factor que está contribuyendo significativamente al cambio de las temperaturas medias globales?

Un 90% de los científicos respaldó la idea de que las temperaturas se han incrementado, mientras que un 82% respondió afirmativamente a la segunda pregunta

Al analizar separadamente las respuestas de los científicos que trabajan en el campo de las ciencias del clima, con actividad investigadora en materia de cambio climático, el porcentaje de acuerdo con que la actividad humana era un factor significativo en el cambio ascendía al 96,2%. Este dato llevó a los autores del estudio a afirmar que “parece que el debate sobre la autenticidad del calentamiento global y el papel jugado por la actividad humana es inexistente entre aquellos que entienden los matices y las bases científicas de los procesos climáticos de largo plazo”.

Creo que haría falta hacer referencia a las características y a las fuentes de dichos estudios. No todas las investigaciones ni todos los investigadores merecen igual credibilidad. Por otra parte, decir que el cambio climático no está inducido sólo por la acción humana es correcto, pero es lo mismo que decir que el hombre no es responsable de los tsunamis que se llevan por delante millones de vidas, aunque los que se mueran sean sobre todo pobres víctimas de graves desigualdades sociales. En mi opinión, con la evidencia empírica y los datos que ya tenemos la actitud "templada" ante los riesgos que se ciernen sobre la Humanidad no es la más razonable, ni tampoco la más práctica, porque el tiempo se agota y ya hay mucha gente muriendo y sufriendo por ello.

Me parece un análisis muy acertado, al que yo añadiría tres cosas:
- ¿Por qué cualquier análisis favorable a la Ciencia del Cambio Climático, tiene una gran repercusión en los medios y las teorías contrarias se mencionan vagamente, y con aspecto de radicales?. He ahí la raíz del problema.
- Las políticas sobre el Cambio Climático se están mostrando erróneas, ineficaces, y con numerosos efectos perversos...
- Por último, como bien dices, animo a todos los agentes a controlar y reducir su Huella de Carbono. Les aseguro que, bien planteado, ayuda a reducir, además, costes de nuestros productos y servicios.

Totalmente de acuerdo, podemos discutir todo lo que queramos, pero mientras tanto y para siempre consumamos solo lo que necesitemos sin "errochar". Y además desarrollemos formas más eficientes energéticamente y que nos permitan mejor calidad de vida.

Elena, te agradezco sinceramente tu comentario, el post en si mismo es una reflexión aunque al final haya una cierta conclusión. Si realmente ha servido para que pienses un poco sobre este problema, me doy por satisfecho.

En cuanto a tu segundo comentario sólo te puedo decir que todo el equipo de la EOI hacemos lo imposible por nuestros alumnos/amigos.

Es evidente que hay cambio climático y siempre lo ha habido, en lo que no hay unanimidad es en el grado de influencia que está ejerciendo el ser humano sobre el mismo, pero eso no puede servir en ningún caso para dejar de defender a capa y espada nuestro entorno.

Un tema muy interesante para refelexionar. Por cierto conozco gente que ha hecho el Master de Ingeniería Medioambiental de la EOI del que eres Director y está muy contenta.

Cambio climático si pero no ¿o si? Vaya disyuntiva aunque al final del artículo se aclara un poco el problema, no nos tenemos que resignar a que nos degraden nuestro medio ambiente y para esto hay el sentirse ecologista,se dice que un mínimo acto puede cambiar muchas cosas, en ello tenemos que sentirnos identificados o involucrados.

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