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Sobre el blog

Actualidad sobre las oportunidades de negocio de la Economía Verde, el Medio Ambiente, la Energía y la Sostenibilidad, sin olvidar los nuevos nichos de mercado relacionados con el cambio climático y la eficiencia energética.

Sobre EOI

Escuela de Organización Industrial

EOI Escuela de Organización Industrial es la escuela europea de referencia en la formación en gestión medioambiental y energética, siendo la primera escuela en desarrollar este tipo de programas en 1976. Desde entonces, EOI ha abierto líneas de especialización en energías renovables, gestión del agua y huella de carbono, con especial atención al emprendimiento en los sectores productivos de la Economía Verde. En sus cursos se han formado más de 35.000 pymes que se suman a la comunidad de 80.000 antiguos alumnos de la Escuela. EOI, fundada en 1955, es una fundación pública del Ministerio de Industria, Energía y Turismo.

Programas de Medio Ambiente, Energía y Sostenibilidad

Sobre los autores

Profesores del área de Medio Ambiente, Energía y Sostenibilidad de EOI Escuela de Organización Industrial.

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Energía, pobreza y cambio climático

Por: | 17 de febrero de 2014

El cambio climático es muy poco equitativo: aunque los países desarrollados somos los que más contribuimos a las emisiones de gases de efecto invernadero, son los países del Sur, que solo emiten el 20%, los que sufren las peores consecuencias. Latinoamérica es un ejemplo de ello. Esta región es, después de África, la que menos emite a nivel internacional. Considerando la contribución per cápita, cualquier ciudadano de un país desarrollado emite el triple de gases de efecto invernadero que uno de Latinoamérica. Sin embargo, es una de las zonas del mundo más vulnerable a los efectos del cambio climático, entre otras cosas porque la mayor parte de su territorio se sitúa en la franja de huracanes y hay muchas zonas costeras y bajas, con elevado riesgo de inundación por el previsible incremento en el nivel del mar.

Nieves cifuentes
Nieves Cifuentes, Profesora de Programas de Medio Ambiente en EOI

Conscientes de la situación, los países industrializados han llegado a compromisos en el marco de las convenciones de Naciones Unidas sobre el cambio climático para reducir sus emisiones. Sin embargo, estas medidas son parciales y no garantizan la seguridad climática, ya que no incluyen a los países en desarrollo, en los que el peso de las emisiones de gases de efecto invernadero va en aumento.

La energía es el motor esencial del desarrollo humano y del crecimiento económico. Los países industrializados hemos alcanzado nuestro nivel de bienestar mediante el uso de combustibles fósiles, responsables del cambio climático. En los países del Sur hay actualmente unos 1.400 millones de personas (un 25% de la población mundial) sin acceso a la energía. La relación entre la falta de energía y la pobreza es muy estrecha. No tener acceso a la energía significa no poder contar con servicios básicos como la salud, educación, comunicaciones ni tener oportunidad de desarrollar actividades productivas para vivir de una manera digna. Es curioso que el acceso de la energía no sea uno de los objetivos del milenio, cuando es esencial para el logro de todos ellos.

Así, la reducción de la pobreza pasa por que toda esta población acceda a la energía. El indudable derecho al desarrollo económico conlleva un riesgo inherente, ya que si se repiten los patrones seguidos por los países industrializados, el nivel de emisiones de gases de efecto invernadero alcanzaría unos niveles inasumibles. El problema es complejo y su solución pasa, entre otras cosas, porque existan incentivos internacionales más potentes para que el deseable desarrollo humano y económico se base en energías limpias. Si bien muchos de los países en desarrollo están apostando por este tipo de fuentes energéticas y promoviendo proyectos de gran escala (centrales hidroeléctricas, de biomasa, eólicas, etc.), todavía no hay una voluntad clara para el fomento de las iniciativas de menor tamaño. Y este tipo de proyectos son clave, ya que el 80% de las personas que no tienen acceso a la energía se encuentran en zonas rurales y aisladas. Estamos hablando de comunidades como, por ejemplo, Cerrito de los Morreños, donde viven unas 140 familias en pleno Manglar de Ecuador, a 8 horas en piragua de Guayaquil. En sitios tan remotos como éste es inviable, tanto técnica como económicamente, llegar con una línea eléctrica, siendo la única alternativa el desarrollo de un proyecto energético pequeña escala. En este contexto, las energías renovables son la mejor alternativa para posibilitar un desarrollo sostenible. En comparación con otras alternativas como el uso de motores, un sistema renovable requiere menos costes de mantenimiento, no genera dependencia de combustibles fósiles y utiliza un recurso inagotable y gratuito.

Una de las barreras al desarrollo de este tipo de proyectos de pequeña escala, es que la planificación energética se suele focalizar en aspectos macroeconómicos, como aumentar la capacidad de generación o distribución de energía, sin que existan planes concretos para facilitar servicios energéticos a las poblaciones más pobres y aisladas. En otras palabras, el acceso de los pobres a la energía no es, hoy por hoy, un aspecto primordial de las políticas. Es vital que surja una clara voluntad política para abordar el problema, de manera que en los países del Sur el sector energético deje de actuar de manera aislada y se incrementen los vínculos entre el acceso a la energía, el logro de metas de desarrollo, la reducción de la pobreza y la protección medioambiental.

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Otro de los retos a superar es la dificultad para llevar a cabo con éxito estos proyectos de pequeña escala. Es necesario que estos se desarrollen desde una visión integral, abordándose, además del acceso a la energía, el desarrollo de servicios educativos, sanitarios y el fomento de actividades productivas. A diferencia de los proyectos de mayor escala, donde prevalecen los aspectos técnicos, en los pequeños el peso del componente social es enorme. No basta con llevar la energía, hay que enseñar a utilizarla, superando barreras como la falta de capacitación y de recursos económicos. Y para ello hay que trabajar mano a mano con las comunidades, impulsando su organización, apropiación y aprendizaje y trabajando para la sostenibilidad del los proyectos.

Si bien ha habido numerosas experiencias en este campo, como el Programa Euro-Solar, financiado por la Comisión Europea, que es probablemente el proyecto demostrativo de mayor escala que se ha llevado a cabo, todavía siguen siendo iniciativas dispersas. Gracias a programas como Euro-Solar, nuestra comunidad de Cerrito de los Morreños tiene, por primera vez energía eléctrica renovable basada en placas solares y servicios educativos, sanitarios y de fomento de las actividades productivas.

Sería deseable que en los próximos años aumentase la sensibilización sobre este problema, para que se rompiese el círculo vicioso que relaciona pobreza y energía de una manera sostenible con el medio ambiente.

La Innovación energética en Europa. El Programa Horizon 2020

Por: | 10 de febrero de 2014

Nadie pone en duda que la Innovación es piedra clave en la supervivencia y competitividad de las empresas. En este sentido la Unión Europea, y en su nombre la Comisión Europea, siempre ha sido sensible a la necesidad de promover y facilitar la Innovación, el Desarrollo Tecnológico y la Investigación.

La Comisión Europea como brazo activo de la Unión Europea ha gestionado una importante cantidad de recursos en la promoción de la Innovación a nivel comunitario. El principal recurso utilizado, aunque no el único, ha sido el de los Programas Marco plurianuales, cuya asignación económica ha evolucionado de forma considerable en los últimos años.

JESUS gARCÍA 1

El Programa que cubre el periodo 2014 – 2020, por primera vez ha tomado un nombre específico, entre otras cosas para resaltar la unificación de esfuerzos y el nuevo rumbo de las directrices europeas en materia innovación. El Programa HORIZON 2020 constituye la piedra fundamental de apoyo a la Investigación el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, lanzada por la unión Europea Europea. Si bien el programa  HORIZON 2020 es heredero y continuador del VII Programa Marco (VII PM), que estableció las políticas de apoyo a la Innovación, Desarrollo Tecnológico e investigación científica comunitaria a lo largo del periodo 2007 – 2013, el Programa HORIZON 2020, incluye importantes novedades respecto al anterior VII PM. Bajo un solo Programa aglutina aspectos que en períodos anteriores estaban cubiertos bien por el propio VII Programa Marco o por otros programas, como el Programa de Competitividad e Innovación (CIP), las acciones llevadas a cabo por el Instituto Europeo de Investigación y Tecnología (EIT), etc..

El Programa nace para apoyar la implementación de la Estrategia Comunitaria 2020, y la iniciativa emblemática de la Unión por la Innovación, contribuyendo directamente a abordar los principales retos de la sociedad, a crear y mantener el liderazgo Industrial en Europa, así como reforzar la excelencia de la base científica, esencial para la sostenibilidad, prosperidad y el bienestar de Europa a largo plazo.

El programa está organizado en tres Pilares básicos:

- Ciencia Excelente, para reforzar la excelencia científica de la UE a nivel mundial, principalmente mediante iniciativas de temática abierta y en general, en proyectos individuales.

- Liderazgo Industrial, para acelerar el desarrollo de las tecnologías,principalmente: Tecnologías de la información y la comunicación (TIC), nanotecnología, materiales avanzados, biotecnología, fabricación y transformación avanzadas y tecnología espacial; para ayudar a las PYME innovadoras europeas a convertirse en empresas líderes en el mundo y para facilitar la financiación de riesgo en actividades de investigación e innovación en su llegada al mercado.

- Retos Sociales, en este bloque se reflejan las prioridades políticas y los retos de la estrategia Europa 2020 con el fin de estimular la investigación e innovación que permitan alcanzar los objetivos políticos de la Unión. La financiación se organiza según los siguientes objetivos específicos (retos):

    1 Salud, cambio demográfico y bienestar
    2 Seguridad alimentaria, agricultura y silvicultura sostenibles, investigación marina, marítima y de aguas interiores y bio-economía
    3 Energía segura, limpia y eficiente
    4 Transporte inteligente, ecológico e integrado
    5 Acción por el clima, medio ambiente, eficiencia de los recursos y materias primas
    6 Europa en un mundo cambiante: Sociedades inclusivas, innovadoras y reflexivas
    7 Sociedades seguras: proteger la libertad y la seguridad de Europa y sus ciudadanos

Todas las actividades aplicarán un enfoque basado en dar respuesta a los retos que afronta la sociedad, incluyendo investigación básica o aplicada, transferencia de tecnología o Innovación. También se centrarán en las prioridades políticas sin predeterminar las tecnologías o soluciones que deben desarrollarse. No sólo deberán tenerse en cuenta soluciones basadas en la tecnología, sino también la Innovación no tecnológica y la organizativa, así como los sistemas de Innovación y la Innovación en el sector público.

Los proyectos deberán orientarse a reunir una masa crítica de recursos y conocimientos de distintos campos, tecnologías, disciplinas científicas e infraestructuras de investigación para abordar los retos. Las actividades cubrirán el ciclo completo, de la investigación al mercado, haciendo hincapié en las actividades relacionadas con la Innovación, tales como ejercicios piloto, actividades de demostración, bancos de pruebas, apoyo a la contratación pública, diseño, Innovación impulsada por el usuario final, innovación social, transferencia de tecnología y asimilación de las innovaciones por el mercado, así como la estandarización.

Las anteriores acciones se completan con las acciones del Centro Común de Investigación (JRC), las acciones del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (EIT) y las acciones denominadas transversales: “Difundiendo la excelencia y ampliando la participación” y “Ciencia con y para la Sociedad” para que los beneficios de H2020 lleguen a todos los países de la Unión y tengan una repercusión positiva en la sociedad.

Es importante destacar que la financiación asignada a este Programa, a pesar de la situación económica actual, supera considerablemente las asignaciones establecidas para los Programas Marco previos, alcanzando la cifra de 70.200 Millones de Euros (casi 80.000 Millones en precios corrientes).

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Por último resaltar que la primera convocatoria para la presentación de proyectos fue lanzada por la Comisión el pasado mes de Diciembre. La Comisión ha creado una página web específica dedicada al Programa HORIZON 2020, donde puede consultarse todos los detalles específicos, tanto del Programa, de su organización y así como los detalles del mismo. Puede encontrarse una relación pormenorizada de la convocatoria correspondiente, especialmente aquellos detalles sobre el alcance esperado de los proyectos, el impacto buscado, el tipo de proyecto y la dotación presupuestaria asignada por la Comisión y un detalle fundamental que son las fechas límite de presentación de las propuestas, ya que este factor es de suma importancia, pues es absolutamente limitativo sin excepción alguna.

Jesús García, profesor de EOI y Business Manager de IBERDROLA en Bruselas

El País

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