La Guerra Civil que nunca se aprendió en las escuelas

Por: | 01 de abril de 2014

Cartel de Arnau sobre un parte oficial del cuartel general del Generalísimo. / Biblioteca Nacional (BNE)Cartel de Arnau sobre un parte oficial del cuartel del Generalísimo. / Biblioteca Nacional

"En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado", decía el último parte oficial emitido desde el cuartel general de Franco el 1 de abril de 1939, con la voz del locutor y actor Fernando Fernández de Córdoba.

Atrás había quedado una guerra de casi mil días, que dejó cicatrices duraderas en la sociedad española. El total de víctimas mortales, según los historiadores, se aproximó a las 600.000, de las cuales 100.000 corresponden a la represión desencadenada por los militares sublevados y 55.000 a la violencia en la zona republicana. El desmoronamiento del ejército republicano en la primavera de 1939 llevó a varios centenares de miles de soldados vencidos a cárceles e improvisados campos de concentración. A finales de 1939 y durante 1940 las fuentes oficiales daban más de 270.000 reclusos, una cifra que descendió de forma continua en los dos años siguientes debido a las numerosas ejecuciones y a los miles de muertos por enfermedad y desnutrición. Al menos 50.000 personas fueron ejecutadas entre 1939 y 1946.

Los hechos más significativos de la Guerra Civil han sido ya investigados y las preguntas más relevantes están resueltas, pero esa historia no es un territorio exclusivo de los historiadores y, en cualquier caso, lo que enseñamos los historiadores en las universidades y en nuestros libros no es lo mismo que lo que la mayoría de los ciudadanos que nacieron durante la dictadura o en los primeros años de la actual democracia pudieron leer en los libros de texto del Bachillerato. Además, millones de personas nunca estudiaron la Guerra Civil porque no hicieron Bachillerato o porque nadie les contó la guerra en las asignaturas de Historia.

Setenta y cinco años después de su final, puede ser el momento de recordar cinco cosas básicas que todo ciudadano informado debería saber sobre la Guerra Civil, pero nunca le enseñaron.

 1. ¿Por qué hubo una Guerra Civil en España?

En 1936 había en España una República, cuyas leyes y actuaciones habían abierto la posibilidad histórica de solucionar problemas irresueltos, pero habían encontrado también, y provocado, importantes factores de inestabilidad, frente a los que sus gobiernos no supieron, o no pudieron, poner en marcha los recursos apropiados para contrarrestarlos.

La amenaza al orden social y la subversión de las relaciones de clase se percibían con mayor intensidad en 1936 que en los primeros años de la República. La estabilidad política del régimen también corría mayor peligro. El lenguaje de clase, con su retórica sobre las divisiones sociales y sus incitaciones a atacar al contrario, había impregnado gradualmente la atmósfera española. La República intentó transformar demasiadas cosas a la vez: la tierra, la Iglesia, el Ejército, la educación, las relaciones laborales. Suscitó grandes expectativas, que no pudo satisfacer, y se creó pronto muchos y poderosos enemigos.

La sociedad española se fragmentó, con la convivencia bastante deteriorada, y como pasaba en todos los países europeos, posiblemente con la excepción de Gran Bretaña, el rechazo de la democracia liberal a favor del autoritarismo avanzaba a pasos agigantados. Nada de eso conducía necesariamente a una guerra civil. Ésta empezó porque un golpe de Estado militar no consiguió de entrada su objetivo fundamental, apoderarse del poder y derribar al régimen republicano, y porque, al contrario de lo que ocurrió con otras repúblicas del período, hubo una resistencia importante y amplia, militar y civil, frente al intento de imponer un sistema autoritario. Sin esa combinación de golpe de Estado, división de las fuerzas armadas y resistencia, nunca se habría producido una guerra civil.  

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Vista la historia de Europa de esos años, y la de las otras República que no pudieron mantenerse como regímenes democráticos, lo normal es que la República española tampoco hubiera podido sobrevivir. Pero eso no lo sabremos nunca porque la sublevación militar tuvo la peculiaridad de provocar una fractura dentro del Ejército y de las fuerzas de seguridad. Y al hacerlo, abrió la posibilidad de que diferentes grupos armados compitieran por mantener el poder o por conquistarlo. El Estado republicano se tambaleó, el orden quebró y una revolución radical y destructora se extendió como la lava de un volcán por las ciudades donde la sublevación había fracasado. Allí donde triunfó, los militares pusieron en marcha un sistema de terror que aniquiló físicamente a sus enemigos políticos e ideológicos. Era julio de 1936 [en la imagen, cartel de ese mes conservado en la Biblioteca Nacional] y así comenzó la Guerra Civil española.

2. ¿Por qué la propaganda domina a la historia cuando se trata de la violencia?

Para los españoles, la guerra civil ha pasado a la historia, y al recuerdo que de ella queda, por la deshumanización del contrario y por la espantosa violencia que generó.

Los bandos que se enfrentaron en ella eran tan diferentes desde el punto de vista de las ideas, de cómo querían organizar el Estado y la sociedad, y estaban tan comprometidos con los objetivos por los que tomaron las armas, que era difícil alcanzar un acuerdo. Y el panorama internacional tampoco dejó espacio para las negociaciones. De esa forma, la guerra acabó con la aplastante victoria de un bando sobre otro, una victoria asociada desde ese momento a los asesinatos y atrocidades que se extendían entonces por casi todos los países de Europa.

La apelación a la violencia y al exterminio del contrario fueron además valores duraderos en la dictadura que se levantó sobre la Guerra Civil y que iba a prolongarse durante casi cuatro décadas. Por eso, la sociedad que salió del franquismo y la que creció con la democracia mostró índices tan elevados de indiferencia hacia la causa de las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura. Y sigue sin haber acuerdo fácil en esa cuestión, porque todas las complejas y bien trabadas explicaciones de los historiadores quedan reducidas a quién mató más y con mayor alevosía. En ese tema, todavía hoy, la propaganda, con sus habituales tópicos y mitos, suele sustituir al análisis histórico.

3. ¿Cómo se vio y se ve la Guerra Civil española en el exterior?

Pese a lo sangrienta y destructiva que pudo ser, la Guerra Civil española debe medirse también por su impacto internacional, por el interés y la movilización que provocó en otros países. En el escenario internacional desequilibrado por la crisis de las democracias y la irrupción del comunismo y de fascismo, España era, hasta julio de 1936, una país marginal, secundario. Todo cambió, sin embargo, a partir de la sublevación militar de ese mes. En unas pocas semanas, el conflicto español recién iniciado se situó en el centro de las preocupaciones de las principales potencias, dividió profundamente a la opinión pública, generó pasiones y España pasó a ser el símbolo de los combates entre fascismo, democracia y comunismo.

Lo que era en su origen un conflicto entre ciudadanos de un mismo país derivó muy pronto en una guerra con actores internacionales. La situación internacional era en ese momento my poco propicia para la República, y para una paz negociada, y eso marcó de forma decisiva la duración, curso y desenlace de la guerra civil española. La Depresión había alimentado el extremismo y minado la fe en el liberalismo y la democracia. Además, la subida al poder de Hitler y los nazis en Alemania y la política de rearme emprendida por los principales países europeos desde comienzos de esa década crearon un clima de incertidumbre y crisis que redujo la seguridad internacional.

Los mejores expertos sobre la financiación de la guerra y su dimensión internacional han destacado el desequilibrio a favor de la causa franquista de suministros de material bélico, pero también de asistencia logística, diplomática y financiera. Al margen de las interpretaciones canónicas de un lado o de otro, esos historiadores subrayan la trascendencia de la intervención extranjera en el curso y desenlace de la guerra. La intervención de la Alemania nazi y de la Italia fascista y la retracción, en el mejor de los casos, de las democracias occidentales condicionaron de forma muy importante, si no decisiva, la evolución y duración del conflicto y su resultado final.

Compañía del ejército fascista, de marcha por España durante la Guerra Civil. La foto fue tomada en 1937 por el teniente italiano Guglielmo Sandri.Pero  a España no sólo llegaron armas y material de guerra. Llegaron también muchos voluntarios extranjeros, reclutados y organizados en las Brigadas Internacionales por la Internacional Comunista, que percibió muy claramente el impacto de la Guerra Civil española en el mundo y el deseo de muchos antifascistas de participar en esa lucha. Frente a la intervención soviética y a las Brigadas Internacionales, los nazis y fascistas [en la foto, una compañía del ejército fascista de marcha por España en 1937, retratados por el teniente italiano Guglielmo Sandri] incrementaron el apoyo material al ejército de Franco y enviaron asimismo miles de militares profesionales y combatientes voluntarios. La guerra no era sólo un asunto interno español. Se internacionalizó y con ello ganó en brutalidad y destrucción. Porque el territorio español se convirtió en campo de pruebas del nuevo armamento que estaba desarrollándose en esos años de rearme, previos a una gran guerra que se anunciaba.

4. ¿Por qué se movilizaron tantos extranjeros en la guerra española?

Dentro de esa guerra internacional en suelo español hubo varias y diferentes contiendas. En primer lugar, un conflicto militar, iniciado cuando el golpe de Estado enterró las soluciones políticas y puso en su lugar las armas. Fue también una guerra de clases, entre diferentes concepciones del orden social, una guerra de religión, entre el catolicismo y el anticlericalismo, una guerra en torno a la idea de la patria y de la nación, y una guerra de ideas que estaban entonces en pugna en el escenario internacional. En la guerra civil española cristalizaron, en suma, batallas universales entre propietarios y trabajadores, Iglesia y Estado, entre oscurantismo y modernización, dirimidas en un marco internacional desequilibrado por la crisis de las democracias y la irrupción del comunismo y del fascismo. Por eso tanta gente de diferentes países, obreros, intelectuales y escritores, se sintió emocionalmente comprometida con el conflicto.

5. ¿Por qué ganó Franco la guerra?

Los militares sublevados en julio de 1936 ganaron la guerra porque tenían las tropas mejor entrenadas del ejército español, al poder económico, estaban más unidos que el bando republicano y los vientos internacionales soplaban a su favor. Después de la Primera Guerra Mundial y del triunfo de la revolución en Rusia, ninguna guerra civil podía ser ya sólo “interna”. Cuando empezó la Guerra Civil española, los poderes democráticos estaban intentando a toda costa “apaciguar” a los fascismos, sobre todo a la Alemania nazi, en vez de oponerse a quien realmente amenazaba el equilibrio de poder. La República se encontró, por lo tanto, con la tremenda adversidad de tener que hacer la guerra a unos militares sublevados que se beneficiaron desde el principio de esa situación internacional tan favorable a sus intereses.

La victoria incondicional de las tropas del general Francisco Franco, el 1 de abril de 1939, inauguró la última de las dictaduras que se establecieron en Europa antes de la Segunda Guerra Mundial. La dictadura de Franco, como la de Hitler, Mussolini u otros dictadores derechistas de esos años, se apoyó en el rechazo de amplios sectores de la sociedad a la democracia liberal y a la revolución, quienes pedían a cambio una solución autoritaria que mantuviera el orden y fortaleciera al Estado.  

   Franco preside un desfile militar en los años cuarenta

Setenta y cinco años después, pocos creen ya que el objetivo del historiador es presentar a sus lectores “la verdad sin mancha ni pintura”, o que el pasado existe independiente de la mente de los individuos y lo que tiene que hacer el historiador, en consecuencia, es representarlo de forma objetiva. Que los hechos de la historia nunca nos llegan a nosotros en estado “puro” es algo que popularizó Edward H. Carr hace ya muchos años y había sido ya dicho por los historiadores norteamericanos de la “New History” a comienzos del siglo XX. Pero asumiendo que la verdad absoluta es inalcanzable, la función del historiador debería ser todavía, en palabras de François Bedarida, “la de descubrir modestamente las verdades, aunque sean parciales y precarias, descifrando parcialmente en toda su riqueza los mitos y las memorias”. Y algunas verdades relativas y bastantes certezas tenemos ya sobre la Guerra Civil, después de tantos intentos por reconstruir aquellos hechos y las vidas de los que los presenciaron, y por ampliar el foco, las fuentes y las técnicas de interpretación.

Además de difundir el horror que la guerra y la dictadura generaron y de reparar a las víctimas durante tanto tiempo olvidadas, hay que convertir a los archivos, museos y a la educación en las escuelas y universidades en los tres ejes básicos de la política pública de la memoria. Más allá del recuerdo testimonial y del drama de los que sufrieron la violencia, las generaciones futuras conocerán la historia por los libros, documentos y el material fotográfico y audiovisual que seamos capaces de preservar y legarles. Archivos, erudición, análisis, debates y buenas divulgaciones de los conocimientos. Eso es lo que necesitamos para seguir construyendo las partes del pasado que todavía quedan por rescatar. La propaganda y la opinión son otra cosa.

Julián Casanova es autor de España partida en dos. Breve historia de la guerra civil española (Crítica).

Hay 351 Comentarios

Porque nadie dice que claro y alto que en realidad los dos bandos eran:

Ejercito espanol + Aviación Alemana + Aviación y fragatas italianas

vs

Policia de la República + reductos del ejercito de la Republica + parte de la aviación de la URSS

???

Lo peor de todo es que una minoria, con la ayuda de aviones y ejercito extranjeros se impusieron a la mayoria.

me gustaría que explicara en este articulo, que la derecha ganó las penultimas elecciones de la republica, y que las ultimas elecciones que hubo "gano la izquierda", y lo pongo entre comillas, porque nunca se publicaron los votos. cogio la izquierda y dijo "hemos ganao". asi que mas dictadura que eso... a partir de ahi se dedicaron a asesinar a curas y monjas y saquear iglesias, ademas de a asesinar a lideres de la derecha a traves de la policía socialista. Miente cuando habla de que los sublevados contaban con los mejores militares y bla bla bla, el numero de militares sublevados era minimo, asi como sus tropas. tampoco cuenta como el bando republicano, encerraba en carceles a niños, niñas y mujeres, y luego les prendia fuego (como el sucedio a mi abuela). tampoco cuenta como todos los intectelectuales importantes de la epoca, incluso los que al principio eran comunistas, al ver el terror del bando republicano, escapaban de las zonas republicanas y se iban al bando sublevado. tampoco cuenta que el ejercito sulevado se nutria de unos pocos militares, y de cientos de miles de voluntarios (por cierto, curioso que la mayoria de voluntarios fueran catalanes), mientras que el bando republicano se nutria de la mayoria del ejercito, policia, y delincuentes que soltaban de las carceles. ademas, el motivo principal de que el bando republicano perdiera la guerra, es que alli mandaban los generales comunistas, ya que eran los que recibian la ayuda militar y armamentistica de Moscú, por lo tanto eran los que tomaban las decisiones. estos generales, ni si quiera eran militares de carrera, si no gentuza entrenada en la URSS como el general Lister (si, se inventaban sus apellidos para que parecieran mas importantes, este en realidad se apellidaba lista o liste o algo asi, pero Lister sonaba mejor, asi era esta gentuza). esta gente eran generales incompetentes, que hasta utilizaban los mapas, no para planificar batallas, si no para utilizarlos de mantel (esto no es una broma, es contado por uno de los generales republicanos en un libro escrito por el). menos mal que la guerra militar la ganaron los buenos. lo malo? que la guerra de la propaganda la ganaron los malos. y asi tenemos el pais que tenemos ahora.

Gracias Alberto, lo ha escrito usted perfectamente.

Giuseppe_Fanelli no puedo estar de acuerdo con usted cuando habla de que la transición fue llevada por grupos de la aristocracia-burguesía herederos de lo anterior cuando existió primero el Contubernio de Munich, donde había republicanos, socialistas y nacionalistas exiliados, y el escrito realizado en los cincuenta por el PC por la reconciliación, donde participó Carrillo, que fue el que comenzó sentando las bases para lo que luego sería la Transición.

Tony, el teniente Castillo no tiene una estatua frente a los juzgados de Plaza Castilla, así que supongo te refieres a la que los vencedores le hicieron a su más dilecto y malogrado conspirador político, no ?

Respecto a la internalizacion del conflicto merece la pena recordar la toma de Menorca por parte del acorazado britanico Devoshire para rendir la plaza y entregarsela a los nacionales.

Respeto al autor. Dicho esto, es incomprensible que se hable del conflicto español y ni se mencione el movimiento anarquista ni la CNT; pero se hable continuamente de "comunistas", en general.
El movimiento obrero en la España de aquella época, y el bando republicano en el conflicto, especialmente su vanguardia, defendía ideas anarquistas, a diferencia del resto de Europa, y concretamente de la URSS. Aún entendiendo el movimiento anarquista como "comunismo libertario"; que se meta todo en el mismo saco sin matices, cuando los hay y notables, me parece una gran falta de rigor.
No puede ser que se pase esta característica por alto una y otra vez, porque es algo único y propio del conflicto español, reconocido mucho más, pero mucho más, en el extranjero que por los propios historiadores españoles.
La mayor parte de la clase obrera española en aquella época defendía ideas anarquistas y de hecho estaba afiliada a un sindicato anarquista. No era así en el resto de Europa, es una característica fundamental, y única del conflicto español.

Para que se vea que la gente no sabe como se inicio la guerra y cuales fueron los acontecimientos que la provocaron, sólo hay que preguntarles lo siguiente:

Qué representa la estatua que esta delante de los Juzgados de Plaza Castilla en Madrid? Qué ocurrió? Esa estatua representa en parte los hechos ocurridos en Madrid desde unos días hasta un año antes del inicio de la guerra.

Lo unico que se a ciencia cierta, es que por las heridas mal curadas de la guerra, este pais aun sufre....debates abiertos hoy en dia son consecuencia de aquello, asuntos como el de Catalunya basan parte de su ser en acontecimientos acaecidos por entonces...y no somos capaces de superarlo, es mas, algunos aun se empenhan en criar a sus descendientes en aquel mal (por ambos bandos, que quede claro) y mantener la llama del odio aun viva. La guerra fue el fracaso de ambos bandos, de ambas formas de pensar, de todo un pueblo....y el reflejo que actualmente vivimos de aquel desacuerdo social es otro fracaso. Me gustaria de verdad que hoy Mas y Cia dejaran de incordiar con el soberanismo, que se aparcara la rancia ley del aborto, que se sofocaran todos los casos de corruptela y que el Gobierno de turno (da igual PP que PSOE) dejara de barrer para sus intereses y crear a su favor e itereses durante la legislatura, y que nos pusieramos de acuerdo todos en como sacar esto adelante, para que asi, la gente deje de perder sus casas, sus vidas, sus futuros, y volvamos todos a ser dignos (maltratadores y maltratados)....luego, cuando todas las panzas esten llenas y nadie pierda mas su casa por no poder pagarla, si Mas se queire ir a hacer punhetas que lo haga, y si los Catoliquisimos quieren forzar desgracias familiares y esconder la cartera para ayudar a los que sufren, ya nos daremos de tortas (educadas, dialecticas y socialmente correctas)....pero seguro que con una buena educacion, justa y objetiva, tampoco haria falta....

En aquella época, en España y en casi toda Europa, había muy poquitos "demócratas". Lo que había era una polarización tremenda. Unos estaban convencidos de que la revolución redentora estaba al lado de la esquina y otros temían no sólo perder sus privilegios, sino su vida. Todas las guerras son espantosas, pero las guerras civiles son especialmente repugnantes.

Ktaplines: ¿y entonces la Revolución Francesa? básicamente fue un golpe de estado en el que decapitaron al jefe del gobierno y un levantamiento en armas para intentar establecer una constitución. Luego llegó El Terror de Robespierre y más tarde Napoleón. Pero en esencia fue un levantamiento en armas contra el ordenamiento legal establecido, siende ese ordeamiento legal posiblemente el inmoral y no el levantamiento en sí.

Pensaba que nadie de El País iba a celebrar hoy los 75 años de la Victoria.

Fanelli, lo mismo te digo por tus comentarios. Siendo tú "Fanelli" ya imaginarás de que pie cojeo, no ? En todo caso cada cual elige sus fuentes y yo, en vez de tener a Casanova en mi mesilla de noche, prefiero a Juan Gómez Casas y a Eduardo de Guzmán, por poner unos.

Totalmente de acuerdo con el comentario de Giuseppe_Fanelli. La verdadera verdad. Porque el resto parece un Real Madrid - BArcelona... de pena de verdad. España cambiará cuando exista un centro político que coja tanto a la derecha cómo a la izquierda, hoy lo que impera es el radicalismo y el extremismo, que casualmente son los que llaman populistas a los que no encajamos en en esos bandos y los criticamos... ya está bien hombre, hay que obrar por el bien de los españoles y por España, déjense de rencores que cómo citó también otro comentarista, las guerras son malas y se cometen atrocidades, tanto de un lado cómo del otro. A lo mejor hay que empezar otra para recordarles el sufrimiento de la anterior.

En España no se ha acabado el franquismo. En el poder económico siguen estando los de siempre, como ahora en el gobierno. Como en la jefatura del estado. Seguimos igual.

Opino sinceramente que no se puede hablar o explicar nada sobre la guerra civil sin haber explicado en profundidad lo que ocurrió en España en los últimos 12 meses antes de empezar la guerra.

Había para todos y de ambos bandos. Los militares solo ejecutaron el inicio de la guerra, provocada por los hechos acaecidos a lo largo del año anterior. Hechos que ocurrieron tanto a nivel civil y social como político. El país estaba radicalizado.

En una frase corta explicaré esos 12 meses. Los famosos "paseos" se hicieron por parte de ambos bandos y antes del inicio de la guerra.

Estimado Casanova, ya ves el país que por desgracia intentas educar: una cuadrilla de borregos incapacitados para aprender cualquier cosa lo que fuere. No te desanimes. Después de todo, llevas demasiado tiempo en la enseñanza y lo que habrás visto y oído en todos estos años debe de ser para tumbar a un rinoceronte, si seguimos los parámetros de los comentarios que algunos están dejando aquí. Gracias por tu trabajo y dedicación, qué sería de la gente inteligente y normal como yo si no hubiera personas como tú, estaríamos aún más hundidos de ver tanta estupidez por todas partes. España es una mierda, sinceramente.

@ Pep Inus Totalmente de acuerdo. Un saludo

@Pep Inus Clarividente explicación. Un saludo

@pika_1616 comprenda usted una cosa: Los enfrentamientos entre las diversas facciones que conformaban el bando llamado "republicano" fueron constantes y crecientes y sus prioridades divergentes durante la guerra. La victoria franquista enterró la posibilidad de un debate sobre las causas de la derrota y redujo lo que se pudiera haber "limpiado" con años de discusiones, análisis etc... a una serie de "dimes y diretes" (la "guinda" es el "golpe" de Casado"). Cuando la muerte de Franco da paso al tinglao gatopardista que tenemos ahora ( que yo llamaría llanamente "Franquismo sin Victoria") ese debate fallido lo heredan la segunda y tercera generación. Justamente porque esta democracia se ha dado demasiada prisa en hacernos olvidar de donde viene, también persistimos muchos de las generaciones siguientes en debatir para no olvidar de donde venimos y ciertamente la virulencia y algún que otro agravio comparativo se perpetuan en el discurso de cada cual. No creo que esto no sea sano, al contrario, "limpiar" o "pasar página" cuesta décadas, aplazadas en cierto modo porque durante casi 40 años no hubo lugar a debate, sólo a aceptación de la derrota, una realidad demasiado brutal que lo soterró todo.

@pika_ Estoy en desacuerdo. El llamamiento a la desmemoria colectiva es un error muy grande. La Guerra Civil fue un golpe de estado a una República que jamás volvió a recomponerse. Después de la Guerra, cuando ya se había rendido el ejército, se instauró un régimen del terror político con asesinatos y persecuciones ideológicas que ahora pretenden silenciar los partidos de la derecha. Se exalta y se agranda la imagen de Adolfo Suárez, que simplemente cumplió con su deber burgués y aristocrático y dirigió una falsa transición en la que se preservó el orden oligárquico que mantenemos hasta hoy. Evidentemente, sólo la historia burguesa, profundamente ideológica y doctrinaria, puede ensalzar la figura de este expresidente. Por desgracia, sólo las ciencias naturales están exentas de ideología. Tanto la historia como la economía, son construcciones ideológicas. La neutralidad es una falsa ilusión.

La Iglesia llamó 'Santa Cruzada' a la guerra de exterminio. La herencia de la Inquisición y el fasciocatolicismo (la palabra existe y es más adecuada que el eufemismo nacionalcatolicismo) nos persigue.

Pentaclo: allí pintó el cuadro.

"El total de víctimas mortales, según los historiadores, se aproximó a las 600.000, de las cuales 100.000 corresponden a la represión desencadenada por los militares sublevados y 55.000 a la violencia en la zona republicana." No me hagais reír. Resulta que las muertes de las zonas sublevadas fueron por represion y los de la republicana fueron por "violencia". Represion hubo por los dos lados. Y en cuanto a las causas parece como que a los militares les dio la gana sublevarse porque sí. No vais a decir nada del clima infernal que se vivia en España en el 36? De la incapacidad del Frente Popular de poner orden en el país? De como se quemaban iglesias y morian sacerdotes a mansalva mientras el señor Azaña miraba para otro lado? Habia que haber vivido en el 36. Y querido diario el País, gracias por dividir a España aún más con tus artículos valiendote de confusion y demagogia. Este no es el camino de la concordia. No os vuelvo a leer, se os debia caer la cara de verguenza, con la responsabilidad que teneis.

75 años, y seguimos sin superarlo, seguimos interpretando y descalificando las afirmaciones de unos u otros según sea el origen o nuestra propia identificación ideológica.
Una guerra es una guerra, donde los vencedores son lo que quedan vivos, y los vencidos, de uno y otro bando, los que no lo consiguieron.
Por suerte para todos, con la propaganda actual, el crispamiento social dirigido, y el constante adoctrinamiento recibido de todos los altavoces políticos; el pueblo español sabe leer, entender y analizar lo que le cuentan, y no se cree la propaganda al 100%.
La pena es que hemos llegado a un nivel de abulia ante los problemas de los demás, que somos un país de individuos pero no una sociedad de convivencia.

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Historia[S]

Sobre el blog

Dado que el presente se levanta sobre lo que ya pasó, no es mala idea echar un vistazo atrás para entender lo que está pasando. Cicerón lo dijo antes y mejor: “No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser eternamente niños”.

Sobre los autores

Tereixa ConstenlaCoordinadora: Tereixa Constenla. Periodista de EL PAÍS. Descubrió la Historia en 2008, cuando aterrizó en la sección de Cultura, y comprobó que el pasado era un filón para el presente.

Isabel Burdiel recibió el Premio Nacional de Historia en 2011 por su biografía sobre Isabel II. Es especialista en liberalismo europeo del siglo XIX y catedrática de la Universidad de Valencia. "Para que sirva para algo, la Historia no tiene que quedarse en el círculo de especialistas", sostiene.

Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza, defiende, como Eric J. Hobsbawm, que los historiadores son "los 'recordadores' profesionales de lo que los ciudadanos desean olvidar". Es autor de una veintena de libros sobre anarquismo, Guerra Civil y siglo XX.

Manuel Morales es periodista de EL PAÍS y profesor de Periodismo Digital en la Escuela de EL PAÍS/UAM. Para liberarse de tanta actualidad busca refugio en historias del pasado, sobre todo las que han dejado huella en la fotografía.

María José Turrión fue la primera directora del Centro Documental de la Memoria Histórica, creado sobre el esqueleto del Archivo de la Guerra Civil de Salamanca. Cree firmemente que los archivos contribuyen "a la salvaguarda de los derechos humanos y al desarrollo pleno de las democracias".

Javier Herrero es documentalista de EL PAÍS y licenciado en Historia Moderna y Contemporánea. Le interesa indagar en los antecedentes históricos de acontecimientos que saltan a la primera línea informativa.

Eduardo Manzano Moreno es profesor de investigación del CSIC y autor de numerosos libros sobre Al-Andalus, la Edad Media y la memoria histórica. Cree en el poder transformador del conocimiento histórico y en la necesidad de forjar una conciencia que nos convenza de que se pueden cambiar las herencias recibidas.

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