La Guerra Civil que nunca se aprendió en las escuelas

Por: | 01 de abril de 2014

Cartel de Arnau sobre un parte oficial del cuartel general del Generalísimo. / Biblioteca Nacional (BNE)Cartel de Arnau sobre un parte oficial del cuartel del Generalísimo. / Biblioteca Nacional

"En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado", decía el último parte oficial emitido desde el cuartel general de Franco el 1 de abril de 1939, con la voz del locutor y actor Fernando Fernández de Córdoba.

Atrás había quedado una guerra de casi mil días, que dejó cicatrices duraderas en la sociedad española. El total de víctimas mortales, según los historiadores, se aproximó a las 600.000, de las cuales 100.000 corresponden a la represión desencadenada por los militares sublevados y 55.000 a la violencia en la zona republicana. El desmoronamiento del ejército republicano en la primavera de 1939 llevó a varios centenares de miles de soldados vencidos a cárceles e improvisados campos de concentración. A finales de 1939 y durante 1940 las fuentes oficiales daban más de 270.000 reclusos, una cifra que descendió de forma continua en los dos años siguientes debido a las numerosas ejecuciones y a los miles de muertos por enfermedad y desnutrición. Al menos 50.000 personas fueron ejecutadas entre 1939 y 1946.

Los hechos más significativos de la Guerra Civil han sido ya investigados y las preguntas más relevantes están resueltas, pero esa historia no es un territorio exclusivo de los historiadores y, en cualquier caso, lo que enseñamos los historiadores en las universidades y en nuestros libros no es lo mismo que lo que la mayoría de los ciudadanos que nacieron durante la dictadura o en los primeros años de la actual democracia pudieron leer en los libros de texto del Bachillerato. Además, millones de personas nunca estudiaron la Guerra Civil porque no hicieron Bachillerato o porque nadie les contó la guerra en las asignaturas de Historia.

Setenta y cinco años después de su final, puede ser el momento de recordar cinco cosas básicas que todo ciudadano informado debería saber sobre la Guerra Civil, pero nunca le enseñaron.

 1. ¿Por qué hubo una Guerra Civil en España?

En 1936 había en España una República, cuyas leyes y actuaciones habían abierto la posibilidad histórica de solucionar problemas irresueltos, pero habían encontrado también, y provocado, importantes factores de inestabilidad, frente a los que sus gobiernos no supieron, o no pudieron, poner en marcha los recursos apropiados para contrarrestarlos.

La amenaza al orden social y la subversión de las relaciones de clase se percibían con mayor intensidad en 1936 que en los primeros años de la República. La estabilidad política del régimen también corría mayor peligro. El lenguaje de clase, con su retórica sobre las divisiones sociales y sus incitaciones a atacar al contrario, había impregnado gradualmente la atmósfera española. La República intentó transformar demasiadas cosas a la vez: la tierra, la Iglesia, el Ejército, la educación, las relaciones laborales. Suscitó grandes expectativas, que no pudo satisfacer, y se creó pronto muchos y poderosos enemigos.

La sociedad española se fragmentó, con la convivencia bastante deteriorada, y como pasaba en todos los países europeos, posiblemente con la excepción de Gran Bretaña, el rechazo de la democracia liberal a favor del autoritarismo avanzaba a pasos agigantados. Nada de eso conducía necesariamente a una guerra civil. Ésta empezó porque un golpe de Estado militar no consiguió de entrada su objetivo fundamental, apoderarse del poder y derribar al régimen republicano, y porque, al contrario de lo que ocurrió con otras repúblicas del período, hubo una resistencia importante y amplia, militar y civil, frente al intento de imponer un sistema autoritario. Sin esa combinación de golpe de Estado, división de las fuerzas armadas y resistencia, nunca se habría producido una guerra civil.  

Document(3)-page-001

Vista la historia de Europa de esos años, y la de las otras República que no pudieron mantenerse como regímenes democráticos, lo normal es que la República española tampoco hubiera podido sobrevivir. Pero eso no lo sabremos nunca porque la sublevación militar tuvo la peculiaridad de provocar una fractura dentro del Ejército y de las fuerzas de seguridad. Y al hacerlo, abrió la posibilidad de que diferentes grupos armados compitieran por mantener el poder o por conquistarlo. El Estado republicano se tambaleó, el orden quebró y una revolución radical y destructora se extendió como la lava de un volcán por las ciudades donde la sublevación había fracasado. Allí donde triunfó, los militares pusieron en marcha un sistema de terror que aniquiló físicamente a sus enemigos políticos e ideológicos. Era julio de 1936 [en la imagen, cartel de ese mes conservado en la Biblioteca Nacional] y así comenzó la Guerra Civil española.

2. ¿Por qué la propaganda domina a la historia cuando se trata de la violencia?

Para los españoles, la guerra civil ha pasado a la historia, y al recuerdo que de ella queda, por la deshumanización del contrario y por la espantosa violencia que generó.

Los bandos que se enfrentaron en ella eran tan diferentes desde el punto de vista de las ideas, de cómo querían organizar el Estado y la sociedad, y estaban tan comprometidos con los objetivos por los que tomaron las armas, que era difícil alcanzar un acuerdo. Y el panorama internacional tampoco dejó espacio para las negociaciones. De esa forma, la guerra acabó con la aplastante victoria de un bando sobre otro, una victoria asociada desde ese momento a los asesinatos y atrocidades que se extendían entonces por casi todos los países de Europa.

La apelación a la violencia y al exterminio del contrario fueron además valores duraderos en la dictadura que se levantó sobre la Guerra Civil y que iba a prolongarse durante casi cuatro décadas. Por eso, la sociedad que salió del franquismo y la que creció con la democracia mostró índices tan elevados de indiferencia hacia la causa de las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura. Y sigue sin haber acuerdo fácil en esa cuestión, porque todas las complejas y bien trabadas explicaciones de los historiadores quedan reducidas a quién mató más y con mayor alevosía. En ese tema, todavía hoy, la propaganda, con sus habituales tópicos y mitos, suele sustituir al análisis histórico.

3. ¿Cómo se vio y se ve la Guerra Civil española en el exterior?

Pese a lo sangrienta y destructiva que pudo ser, la Guerra Civil española debe medirse también por su impacto internacional, por el interés y la movilización que provocó en otros países. En el escenario internacional desequilibrado por la crisis de las democracias y la irrupción del comunismo y de fascismo, España era, hasta julio de 1936, una país marginal, secundario. Todo cambió, sin embargo, a partir de la sublevación militar de ese mes. En unas pocas semanas, el conflicto español recién iniciado se situó en el centro de las preocupaciones de las principales potencias, dividió profundamente a la opinión pública, generó pasiones y España pasó a ser el símbolo de los combates entre fascismo, democracia y comunismo.

Lo que era en su origen un conflicto entre ciudadanos de un mismo país derivó muy pronto en una guerra con actores internacionales. La situación internacional era en ese momento my poco propicia para la República, y para una paz negociada, y eso marcó de forma decisiva la duración, curso y desenlace de la guerra civil española. La Depresión había alimentado el extremismo y minado la fe en el liberalismo y la democracia. Además, la subida al poder de Hitler y los nazis en Alemania y la política de rearme emprendida por los principales países europeos desde comienzos de esa década crearon un clima de incertidumbre y crisis que redujo la seguridad internacional.

Los mejores expertos sobre la financiación de la guerra y su dimensión internacional han destacado el desequilibrio a favor de la causa franquista de suministros de material bélico, pero también de asistencia logística, diplomática y financiera. Al margen de las interpretaciones canónicas de un lado o de otro, esos historiadores subrayan la trascendencia de la intervención extranjera en el curso y desenlace de la guerra. La intervención de la Alemania nazi y de la Italia fascista y la retracción, en el mejor de los casos, de las democracias occidentales condicionaron de forma muy importante, si no decisiva, la evolución y duración del conflicto y su resultado final.

Compañía del ejército fascista, de marcha por España durante la Guerra Civil. La foto fue tomada en 1937 por el teniente italiano Guglielmo Sandri.Pero  a España no sólo llegaron armas y material de guerra. Llegaron también muchos voluntarios extranjeros, reclutados y organizados en las Brigadas Internacionales por la Internacional Comunista, que percibió muy claramente el impacto de la Guerra Civil española en el mundo y el deseo de muchos antifascistas de participar en esa lucha. Frente a la intervención soviética y a las Brigadas Internacionales, los nazis y fascistas [en la foto, una compañía del ejército fascista de marcha por España en 1937, retratados por el teniente italiano Guglielmo Sandri] incrementaron el apoyo material al ejército de Franco y enviaron asimismo miles de militares profesionales y combatientes voluntarios. La guerra no era sólo un asunto interno español. Se internacionalizó y con ello ganó en brutalidad y destrucción. Porque el territorio español se convirtió en campo de pruebas del nuevo armamento que estaba desarrollándose en esos años de rearme, previos a una gran guerra que se anunciaba.

4. ¿Por qué se movilizaron tantos extranjeros en la guerra española?

Dentro de esa guerra internacional en suelo español hubo varias y diferentes contiendas. En primer lugar, un conflicto militar, iniciado cuando el golpe de Estado enterró las soluciones políticas y puso en su lugar las armas. Fue también una guerra de clases, entre diferentes concepciones del orden social, una guerra de religión, entre el catolicismo y el anticlericalismo, una guerra en torno a la idea de la patria y de la nación, y una guerra de ideas que estaban entonces en pugna en el escenario internacional. En la guerra civil española cristalizaron, en suma, batallas universales entre propietarios y trabajadores, Iglesia y Estado, entre oscurantismo y modernización, dirimidas en un marco internacional desequilibrado por la crisis de las democracias y la irrupción del comunismo y del fascismo. Por eso tanta gente de diferentes países, obreros, intelectuales y escritores, se sintió emocionalmente comprometida con el conflicto.

5. ¿Por qué ganó Franco la guerra?

Los militares sublevados en julio de 1936 ganaron la guerra porque tenían las tropas mejor entrenadas del ejército español, al poder económico, estaban más unidos que el bando republicano y los vientos internacionales soplaban a su favor. Después de la Primera Guerra Mundial y del triunfo de la revolución en Rusia, ninguna guerra civil podía ser ya sólo “interna”. Cuando empezó la Guerra Civil española, los poderes democráticos estaban intentando a toda costa “apaciguar” a los fascismos, sobre todo a la Alemania nazi, en vez de oponerse a quien realmente amenazaba el equilibrio de poder. La República se encontró, por lo tanto, con la tremenda adversidad de tener que hacer la guerra a unos militares sublevados que se beneficiaron desde el principio de esa situación internacional tan favorable a sus intereses.

La victoria incondicional de las tropas del general Francisco Franco, el 1 de abril de 1939, inauguró la última de las dictaduras que se establecieron en Europa antes de la Segunda Guerra Mundial. La dictadura de Franco, como la de Hitler, Mussolini u otros dictadores derechistas de esos años, se apoyó en el rechazo de amplios sectores de la sociedad a la democracia liberal y a la revolución, quienes pedían a cambio una solución autoritaria que mantuviera el orden y fortaleciera al Estado.  

   Franco preside un desfile militar en los años cuarenta

Setenta y cinco años después, pocos creen ya que el objetivo del historiador es presentar a sus lectores “la verdad sin mancha ni pintura”, o que el pasado existe independiente de la mente de los individuos y lo que tiene que hacer el historiador, en consecuencia, es representarlo de forma objetiva. Que los hechos de la historia nunca nos llegan a nosotros en estado “puro” es algo que popularizó Edward H. Carr hace ya muchos años y había sido ya dicho por los historiadores norteamericanos de la “New History” a comienzos del siglo XX. Pero asumiendo que la verdad absoluta es inalcanzable, la función del historiador debería ser todavía, en palabras de François Bedarida, “la de descubrir modestamente las verdades, aunque sean parciales y precarias, descifrando parcialmente en toda su riqueza los mitos y las memorias”. Y algunas verdades relativas y bastantes certezas tenemos ya sobre la Guerra Civil, después de tantos intentos por reconstruir aquellos hechos y las vidas de los que los presenciaron, y por ampliar el foco, las fuentes y las técnicas de interpretación.

Además de difundir el horror que la guerra y la dictadura generaron y de reparar a las víctimas durante tanto tiempo olvidadas, hay que convertir a los archivos, museos y a la educación en las escuelas y universidades en los tres ejes básicos de la política pública de la memoria. Más allá del recuerdo testimonial y del drama de los que sufrieron la violencia, las generaciones futuras conocerán la historia por los libros, documentos y el material fotográfico y audiovisual que seamos capaces de preservar y legarles. Archivos, erudición, análisis, debates y buenas divulgaciones de los conocimientos. Eso es lo que necesitamos para seguir construyendo las partes del pasado que todavía quedan por rescatar. La propaganda y la opinión son otra cosa.

Julián Casanova es autor de España partida en dos. Breve historia de la guerra civil española (Crítica).

Hay 351 Comentarios

A parte de los inicios de la Guerra civil ¿por que se quemaron Iglesias? yo creo y si me equivoco espero que me corrijan es que los Miembros de la Iglesia hacian y deshacian a su antojo y no queria perder su poder frente al pueblo por eso tambien se alio con el bando golpista y el pueblo y otors personajes ante la mala costumbre de la jerarquia de la Iglesia de imponer su parecer frente a los demas por eso el aztargo de la gente

Cuando el artículo dice respecto la República que "importantes factores de inestabilidad, frente a los que sus gobiernos no supieron, o no pudieron" habría que añadir que quizá tampoco Quisieron, no lo vieron especialmente 'negativo'. Imponer unas reformas a unos colectivos que se veían igualmente amenazados en su seguridad, por muy gobierno elegido democráticamente que sea, no es para nada un Buen Gobierno. Pisotear con el rodillo a los señores que eran religiosos, a la iglesia, o los señores que tenían tierras... pues tampoco es muy buena idea, no? A fin de cuentas por tener tierras o ser religiosos digo yo que también tendrían derechos. Y se les perseguía y acosaba por esa misma República. No gobernaron ni medio bien, fueron prepotentes y aplastaban con su poder a una minoría sí, probablemente con más poder adquisitivo que amplias capas de la población, pero con derechos también. Fue un disparate de gobierno y acabó como acabó. Y por último parece que el que fuera un gobierno elegido con las urnas les da legitimidad y una pátina de santidad casi a todo lo que hicieron. Pero no es así. El Partido Nazi también ganó las elecciones democráticas de Alemania. Y no podemos decir que fuera ni por un segundo un buen gobierno. Así que no es cómo llegas al poder solamente, sino también lo que haces una vez asentado en él. Y la República gobernó tan mal y con tanto desprecio hacia elementos muy influyentes de la sociedad que condujo ella misma a un levantamiento militar apoyados por ellos. Efectivamente si me van a quitar las tierras un gobierno y me va a acosar con amenazas ¿voy a rebelarme o no? Naturalmente. Era un gobierno radical, y su radicalidad condujo a un levantamiento militar. Y a una guerra de mierda. Y a 40 años de dictadura y cerrazón. Y naturalmente que hubo una purga, como había comenzado a hacerla la misma República. Lo que no la justifica, pero es que se me hace muy difícil defender la posición moral absoluta de ninguno de los bandos. Fueron todo lo atroces que pudieron. Pero personalmente lo que hizo la República difícilmente conducía hacia otro sitio.

solo he leido la primera página de los comentarios, quizás en las siguientes alguien hable del libro escrito con la objetividad de Paul Preston: El Holocausto español. Creo que describe claramente cuál era la situación de la España prerepublicana y los deseos de unos avances sociales que pretendían que la gente se educara y no pasar hambre frente una derecha de empresarios y terratenientes que no quería perder su poder económico apoyados por la iglesia católica. Hay muchos muertos en el libro, de las dos partes, mejor dicho, solo de una: de españoles. El otro libro de Preston (anterior): Franco también aclarará dudas sobre la terrible contienda. En cualquier caso, el general golpista no quería dejar ningún superviviente que algún día pudiera rebelársele, y son todos esos que aun permanecen desaparecidos. Los otros siguen recordados en las paredes de las iglesias.

Tuve la suerte de nacer en democracia y estudiar en lo 90. La historia que me enseñaron fue esta, bastante neutral y objetiva.

"Una revolución radical y destructora se extendió..." Se entiende que la mentalidad "correcta" hubiera sido ya, desde entonces ser, los unos, electores del PP y los otros del PSOE, no ? Si Julián Casanova no es revolucionario, sino reformista, allá él, pero que no denoste otras opciones de acción política sólo porque no las suscribe, falseando de paso la Historia. La quema de registros de propiedad, la colectivización de la tierra y de las fábricas, el voto directo, la organización miliciana como unidad democrática de combate (hablo de los anarquistas, los comunistas me dan igual porque no querían la revolución inicialmente, sino que priorizaban ganar antes la guerra) el papel de la mujer a nivel institucional y militar como nunca - ni durante la república - lo pudo protagonizar (larguísimo etcétera) Casanova lo despacha de un plumazo como conquistas "destructora(s)". Porque en la España de las eternas oligarquías, además sublevadas militarmente contra la República, había que responder de modo amable, no ? Como si no fuese de Perogrullo que tras el golpe fallido ya nada podría ser igual, ni para unos ni para otros. Ya me dirá el excelso redactor de este artículo de propaganda socialdemócrata - con su pertinente regusto pedagógico-estalinista de fondo - quien quiera entender, entienda - si no fueron los anarquistas, a los que la idílica República había encarcelado sin piedad, los que salvaron con su coraje y sus vidas el tinglao ( repase las jornadas que siguieron al golpe en Barcelona, Ascaso included) y le entregaron el poder llave en mano a los poderes políticos. "[...] radical y destructora", con dos pares. Esto parece escrito por Stanley Payne o por Ricardo de la Cierva, como mínimo.

Franco, al igual que después Hitler, se presentó ante Europa como el freno al avance bolchevique que temían los políticos conservadores y gentes adineradas en Inglaterra o Francia. Pocos países o ninguno ayudaron a la República. La ayuda a Franco llegó franca, nunca mejor dicho. La ayuda a la República, principalmente rusa, fue bloqueada en el Mediterráneo por Italia o Alemania o por tierra en Francia.
Lo que pasó en Europa después gracias a los políticos reaccionarios ya lo conocemos.

La Guerra Civil parece que no fue culpa de nadie, los españoles se mataron entre ellos así como por azar. Cuando el llamdo bando nacional empezó la guerra (ellos mismos lo llaman el día del Alzamiento) y la terminó, siguiendo fusilando gente después de 1939. Esto es objetivo y demostrable.

En la Segunda Guerra Mundial, todo el mundo admitió que hubo un culpable sin discusión, Hitler ( y en menor medida Mussolini), que ¡oh casualidad!, ayudaron a Franco a ganar la guerra probando sus aviones y sus bombas en España antes de utilizarlas en Europa.

Algunos de los comentaristas igual creen que Hitler ayudó a uno de los dos bandos igualmente culpables de la Guerra Civil, quizás eligió un bando al azar.

Seguramente si alguien practicara esa especie de imparcialidad y equidistancia respecto a la 2ª Guerra Mundial "Hitler fue tan culpable como lo aliados" seria considerado un anti-demócrata. Del aliado de Hitler, Franco, se puede decir sin rubor y seguir siendo demócrata.

En los colegios se enseña la Prehistoria, el Neolítico, el Imperio Romano... al dedillo, y luego, la historia que de verdad marca lo que somos hoy, (que empieza a escribirse en el siglo XVIII ) se pasa por encima deprisa y corriendo como si fuera una parte "menor" del temario. Lamentable, debería ser al contrario.

Un golpe de estado es siempre ilegal, no veo que haya que discutir mucho este punto ni que se pueda justificar. Simplemente es una forma de traicion que hace honor al dicho; dime de que presumes y te dire de que careces.

pues eso me refiero Petancio, eso me refiero. Pudiendo haber ganado la guerra en menos de un año y la alargaron, con tropas "moras" y no "moras"masacrando lentamente las zonas "rojas", los paseillos, etc, etc

Hay calculos que hablan de que se habria podido acabar en menos de nueve meses....

http://alicantegusta.com/actualidad-de-alicante/1-actualidad-de-alicante/1036-ii-jornadas-internacionales-q-hace-75-anos-en-el-puerto-de-alicanteq.html

la guerra civil comenzó porqué la nobleza no quería perder sus privilegios, punto pelota

Para DreyCarrot:
Hombre, igual que hoy? asesinatos por las calles de falangistas, de comunistas, y/o socialistas? quema de iglesias?
No sere yo el que defienda el golpe de estado de Franco, pero creo que comparar la situacion con el dia de hoy es pasarse un poco.
En lo de la dictadura totalmente de acuerdo.
Saludos.

Solo dos comentarios..... aunque el texto da para bastantes más:

Se dice en el escrito: "En unas pocas semanas, el conflicto español recién iniciado se situó en el centro de las preocupaciones de las principales potencias, dividió profundamente a la opinión pública, generó pasiones y España pasó a ser el símbolo de los combates entre fascismo, democracia y comunismo".

La guerra civil se vio como encarnación de la lucha entre fascismo y democracia. Insertar el "comunismo" queda muy bien, por aquello de las equidistancias tan queridas por ciertos "historiadores", pero es simple y radicalmente falso.

Y, quizá, los primeros visionarios de aquella situación y de que se trataba de la primera batalla en la guerra contra el fascismo, fueron los brigadistas internacionales.

Segundo error (lamentable en un catedrático de historia): "Frente a la intervención soviética y a las Brigadas Internacionales, los nazis y fascistas incrementaron el apoyo material al ejército de Franco y enviaron asimismo miles de militares profesionales y combatientes voluntarios".

Parece apuntarse que la intervención nazi-fascista (o su incremento) fue provocada por la "intervención sovietica" y la creación de las Brigadas Internacionales, pero hay algo mas que un desajuste temporal.

El paso del estrecho del grueso del ejercito mercenario estacionado en marruecos (regulares, legion, etc) se produce entre julio y agosto de 1936, mediante aviones italianos y alemanes. La toma de Mallorca en octubre de 1936 se realiza con el concurso de 3.000 soldados italianos. Y en esas mismas fechas ya están bombardeando Madrid aviones de esa nacionalidad y alemanes. El nucleo de la Legión Condor alemana está instalado en Sevilla y operativo en noviembre, con 140 aviones y casi 4.000 hombres. El llamado CTV, con 4 divisiones enteramente italianas y 2 mixtas (44.000 soldados italianos) estuvo completamente operativo en febrero de 1936 y es derrotado por el ejercito popular republicano en la Batalla de Guadalajara en marzo del 37.

El bautismo de fuego de los primeros voluntarios brigadistas tuvo lugar en la defensa de Madrid, entre noviembre y febrero de 1936. Aproximadamente 1.600 participaron en la defensa de la Ciudad Universitaria, la Casa de Campo y las estribaciones de la Sierra de Guadarrama. Después, ya en 1937, Jarama, Guadalajara, Brunete fueron los escenarios donde lucharon. Todos eran voluntarios, la inmensa mayoría carecía de experiencia militar previa y mal armados.

No creo que puedan establecerse comparaciones. Del mismo modo que no resite ninguna comparación el apoyo en material que recibió la República desde Mexico y la URSS (únicos dos paises que ayudaron expresamente) y el recibido por los sublevados franquistas del régimen fascista italiano y el nazismo alemán.

Es labor del historiador analizar e interpretar los hechos, pero no confundirlos o tergiversarlos.

Para Raul:
Al igual que hoy en día, el gobierno no era un remanso de paz, pero era el legítimamente elegido por los españoles. LA dictadura fue un horror elegido por cuatro.

Gracias Lucas58, pero es una triste realidad que creo constatar. España se ha creado por antagonismo y lucha de contrarios. Y lamentablemente se ha instaurado en el gen español la violencia hacia el diferente. Da igual de qué naturaleza, hay que eliminar al diferente. Viene pasando desde que España es España, que si judíos, que si herejes, que si franceses, que si monárquicos, que si republicanos, que si galgos o podencos. Y ahora más de lo mismo, que si catalanes, vascos, andaluces, que si emigrantes o inmigrantes, que si derechas o izquierdas. Con un constante enfrentamiento es imposible construir nada. Cuando se premia la destrucción del vecino sobre el beneficio del trabajo conjunto es imposible avanzar. Y lamentablemente España ni ha avanzado ni avanzará hasta que no se elimine ese ADN implantado de que lo otro es malo, lo diferente es malo y hay que eliminarlo. Una pena.

La analogía más actual sería Siria. Desde el punto de vista ético y romántico la revuelta popular como la que se organizó para defender la República tiene una justificación ante la inhumanidad y despotismo del régimen, el cual se ve apoyado por poderosos aliados que tienen intereses geoestratégicos y ante los cuales la respuesta internacional es nula, timorata y hipócrita, con episodios ridículos como no permitir gasear a los niños pero si ametrallarlos sin decir ni pío...esta situación degenera en que mientras el régimen recibe puntual aprovisionamiento de sus aliados, el otro mal pertrechado y dividido, va dejando el liderazgo y la legitimidad a radicales, a fuerzas extranjeras y soldados de fortuna o de yihad (equiparable a la "causa"), unas compañías que ahuyentan el soporte internacional que ve a un malnacido que garantiza la estabilidad contra unos incontrolables que no la garantizan...en conclusión, la aritmética política de siempre...mientras me satisfagan mis intereses, pudranse. Esto ha sido una constante antes de ayer, ayer, hoy y siempre. Hoy, en España hay otras guerras, mientras paguemos los intereses de la deuda...pudranse. En aquella guerra, unos se unieron para defender un sueños, cambiar las cosas que objetivamente estaban muy muy mal, otros se unieron para que no cambiaran, la razón a mi juicio esta clara. Los hechos? fué una guerra salvaje con incontrolados, de la que jamás se sabrá si se la hizo durar para purgar o fue la incompetencia la que impidió a un ejército profesional apoyado por la flor y nata de los ejércitos mejor preparados del momento aplastar a grupos descoordinados de ciudadanos con diferentes municiones, pertrechos y preparación...con una logística desastrosa...eso nunca se sabrá..solo que la víctima fue el pueblo...y que los motivos en la retaguardia fueron envidias, dinero, tierras...que a menudo salvaban del paredón al más rojo o facha y condenaban al más inocente...una locura donde sin duda unos sistematizaron el exterminio y otros sumidos en el descontrol dieron rienda suelta a una injusticia sin par...fue una guerra perpetrada por malvados en todos los bandos, la última guerra donde la gente murió pensando que servia para algo. La última guerra romántica. El último desengaño de la humanidad.

Para DreyCarrot:
Efectivamente la historia la escribe el que gana o manda, eso es una desgraciada realidad, pero no lo es menos que todos deberiamos saber entender las cosas que han pasado, sin que nos influya la verdad distorsionada, en este caso de los que ganaron, ni de los que ahora quieren darle la vuelta a todo.
Efectivamente es un error llamarlo bando nacional, o bando rojo, eso es lo que dijo el regimen cuando gano, pero tampoco era un remanso de paz y amor la Republica.
Por eso digo que tenemos que saber y querer entender la historia, no que nos la cuenten y creernosla a pie juntillas.

Muy interesante, pero con algunas lagunas y errores.

No se puede decir que Franco ganara la guerra por el poder economico o que sus tropas estuvieran mejor preparadas.
El ejercito republicano no era un grupo de amiguetes indisciplinados y las tropas sublebadas fueron pocas y en su gran mayoría (Las mejor preparadas) aisladas en Africa. La armada en su totalidad permaneció fiel a la república. En cuanto al tema económico, la república española no era precisamente ajena al dinero y disponía de una de las mayores reservas de oro de la época. Por último la ayuda exterior que recibió no es menospreciable. No solo en el tema armamentistico, en muchos otros ámbitos reccibió mucha ayuda de otras potencias europeas que no fueron la unión sovietica.

Tenemos que dejar atrás la tendencia de achacar a otros nuestros errores. Si la república perdió la guerra fue principalmente por la mala gestión del gobierno. A esta mala gestión podemos añadirle muchos factores ajenos, pero sin olvidar que por muy legitimo que fuerra su gobierno nunca dejó de ser un desproposito.

No hubo guerra de desgaste. Se trataba de exterminar a la mayor cantidad de republicanos posible. Por eso duró tanto.

Me temo que hasta que una interpretación u otra de la Historia deje de ser conveniente a los intereses de unos u otros, será imposible que podamos leer a los historiadores sin plantearnos que la visión de la Guerra Civil que nos ofrecen pueda depender del pagador, del mismo modo que desconfiamos de los investigadores que descubren las bondades de un tipo de alimentos o de un tipo de energía, pensando que el estudio pueda tener los resultados "adecuados" por haber sido encargado por una empresa interesada. Es una lástima, pero creo que no tiene mucho remedio...

Es necesario crear una atmósfera de terror, hay que dejar sensación de dominio eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todo el que no piense como nosotros. Tenemos que causar una gran impresión, todo aquel que sea abierta o secretamente defensor del Frente Popular debe ser fusilado.

General Mola: Instrucción Reservada. Base 5ª

Podemos buscar la equidistancia o reconciliación respecto a al guerra de exterminio como en lo realizado por Hitler o Mussolini, los compinches de Franco.

Una gran desgracia que ademas el mundo dejo solo al gobierno legal y democratico (con sus errores) Ademas se sumó que los sublevados, aún habiendo podido ganar la guerra en pocos meses gracias a sus grandes recursos, optaron por una guerra de desgaste larga que hundió el país en una miseria que hasta que papá Ike no ayudó no nos quitamos la legañas ni el hambre.

saludos

http://alicantegusta.com/actualidad-de-alicante/1-actualidad-de-alicante/1036-ii-jornadas-internacionales-q-hace-75-anos-en-el-puerto-de-alicanteq.html

http://alicantegusta.com/actualidad-de-alicante/1-actualidad-de-alicante/1036-ii-jornadas-internacionales-q-hace-75-anos-en-el-puerto-de-alicanteq.html

Bubu: plas,plas,plas..... (aplausos). El comentario más objetivo y real sobre lo que nos arrojamos a diario y sobre cualquier tema unos a otros por estos pagos.

El problema de escribir sobre la Guerra Civil es que la mayoría de la gente que opina está educada en unos preceptos antiguos sobre el conflicto con errores como:
- Llamar bando "nacional" al bando "rebelde" o "sublevado"..."nacionales" es una autodenominación, y la historiografía seria no lo admite.
- La historia que está escrita, está precisamente escrita por una serie de personas pertenecientes a un determinado régimen que infiniidad de veces ha tapado cuestiones por intereses políticos
- Que ambas partes se mataron unas a otras es innegable. Al igual que la represión brutal fue durante 40 años a sólo una de ellas.
- Que hoy en día los abuelos de muchas personas están en las cunetas, muertos y olvidados por los herederos de la dictadura.
-Que sin curar las heridas de todos, éstas se seguirán infectando.

Leyendo los comentarios amables, sosegados, ecuánimes, respetuosos y nada violentos, no se me hace difícil entender y comprender cómo durante la Guerra Civil se desató tanto odio y violencia entre un mismo pueblo. No sois tan diferentes de la España del 36 y si tuvieseis oportunidad no me cabe la menor duda que repetiríais punto por punto lo del 36. Suerte que me separan 2000 km de España.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Historia[S]

Sobre el blog

Dado que el presente se levanta sobre lo que ya pasó, no es mala idea echar un vistazo atrás para entender lo que está pasando. Cicerón lo dijo antes y mejor: “No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser eternamente niños”.

Sobre los autores

Tereixa ConstenlaCoordinadora: Tereixa Constenla. Periodista de EL PAÍS. Descubrió la Historia en 2008, cuando aterrizó en la sección de Cultura, y comprobó que el pasado era un filón para el presente.

Isabel Burdiel recibió el Premio Nacional de Historia en 2011 por su biografía sobre Isabel II. Es especialista en liberalismo europeo del siglo XIX y catedrática de la Universidad de Valencia. "Para que sirva para algo, la Historia no tiene que quedarse en el círculo de especialistas", sostiene.

Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza, defiende, como Eric J. Hobsbawm, que los historiadores son "los 'recordadores' profesionales de lo que los ciudadanos desean olvidar". Es autor de una veintena de libros sobre anarquismo, Guerra Civil y siglo XX.

Manuel Morales es periodista de EL PAÍS y profesor de Periodismo Digital en la Escuela de EL PAÍS/UAM. Para liberarse de tanta actualidad busca refugio en historias del pasado, sobre todo las que han dejado huella en la fotografía.

María José Turrión fue la primera directora del Centro Documental de la Memoria Histórica, creado sobre el esqueleto del Archivo de la Guerra Civil de Salamanca. Cree firmemente que los archivos contribuyen "a la salvaguarda de los derechos humanos y al desarrollo pleno de las democracias".

Javier Herrero es documentalista de EL PAÍS y licenciado en Historia Moderna y Contemporánea. Le interesa indagar en los antecedentes históricos de acontecimientos que saltan a la primera línea informativa.

Eduardo Manzano Moreno es profesor de investigación del CSIC y autor de numerosos libros sobre Al-Andalus, la Edad Media y la memoria histórica. Cree en el poder transformador del conocimiento histórico y en la necesidad de forjar una conciencia que nos convenza de que se pueden cambiar las herencias recibidas.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal