La Guerra Civil que nunca se aprendió en las escuelas

Por: | 01 de abril de 2014

Cartel de Arnau sobre un parte oficial del cuartel general del Generalísimo. / Biblioteca Nacional (BNE)Cartel de Arnau sobre un parte oficial del cuartel del Generalísimo. / Biblioteca Nacional

"En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado", decía el último parte oficial emitido desde el cuartel general de Franco el 1 de abril de 1939, con la voz del locutor y actor Fernando Fernández de Córdoba.

Atrás había quedado una guerra de casi mil días, que dejó cicatrices duraderas en la sociedad española. El total de víctimas mortales, según los historiadores, se aproximó a las 600.000, de las cuales 100.000 corresponden a la represión desencadenada por los militares sublevados y 55.000 a la violencia en la zona republicana. El desmoronamiento del ejército republicano en la primavera de 1939 llevó a varios centenares de miles de soldados vencidos a cárceles e improvisados campos de concentración. A finales de 1939 y durante 1940 las fuentes oficiales daban más de 270.000 reclusos, una cifra que descendió de forma continua en los dos años siguientes debido a las numerosas ejecuciones y a los miles de muertos por enfermedad y desnutrición. Al menos 50.000 personas fueron ejecutadas entre 1939 y 1946.

Los hechos más significativos de la Guerra Civil han sido ya investigados y las preguntas más relevantes están resueltas, pero esa historia no es un territorio exclusivo de los historiadores y, en cualquier caso, lo que enseñamos los historiadores en las universidades y en nuestros libros no es lo mismo que lo que la mayoría de los ciudadanos que nacieron durante la dictadura o en los primeros años de la actual democracia pudieron leer en los libros de texto del Bachillerato. Además, millones de personas nunca estudiaron la Guerra Civil porque no hicieron Bachillerato o porque nadie les contó la guerra en las asignaturas de Historia.

Setenta y cinco años después de su final, puede ser el momento de recordar cinco cosas básicas que todo ciudadano informado debería saber sobre la Guerra Civil, pero nunca le enseñaron.

 1. ¿Por qué hubo una Guerra Civil en España?

En 1936 había en España una República, cuyas leyes y actuaciones habían abierto la posibilidad histórica de solucionar problemas irresueltos, pero habían encontrado también, y provocado, importantes factores de inestabilidad, frente a los que sus gobiernos no supieron, o no pudieron, poner en marcha los recursos apropiados para contrarrestarlos.

La amenaza al orden social y la subversión de las relaciones de clase se percibían con mayor intensidad en 1936 que en los primeros años de la República. La estabilidad política del régimen también corría mayor peligro. El lenguaje de clase, con su retórica sobre las divisiones sociales y sus incitaciones a atacar al contrario, había impregnado gradualmente la atmósfera española. La República intentó transformar demasiadas cosas a la vez: la tierra, la Iglesia, el Ejército, la educación, las relaciones laborales. Suscitó grandes expectativas, que no pudo satisfacer, y se creó pronto muchos y poderosos enemigos.

La sociedad española se fragmentó, con la convivencia bastante deteriorada, y como pasaba en todos los países europeos, posiblemente con la excepción de Gran Bretaña, el rechazo de la democracia liberal a favor del autoritarismo avanzaba a pasos agigantados. Nada de eso conducía necesariamente a una guerra civil. Ésta empezó porque un golpe de Estado militar no consiguió de entrada su objetivo fundamental, apoderarse del poder y derribar al régimen republicano, y porque, al contrario de lo que ocurrió con otras repúblicas del período, hubo una resistencia importante y amplia, militar y civil, frente al intento de imponer un sistema autoritario. Sin esa combinación de golpe de Estado, división de las fuerzas armadas y resistencia, nunca se habría producido una guerra civil.  

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Vista la historia de Europa de esos años, y la de las otras República que no pudieron mantenerse como regímenes democráticos, lo normal es que la República española tampoco hubiera podido sobrevivir. Pero eso no lo sabremos nunca porque la sublevación militar tuvo la peculiaridad de provocar una fractura dentro del Ejército y de las fuerzas de seguridad. Y al hacerlo, abrió la posibilidad de que diferentes grupos armados compitieran por mantener el poder o por conquistarlo. El Estado republicano se tambaleó, el orden quebró y una revolución radical y destructora se extendió como la lava de un volcán por las ciudades donde la sublevación había fracasado. Allí donde triunfó, los militares pusieron en marcha un sistema de terror que aniquiló físicamente a sus enemigos políticos e ideológicos. Era julio de 1936 [en la imagen, cartel de ese mes conservado en la Biblioteca Nacional] y así comenzó la Guerra Civil española.

2. ¿Por qué la propaganda domina a la historia cuando se trata de la violencia?

Para los españoles, la guerra civil ha pasado a la historia, y al recuerdo que de ella queda, por la deshumanización del contrario y por la espantosa violencia que generó.

Los bandos que se enfrentaron en ella eran tan diferentes desde el punto de vista de las ideas, de cómo querían organizar el Estado y la sociedad, y estaban tan comprometidos con los objetivos por los que tomaron las armas, que era difícil alcanzar un acuerdo. Y el panorama internacional tampoco dejó espacio para las negociaciones. De esa forma, la guerra acabó con la aplastante victoria de un bando sobre otro, una victoria asociada desde ese momento a los asesinatos y atrocidades que se extendían entonces por casi todos los países de Europa.

La apelación a la violencia y al exterminio del contrario fueron además valores duraderos en la dictadura que se levantó sobre la Guerra Civil y que iba a prolongarse durante casi cuatro décadas. Por eso, la sociedad que salió del franquismo y la que creció con la democracia mostró índices tan elevados de indiferencia hacia la causa de las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura. Y sigue sin haber acuerdo fácil en esa cuestión, porque todas las complejas y bien trabadas explicaciones de los historiadores quedan reducidas a quién mató más y con mayor alevosía. En ese tema, todavía hoy, la propaganda, con sus habituales tópicos y mitos, suele sustituir al análisis histórico.

3. ¿Cómo se vio y se ve la Guerra Civil española en el exterior?

Pese a lo sangrienta y destructiva que pudo ser, la Guerra Civil española debe medirse también por su impacto internacional, por el interés y la movilización que provocó en otros países. En el escenario internacional desequilibrado por la crisis de las democracias y la irrupción del comunismo y de fascismo, España era, hasta julio de 1936, una país marginal, secundario. Todo cambió, sin embargo, a partir de la sublevación militar de ese mes. En unas pocas semanas, el conflicto español recién iniciado se situó en el centro de las preocupaciones de las principales potencias, dividió profundamente a la opinión pública, generó pasiones y España pasó a ser el símbolo de los combates entre fascismo, democracia y comunismo.

Lo que era en su origen un conflicto entre ciudadanos de un mismo país derivó muy pronto en una guerra con actores internacionales. La situación internacional era en ese momento my poco propicia para la República, y para una paz negociada, y eso marcó de forma decisiva la duración, curso y desenlace de la guerra civil española. La Depresión había alimentado el extremismo y minado la fe en el liberalismo y la democracia. Además, la subida al poder de Hitler y los nazis en Alemania y la política de rearme emprendida por los principales países europeos desde comienzos de esa década crearon un clima de incertidumbre y crisis que redujo la seguridad internacional.

Los mejores expertos sobre la financiación de la guerra y su dimensión internacional han destacado el desequilibrio a favor de la causa franquista de suministros de material bélico, pero también de asistencia logística, diplomática y financiera. Al margen de las interpretaciones canónicas de un lado o de otro, esos historiadores subrayan la trascendencia de la intervención extranjera en el curso y desenlace de la guerra. La intervención de la Alemania nazi y de la Italia fascista y la retracción, en el mejor de los casos, de las democracias occidentales condicionaron de forma muy importante, si no decisiva, la evolución y duración del conflicto y su resultado final.

Compañía del ejército fascista, de marcha por España durante la Guerra Civil. La foto fue tomada en 1937 por el teniente italiano Guglielmo Sandri.Pero  a España no sólo llegaron armas y material de guerra. Llegaron también muchos voluntarios extranjeros, reclutados y organizados en las Brigadas Internacionales por la Internacional Comunista, que percibió muy claramente el impacto de la Guerra Civil española en el mundo y el deseo de muchos antifascistas de participar en esa lucha. Frente a la intervención soviética y a las Brigadas Internacionales, los nazis y fascistas [en la foto, una compañía del ejército fascista de marcha por España en 1937, retratados por el teniente italiano Guglielmo Sandri] incrementaron el apoyo material al ejército de Franco y enviaron asimismo miles de militares profesionales y combatientes voluntarios. La guerra no era sólo un asunto interno español. Se internacionalizó y con ello ganó en brutalidad y destrucción. Porque el territorio español se convirtió en campo de pruebas del nuevo armamento que estaba desarrollándose en esos años de rearme, previos a una gran guerra que se anunciaba.

4. ¿Por qué se movilizaron tantos extranjeros en la guerra española?

Dentro de esa guerra internacional en suelo español hubo varias y diferentes contiendas. En primer lugar, un conflicto militar, iniciado cuando el golpe de Estado enterró las soluciones políticas y puso en su lugar las armas. Fue también una guerra de clases, entre diferentes concepciones del orden social, una guerra de religión, entre el catolicismo y el anticlericalismo, una guerra en torno a la idea de la patria y de la nación, y una guerra de ideas que estaban entonces en pugna en el escenario internacional. En la guerra civil española cristalizaron, en suma, batallas universales entre propietarios y trabajadores, Iglesia y Estado, entre oscurantismo y modernización, dirimidas en un marco internacional desequilibrado por la crisis de las democracias y la irrupción del comunismo y del fascismo. Por eso tanta gente de diferentes países, obreros, intelectuales y escritores, se sintió emocionalmente comprometida con el conflicto.

5. ¿Por qué ganó Franco la guerra?

Los militares sublevados en julio de 1936 ganaron la guerra porque tenían las tropas mejor entrenadas del ejército español, al poder económico, estaban más unidos que el bando republicano y los vientos internacionales soplaban a su favor. Después de la Primera Guerra Mundial y del triunfo de la revolución en Rusia, ninguna guerra civil podía ser ya sólo “interna”. Cuando empezó la Guerra Civil española, los poderes democráticos estaban intentando a toda costa “apaciguar” a los fascismos, sobre todo a la Alemania nazi, en vez de oponerse a quien realmente amenazaba el equilibrio de poder. La República se encontró, por lo tanto, con la tremenda adversidad de tener que hacer la guerra a unos militares sublevados que se beneficiaron desde el principio de esa situación internacional tan favorable a sus intereses.

La victoria incondicional de las tropas del general Francisco Franco, el 1 de abril de 1939, inauguró la última de las dictaduras que se establecieron en Europa antes de la Segunda Guerra Mundial. La dictadura de Franco, como la de Hitler, Mussolini u otros dictadores derechistas de esos años, se apoyó en el rechazo de amplios sectores de la sociedad a la democracia liberal y a la revolución, quienes pedían a cambio una solución autoritaria que mantuviera el orden y fortaleciera al Estado.  

   Franco preside un desfile militar en los años cuarenta

Setenta y cinco años después, pocos creen ya que el objetivo del historiador es presentar a sus lectores “la verdad sin mancha ni pintura”, o que el pasado existe independiente de la mente de los individuos y lo que tiene que hacer el historiador, en consecuencia, es representarlo de forma objetiva. Que los hechos de la historia nunca nos llegan a nosotros en estado “puro” es algo que popularizó Edward H. Carr hace ya muchos años y había sido ya dicho por los historiadores norteamericanos de la “New History” a comienzos del siglo XX. Pero asumiendo que la verdad absoluta es inalcanzable, la función del historiador debería ser todavía, en palabras de François Bedarida, “la de descubrir modestamente las verdades, aunque sean parciales y precarias, descifrando parcialmente en toda su riqueza los mitos y las memorias”. Y algunas verdades relativas y bastantes certezas tenemos ya sobre la Guerra Civil, después de tantos intentos por reconstruir aquellos hechos y las vidas de los que los presenciaron, y por ampliar el foco, las fuentes y las técnicas de interpretación.

Además de difundir el horror que la guerra y la dictadura generaron y de reparar a las víctimas durante tanto tiempo olvidadas, hay que convertir a los archivos, museos y a la educación en las escuelas y universidades en los tres ejes básicos de la política pública de la memoria. Más allá del recuerdo testimonial y del drama de los que sufrieron la violencia, las generaciones futuras conocerán la historia por los libros, documentos y el material fotográfico y audiovisual que seamos capaces de preservar y legarles. Archivos, erudición, análisis, debates y buenas divulgaciones de los conocimientos. Eso es lo que necesitamos para seguir construyendo las partes del pasado que todavía quedan por rescatar. La propaganda y la opinión son otra cosa.

Julián Casanova es autor de España partida en dos. Breve historia de la guerra civil española (Crítica).

Hay 351 Comentarios

Estoy cansado de leer siempre puntos de vistas historicos, orientados a uno o aotro partido por que siempre que alguien lee actualmente sobre la guerra civil parece que el bando republicano disparaba con flores y que todo era bueno con la republica, cosa que dudo ya que un regimen en el que gobierna cinco o mas partidos a la vez esta irremediablemente condenado al fracaso. Yo no defiendo la dictadura basicamente por que soy hijo de la democracia, de la cual por culpa de los que se llaman democracia estoy exiliado de mi pais, por falta de oportunidades y no por espiritu aventurero. Por eso creo que todos los puntos de vista son erroneos sino se tiene los dos puntos de vista bien definidos y lo se por experiencia ya que mis abuelos lucharos en bandos diferentes y por situaciones diferentes.

La Guerra Cívil Española. Algo tan complejo, con sus certezas o no, no debería enterrarse ni olvidarse jamás hasta que se haga justicia para todos. O si no, que les pregunten a las familias que perdieron seres queridos del bando repúblicano si deberíamos olvidarnos del tema. Por suerte para todos y cada uno de nosotros, nunca se olvidará y nunca se perdonará el derrocamiento por la fuerza de un sistema electo y válido, independientemente del contexto internacional del momento. Está claro que se tuvo la mala pata de intentar hacer los cambios necesarios en este país en un momento muy difícil para una República recién nacida. Personas poderosas del momento que no les interesaba cambio alguno contrario al beneficio que hasta el 31 habían conseguido. Y la. ociedad actual está irremediablemente contaminada, heredera de la dictadura. Los poderosos de ahora son los que eran ya en dictadura, al igual que sus padres lo fueron con anterioridad con Primo de Rivera, los bienios, etc. Y vicerversa, los pringaos que bailan al son de los anteriores, son los mismos pringaos de siempre.

A Jesús. Yo no soy quien para defender o no al PSOE, pero lo que comentas no es cierto. Largo Caballero participo en el Consejo de Estado de Trabajo como miembro, ya que con anterioridad había sido diputado electo. El consejo de Estado de Trabajo reunía a patronos y trabajadores en la misma mesa, desde luego no como ministro y en su momento supuso la ruptura del Psoe en dos facciones, simplemente por no dar la impresión de "colaborar" con una dictadura. Al contrario el gobierno de la dictadura de Primo de Rivera (golpe de estado con rey) estaba lleno de los posteriores golpistas.

Debemos quitarnos de una vez el complejo de sentirnos responsables de los errores que cometieron nuestros antepasados, que fueron debidos a sus circunstancias. Hoy hay otras circunstancias y hay que mirar hacia adelante, ya que en cualquier caso lo acontecido ya no se puede cambiar.

Leyendo un poco todos los comentarios, confirma lo que siempre pense. Que en una guerra no tiene razon ni unos ni otros, son dos maneras de ver un un mismo problema pensando porsupuesto en el interes propio. Bueno hay que dar la razon a los que dicen que la guerra empezo por un golpe dado por la derecha en este caso el ejercito. pero es evidente que el pais ya estaba enfermo de antes y abocado tarde o temprano a un golpe de la derecha, ya que gobernaba la izquierda. Tambien podriamos imaginar que podria haber ocurrido en caso de haber ganado la izquierda. Podemos ver otros paises donde se a instaurado regimenes de izquierda y tendreis la respuesta. El mundo es un laboratorio, y da la casualidad que casi todos los regimenes autoritarios son de izquierdas. Asi que es muy facil ahora a años vista hechar toda la culpa al regimen de franco. Poe cierto hemos pasado a una democracia despues de la muerte del dictador sin derramar una gota de sangre, excepto de terroristas de izquierdas como no podia ser de otra manera, bien podia haber seguido el regimen sin Carrero Blanco. Pero sin embargo algunos politicos entre ellos uno recientemente fallecido que todos sabreis a quien me refiero aposto firmemente por la democracia, indultando incluso a Etarras, para colmo siguieron matando. Asi que no se puede decir que los de izquierda son o eran caidos del cielo, como tampoco la derecha, hay incluto hasta curas. Asi que dejemos de discutir cual era peor porque cada uno tenia parte de culpa. Y no es cuestion de cojer una vara de medir a ver cual es peor, solo he puesto ejemplos para que se vea que discutir sobre esto es ridiculo, es mas corremos el peligro de volver a enquistar la situacion y que me temo que esta ocurriendo.

Una cosa que hizo mucho daño fue la quema de iglesias en el 31; yo no soy creyente pero nunca quemaria una iglesia barroca del s.XVIII, al igual que tampoco apoyo que los talibanes destruyeran los Budas gigantes. La CNT tenía mas de un millon de afiliados pero no particiba en las elecciones, y en las elecciones que gano la derecha lo hizo porque los lideres de la CNT dijeron que no votaran porque todos estaban comprados.
Hay un documental de 6 horas de la BBC que se llama "The spanish war" que explica al detalle cada momento.
Horrible nuestra guerra, cada uno pensó que debía de eliminar al otro. No me imagino hoy en dia a Asturias revelarse contra el ejercito repúblicano y contra los guardias de asalto (la policia de la República y que eran odiados tanto por la izquierda como por la derecha). Los dos bandos asesinaron sin piedad alguna, a unos por tener un taller mecánico y a otros por tener un carnet sindical. Una enorme vergüenza fue nuestra guerra.

Por lo que he leido hoy aqui creo que confirma que estoy bastante bien informado de cómo se produjo la guerra civil y viendo la actitud y comentarios de los republicanos de hoy en dia me puedo imaginar bastante bien la deriva de los acontecimientos. Viendo los comentarios tambien se puede interpretar antiguos fallos culturales, propapagandisticos (actuales) etc. Yo quisiera hacer constar aqui a todo el que lo lea que si hubiese ganado el bando republicano pienso que hubieramos estado al otro lado del telón de acero, y prácticamente España hubiera sido como Cuba X años... o seguiria como Cuba... de hecho Cuba es el pais mas parecido a España que existe desde mi punto de vista.

Cuando esa fina capa se rasga sale a relucir nuestros instintos mas brutales

El hombre de hoy es un Cromagnon con una fina capa de civilización.

Harri estoy completamente de acuerdo los pueblos eligen a su dirigentes. En esa época era fácil la elección: comunismo o fascismo.

No creo que este trabajo aporte nada nuevo. La guerra civil esta ya perfectamente estudiada y analizada por excelentes historiadores. Por solo señalar a los imprescindibles. Stanley Payne, Hugh Thomas. Gerald Brenan, Ramon Salas Larrazábal Burnett Bolloten.

Los gobiernos son fiel reflejo de la sociedad

Francisco Tostón: la guerra la inició.. los españoles de los dos bandos. No fue inevitable porque se tenían ganas sólo faltó la chispa. "La hecatombe la comenzaron los agresores que eran los sublevados, lógico, no la iban a iniciar los no sublevados", por definición siempre hay uno que es el primero en atacar y el otro defiende y luego es al revés, de cajón.

"Al menos 50.000 personas fueron ejecutadas entre 1939 y 1946.", además de Guerra Civil hubo después otra masacre.
http://www.facebook.com/madridfotosantiguas

Una prueba palpable de que en España aún nos sigue quedando ese rastro de violencia: http://tinyurl.com/oa45ygw

Para entender la historia un "librito" estupendo que explica de manera sencilla y clara los antecedentes de España y la guerra civil "El laberinto español" de Gerald Brenan. Otro muy bueno "Homenaje a Cataluña" de Orwell en el que queda muy claro lo "extremadamente de izquierdas" que era la 2ª Republica. Por cierto los dos autores son ingleses, que cosas, el desconocimiento campa por España y por los comentarios, será porque aquí en España a muchos les conviene más la historia según la cuenta un ex terrorista del grapo.

¿Hitler, dictadura derechista, en serio? Franco no hubiera ganado si no hubiese tenido un apoyo de una parte muy importante de la población, que estaba harta de que los criminales controlaran la calle en la última etapa de la República. En 1934 hubo ya un intento de golpe de Estado por parte de las fuerzas de izquierdas, que no aceptaron verse alejadas del poder, que tuvo lugar en toda España y apoyado por miembros del PSOE y otros partidos de izquierda. El único reducto quedó en Asturias, pero insisto, fue en toda España, y fue un intento de golpe de Estado contra un gobierno legítimo de derechas. Del 34 al 36 la situación de la República era ya de una dudosa legalidad, unos y otros se la cargaron intentando imponer sus ideas. Hay bastantes imprecisiones en este artículo, por no usar una palabra más fuerte.

Sobre la financion Internacional de la guerra, olvida la estricta neutralidad del gobierno de Roosvelt que nego la venta de armas a la republica mientras que por otro lado permitio Por otro lado, las compañía Texaco vendió gasolina de forma barata y constante a Franco , de igual manera que Ford suministró a lo largo de la guerra entre 12.000 y 15.000 camiones a los sublevados (muchos más que los vendidos por Italia o Alemania, que apenas llegaban en conjunto a los 5.000).

El Reino Unido no se quedo atras y el acorazado HMS Devonshire tomo Menorca para el ejercito nacional, haciendo rendirse la guarnicion a la que incluso evacuo, La intervención británica dio lugar a un acalorado debate en la Cámara de los Comunes el 13 de febrero de 1939 durante el cual la oposición laborista acusó al gobierno conservador de Neville Chamberlain de haber comprometido al Reino Unido en favor de Franco, aunque la noticia de que se habían evacuado a tantas personas, incluidos los mandos republicanos, calmó los ánimos. Al día siguiente el representante oficioso del general Franco en Londres, el Duque de Alba, hizo llegar al secretario del Foreign Office Lord Halifax "la gratitud del Generalísmo y del gobierno nacional" por colaborar en "reconquistar Menorca".

Queda claro el aislamiento internacional de la Republica, que solo conto con el apoyo sovietico. En el lado contrario los rebeldes comandados por Franco no solo contaron con los apoyos de la Alemania Nazi y los fascistas Italianos, y el.apoyo portugues de Salazar que financio los 8000 combatientes lusos y conto tres grupos de aviones, hay que contar con estricta neutralidad francesa, y las entrecomilladas neutralidades de Reino Unido y los EEUU

A alguno le debe parecer que el Golpe de Estado del 36 fue un chiste, y que el horror que vino después (no sólo durante la guerra, sino durante cuarenta años de asquerosa dictadura) estaba absolutamente justificado por "la deriva de la izquierda". Está claro que ya sea en 1936 o en 2014, algunos son capaces de encomendarse al diablo y de valorar como un "mal menor" casi cualquier cosa con tal de conservar sus privilegios (y en muchos casos, ni eso, sino simplemente por no verse envueltos en las complicaciones que supone defender los propios ideales). Pero bueno, si a estas alturas tenemos que aguantar artículos de reputados escritores que comen caliente gracias a su habilidad de saber complacer a todo el mundo, sobre que Adolfo Suárez fue un héroe y el gran artífice de la democracia, pues eso explica el paupérrimo nivel en el que estamos instalados. Antes de hablar u opinar gratuitamente sobre Historia todos deberíamos leer a Hobsbawm para comprender la enorme importancia que la mitificación o negación de los acontecimientos históricos tienen en el presente. Una sociedad capaz de tolerar la manipulación histórica con semejante apatía (ya sea con la Guerra Civil o con la Transición) está muerta y no lo sabe.

Brillante.

Creo que habéis cometido un error bastante significativo: Hitler no fue dictador, llegó al poder tras ganar unas elecciones (en concreto las de 1933). Os guste o no, la historia es esa y hay veces en las que un pueblo decide su propio destino como hicieron los alemanes a partir de esa fecha o el pueblo ruso cuando respaldó a Lenin (entre otros) en la revolución rusa de 1917, sabiendo que iban a rodar cabezas (muchas durante bastantes años). Y esque los extremos se tocan y al final los totalitarismos (fascismo y comunismo) son los mismos perros con distinto collar.

Para Luz. Se nota que de buena fe intentas entender lo que pasó, así que te corrijo un dato. No es cierto que hasta 1931 la izquierda no participara en el poder. La dictadura de Primo de Rivera incluyó como uno de sus integrantes al PSOE y es bien difundido que Largo Caballero fue ministro de Trabajo con Primo de Rivera. La idea, a la que se volvió a apuntar el PSOE en 1981 con Armada, era sustituir la democracia parlamentaria y la movilización callejera por una dictadura de unidad nacional que incluyera a todos los grandes agentes políticos de izquierda y derecha, haciendo superflua la pelea política diaria. Eso que no cuajó en 1981 funcionó en 1923 y hasta que el PSOE abandonó el barco del dictador fracasado tuvo tanta participación como el que más en el gobierno del país

Alfonso: es completamente erróneo que desde el golpe de Estado del 36 se supiera que los rebeldes acabarían ganando. Pocas horas después Indalecio Prieto, diputado y cerebro del PSOE, dio un discurso en la radio enumerando las enormes ventajas que tenía el bando republicano y que garantizaban que ganaría seguro el enfrentamiento, permitiendo completar la depuración de los burgueses e Iglesia que al levantarse iban a permitir no andarse con más miramientos con ellos. Una ventaja que no dejó de señalar fue las reservas de oro españolas, las segundas del mundo, que fueron transferidas a la URSS para crear una cuenta a la que se cargaron los suministros recibidos, lo que hizo que la República recibiera mucho más armamento extranjero que la España nacional. Otra cosa es que, como cuenta Azaña en sus memorias, fuera desesperante ver por ejemplo a la Generalitat tener tanques y otros equipos militares patrullando por Barcelona para darse importancia en lugar de mandar todo ese equipo al frente donde hubiera podido influir en el curso de la guerra

Para Alfonso y demás víctimas inocentes de la Wikipedia. La izquierda no hacía reuniones secretas preparando un golpe (no militar sino popular como el ruso del 17 que era el modelo que había) en1936, lo anunciaba a gritos. En esta línea por ejemplo Pasionaria le anunció en el parlamento a Calvo Sotelo que moriría con los zapatos puestos, como así sucedió. Esto fue exactamente igual a que si los escoltas de confianza de un ministro del PP se enfadaran por los policías descalabrados del 22M y sacaran de casa por la noche a Cayo Lara (y fallaran a Rubacaba porque no se deja coger) deteniéndolo enseñando la placa y matándolo. Durante 4 días el Gob. se niega a aclarar los hechos y detener a los culpables. Esto decidió que saliera adelante el golpe de Estado que se venia incubando, al constatar que se estaba yendo a una dictadura tipo URSS con el genocidio de las clases sociales opositoras. Para el que no lo sepa Hobsbawn, citado como su héroe por el autor, en el mundo civilizado es recordado como el último propagandista del comunismo a ultranza, cuyos trabajos no sirven ni para forrar el horno. Murió hace unos años convertido en el hazmerreir mundial, ya que por lo absolutamente equivocado se entendía que era totalmente inofensivo. Si se divulga que todavía hay un discípulo vivo se puede ganar un dinero exhibiéndolo en un cercado y dejando que los niños le echen cacahuetes. Creerse lo que escriba es una temeridad total

33 libros para intentar entender nuestra Guerra Civil:
http://bit.ly/1jUkFlT
Un saludo cordial

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Historia[S]

Sobre el blog

Dado que el presente se levanta sobre lo que ya pasó, no es mala idea echar un vistazo atrás para entender lo que está pasando. Cicerón lo dijo antes y mejor: “No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser eternamente niños”.

Sobre los autores

Tereixa ConstenlaCoordinadora: Tereixa Constenla. Periodista de EL PAÍS. Descubrió la Historia en 2008, cuando aterrizó en la sección de Cultura, y comprobó que el pasado era un filón para el presente.

Isabel Burdiel recibió el Premio Nacional de Historia en 2011 por su biografía sobre Isabel II. Es especialista en liberalismo europeo del siglo XIX y catedrática de la Universidad de Valencia. "Para que sirva para algo, la Historia no tiene que quedarse en el círculo de especialistas", sostiene.

Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza, defiende, como Eric J. Hobsbawm, que los historiadores son "los 'recordadores' profesionales de lo que los ciudadanos desean olvidar". Es autor de una veintena de libros sobre anarquismo, Guerra Civil y siglo XX.

Manuel Morales es periodista de EL PAÍS y profesor de Periodismo Digital en la Escuela de EL PAÍS/UAM. Para liberarse de tanta actualidad busca refugio en historias del pasado, sobre todo las que han dejado huella en la fotografía.

María José Turrión fue la primera directora del Centro Documental de la Memoria Histórica, creado sobre el esqueleto del Archivo de la Guerra Civil de Salamanca. Cree firmemente que los archivos contribuyen "a la salvaguarda de los derechos humanos y al desarrollo pleno de las democracias".

Javier Herrero es documentalista de EL PAÍS y licenciado en Historia Moderna y Contemporánea. Le interesa indagar en los antecedentes históricos de acontecimientos que saltan a la primera línea informativa.

Eduardo Manzano Moreno es profesor de investigación del CSIC y autor de numerosos libros sobre Al-Andalus, la Edad Media y la memoria histórica. Cree en el poder transformador del conocimiento histórico y en la necesidad de forjar una conciencia que nos convenza de que se pueden cambiar las herencias recibidas.

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