La Guerra Civil que nunca se aprendió en las escuelas

Por: | 01 de abril de 2014

Cartel de Arnau sobre un parte oficial del cuartel general del Generalísimo. / Biblioteca Nacional (BNE)Cartel de Arnau sobre un parte oficial del cuartel del Generalísimo. / Biblioteca Nacional

"En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado", decía el último parte oficial emitido desde el cuartel general de Franco el 1 de abril de 1939, con la voz del locutor y actor Fernando Fernández de Córdoba.

Atrás había quedado una guerra de casi mil días, que dejó cicatrices duraderas en la sociedad española. El total de víctimas mortales, según los historiadores, se aproximó a las 600.000, de las cuales 100.000 corresponden a la represión desencadenada por los militares sublevados y 55.000 a la violencia en la zona republicana. El desmoronamiento del ejército republicano en la primavera de 1939 llevó a varios centenares de miles de soldados vencidos a cárceles e improvisados campos de concentración. A finales de 1939 y durante 1940 las fuentes oficiales daban más de 270.000 reclusos, una cifra que descendió de forma continua en los dos años siguientes debido a las numerosas ejecuciones y a los miles de muertos por enfermedad y desnutrición. Al menos 50.000 personas fueron ejecutadas entre 1939 y 1946.

Los hechos más significativos de la Guerra Civil han sido ya investigados y las preguntas más relevantes están resueltas, pero esa historia no es un territorio exclusivo de los historiadores y, en cualquier caso, lo que enseñamos los historiadores en las universidades y en nuestros libros no es lo mismo que lo que la mayoría de los ciudadanos que nacieron durante la dictadura o en los primeros años de la actual democracia pudieron leer en los libros de texto del Bachillerato. Además, millones de personas nunca estudiaron la Guerra Civil porque no hicieron Bachillerato o porque nadie les contó la guerra en las asignaturas de Historia.

Setenta y cinco años después de su final, puede ser el momento de recordar cinco cosas básicas que todo ciudadano informado debería saber sobre la Guerra Civil, pero nunca le enseñaron.

 1. ¿Por qué hubo una Guerra Civil en España?

En 1936 había en España una República, cuyas leyes y actuaciones habían abierto la posibilidad histórica de solucionar problemas irresueltos, pero habían encontrado también, y provocado, importantes factores de inestabilidad, frente a los que sus gobiernos no supieron, o no pudieron, poner en marcha los recursos apropiados para contrarrestarlos.

La amenaza al orden social y la subversión de las relaciones de clase se percibían con mayor intensidad en 1936 que en los primeros años de la República. La estabilidad política del régimen también corría mayor peligro. El lenguaje de clase, con su retórica sobre las divisiones sociales y sus incitaciones a atacar al contrario, había impregnado gradualmente la atmósfera española. La República intentó transformar demasiadas cosas a la vez: la tierra, la Iglesia, el Ejército, la educación, las relaciones laborales. Suscitó grandes expectativas, que no pudo satisfacer, y se creó pronto muchos y poderosos enemigos.

La sociedad española se fragmentó, con la convivencia bastante deteriorada, y como pasaba en todos los países europeos, posiblemente con la excepción de Gran Bretaña, el rechazo de la democracia liberal a favor del autoritarismo avanzaba a pasos agigantados. Nada de eso conducía necesariamente a una guerra civil. Ésta empezó porque un golpe de Estado militar no consiguió de entrada su objetivo fundamental, apoderarse del poder y derribar al régimen republicano, y porque, al contrario de lo que ocurrió con otras repúblicas del período, hubo una resistencia importante y amplia, militar y civil, frente al intento de imponer un sistema autoritario. Sin esa combinación de golpe de Estado, división de las fuerzas armadas y resistencia, nunca se habría producido una guerra civil.  

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Vista la historia de Europa de esos años, y la de las otras República que no pudieron mantenerse como regímenes democráticos, lo normal es que la República española tampoco hubiera podido sobrevivir. Pero eso no lo sabremos nunca porque la sublevación militar tuvo la peculiaridad de provocar una fractura dentro del Ejército y de las fuerzas de seguridad. Y al hacerlo, abrió la posibilidad de que diferentes grupos armados compitieran por mantener el poder o por conquistarlo. El Estado republicano se tambaleó, el orden quebró y una revolución radical y destructora se extendió como la lava de un volcán por las ciudades donde la sublevación había fracasado. Allí donde triunfó, los militares pusieron en marcha un sistema de terror que aniquiló físicamente a sus enemigos políticos e ideológicos. Era julio de 1936 [en la imagen, cartel de ese mes conservado en la Biblioteca Nacional] y así comenzó la Guerra Civil española.

2. ¿Por qué la propaganda domina a la historia cuando se trata de la violencia?

Para los españoles, la guerra civil ha pasado a la historia, y al recuerdo que de ella queda, por la deshumanización del contrario y por la espantosa violencia que generó.

Los bandos que se enfrentaron en ella eran tan diferentes desde el punto de vista de las ideas, de cómo querían organizar el Estado y la sociedad, y estaban tan comprometidos con los objetivos por los que tomaron las armas, que era difícil alcanzar un acuerdo. Y el panorama internacional tampoco dejó espacio para las negociaciones. De esa forma, la guerra acabó con la aplastante victoria de un bando sobre otro, una victoria asociada desde ese momento a los asesinatos y atrocidades que se extendían entonces por casi todos los países de Europa.

La apelación a la violencia y al exterminio del contrario fueron además valores duraderos en la dictadura que se levantó sobre la Guerra Civil y que iba a prolongarse durante casi cuatro décadas. Por eso, la sociedad que salió del franquismo y la que creció con la democracia mostró índices tan elevados de indiferencia hacia la causa de las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura. Y sigue sin haber acuerdo fácil en esa cuestión, porque todas las complejas y bien trabadas explicaciones de los historiadores quedan reducidas a quién mató más y con mayor alevosía. En ese tema, todavía hoy, la propaganda, con sus habituales tópicos y mitos, suele sustituir al análisis histórico.

3. ¿Cómo se vio y se ve la Guerra Civil española en el exterior?

Pese a lo sangrienta y destructiva que pudo ser, la Guerra Civil española debe medirse también por su impacto internacional, por el interés y la movilización que provocó en otros países. En el escenario internacional desequilibrado por la crisis de las democracias y la irrupción del comunismo y de fascismo, España era, hasta julio de 1936, una país marginal, secundario. Todo cambió, sin embargo, a partir de la sublevación militar de ese mes. En unas pocas semanas, el conflicto español recién iniciado se situó en el centro de las preocupaciones de las principales potencias, dividió profundamente a la opinión pública, generó pasiones y España pasó a ser el símbolo de los combates entre fascismo, democracia y comunismo.

Lo que era en su origen un conflicto entre ciudadanos de un mismo país derivó muy pronto en una guerra con actores internacionales. La situación internacional era en ese momento my poco propicia para la República, y para una paz negociada, y eso marcó de forma decisiva la duración, curso y desenlace de la guerra civil española. La Depresión había alimentado el extremismo y minado la fe en el liberalismo y la democracia. Además, la subida al poder de Hitler y los nazis en Alemania y la política de rearme emprendida por los principales países europeos desde comienzos de esa década crearon un clima de incertidumbre y crisis que redujo la seguridad internacional.

Los mejores expertos sobre la financiación de la guerra y su dimensión internacional han destacado el desequilibrio a favor de la causa franquista de suministros de material bélico, pero también de asistencia logística, diplomática y financiera. Al margen de las interpretaciones canónicas de un lado o de otro, esos historiadores subrayan la trascendencia de la intervención extranjera en el curso y desenlace de la guerra. La intervención de la Alemania nazi y de la Italia fascista y la retracción, en el mejor de los casos, de las democracias occidentales condicionaron de forma muy importante, si no decisiva, la evolución y duración del conflicto y su resultado final.

Compañía del ejército fascista, de marcha por España durante la Guerra Civil. La foto fue tomada en 1937 por el teniente italiano Guglielmo Sandri.Pero  a España no sólo llegaron armas y material de guerra. Llegaron también muchos voluntarios extranjeros, reclutados y organizados en las Brigadas Internacionales por la Internacional Comunista, que percibió muy claramente el impacto de la Guerra Civil española en el mundo y el deseo de muchos antifascistas de participar en esa lucha. Frente a la intervención soviética y a las Brigadas Internacionales, los nazis y fascistas [en la foto, una compañía del ejército fascista de marcha por España en 1937, retratados por el teniente italiano Guglielmo Sandri] incrementaron el apoyo material al ejército de Franco y enviaron asimismo miles de militares profesionales y combatientes voluntarios. La guerra no era sólo un asunto interno español. Se internacionalizó y con ello ganó en brutalidad y destrucción. Porque el territorio español se convirtió en campo de pruebas del nuevo armamento que estaba desarrollándose en esos años de rearme, previos a una gran guerra que se anunciaba.

4. ¿Por qué se movilizaron tantos extranjeros en la guerra española?

Dentro de esa guerra internacional en suelo español hubo varias y diferentes contiendas. En primer lugar, un conflicto militar, iniciado cuando el golpe de Estado enterró las soluciones políticas y puso en su lugar las armas. Fue también una guerra de clases, entre diferentes concepciones del orden social, una guerra de religión, entre el catolicismo y el anticlericalismo, una guerra en torno a la idea de la patria y de la nación, y una guerra de ideas que estaban entonces en pugna en el escenario internacional. En la guerra civil española cristalizaron, en suma, batallas universales entre propietarios y trabajadores, Iglesia y Estado, entre oscurantismo y modernización, dirimidas en un marco internacional desequilibrado por la crisis de las democracias y la irrupción del comunismo y del fascismo. Por eso tanta gente de diferentes países, obreros, intelectuales y escritores, se sintió emocionalmente comprometida con el conflicto.

5. ¿Por qué ganó Franco la guerra?

Los militares sublevados en julio de 1936 ganaron la guerra porque tenían las tropas mejor entrenadas del ejército español, al poder económico, estaban más unidos que el bando republicano y los vientos internacionales soplaban a su favor. Después de la Primera Guerra Mundial y del triunfo de la revolución en Rusia, ninguna guerra civil podía ser ya sólo “interna”. Cuando empezó la Guerra Civil española, los poderes democráticos estaban intentando a toda costa “apaciguar” a los fascismos, sobre todo a la Alemania nazi, en vez de oponerse a quien realmente amenazaba el equilibrio de poder. La República se encontró, por lo tanto, con la tremenda adversidad de tener que hacer la guerra a unos militares sublevados que se beneficiaron desde el principio de esa situación internacional tan favorable a sus intereses.

La victoria incondicional de las tropas del general Francisco Franco, el 1 de abril de 1939, inauguró la última de las dictaduras que se establecieron en Europa antes de la Segunda Guerra Mundial. La dictadura de Franco, como la de Hitler, Mussolini u otros dictadores derechistas de esos años, se apoyó en el rechazo de amplios sectores de la sociedad a la democracia liberal y a la revolución, quienes pedían a cambio una solución autoritaria que mantuviera el orden y fortaleciera al Estado.  

   Franco preside un desfile militar en los años cuarenta

Setenta y cinco años después, pocos creen ya que el objetivo del historiador es presentar a sus lectores “la verdad sin mancha ni pintura”, o que el pasado existe independiente de la mente de los individuos y lo que tiene que hacer el historiador, en consecuencia, es representarlo de forma objetiva. Que los hechos de la historia nunca nos llegan a nosotros en estado “puro” es algo que popularizó Edward H. Carr hace ya muchos años y había sido ya dicho por los historiadores norteamericanos de la “New History” a comienzos del siglo XX. Pero asumiendo que la verdad absoluta es inalcanzable, la función del historiador debería ser todavía, en palabras de François Bedarida, “la de descubrir modestamente las verdades, aunque sean parciales y precarias, descifrando parcialmente en toda su riqueza los mitos y las memorias”. Y algunas verdades relativas y bastantes certezas tenemos ya sobre la Guerra Civil, después de tantos intentos por reconstruir aquellos hechos y las vidas de los que los presenciaron, y por ampliar el foco, las fuentes y las técnicas de interpretación.

Además de difundir el horror que la guerra y la dictadura generaron y de reparar a las víctimas durante tanto tiempo olvidadas, hay que convertir a los archivos, museos y a la educación en las escuelas y universidades en los tres ejes básicos de la política pública de la memoria. Más allá del recuerdo testimonial y del drama de los que sufrieron la violencia, las generaciones futuras conocerán la historia por los libros, documentos y el material fotográfico y audiovisual que seamos capaces de preservar y legarles. Archivos, erudición, análisis, debates y buenas divulgaciones de los conocimientos. Eso es lo que necesitamos para seguir construyendo las partes del pasado que todavía quedan por rescatar. La propaganda y la opinión son otra cosa.

Julián Casanova es autor de España partida en dos. Breve historia de la guerra civil española (Crítica).

Hay 351 Comentarios

Al ver muchos de los comentarios te das cuenta lo importante que es la educación y la memoria, y lo mal que lo hemos hecho en España. Hay gente que escribe cosas tan brutales como que le dan igual las víctimas, que la Historia es pasado y no sé qué otras chorradas más. En Alemania, en otros sentidos no lo tengo por un país modélico, pero en lo referente a la memoria y a la idea de "aprender de los errores" sí me lo parece, se explican las cosas tal y como sucedieron, sin manipulaciones ni paños calientes, cada uno se forma su opinión, pero los hechos están ahí. En fin, da pena ver un país lleno de gente que directamente no quiere saber.

Antonio, el asesisanto del teniente Castillo se considera un atentado terrorista, en 1936 y a dia de hoy. El asesinato del lider de la oposicion es considerado un magnicidio. Aqui, en Moscu o cualquier parte del mundo.

¿ Como puedes ponerlos al mismo nivel? Al teniente Castillo lo.asesinaron en la calle falangistas o Carlistas, no se sabe. A Calvo Sotelo la orden partio del M° del interior, y fueron escoltas del propio ministro y militantes socialistas, despues de detenerlo en su casa.

Amenazas en el parlqmento como recordo Tarradellas, en una entrevista, acusó también a Dolores Ibárruri de exclamar en esta sesión, dirigiéndose al diputado monárquico: Calvo Sotelo "Este hombre ha hablado por última vez". Hacian clara la implicacion de los partidos en el gobierno en el asesinato del lider de la oposicion.


Yo hubiese emigrado, que unos y otros estaban equivocados.

Franco ganó la guerra, esencialmente, porque contó con el apoyo de la Alemania nazi.

Motivos: tenía las mejores tropas (con diferencia), alguna culpa tuvo el bando leal, que permitio el desembarco del ejercito africano. Pudo financiar la compra de armamento, mientras que el bando republicano debía de comprar al contado. La república tenía mejor aviación, pero las zonas que dominaba Franco le permitian, a este, un mejor despliegue (la indefensión por aire de Guernica o Durango..., son claros ejemplos). Franco era militar, mientras, en el bando republicano pocos mandos lo eran, a pesar de que fueron más los generales leales que los sublevados (Rojo, Miaja... y para de contar, fueron los únicos utilizados). El miedo a una revolución soviética retrajo la ayuda de las democracias (no de Francia -aunque impuso el comite de no intervención favoreciendo finalmente a Franco-, pero si de Gran Bretaña, por ejemplo)

Siempre es importante tener en cuenta el máximo de variables para hacer un análisis correcto de la historia, pero en este caso la ecuación es simple. Un bando estaba formado por militares golpistas, financiado por las potencias fascistas y por el gran capital patrio; además estaban dispuestos a ejecutar a todos los ciudadanos que osasen disentir. Por el contrario el otro bando estaba formado por demócratas, en su mayoría civiles, que además no consiguió ninguna financiación o ayuda del exterior salvo el apoyo de algunos brigadistas. En resumen, lo que llamais guerra civil fue en realidad un golpe de estado seguido de la ejecución masiva de presos políticos.

Exacto, Carlos, tú mismo lo afirmas con la cita, la guerra civil no empezó por el asesinato de Calvo Sotelo, así que deja de manipular, tranquilo, que conmigo no lo consigues...
Pon las citas que desees, que la historia no va a cambiar.

Al carlos: Antes del asesinato de Calvo Sotelo fue asesinado el teniente Castillo. No hay mayor tonto que el que no se informa.

El chiste de Jaimito: todo empez'o cuando este me devolvi'o el sopapo que yo le di.

Es alucinante la desinformación de la gran mayoría. Relacionan la quema de iglesias con los comunistas y con Stalin ¿?. Ni se menciona el movimiento anarquista, la CNT y la FAI, que era realmente la vanguardia del bando republicano español. Ni Stalin ni la URSS en concreto ni el comunismo en general tenían amplio respaldo entre la sociedad española, ni en las elecciones, ni a nivel sindical ni nada.
La grandísima parte de la clase trabajadora española se adhirió al movimiento anarquista, estaba afiliada al sindicato anarcosindicalista CNT, y secundaba a la vanguardia de este movimiento (Durruti, Oliver, etc). Los que insisten en apelar a Stalinn¿?, y no reconocen las diferencias entre el movimiento anarquista y comunista con las diferencias ideológicas y de actuación que estas implican, creo que está hablando con muy poco rigor y mucho desconocimiento.

para antimoa y Pep inus. Recogido por Preston y Jackson en sus obras de la guerra civil.

" La falta por parte del Gobierno de una reacción enérgica contra los autores del crimen, y la persecución que acto seguido desató contra múltiples activistas de derechas para evitar sus posibles represalias, sirvió para decidir a muchos de quienes aún no se habían acabado de decidir a tomar parte en la sublevación organizada por el general Mola, y entre ellos, según cuenta su primo y ayudante Francisco Franco Salgado-Araujo, al general Franco: “Con gran indignación, mi primo afirmó que ya no se podía esperar más y que perdía por completo la esperanza de que el gobierno cambiase de conducta al realizar este crimen de Estado, asesinando alevosamente a un diputado de la nación valiéndose de la fuerza de orden público a su servicio”"

Qué cantidad de fascistas quedan todavía, después de 75 años. Mucho lavado de cerebro durante la epoca del asesino Franco. Este país es una mierda, no merece la pena.

maz | 01/04/2014 14:56:04
Aunque no debe haber nunca muertos y no es del todo decente contrastar cifras de este tipo, cuando tengas un rato libre, revisa la cifra de muertos de la URSS en la SGM.

La "objetividad" de algunos comentarios es lo que sigue encendiendo hoy en día aquella lamentable guerra.
¿Indecente República?, Deberías leer un poco más antes de hacer es te tipo de comentarios.

Carlos, eso es lo que la gente olvida nombrar, así como el estado del país en general desde dos años a seis meses antes del inicio de la guerra.

No había buenos y malos. Solo miedo y odio.

Excelente t felicidades Julián Casanova. Sin duda, la falta de libertad supone aleccionamiento. En todo caso, con nuestra mentalidad actual condicionada, aleccionada y domesticada, resulta muy difícil, situarse y valorar retrocediendo 70 años con la mentalidad de entonces. Si a esto añadimos, que la historia solo la escriben los vencedores, entonces, la tarea de revisar la historia con objetividad libre de condicionantes parece imposible, por mucho material que dispongamos y queramos revisar, siempre será una mínima referencia, pues además, carece de la emoción del momento.

Carlos, o sea, que si no hubiesen asesinado a Calvo Sotelo, los amables militares habrían parado toda la maquinaria, no ? Ese demócrata convencido de Mola, ese angelito sin antecedentes de Sanjurjo y ese razonable intelectual de Queipo de Llano hubiesen vuelto tranquilamente a respetar el orden constituído, no ? O acaso no fue lo de Calvo Sotelo lo que decidió definitivamente a Franco y sólo a Franco ( tras un buen ingreso de varios millones en una cuenta a su nombre en París por el generoso Juan March) a participar en la conspiración ? Te has creído la versión que oculta la tibieza de Franco a la hora de participar en el golpe. Franco, instrumentalizando el asesinato de Calvo Sotelo, limpia su imagen de tibio y dudoso ante la Historia, vendiéndola como un razonable: "Intenté evitar esto, pero lo de Calvo Sotelo ya me obligó a intervenir". Franco queda de "prudente", de que "no tuvo más remedio", porque si no, quedaba a la altura dl betún al lado de sus "viriles" y conspiradores conmilitones. Cuidadito con las mitologías construídas no desde la derecha, sino desde la versión de la Historia favorable exclusivamente a la figura del difunto generalísimo.

En primer lugar quiero matizar el artículo con ciertas consideraciones. Es imposible la objetividad en ciencias sociales y más aún en la historia. Si acaso, lo que debemos exigir es pluralidad e imparcialidad ante los hechos acontecidos que consigan afianzar cada posición. Lo que no comentan los historiadores, es que incluso la historia misma es parte de la lucha de clases. Es necesario considerar que toda historia tiene cierto carácter ideólogico, ya que con frecuencia, la historia ha sido escrita por una determinada clase social.
Con respecto a las razones que impulsaron la victoria franquista y la caida de la débil República. Resulta que el movimiento obrero, sobre todo expresado en el anarcosindicalismo, representaba el verdadero movimiento progresista y revolucionario. La democracia burguesa de la república no conseguía invertir el orden aritocrático-burgués heredado de la dictadura de primo de rivera. Caciques y latifundistas, así como los capitalistas liberales de la alta burguesía, formaban la oligarquía politicoeconómica del país. La socialdemocracia no conseguía mediante su suave reformismo invertir el orden social y dar solución a los factores que jerarquizaban la sociedad de los años 30. En ese sentido, los revolucionarios ejecutaban actos de acción directa mediante huelgas, ocupación de campos y de fábricas, claramente vulnerando el orden institucional. LA República siempre puso más vigilancia en una supuesta revolución de la izquierda y falló en la vigilancia de la extrema derecha, que en silencio, estaba preparando el Golpe. Fue un fallo republicano de grandes magnitudes, no disolver las fuerzas armadas y renombrar los cargos a personas de confianza. La débil democracia cedía ante el chantaje militar y recomponía en gobierno nombrand a importantes figuras de la derecha y presentar una falsa unidad. Cuando el golpe empezó a fraguarse, los civiles revolucionarios tomaron las armas y en un primer momento consiguieron frenar la acometida en muchas ciudades. La República era débil y necesitaba de anarquistas y comunistas para defenderla, como ocurrió en Catalunya o Aragón. Sin embargo, los líderes revolucionarios prefirieron aplazar el programa revolucionario y asumir una primera necesidad, defender la democracia burguesa ante el avance del fascismo. Aunque se colectivizaron fábricas en Catalunya, no se ocupó la banca nacional de Madrid y se respeto la propiedad bancaria. El capitalismo financiero ya dominaba al industrial y pese a que los trabajadores eran dueños de las fábricas, el gobierno central chantajeaba cerrando la financiación. La incorporación de anarquistas al gobierno de la Generalitat puso de manifiesto que los radicales prefirieron posponer su programa político y dar respuesta urgente a la necesidad de defender la República. Cuando la República recobró algo de poder, desarmó al campesinado y a los obreros, y no tomó las medidas necesarias para evitar que el poder militar fascista uniera fuerzas y consiguiera la victoria.

Hola, amigos. Mis felicitaciones a JULIÁN CASANOVA por esa excelente síntesis, también cartilla, guía o vademécum imprescindible para entender nuestra guerra "incivil". No es fácil lograrlo, a pesar de la suficiente distancia respecto de los hechos y de la abundante información sobre los mismos. Creo que lo logra con claridad pedagógica y respetando fundamentalmente la historia como ciencia. Estoy de acuerdo, pues, con el artículo y ojalá que todos los españoles fueran capaces de leerlo y releerlo con calma y con provecho.
Solo añadiría algo sobre el nefasto papel que desempeñó la jerarquía de la Iglesia Católica antes, durante y después de nuestra guerra del 36. Y subrayo lo de jerarquía porque los ejemplos de valentía, coraje y fe del clero común y corriente fueron casi siempre por otro camino. Las autoridades eclesiásticas, por miedo y por comodidad y por conservar sus viejos privilegios, aceptaron las imposiciones, condiciones y políticas del dictador, con lo cual la reconciliación y la cura de las heridas de la guerra no se dio sino por sustracción de materia y no por la ejemplaridad, sentido pastoral y evangélico de los jerarcas de la Iglesia. Es esta una mancha que aún persiste en la mayor parte de los jerarcas de la Iglesia Católica española.

Pro Inus, exacto. La gente no sabe que hace esa estatua ahí, ni qué representa. Ni siquiera la mayoría de los madrileños. No saben quien fue, ni que hizo Calvo Sotelo, ni como, ni por qué fue asesinado.

Aparte de no saber eso la gran mayoría de la población española, tampoco saben que es lo que ocurría en este país en los dos años anteriores a la guerra, especialmente los últimos seis meses.

Maz, no tienes ni idea de lo que dices, no voy a perder el tiempo rebatiendo la historietografía como tú haces. Solo reiterar, ¡no tienes ni idea!

Bien, esta es su visión pero desde luego se aleja de la imparcialidad. Vd. olvida en su relato el período terrible del 30 al 36 donde se produjo una persecución espantosa consentida por los republicanos, especialmente Largo Caballero nos quería convertir en un satélite del Padrecito Stalin, donde se incendiaron iglesias, conventos, se mató a curas, a monjas, a gentes por el grave delito de ir a la Iglesia, a adolescentes a ancianos, bastaba una denuncia de un portero en este sentido para que los pasearan y los mataran, un tiempo de terror antes de que Franco, que no tenía ningunas ganas, vino a hablar con Azaña, el buen escritor pero el cobarde gobernante, para hablarle de la situación. La indecente república no dejó otra salida que una horrible guerra civil, en la que todos perdieron, los que se murieron, los que quedaron heridos, arruinados. Mitificar a una República como aquella es mentir. Hitler fue un terrible asesino y genocida, pero no un dictador de derechas, según ellos mismos se llamaban eran nacionalsocialistas no lo olvide. Espero que nunca tengamos que pasar por un horrible trance. Las cunetas y los mares están llenas de esqueletos, pero de los dos bandos, no lo olvide.

Giuseppe_Fanelli | 01/04/2014 14:02:24
¡Chapó! por fin una descripción con los pies en la tierra.

@ angel Entiendo perfectamente que no esté deacuerdo conmigo puesto que son cuestiones ideológicas. Es cierto que es un hecho que los representantes y líderes de la "izquierda institucional" frente a la masacre y al terror del pasado, decidieron construir una vía política consensuada durante la transición. PEro según diferentes autores, al igual que los líderes del movimiento socialista en la República, estos partidos no respondieron a los intereses del movimiento social de base, los líderes del PCE y republicanos participaron en un teatrillo durante la transición en el que de nuevo el programa revolucionario iniciado durante la República quedó silenciado en una falsa unidad de la que deriva las grandes desigualdades sociales y económicas del país. Los movimientos sociales de base habían sido masacrados y exterminados durante la dictadura, y en la transición ya no tenían representantes populares ni poder para mediar en el proceso

El inicio de la guerra civil comienza con el asesinato del lider de la oposicion Jose Calvo Sotelo por parte de militantes socialistas, miembros del minesterio del interior y policias armados con un capitan de la guardia civil y depues de haber sido amenazado por Indalecio Prieto en.un discurso parlamentario.

Este hecho fue el punto decisivo para la sublevacion militar y la union a ese levantamiento de militares que no habian comprometido su participacion como Franco. Baste el recordar que fue Franco y el ejercito de Africa quienes defendieron a la republica en el golpe de 1934. El asesinato del lider de la oposicion y la implicacion del M° del interior, y del partido del gobierno fue el detonante del golpe.

@Exiliado que haya gente que cree que lo de Catalunya no viene de mucho más lejos...de una unión que no gustó pero se soportó mientras Castilla miraba a América y la corona de Aragón al mediterráneo y que eso funcionó mientras cada uno vivia a su bola y nadie se metía en los impuestos ni en las leyes y costumbres de cada uno...eso cambió cuando Castilla se encontró con un imperio y múltiples guerras y nefasta gestión de las mismas..y necesitó hombres, material y dinero...mucho mucho mucho dinero...y encontrarse con un no para las locuras de sus reyes, no fue de su agrado...eso se fue capeando con diversas revueltas, guerras etc...hasta que concluyó con la guerra de sucesión...que efectivamente no fue de secesión, pero si de anexión, de supresión...de las costumbres, leyes y estado federal que había de facto en lo que se conocía hasta hace no mucho como "las españas", porque en verdad había varias...y con la instauración borbónica absolutista francesa...se trató de homogeneizar a sangre y fuego la península, cosa que al contrario que nuestros vecinos del norte, no se ha conseguido nunca y mire que sangre y fuego no ha faltado...Se habla de la guerra civil del 1936-39 como si fuera la única, cuando en el siglo XIX España sufrió en mayor o menor medida 5 guerras civiles carlistas, con un permanente estado de excepción, con territorios con su propia moneda y auto-gestión, con una ausencia total del estado, a imagen de muchos países latinoamericanos donde la guerrilla o los cárteles de la droga son el estado...eso eran las Españas y eso nunca se ha abordado ni solucionado, solo se ha metido debajo de una inmensa alfombra de amianto que se ha llamado restauración > primo de rivera > franco > constitución > café para todos...y a pasar los años de espaldas a la realidad...hay muchas españas, no hay una...hay muchas realidades, mentalidades antagónicas y la única solución es acordar unos mínimos de convivencia y que cada uno viva conforme a su manera de ser...y conforme a SUS RECURSOS sin ahogar al otro...y eso solo es posible, como son posibles las tortillas...rompiendo huevos...y haciendo que algunos salgan bastante perjudicados...una forma es un estado federal de 3 estados, castilla, catalunya y país vasco...customicelo como quiera, pero salir de ahí es entrar en y porque este o aquel si o no...y ya no hay vuelta atrás...todos todo, no se puede. El que puede bastante, el que se apaña algo y el que no puede nada. Ese es el modelo para que se genere riqueza y luego los que pueden, aporten. Todos todo hace que nadie tire del carro. Esa es la historia amigos. El pacto es soportarnos, no hacer que unos vivan como yo creo que han de vivir...Catalunya intentó europeizar el resto de España, confió en que así, las cosas le irían mejor que en el pasado...apostó por eso...el pactismo...hoy, todos en catalunya sabemos que eso no va a ninguna parte, nadie cambia si no quiere ser cambiado...y estan en su derecho y no tiene porque ser peor que ser otra cosa...el problema es cuando el que no quiere cambiar, te exige ser como él, te exige que te diluyas y seas como una Cuenca o Badajoz cualquiera, con todo el respeto para esas preciosas provincias...no...hay singularidad, hay cultura...hay muchas cosas....como llevar a tus hijos al colegio toda la vida y que un dia, porque el hijo del abogado del estado que esta de "paso" en catalunya quiere estudiar en castellano...tengas que recomprar los libros y que toda la clase y el colegio se adapten a ese niño...eso...no ayuda...a llegar a ese punto de soportarse....leer, escuchar y ver en los medio las mentiras que se vomitan...no ayuda....alucinar con Rouco varela...aún menos...si alguien cree que existe aún alguna posibilidad de querer convivir con esto...tiene mucho mucho trabajo y mucha mucha prisa, cada vez quedan menos que confíen en que es posible.

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