De cómo los hispanos se convirtieron en árabes

Por: | 01 de mayo de 2014

Alhambra Vista del mihrab en la Alhambra en una imagen del siglo XIX. / J. LAURENT (BIBLIOTECA NACIONAL)

Uno de los temas que más difícil nos resulta explicar a los historiadores es el significado que tienen los pueblos en la Historia. Hablamos de romanos, visigodos o árabes, pero pocas veces explicamos lo que queremos decir con esos apelativos. No es, pues, de extrañar que sigan muy presentes aquellas tediosas enseñanzas escolares que dibujaban a los romanos trayéndonos acueductos; a los visigodos, escudos y espadas; o a los árabes, en fin, regadíos y la Alhambra. Detrás de esta visión latía la idea de que "nuestros ancestros" habían sido dominados por estos pueblos en distintos momentos, mientras el "pueblo originario" -o los diversos "pueblos originarios", dependiendo del prisma nacionalista que se elija- continuaban su larga andadura histórica. Fruto de esta visión, forjada en púpitres de madera con tintero, es que un antiguo presidente del Gobierno de España tuviera la peregrina ocurrencia de declarar que los árabes tenían que pedir perdón a los españoles por haberles conquistado.

Las cosas afortunadamente son algo más complejas y también bastante más interesantes. Me centraré en el caso de los árabes, que es el que mayores confusiones genera, pues no en vano los nacionalismos ibéricos han hecho de la idea de Reconquista su santo y seña particular.

Es un error muy común creer que los árabes eran un pueblo de camelleros nómadas en estado semi-salvaje antes de la aparición del islam. Lo que se sabe de la Arabia preislámica, por el contrario, es que albergaba poblaciones muy diversas, algunas de ellas instaladas en ciudades con larga tradición comercial y una cultura nada rústica. Las miles de inscripciones encontradas allí hablan en distintos dialectos y caracteres de una sociedad estrechamente relacionada con los grandes imperios antiguos, y en la que existían también pujantes reinos e incluso una literatura muy interesante, que ha dejado restos de una excepcional poesía.

Las grandes conquistas producidas tras la aparición del islam no fueron provocadas por un alocado movimiento de tribus montadas en camellos, sino que estuvieron dirigidas por la élite árabe nacida al amparo de la nueva religión predicada por el profeta Mahoma. Lo que sabemos sobre esas conquistas apunta hacia un patrón casi siempre muy similar: la gran debilidad de los estados de la época hacía que dependieran mucho de la suerte del ejército de su rey o de su emperador, de tal manera que su derrota en una o dos batallas campales dejaba sin defensa a unas poblaciones que quedaban abandonadas a su propia suerte. Los ejércitos árabes podían tomar entonces las principales ciudades -Damasco, Jerusalén, Ctesifón, Alejandría, Cartago, Córdoba o Toledo- sin encontrar mucha oposición. Tras hacerse con los resortes de la administración conseguían que la posible resistencia en otras zonas no pudiera reorganizarse y que fueran muchos quienes optaran entonces por pactar con los invasores. Ello permitió conquistas fulminantes de las que se benefició inmensamente la nueva élite, que se hizo construir grandes y hermosos palacios en lugares de la actual Siria y Jordania. En uno de ellos, Qusayr Amra, unas pinturas realizadas para el califa omeya en la primera mitad del siglo VIII muestran al rey visigodo Rodrigo -con una inscripción que le identifica- junto a los emperadores bizantino y sasánida: los grandes derrotados por los ejércitos de los califas.

SelloPrecinto de plomo a nombre del gobernador árabe de al-Andalus Anbasa ibn Suhaym (721-726). Colección Tonegawa.

Se dice a veces que la conquista de Hispania del año 711 fue llevada cabo por tropas mayoritariamente bereberes -es decir, gentes procedentes del norte de África- lo cual significaría que de árabe no habría tenido mucho. Sin embargo, esa idea no es correcta, dado que tanto la dirección de la misma, como su orientación ideológica eran árabes, como también lo fue su resultado: la integración de Hispania -ahora llamada al-Andalus- en el imperio de los califas árabes de Damasco. De la misma manera que a nadie se le ocurre dudar del carácter de las conquistas de Roma por la variada procedencia de los legionarios que las realizaban, es erróneo poner en duda el carácter árabe e islámico de la conquista por el hecho de que muchas de sus tropas procedieran del norte de África. Además, en torno al año 741 un nuevo ejército árabe llegó a al-Andalus, y sus numerosas tropas se diseminaron por buena parte de este territorio, contribuyendo así a reforzar el carácter árabe e islámico de la ocupación. Quienes organizaron, dirigieron y administraron la conquista fueron, pues, los árabes, y los testimonios contemporáneos en papiros procedentes de latitudes como Egipto demuestran que, como todos los conquistadores, se tomaron muy en serio su papel de dominio sobre las poblaciones sometidas.

La consolidación de este dominio comenzó a cambiar las cosas. De hecho, es llamativo el destino de los bereberes llegados a la península. Perdieron rápidamente su propia lengua -que nada tenía que ver con el árabe- hasta el punto de que el castellano apenas incorporó palabras procedentes del bereber, al contrario de lo que haría con el árabe, del que proceden entre 4000 y 5000 vocablos. Estos bereberes, por lo tanto, se arabizaron muy rápidamente tanto en su lengua, como en sus nombres y usos culturales. Un sabio andalusí muy conocido, debido a que fue uno de los introductores del rito jurídico malikí, llamado Yahya b. Yahya (m en 848), tenía un nombre indistinguible de cualquier árabe, pero descendía de un ancestro bereber llegado con la conquista cien años antes.

También la población indígena comenzó a adoptar la lengua árabe de forma muy rápida. Hay muchas pruebas de ello. En un célebre texto, el escritor cristano Álvaro de Córdoba se quejaba en pleno siglo IX de que sus correligionarios más jóvenes apenas se interesaban por el latín y los escritos eclesiásticos, prefiriendo la lectura de los poetas árabes. Por la misma época, un gobernador árabe de Mérida, prendado de las antiguas inscripciones que todavía abundaban en la ciudad, quiso saber lo que decían, pero no encontró entre todos los cristianos a nadie que supiera descifrarlas, excepto un clérigo viejo y decrépito. Un siglo más tarde, libros sagrados como los Salmos o incluso el Evangelio tenían que ser traducidos al árabe, como también lo fueron los propios concilios de la iglesia hispana en pleno siglo XI. Todo ello demuestra que los cristianos que todavía quedaban en al-Andalus tenían que traducir sus textos religiosos al árabe para poder entenderlos.

Este proceso de cambio es conocido como arabización. A él contribuyeron también los matrimonios mixtos producidos después del año 711 entre mujeres indígenas y conquistadores. Fueron muy numerosos, -el más conocido el de Sara, la nieta del rey visigodo Witiza- aunque no eran muy bien vistos por las jerarquías eclesiásticas, tal y como demuestra una carta del papa Adriano, quien a finales del siglo VIII, se lamentaba de que en Hispania las gentes daban a sus hijas en matrimonio a los paganos. Estas quejas, sin embargo, poco podían hacer para detener unos procesos sociales imparables, que acabaron suponiendo la fusión de conquistadores y conquistados y la arabización completa de estos últimos. El resultado fue que varias generaciones después de la conquista mucha gente había perdido la conciencia de sus ancestros indígenas.

Escanear0434Un caso muy evidente -y siempre citado- es el del gran escritor Ibn Hazm [en la imagen], autor de un magnífico tratado sobre el amor, El Collar de la Paloma (Tawq al-hamama), quien con toda probabilidad descendía de indígenas, pero para el cual las principales referencias culturales eran árabes y, por supuesto, islámicas. Los casos más extremos de arabización eran los de personajes que, a pesar de que descendían de bereberes o indígenas, pretendían tener ancestros en la Arabia preislámica, lo que da buena muestra del prestigio que esta noción tenía en la sociedad andalusí. La arabización lingüística, por lo demás, ha sido brillantemente demostrada por arabistas españoles como Federico Corriente, que han sido capaces de establecer los peculiares rasgos morfológicos, fonéticos y léxicos que tenía el árabe hablado por la inmensa mayoría de las gentes en al-Andalus.

Siempre que se habla de estas cosas, sin embargo, uno debe temerse lo peor. Es inevitable que surja el Unamuno de turno, que se tome todo esto a la tremenda y nos regale atormentadas disquisiciones, que insisten en ver en lo ocurrido hace mil y pico años los gérmenes de nuestra contemporánea aflicción. Tampoco suele faltar una visión nacionalista árabe que intente demostrar la superioridad de esta cultura a lo largo de los siglos. Las gentes aquejadas por estas visiones tan trascendentalistas del pasado -a pesar de que éste insiste en ser miserablemente materialista- suelen discutir entre sí con gran pasión y con información no muy veraz, lo que provoca embrollos sin cuento, que mezclan lo ocurrido en los siglos medievales con situaciones contemporáneas para perplejidad de los más sensatos.

Me consta que a muchos de mis colegas estos embrollos les provocan cierto tedio y una comprensible desgana por embarcarse en la divulgación de los conocimientos que atesoran. Pero me temo que nuestro compromiso social de historiadores no nos deja elección, y que, a despecho de malentendidos y tergiversaciones, debemos explicar lo que la investigación ha venido sacando pacientemente a la luz y que, en muchos casos, no son meras opiniones, sino hechos plenamente verificados. Y uno de esos hechos es que, tiempo después de la conquista militar, los descendientes de los hispanos sometidos comenzaron a convertirse en árabes desde el punto de vista cultural y lingüístico: algunos siguieron manteniendo su religión cristiana -los llamados mozárabes-, mientras que otros muchos se convirtieron al islam. Queda para otra ocasión este tema, el de la islamización religiosa, del que apenas hemos podido hablar aquí y que merece también una larga explicación.

Mientras tanto quédense con esta idea. Contrariamente a lo que pretende el pensamiento histórico más conservador (que anda últimamente muy desbocado), la Historia es un proceso continuo de cambio y transformación.

Hay 106 Comentarios

LO QUE ME DA QUE PENSAR, EN MI RIDICULA EDUCACION ( ENTRE LOS METODOS DICTATORIALES,Y POS-SEUDODEMOCRATICOS) ES QUE LOS AUTOCTONOS IBERICOS, SOLO EN PENSAR EN GUERREAR. CON LOS ROMANOS, FENICIOS,VISIGODOS, ARABES, ES QUE TODO EL POTENCIAL DE INGENIERIA, Y FILOSOFICO QUE TENIAN. AMEN DE LOS CONOCIMIENTOS MATEMATICOS DE LOS ARABES, ETC. ETC. TODO SE ECHO POR TIERRA, CUANDO EL PODER INTELECTUAL, SE LO APROPIARON LAS RELIGIONES.LOS JUDIOS, Y LOS CATOLICOS, CONSIGUIERON CONSERVAR, LOS CONOCIMIENTOS( LOS MONASTERIOS, TAN CERRADOS AL ESTERIOR, MAS CONOCIMIENTOS QUE NO QUEMARON POR SACRILEGOS) .
LOS ARABES CUANDO SE ISLAMIZARON, PERDIERON TODO SU INMENSO POTENCIAL. QUEDANDO SOLO LO QUE MARCO LA SENDA DESCRITA POR MAHOMA. EL RESTO DE LAS CIENCIAS SE PERDIERON, POR SU PARTE.SOBREVIVIENDO, POR QUE AL ESTAR EN TIERRAS MULTIRELIGIOSA. JUDIOS Y CRISTIANOS SE GUARDARON LOS CONOCIMIENTOS.
ES LA IDEA DEL CONFLICTO, QUE ME HE FORJADO, OYENDO , Y LEYENDO SOBRE TODOS.
LAS POLITICAS DE LOS AUTORIARCAS, LES INTERESO MEZCLAR ESTADO, Y RELIGION. MOLDEANDO A SUS INTERESES LO DISCUTIBLE, HACIENDOLO DOCMA.
ESE ES EL GRAVE PROBLEMA, AYER Y HOY. METER LOS DOGMAS INVENTADOS EN LINEA POLITICA.
A RIO REVUELTO, GANANCIA DE PESCADORES.

Debemos conocer nuestro pasado, pero no ser sus esclavos.

El concepto de 'genes judíos' me resulta extraordinariamente interesante. ¿Debemos hablar también 'de genes musulmanes'? ¿Y qué me dices de los 'genes cristianos'? Y ya puestos, ¿hay 'genes madridistas' o colchoneros? Apasionante. Han renacido las 'razas'. Enhorabuena a la genética. Pero, por favor, dejad la Historia de un lado. Ya sabemos a dónde podéis llegar con estas ideas.

los árabes tenían un rasgo que tambien tuvo la España imperial, y ese rasgo es imponer lo árabe a las tierras conquistadas, no solo imponer la lengua y la cultura o la religion, sino tambien la raza, territorio que conquistaban territorio que se llenaba de tribus árabes procedentes sobre todo de yemen y que se casaban con los indigenas de los territorios que conquistaban, famosa es la tribu Banu Hilal se instaló en Marruecos llegando desde yemen en el decimo siglo despues de cristo.
Los soldados españoles se relacionaban mucho con las indigenas de America, y muchos españoles emigraron alli en los tiempo del imperio, de alli el mestizaje de Mexico o Chile por poner un ejemplo.

fue mediante matrimonios, los arabes se casaron con muchas hispanas, sus hijos son los llamados muladies

Rotaflex, el mapa genético de los españoles no es muy diferente del resto de Europa occidental, con un componente mayor de genes (¿SNPs?) judíos que árabes. Acertadamente, Manzano habla de bereberes, que son los que masivamente invadieron la Península. Éstos estaban mezclados con fenicios, romanos, judíos, suevos, vándalos, árabes, subsaharianos... y, posteriormente, con andalusíes (hispano-romano-visigodo-magrebíes). El concepto de raza, de mala fama, descartado... diría, más bien, que discutido, incluso no claro ni para la declaración de la UNESCO. Permíteme, que entre ignorantes, en un texto tan informal, lo utilice.

¿Desde cuando permiten la publicación de estúpidos comentarios racistas? ¿o es que con la globalización los nazis tienen bula? Lean lo que tienen, en su obsesión xenófoba, la desfachatez de escribir:
Publicado por: AES - Barcelona - España | 01/05/2014 18:54:32

Magnífico artículo de un ilustre historiador. Ha quedado clara la realidad de la derrota del rey Rodrigo y la victoria por las armas de los árabes en parte de España. La arabización lingüistica en Asturias (por ejemplo) fue nula, limitándose los hallazgos (2001) a una inscripción en árabe al fondo de una cueva de pastores en el concejo de Santo Adriano, con loas a Alá y al general Abd-Al-Malik derrotado por Alfonso II en la batalla de Los Llodos (Lutos, según las crónicas) 10 Kms más al sur. Huían.

A mi no me parece tan complicado. Los conquistadores cuando cuentan con una cultura fuerte detrás, la imponen a los conquistados. Y tenemos el precedente de Roma.
Y yo soy de los que están mas que cansados de oir lamentos de nuestros amigos americanos. La conquista se hizo con patrones del siglo XVI. Es lo que hay. Y nos fuimos de allí hac e 200 años. Tiempo suficiente para haber corregido los errores de los malditos españoles.
Y pensad por un momento en que os hubieran conquistado los anglosajones como a vuestros primos del norte. A ver desde que limbo estaríais escribiendo ahora.

Creo que para entender el rápido proceso de conquista y arabización hace falta entender la cultura preexistente. Y esta no creo que fuese muy sólida. Un pueblo iberico-romano dirigido por una minoría visigoda que supongo haría y desharía a su antojo. Es por ello que en muchos sitios no hubiese casi resistencia al no existir identidad nacional. Por otro lado resulta muy interesante contemplar que no ha quedado en los pueblos de España herencia genética árabe importante. Supongo que esto se debe al lento proceso de reconquista siguiendo el método de fuero y reapoblacionamiento. El racismo español posterior a las conquista y las expulsiones de judíos y musulmanes supongo que hicieron el resto.

Por cierto, 'pariadelmundo', eso de que Eulogio de Córdoba empezó a oír hablar del Corán en Pamplona en el siglo XIX... Te habras leído a Olagüe, pero debe haber sido hace tiempo. No fue en el XIX, sino en el IX, ni en Pamplona, sino en el monasterio de Leire. Y, desde luego, lo que cuenta Olagüe es pura fábula. Seguro que te sabes de memoria las leyes de la termodinámica, pero de Historia vas muy corto. Deberías saber que Olagüe no era historiador, sino un cuentacuentos. La Historia no tiene leyes, pero hay que saber escribirla y estudiarla.

Estoy muy de acuerdo con lo que describen sobre la presencia de los árabes en Hispania, pero ya que están tan documentados en el tema no comprendo como escriben CALIFA cuando la verdadera transcripción al español de esa palabra es JALIFA. En España se ha escrito siempre califa copiada del francés que como no tiene el sonido "J" lo transcriben por "KH". Lo mismo sucede con el nombre del Profeta que aquí escriben MAHOMA cuando la transcripción debería ser MOHAMMED su verdadero nombre.
También me gustaría aportar que la mayor parte de los reyes españoles de la Edad Media cuando recibían a embajadores o personajes importantes estaban tocados con turbante y sentados "al estilo moro" es decir con las piernas cruzadas encima del trono y que los escribanos de aquella época escribían en su lengua pero con caracteres árabes. Nada más, un saludo.

Entiendo, Unamuno hace disquisiciones alocadas, pero el Sr. Manzano es un pensador lúcido, y lleno de verdades como puños... Por eso, en cien años más, de Manzano se acordarán con suerte sus bisnietos, y Unamuno, mente inferior, seguirá en los anaqueles... Y los árabes era y son unos tíos estupendos. Nada de tiendas, nada de ignorancia, nada de fanatismo, gente realmente guay. Que rebañó lo que pudo de los pueblos cristianos que arrasó, en Medio Oriente y en Norte de Africa, cunas del Cristianismo, en materia de bienes y culturas, a caballo de su experto en marketing, el tal Mahoma, un genio en la materia. Y que siguen viviendo en tiendas en muchos casos, por placer, para variar con sus edificios de nuevos ricos, quizás por los problemas con los sanitarios, pero según el autor eran gente de lo más fina y educada. Y no, Andrés, no está tan mezclada como parece España con esta gentuza, acorde los mismos estudios progresistas, y lo está en lugares menos esperados (para mí, asombroso), estudios de ADN mediante. Mezcla hay mucha, y favorece (romanos, bárbaros del Norte, judíos, y muchos más), pero hay sangres y sangres, o mejor dicho, hay culturas, y hay culturas éticamente perversas, que no suman nada positivo, fuera de un vocabulario de conquista, y un par de recetas de cocina, y no producen nada intelectualmente fuera de aportes de las culturas que conquistaron (léase robaron) y que llevan consigo donde van, y tratan de hacer pasar como propios. ¿Qué se podía esperar de una caterva de fanáticos, pastores de cabras, y mercachifles de zoco, llenos de envidia, resentimiento, y complejo de inferioridad? Cualquier semejanza con la actualidad, es casual (¡Por favor!). Si sois tan entusiastas de esta gente, pasad una temporada en sus países, haced negocios con ellos, o empleadles en cantidad. A ver cuanto entusiasmo os queda luego...

Así que la diferencia 'entre los de letras y los de ciencias' son las 3 leyes de la termodinámica. Me parece que vamos mal haciendo estos cortijillos en los que se pretende excluir a determinados saberes del templo sagrado de la ciencia. Estos planteamientos revelan ideas muy trasnochadas. Sin la Historia, la Antropología, la Filología, la Sociología o la Economía, ramas del conocimiento que no se basan en 'leyes', el conocimiento humano sería incompleto y muy deficiente.

HsPs es el plural de hp. Los españolitos ahora se quieren limpiar la cara con nosotros los 'sudakas' bajo el seudónimo de hispánicos? NO es posible porque los arabescos son los españoles y todas las taras nos provienen de ellos, desde maricas, hasta la recua de mezclas con los súbditos de Alí Baboso. Se hacía tan baboso que lo reconocían por los 40 narcos que entonces manejaba al destajo del opio que lo diseminaron por el Norte y entre ellos se sacaron la vuelta con la blanca del Sur, al puro estilo o copiando a otras mafias de oriente. A nosotros nos santifica el Papa y nada que ver con Franco.

siglo IX. No XIX

En el siglo XIX San Eulogio de Cordoba ( Estudio en monesterio cordobes) empezó a oir hablar del Coran como algo novedoso. ¿Entonces quienes invadieron en el año 711?. Esa es la diferencia entre los de letras y los de ciencias. Las leyes de la Termodinamica son 3 pero versiones de los que paso en el siglo VII en España hay docenas. Ay ay ay.

El comentario de juanq parece dar a entender que las culturas son mixtas y, en cambio, las 'sangres', puras: 'en España apenas tenemos sangre árabe'. Como soy muy ignorante, te agradecería mucho una explicación respecto a las peculiaridades de la 'sangre árabe' y sus diferencias respecto a otras 'sangres'. Otra duda, cuando dices 'sangre', ¿quieres decir 'raza'? Tenía entendido que no hay 'raza árabe' ni 'raza negra' o 'raza blanca', sino sólo una raza, la humana, pero no soy experto en genética. También me gustaría saber si en todos los países árabes actuales, desde Iraq a Marruecos, hay una única tipología genética humana y, en caso de no haberla, ello debería obligarnos a negar que sean países árabes. A lo mejor los naturales de esos países no saben que no son árabes y les gustaría saberlo.

Pues, yo, como buen niño entusiasta que se precie de serlo, es oir hablar de (greco-)romanos, ([pongase lo que corresponda]-)visigodos y (persas-?)árabes y se me viene a la cabeza la sabiduria de los tres reyes magos..., como si intentaran tutelar los ímpetus del recién nacido cristiano...

Saludos.

Respecto al comentario de isan: ¿cuándo fue que España pidió perdón a los pueblos indígenas de América? Soy mexicano, hijo de españoles, pero no recuerdo tal perdón. Y en este caso sí lo creo necesario, porque la conquista española no sólo fue racista, sino incluso se atrevió a dudar si los indígenas americanos tenían alma, es decir, dudó de que fueran seres humanos como ellos mismos.

¿Con qué intención utiliza el nombre de D. Miguel de Unamuno en vano? ¿Dónde ha leído esas "atormentadas disquisiciones, que insisten en ver en lo ocurrido hace mil y pico años los gérmenes de nuestra contemporánea aflicción"? Ha leído alguna vez a Unamuno o sólo referencias malintencionadas y peor documentadas de quienes, cegados por la envidia, no entendieron jamás a uno de los más eximios intelectuales de este país?

Para Dr. Ni. En tan poco tiempo? 8 siglos poco tiempo?

Algún día alguien tendrá que explicar detalladamente hasta donde conquistaron los árabes la Hispania de entonces,cuanto tiempo estuvieron y cuando se marcharon.En el norte de este pais no quedaron apenas huellas de su dominio,no hay muchos nombres de pueblos o ciudades con origen árabe.Estudios antropológicos bien documentados,demostraron que en ciertas zonas españolas la influencia árabe,en cuanto a mezcla y descendencia,apenas es significativa,la justa por el poco tiempo que estuvieron,aquellas zonas o áreas geográficas tuvieron a su favor la orografía,el clima y la oposición de las tribus allí asentadas y por lo tanto la invasión árabe fué la que fué,hizo lo que hizo y tal cual vino asi se fué,su asentamiento fué breve,por lo tanto,reconociendo mi ignorancia y leyendo textos de otros historiadores que opinan de esta manera,creo que no se puede decir que el dominio árabe,de tantos siglos,lo fué en toda la Hispania.

No me puedo creer que solo los habitantes de la cornisa cantábrica y Galicia pudieran expulsar a esa población arabizada de la península e imponer su cultura en tan poco tiempo

Muy Buen Artìculo...¨Todos los Pueblos tienen una mezcla del Mundo

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Sobre el blog

Dado que el presente se levanta sobre lo que ya pasó, no es mala idea echar un vistazo atrás para entender lo que está pasando. Cicerón lo dijo antes y mejor: “No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser eternamente niños”.

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Tereixa ConstenlaCoordinadora: Tereixa Constenla. Periodista de EL PAÍS. Descubrió la Historia en 2008, cuando aterrizó en la sección de Cultura, y comprobó que el pasado era un filón para el presente.

Isabel Burdiel recibió el Premio Nacional de Historia en 2011 por su biografía sobre Isabel II. Es especialista en liberalismo europeo del siglo XIX y catedrática de la Universidad de Valencia. "Para que sirva para algo, la Historia no tiene que quedarse en el círculo de especialistas", sostiene.

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Javier Herrero es documentalista de EL PAÍS y licenciado en Historia Moderna y Contemporánea. Le interesa indagar en los antecedentes históricos de acontecimientos que saltan a la primera línea informativa.

Eduardo Manzano Moreno es profesor de investigación del CSIC y autor de numerosos libros sobre Al-Andalus, la Edad Media y la memoria histórica. Cree en el poder transformador del conocimiento histórico y en la necesidad de forjar una conciencia que nos convenza de que se pueden cambiar las herencias recibidas.

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