Tribunal Constitucional de Alemania: Una sentencia que creará más euroescépticos

Por: | 12 de febrero de 2014

  TornabellPor Robert Tornabell, catedrático de Banca de ESADE Business School

La decisión del gobernador Draghi de mantener los tipos de interés ya no es noticia, aunque por unos días el dólar americano se recuperó. Pero sí es necesario trazar las consecuencias de la sentencia del Tribunal Constitucional de Alemania (TCA) que se conoció el pasado viernes. Su publicación se esperaba semanas antes, pero el retraso en la formación de gobierno (la gran coalición de Angela Merkel), según ya comentamos oportunamente, retrasó en el tiempo la publicación que muchos anticipaban como favorable a la constitucionalidad de los Fondos de Rescate (MEDE) y quizás, con cierta incertidumbre, la aprobación de las políticas monetarias del Banco Central Europeo y la decisión del gobernador, anticipada en la reunión de Londres de Julio del pasado año, de que el banco central “haría lo que fuera necesario para salvar al euro” (en su propia expresión, “whatever it takes…").

Desde un buen principio, el presidente del Bundesbank, Jens Wiedmann, se opuso a una intervención del BCE en el mercado secundario de deuda soberana, ya que no lo puede hacer en el mercado primario.  El gobernador Draghi no tuvo necesidad de intervenir y bastaron sus firmes declaraciones de Londres para que los mercados internacionales confiaran en la deuda soberana de los países de la periferia Sur de Europa, y España fue uno de los más beneficiados, y seguimos disfrutando de unos costes de financiación de la deuda pública que no habíamos visto desde 2011.

Aparentemente, el TCA resolvió el asunto de la mejor manera posible, pasando la decisión al Tribunal Europeo. Pero, como advirtió en The Financial Times Wolfgang Münchau el pasado 9 de febrero, la sentencia va a crear más euroescépticos. Porque de la sentencia del TCA se desprende que si el BCE comprara deuda soberana en el secundario sería puramente una monetización de los bonos. Algo así como imprimir moneda. La Financiación a Largo Plazo del BCE (en las siglas en inglés, OMT), según el alto tribunal, “priva al Parlamento alemán de su soberanía fiscal, forzándolo a aceptar las pérdidas que pudieran producirse por el esquema de financiación”,  oncebido por el gobernador Mario Draghi. 

Los mercados no han descontado las posibles consecuencias de una sentencia que apunta hacia un “Sí, pero” y que deja la decisión al Tribunal de Justicia Europeo. Nueva incertidumbre sobre el futuro de la Zona euro. No tenemos todavía la unión bancaria y quizás deberemos esperar hasta que se celebren las elecciones europeas.

Esta semana parece ser la de los grandes bancos centrales. Esperamos las decisiones de la nueva presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, pero en unas primeras declaraciones los países emergentes parecieron entender que seguiría con tipos de interés fluctuando en torno al cero por ciento y lo haría aunque el paro llegara al 6,5%, la línea roja que se había impuesto el anterior gobernador para empezar las restricciones monetarias fuertes y el aumento de los tipos de interés. Ella se pronunció a favor de seguir reduciendo la tasa de paro. Era lo que esperaban leer los países emergentes. De las 24 monedas que sigue Bloomberg, 19 se recuperaron, aunque quizás sea más una cuestión de especular con las ganancias de un primer momento de optimismo que en la creencia de que el dólar seguirá con tipos históricamente bajos.

El Banco de Inglaterra, cuyo gobernador es canadiense, puede decidir aumentar el tipo de interés, que hasta ahora es del medio por ciento, cuando el paro baje una décima (ahora, el 7,1%). Por cierto, el tipo oficial de ahora se fijó el año 2009 y es el más bajo de los últimos trescientos años. Los bancos centrales de los países emergentes, desde Brasil a India, han tenido que incrementar progresivamente los tipos oficiales para defender sus divisas frente al dólar americano. Una situación paradójica: los países desarrollados con tipos bajos y los emergentes con tipos al alza.  No es la mejor situación para que la economía mundial recupere el ritmo de crecimiento que esperamos del mayor dinamismo de los países emergentes.

Hay 2 Comentarios

El Tribunal Constitucional alemán no ha dictado sentencia, sino que, ha elevado una cuestión prejudicial al Tribunal de Luxemburgo y hasta que éste no resuelva, el TC alemán no dictará sentencia.

En milenios anteriores el pollo, el carnero, la vaca, el cereal, la madera, y demás elementos naturales eran objetos de cambios, es decir, eran mercancías... Cuando se inventó la moneda como unidad universal de cambio, el intercambio se generalizó y se consolidó con la creación del papel moneda. Surge la banca con una nueva visión, la financiera, que convierte a la moneda misma en una mercancía. El extremo es que las finanzas se han impuesto como modelo económico de referencia y con ello ha puesto a la economía mundial al borde del abismo, es decir, al borde del derrumbe. Pues bien, que arreen con las consecuencias sociales donde no habrán ni vencedores ni vencidos, ni saqueadores ni saqueados, todos, eso si, muertos de hambre y de sed.

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