Manuel Montobbio

De la mayoritación de las minorías y la dinámica de la Historia en los Balcanes

Por: | 21 de diciembre de 2012

    Así como decíamos en la entrada de este blog De los Balcanes en la Historia y la Historia en los Balcanes que difícilmente puede la balcanización de los Balcanes, su emergencia como sujeto y objeto de la Historia, explicarse sin considerar que han constituido históricamente el lugar donde se han trazado las líneas que han dividido los nosotros de los otros; difícilmente tampoco puede ésta explicarse sin la consideración de las minorías en el seno de su sociedad, de la construcción de éstas a partir de determinadas líneas o elementos de diferenciación, de su acción o la acción sobre ellas.

    Señala Robert Cooper en The post-modern State and the new World Order (El Estado postmoderno y el nuevo orden mundial) que hasta la construcción europea tradicionalmente el imperio y el equilibrio de poderes han constituido los dos grandes paradigmas y vías de construcción del orden y la estabilidad internacionales. Imperio como aglutinador externo, en cuyo seno los pueblos de los Balcanes han vivido la mayor parte de su Historia, hasta que en el siglo XIX la confluencia de una serie de factores internos y externos – de la impregnación de las ideas del nacionalismo y el romanticismo por parte de las élites ilustradas o la configuración del campesinado como sujeto social, al debilitamiento del Imperio Otomano y los flujos de solidaridad e interés de las potencias europeas hacia lo que viene a denominarse “la cuestión oriental” – lleva, a partir de la independencia de Grecia, a la progresiva organización de los pueblos de los Balcanes en Estados, cuyas relaciones entran en la lógica y la dinámica del equilibrio de poderes.

    Y lo hace en un proceso de “mayoritación” de las minorías en que recuerda a la apertura de las matrioskas que siempre contienen otra muñeca dentro y no se sabe cuál va a ser la última. Pues en definitiva las poblaciones cristianas en el Imperio Otomano eran, aunque mayorías en sus territorios, minorías en éste, y la constitución de un nuevo Estado donde se asientan lleva a que la antigua minoría se convierta en mayoría, pero a menudo también alberga en su seno una minoría, que a su vez aspira a convertirse en mayoría, y para ello crear su propio Estado… O a escindirse de aquel en que es minoría para integrarse en el que sería mayoría; o expandir el territorio del Estado central de determinado pueblo para integrar en él a sus poblaciones fuera de él – construir la Gran Serbia o la Gran Albania -, lo que, dada la distribución poblacional de “piel de leopardo”, a su vez puede implicar integrar nuevas minorías.

    Mayoritación en el doble sentido de emancipación de la minoría para convertirse en mayoría; y de superar la que Arjun Appadurai denomina en El rechazo de las minorías. Ensayo sobre la geografía de la furia  la “angustia de lo incompleto”, recorriendo la escasa distancia que queda entre la mayoría y el todo, la unidad. Minorías cada vez más construidas sobre el narcisismo de las pequeñas diferencias, frente a las que mayor debe ser la “pseudoespeciación” – por utilizar la expresión del Osvaldo de Rivero en Los estados inviables. No-desarrollo y supervivencia en el siglo XXI -, la negación de la común humanidad e identidad al otro para convertirlo en enemigo y legitimar su destrucción en el fuego sacrificial del guión exigido por la Historia.

    Pues si, como señala Mazower en The Balkans. From the End of Byzantium to the Present Day, a partir de determinado momento en el siglo XIX en los Balcanes, “History acquired direction” – hacia atrás y hacia delante, pues para hacerla en el segundo sentido se construye el relato legitimador en el primero -, y las mujeres y los hombres de los Balcanes la hacen como se ha apuntado, cabe preguntarse cuáles son las lógicas y supuestos implícitos que subyacen a esas dinámicas de construcción histórica, y responder a ello con algunas consideraciones.

    Como la legitimación de la violencia y por la violencia; pues la Historia se hace a través de la guerra, y con ella la mayoritación de las minorías, hasta el extremo de la limpieza étnica. O el supuesto implícito del nosotros frente o contra los otros; de que nosotros no somos todos, de la necesidad de un otros frente al que definirse, diferenciarse, y recurrir para ello a universales cerrados, aglutinadores como la religión, la lengua o la etnia.

    Una lógica de construcción desde arriba, que favorece los populismos y los sumos sacerdotes interpretadores de la esencia y el sentido de la Historia. Una lógica de universalización del Estado como modo de organización política, que tiende a concebirlo como Estado nacional. De la presencia, a través de todas las transformaciones, de un cohesionador o equilibrador exterior entre los actores internos, sus instituciones, grupos y poderes. Rol que la inercia de la construcción histórica, en una fase en que la integración en ella se constituye en la gran aspiración colectiva superadora del pasado, puede atribuir a la Unión Europea.

    Lógica del pasado que nos pregunta por la del futuro y sus retos.

Hay 2 Comentarios

No te dejes manipular e influenciar con la version que te cuentan. No le sigas el juego a quien, con mensajes de miedo, intentan hacerte ver que se mejorara, cuando la realidad produce todo lo contrario. Hay solucion, pero no la esperes de quien, aposentado en el poder, solo pretende ganar tiempo para consolidar su situacion. A ti solo te necesita cuando hay elecciones, no le importas lo mas mínimo, una vez celebradas. Formate tu propia opinión, entra en el blog y lee. Recomendado Revolucion Financiera. Feliz Navidad. http://fraesma.blogspot.com

Como el señor Peregil censura los comentarios me veo en la obligación de publicar en otros blogs, donde sus propietarios son permiten de la libertad de expresión es la Carta que Ávila, director de la película "Infancia Clandestina" mandó al director de "El País" a raíz de la manipulación que hace uno de sus corresponsales en Argentina:

Carta:
"Sr. Director escribo por la Nota que escribió su representante en Argentina, el Sr. Peregil, que habla acerca de mi película “Infancia Clandestina”. Se supone que tengo solo 200 palabras para contestar lo que el periodista pudo decidir su extensión. No es justo para mi derecho a réplica porque la visibilidad que tendrá esta carta será en una sección que no pertenece a la sección cultura. Por esta a razón me explayaré lo que crea conveniente y de esa manera espero poder llegar a cierta justicia en la comunicación de mi respuesta.

En la Argentina se viven momentos donde el periodismo tuvo que asumir su ideología ante el análisis constante del discurso mediático por parte de la comunidad y de los propios medios. Es interesante saber que el periodismo, en mi país (Argentina), ya asume abiertamente en casi todos los medios (a algunos les falta clarificar su discurso) su postura ideológica. Eso sincera el discurso y los intereses de cada uno de quien expone ideas y análisis personales y no Verdades. Una frase que se está erradicando es que el periodismo es objetivo; en mi país ya se sabe que no es posible. Es de una ingenuidad notable a esta altura de la historia y del siglo creerlo. Por eso mi frase: "la pretensión de objetividad por parte de cualquier persona es una acto de soberbia".

Parto desde esta base para hablar que la nota referida es más una postura ideológica que un análisis de situación o en su defecto es un análisis ideológico.
Comparar a Montoneros con ETA es de una ingenuidad y simplificación digno de alguien que no sabe, que no quiere saber o que manipula la historia para hacerla propia y construir su sentido dialéctico. Estamos acostumbrados a que eso suceda en mi país y también nos hemos acostumbrado a desnudar la construcción de sentido del discurso mediático.
Pero en España, me he encontrado con que aun los medios cuentan con esa cuota de "credibilidad" asociada a La VERDAD. Por eso la necesidad de dar mi opinión acerca de semejante noticia asociada al estreno de mi película.

No sabía lo que era Hipercor, y al enterarme que fue un atentado en plena democracia, me da la razón del análisis errático y manipulador. Montoneros se formo en dictadura (1970) y fue aniquilado por la última dictadura. Nunca ejerció esto en democracia. Puedo agregar además que nadie de los sobrevivientes hoy en día se le ocurriría, ni se le ocurrió en democracia, levantar las armas para construir el país. La defensa de la democracia y las ideas fue el motivo de su lucha.

Contextualizar la historia:
Desde la Escuela de las Américas financiado por EE.UU. se implementó el llamado Plan Cóndor desde la década del 60 y que propulso TODAS las dictaduras y masacres generadas en mi continente desde 1960 hasta 1990. De eso se olvida el Sr. Peregil de tomarlo como punto de partida en su pobre análisis histórico. Acaso se olvida de decir que para aniquilar "democráticamente" el mal llamado comunismo (en Argentina eran de diversas tendencias políticas y la más importante fue peronista que con el comunismo no tenía nada que ver) por EE.UU. se apoyó y gesto directamente las dictaduras antidemocráticas de América Latina. ¿Sería posible asumir públicamente esto por este señor?

Este nivel de violencia en aquella época en mi continente fue el disparador para que estallara la violencia. ¿Quién resiste que lo golpeen sin reaccionar y defenderse?

A diferencia de lo que se plantea en la nota, afortunadamente la película ha generado mucho debate y replanteos históricos, no en un sector de la población sino en un amplio y variado espectro social y etario. Y de eso se trata, ¿no? Quizás no le guste a este Sr. las consecuencias que abrió el debate en la Argentina y por eso esa necesidad de asociar (manipular) en España a la película con un discurso y un debate errado para que no florezca el mismo debate que surgió en mi país.

En su perfil de Twitter dice Estudiante de Peronismo. Es bueno saber que asume esa deficiencia, porque aún le falta mucho por aprender.

Saludos,
Benjamín Ávila.
PD. Pido disculpas al propietario del blog, pero Francisco Peregil no sólo manipula la información sino que censura los comentarios que no le son propicios.

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Sobre el autor

Manuel Montobbio, diplomático y doctor en Ciencias Políticas con formación pluridisciplinar, ha desempeñado diferentes responsabilidades en el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación y ha estado destinado en San Salvador, Yakarta, México, Guatemala y Tirana. Paralelamente, ha desarrollado una trayectoria académica y literaria, que le ha llevado a publicar diversos libros, ensayos y obras de pensamiento y creación como Salir del Callejón del Gato. La deconstrucción de Oriente y Occidente y la gobernanza global, Guía poética de Albania y Tiempo diplomático. Acaba de publicar Mundo. Una geografía poética.

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Toda poesía reunida refleja un mundo, como el recogido en esta geografía poética que, siguiendo la figura del héroe que lo sostiene, ofrece al lector un viaje por éste en cuyas estaciones o etapas encuentra los poemarios y poemas que lo habitan, sean éstos los que sostienen el mundo o los que relatan sus lugares perdidos, soñados o encontrados, sus fronteras, viajes o lugares-siempre.

Tiempo diplomático

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Una invitación a vivir un destino diplomático en sus diferentes etapas y una aproximación a las funciones del diplomático que, entre el ensayo y el relato, intenta responder a las preguntas de qué es la diplomacia, qué es y qué hace un diplomático y su sentido, y al tiempo va más allá.

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