Manuel Montobbio

Búnkeres, consignas y poder

Por: | 22 de mayo de 2013

    Señalábamos en la entrada de este blog Búnkeres: la razón militar que la bunkerización de la Albania de Enver Hoxha respondió a una lógica militar, cuyo desarrollo y ejecución en ella explicamos. A ella respondió, sí, y desde ella tenía sentido para quienes la impulsaron; mas no solo… Pues la bunkerización supuso mucho más: constituyó el leit motiv o hilo conductor de la epopeya con que el régimen movilizara las acciones y las voluntades de los sometidos a él; elemento del discurso y la narrativa a través de la que el poder hace partícipes e implica en sus designios a los a él sometidos, y a través del que los somete; símbolo de un estado de ánimo colectivo, una ética, una épica, una travesía a hacer en la Historia, un tributo sacrificial por ésta exigido.

    Nos señala Leonardo Morlino en Cómo cambian los regímenes políticos que todo régimen, todo poder político necesita y depende para su persistencia de legitimidad, eficacia y movilización; de una combinación de éstas en grado suficiente para posibilitar la viabilidad y continuidad del régimen.

    Puede ser la movilización desde arriba o desde abajo; y caracteriza a los regímenes totalitarios – a diferencia de los autoritarios – el recurso a la movilización desde arriba como medio para ejercer y mantener el poder. Tal vez para compensar la falta de legitimidad o eficacia, o prever ésta o las debilidades que en ellas pueda tener el poder. Tal vez porque para ser total necesita el poder de la movilización total: no le basta con la aquiescencia pasiva de los a él sometidos, sino requiere de su consentimiento activo, su movilización para ello, su participación en el guión de la obra colectiva que para ellos y para sí mismos, en afirmación y ejercicio de poder, escribe.

    Y para ello necesita el poder de consignas. Pensamiento para la acción, para la legitimación, para la comunión. Pensamiento para no pensar; para que desde el poder le piensen a uno, o desde el poder por los otros pensar, a los otros orientar, dirigir, mandar. No pensar para hacer; pero hacer, y hacer lo que las consignas indican. Hacer: con los otros, junto a los otros hacer, como si fuéramos uno ejecutar la consigna, hacerla realidad, realizarla en la Historia. Y al hacer, al hacerla, de la Historia sentirse sujeto, con el Líder sentirse uno, con el otro camarada, compañero, parte de un mismo todo, partícipe de la epopeya colectiva al poder revelada, del esfuerzo heroico por construir un futuro mejor o evitar la catástrofe. Sentirse héroe.

    Recurrió como otros de su naturaleza y su tiempo de movilización y rebelión de las masas el régimen de Enver Hoxha a las consignas, palabras o frases que afirmaban las creencias, cosmovisiones o ideas; establecían objetivos a alcanzar, o cantaban los logros del régimen. En el papel, o en las montañas. Con tinta, o con piedras. Con piedras en las montañas, bien grandes la letras para que pudieran leerse a kilómetros de distancia, y estuvieran presentes hasta donde la vista alcanzara. Perrulat: tal es el nombre que en albanés tenían esas consignas con piedras en las montañas grabadas. Tal es el nombre, también, de la película que a través de la construcción de esas consignas – que ha que deshacer en ocasiones apenas terminadas, según dicten los designios o caprichos del poder – por parte de los maestros y alumnos de una escuela, conminados a ello como parte de su educación, nos muestra la vida en la Albania de Enver Hoxha y el funcionamiento de su régimen. Una Albania cuyas montañas se pueblan no solo de búnkeres, sino también de consignas. Una película de la que me queda grabada en la memoria la incredulidad en el rostro de un campesino que durante años había limpiado cada día las piedras de la perrulat que decía que Estados Unidos sería derrotado en Vietnam, al recibir la orden de removerla tras todo el esfuerzo que había dedicado a su cuidado. Al quejarse y reuntar por qué con miedo a haber hecho algo mal, le explican que la guerra en Vietnam ha terminado y Estados Unidos ha sido derrotado. Y entonces sonríe, como si fuera también su victoria…


Enver Hoxha cuadro

    No quedan hoy perrulat en las montañas de Albania; sino en las memorias, las fotografías y las películas. Mas queda el vacío que han dejado tras de sí. En algún caso, físico y literal. Como el de la montaña que define el paisaje de Gjirokastra, la ciudad natal de Enver Hoxha. Estaban en ella grabadas las cinco letras de su nombre: E N V E R. De tal que, al intentar extraerlas tras la caída del comunismo, resultó imposible se probara como se probara. Hasta que se optó por dinamitar la montaña: queda hoy un hueco, un vacío, donde estuviera el nombre de Enver. Un símbolo…

Gijrokastra mountain

    Tal vez no extrañe ahora al lector que el poema Búnkeres de mi Guía poética de Albania, cuyo hilo narrativo estamos recorriendo en las entradas de este blog – véase Búnkeres en Sant Jordi y Búnkeres: la razón militar -, se estructure, tras el inicio ya recorrido, en consignas o perrulat que inspiran las partes de que se compone, cuyo espíritu, por así decirlo, presiden. Así, finalizábamos la anterior entrada con “Construir el búnker / construir Albania”, que en esta seguimos recorriendo. Y seguirán tras ella “Destruir el búnker / construir Albania”, a partir de la caída del comunismo; e “(Instrucciones / para deconstruir búnkeres)”, así, entre paréntesis, que presiden las reflexiones en que finaliza su recorrido.

    “Construir el búnker /construir Albania” es una perrulat imaginaria o imaginada, una creación literaria, como todo el relato un procesamiento poético de la realidad, o de elementos de ella, con el propósito o la esperanza de captarla, expresarla, transmitirla mejor. Mas bien pudiera haber constituido la consigna que presidiera la epopeya colectiva de la construcción de los búnkeres, ese “todos y todo / para los búnkeres / y un búnker / para cada uno…”

    Necesita el poder de las consignas. Y tiene que ser total, especial la sensación de poder que proporciona hacer una consigna realidad, contemplar con fruición el avance de la bunkerización de Albania que se refleja en el avance de las chinchetas rojas que tiñen de sangre su mapa…

Sigue el tío Enver Hoxha_mail1
con fruición
cada día
los progresos
de la bunkerización
de Albania,
celebra
cada día
el nacimiento
de un búnker
nodriza
o de un búnker
comando,
de incontables
búnkeres
que registran
su fecha de nacimiento
en el Registro de Búnkeres,
que proliferan Enver_Hoxha._Vepra_28
en el mapa
en el que cada tarde
antes de cenar
clava chinchetas rojas
que van tiñendo
de sangre
el rostro
de su rojo país.
Cada día,
de lunes a viernes,
en el mapa,
el sábado los visita
y de vez en cuando
inaugura solemnemente
alguno especial,
como por ejemplo
el que hace
otro número mil
o el que termina el despliegue
en la población
que visita,
que celebra una fiesta
de bunkerización final.

Enver Hoxha fachada

Hay 1 Comentarios

Yo he estado en Albania y al entrar en los pueblos, los niños casi se me tiraban al coche pidiendo que comprara kleenex. La verdad que me recordó más a Marruecos que a Europa.. la UE no les presta ningún interés, y son los vecinos de Grecia, tan europeos como los demás, ...

En fin, mejor pensar en la novia de Carew, que chavala, en la pestaña de "La chica de WyQ" (a la derecha del todo)
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Sobre el autor

Manuel Montobbio, diplomático y doctor en Ciencias Políticas con formación pluridisciplinar, ha desempeñado diferentes responsabilidades en el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación y ha estado destinado en San Salvador, Yakarta, México, Guatemala y Tirana. Paralelamente, ha desarrollado una trayectoria académica y literaria, que le ha llevado a publicar diversos libros, ensayos y obras de pensamiento y creación como Salir del Callejón del Gato. La deconstrucción de Oriente y Occidente y la gobernanza global, Guía poética de Albania y Tiempo diplomático. Acaba de publicar Mundo. Una geografía poética.

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MUNDO Una geografía poética

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Toda poesía reunida refleja un mundo, como el recogido en esta geografía poética que, siguiendo la figura del héroe que lo sostiene, ofrece al lector un viaje por éste en cuyas estaciones o etapas encuentra los poemarios y poemas que lo habitan, sean éstos los que sostienen el mundo o los que relatan sus lugares perdidos, soñados o encontrados, sus fronteras, viajes o lugares-siempre.

Tiempo diplomático

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Una invitación a vivir un destino diplomático en sus diferentes etapas y una aproximación a las funciones del diplomático que, entre el ensayo y el relato, intenta responder a las preguntas de qué es la diplomacia, qué es y qué hace un diplomático y su sentido, y al tiempo va más allá.

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