Manuel Montobbio

La pesadilla de Enver Hoxha

Por: | 14 de junio de 2013

Mas no ocupan los búnkeres 800px-07Albanisch_makedonische_Grenze02
sólo sus días,
sino también
sus noches:
en ellos sueña
en sueños
en que victoriosos resisten
la temida invasión,
o en que ésta  triunfa
pero el enemigo abandona
al descubrir
que sólo está habitado
el país de las águilas
por búnkeres
habitados por albaneses
habitados por búnkeres; Tirana CC
sueña
en construir
un búnker
dentro de cada albanesa
y cada albanés,
un búnker
que les encierre
el pensamiento
y el corazón
y el alma,
un búnker
que obedezca ciegamente
las órdenes
del Gran Búnker Comando
del Comité Central
que dirige
el Gran Líder
en beneficio del pueblo, Brosen_tirana_hoxha_mausol
un búnker
para seguir guiando sus vidas
más allá de su vida,
más allá de su muerte,
cuando su cuerpo repose
en el Gran Búnker Pirámide
que sueña
que construirá
en el Boulevard de los Héroes
del Pueblo
para recordar a las muchedumbres
que sigue ahí
en el pequeño búnker
que encierra su alma
y les habita por dentro.

Sueña que el día Pirámide 3
de su funeral
entra su féretro
en la Pirámide
acompañado por las plañideras
vestidas de negro
de su Girokastra natal
que se arrancan los cabellos
mientras plañen su llanto
de nostalgia,
de pena
y de rabia
por el  joven Enver,
por el bello Enver,
por el querido Enver,
por el tío Enver
que se nos ha ido,
¿por qué?, BH1
y Albania se ha quedado
huérfana,
se ha quedado
a oscuras
sin ti,
y emiten al unísono
un único grito
de dolor
y de rabia,
de pesadilla o de sueño,
o de algo
- huérfana sin ti
se queda Albania,
nos quedamos todos -
que no se sabe qué es, Tirana estatua
pero que clama
a su fin;
y no lloran sus ojos
lágrimas,
sino búnkeres negros
búnkeres lágrima
o lágrimas búnker
que inundan la pirámide,
que inundan a las multitudes
que contagiadas lloran también
búnkeres negros
en el Boulevard de los Héroes
del Pueblo,
y en el  bloku donde habitan los dirigentes
del Pueblo,
y en las calles de Tirana Durres
y de Durres,
y en las calles y los ríos
de Albania
hasta el castillo de Kruja
y el alma de Skanderberg,
hasta las cumbres del Dajti
y los montes de Gramoz,
hasta que todos los búnkeres
lloran también su muerte sumergidos
en un océano
de lágrimas búnker
hasta el Adriático
y las tierras que se extienden más allá
del estrecho de Otranto, 2030906-Vjosa_valley_Permet_Permet
hasta donde en el horizonte
se pierde la vista
y más allá,
hasta que todo lo inundan,
hasta que el mundo es tan solo
un Océano
de lágrimas búnker
de cuyas profundidades marinas
emerge boca abajo su búnker Pirámide,
y con ella él resucitado
como nuevo Noé
navegando en la inmensidad
de la nada
en un arca cargada de búnkeres Kruja_Castle
búnkeres,
búnkeres hombres
y búnkeres mujeres
y búnkeres niños,
búnkeres árbol
hipopótamo chimpancé
elefante o jirafa;
y cuando sopla el viento
casi de frente
y les ordena
que ciñan las velas
le preguntan
con gesto rebelde:
¿por qué lo hiciste?,
¿por qué nos mandaste
construir los búnkeres?, View-from-kruja-fortress-lezhe
¿por qué meternos en ellos?,
¿por qué metérnoslos dentro?,
¿para qué?,
¿de qué enemigo
nos defendías,
si ya sólo queda
tras el diluvio
este Océano de lágrimas búnker
y la oscuridad de la noche
en la que navegamos perdidos
en busca de nada?,
¿por qué no nos dices
cuál es el secreto, Gramoz
cómo podemos
destruir el búnker
y sacarlo de dentro,
y que no duela ,
o aunque duela,
pero sacarlo,
reconstruir la vida
reconstruir Albania
reconstruir el mundo?.
Y parte un relámpago
la oscuridad de la noche,
y clama una voz
en las alturas
“Hasta que no destruyas
los búnkeres Estrecho-1-thumb
no amainarán
las aguas”,
y en ese momento,
sudoroso,
bañado en las aguas
de su propio sudor,
despierta.


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     Las pesadillas o los sueños primero se tienen; y después se recuerdan, se cuentan, se interpretan, se explican. O más bien, se intenta hacerlo… Pues de alguna manera no se recuerdan, ni se cuentan, interpretan o explican nunca del todo los sueños; o más bien solo por sí mismos y en sí mismos del todo lo hacen. Y aunque en definitiva sabemos en lo más profundo que solo por sí mismos por su naturaleza lo hacen; por la nuestra a pesar de ello intentamos recordarlos, contarlos, interpretarlos, explicarlos.

    Por ello, a diferencia de las anteriores entradas de este blog dedicadas a la aproximación a la epopeya y el drama de la Albania contemporánea siguiendo el hilo conductor del proceso de construcción de los búnkeres reflejado en el poema Búnkeres de mi Guía poética de Albania, empezamos ésta con la pesadilla de Enver Hoxha contada en él. E intentaremos tras ello ahora interpretarla y explicarla. Con la conciencia de que, sea lo que sea que lleguen a decir las líneas que sucedan a ésta, no podrá ello reemplazar la explicación única e intransferible que por sí misma su lectura haya inspirado al lector.

    Y tal vez no se puedan explicar sino por sí mismos los sueños, pues no se pueden traducir o captar del todo con palabras sus imágenes, sus sensaciones; ni puede la razón captar o explicar lo que está más allá de ella, ni la conciencia el subconsciente.

    Empiezan los sueños a veces con una prolongación de la realidad, la anticipación o deseo de lo que será ésta en el futuro, el futuro que deseamos presente. Como aquel en que victoriosos resisten los búnkeres la temida invasión. Mas a veces esa realidad deseada evoluciona, se transforma, y se va convirtiendo el sueño en pesadilla, en sorpresa, en paradoja, en revelación de anhelos más profundos, tal vez siquiera ante nosotros mismos revelados, que subyacen a nuestra acción, nuestra intención: tal es el cambio que se da cuando la invasión triunfa, pero el enemigo abandona al descubrir que solo está habitada Albania por búnkeres habitados por albaneses habitados por búnkeres. Y aparece ahí como una iluminación la intención oculta, la ambición secreta, el sentido último de la construcción de los búnkeres: sueña en construir un búnker dentro de cada albanesa y cada albanés, un búnker que les encierre el pensamiento y el corazón y el alma, que obedezca ciegamente sus órdenes… para seguir guiando sus vidas más allá de su vida, más allá de su muerte, cuando su cuerpo repose en el Gran Búnker Pirámide que sueña que construirá en el Boulevard de los Héroes…

    Responde así la construcción de los búnkeres no solo, como hemos señalado en anteriores entradas de este blog, a una razón militar y una sinrazón económica, sino también a una razón psicológica, y sobre todo a una razón de poder. Razón, ambición, insaciable sed de poder. De poder absoluto, total, sin límites. No solo al propósito de construir algo que defienda el territorio frente al poder exterior e impida que éste sustituya o se convierta en alternativa al propio; sino al de extender éste sobre los habitantes del mismo, construir ese algo, ese búnker, en cada albanesa y cada albanés, para que no sean ya ellos y hagan lo que les dicte el pensamiento, el corazón o el alma; sino ese búnker que les habita por dentro que obedezca ciegamente las órdenes del Gran Líder, que es él, más allá de su muerte…

    Más allá de su muerte: el poder total, absoluto, se sueña eterno, sin el límite del tiempo, ni el de la muerte. El sueño de la vida más allá de la muerte. Y el de la propia muerte, el de la Pirámide que efectivamente mandó construir en el Boulevard de los Héroes, la principal avenida de Tirana, diseñada por su hija y su yerno arquitectos. Ahí puede verse todavía, e incluso puede irse en la noche a tomar unas copas en el bar La Momia que alberga en su seno. Aunque por poco tiempo, pues en una decisión no exenta de polémica y cargada de simbolismo el Parlamento albanés ha decidido derribarla y construir ahí un nuevo edificio que alberga su sede. Inaugurada en 1988 como museo de dedicado a su legado, dejó de cumplir tal función tras la caída del comunismo para desempeñar otras, como la de centro cultural, sede de los estudios de televisión que la adornan con sus antenas emisoras, de ferias comerciales, e incluso base de las operaciones de la OTAN durante la guerra de Kosovo. Poco podía imaginar Enver Hoxha, ni siquiera en esta pesadilla, que una gran bandera estadounidense la envolvería durante la visita de George W. Bush – la primera de un Presidente de Estados Unidos a Albania – a Tirana en 2007, y que precisamente ahí se albergaría una exposición sobre la vida de éste… O que sería, como en esta foto, escenario de protestas y tumulto.

Pirámide protestas

    Soñar en la muerte, en el entierro de uno es soñar en el homenaje, el reconocimiento, el dolor, en las plañideras de su Gjirokastra natal que lloran por él, en los gritos al tío Enver, al joven Enver, al bello Enver, en el “¿por qué te has ido? Huérfana se queda Albania sin ti…” Mas también ahí se transforma la realidad del futuro deseado o hecho presente en aquella que solo sucede en los sueños, y se transforma ésta en pesadilla a partir de que no salen ya lágrimas de los ojos de las plañideras, sino  búnkeres negros, búnkeres lágrima o lágrimas búnker que inundan la pirámide, que inundan a las multitudes que contagiadas lloran también búnkeres negros. E incluso los búnkeres lloran también su muerte, en esa marea de lágrimas que como el diluvio universal todo lo inunda, hasta que el mundo es tan solo un Océano un de lágrimas búnker de cuyas profundidades marinas emerge boca abajo su búnker Pirámide, y con ella él resucitado como nuevo Noé navegando en la inmensidad de la nada en un arca cargada de búnkeres búnkeres…

Alta mar2

    Podría parecer en ese momento que, como en el arca de Noé, hubiera una esperanza de refundar el mundo cuando amainen las aguas, incluso más hermoso y más puro, o más suyo. Mas no es posible ya refundar el mundo, reinstaurar la vida tal como era: no habitan el arca mujeres y hombres, animales o plantas; sino búnkeres hombres y búnkeres mujeres y búnkeres niños, búnkeres árbol hipopótamo chimpancé elefante o jirafa, que cuando intenta de nuevo darles una orden, ejercer su poder sobre ellos, estallan finalmente en su grito, responden o reaccionan frente a él y su acción, le preguntan con gesto rebelde por qué. Un por qué que clama por destruir el búnker, sacarlo de dentro, como si de ninguna otra manera se pudiese reconstruir Albania, reconstruir la vida, reconstruir el mundo.

    Y es ahí cuando ese grito de la conciencia, esa voz que no escuchamos, que no queremos escuchar despiertos, esa verdad que no queremos ver, nos despierta. Tal vez como un relámpago, como esa voz de Dios – en esa confusión que tenemos en sueños con relatos arquetípicos y cosmogónicos referenciales en las culturas humanas – que clama en los cielos que hasta que no destruya los búnkeres no amainarán las aguas. Y en ese momento, recibido el mensaje, escuchada la voz que no oía, que no oíamos, bañado en las aguas de su propio sudor, despierta.

    Despierta, despertamos, y no es a veces del todo la vida la misma después de los sueños que nos hablan de ella…

800px-Tirana_Square_1988

Hay 2 Comentarios

Igual no esta tan enfermo, cada dia hay mas bunkers, muchos de ellos construidos en secreto, tal vez el amigo Hoxha sepa algo que el resto desconocemos.

El amigo Hoxha posiblemente es el tío más enfermo de Europa Occidental del último siglo... los hay psicópatas y luego están el amigo Hoxha

Bitcoin, para cuando pete la bolsa USA (2013-2014)
http://www.warrantsyquinielas.com/2013/04/bitcoin-burbuja-mundial-vs-bitcoin-new.html

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Sobre el autor

Manuel Montobbio, diplomático y doctor en Ciencias Políticas con formación pluridisciplinar, ha desempeñado diferentes responsabilidades en el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación y ha estado destinado en San Salvador, Yakarta, México, Guatemala y Tirana. Paralelamente, ha desarrollado una trayectoria académica y literaria, que le ha llevado a publicar diversos libros, ensayos y obras de pensamiento y creación como Salir del Callejón del Gato. La deconstrucción de Oriente y Occidente y la gobernanza global, Guía poética de Albania y Tiempo diplomático. Acaba de publicar Mundo. Una geografía poética.

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MUNDO Una geografía poética

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Toda poesía reunida refleja un mundo, como el recogido en esta geografía poética que, siguiendo la figura del héroe que lo sostiene, ofrece al lector un viaje por éste en cuyas estaciones o etapas encuentra los poemarios y poemas que lo habitan, sean éstos los que sostienen el mundo o los que relatan sus lugares perdidos, soñados o encontrados, sus fronteras, viajes o lugares-siempre.

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