¡Ño!

Por: | 02 de mayo de 2007

En mi casa no había diccionarios, pero estaba mi madre. Todas esas palabras que nosotros buscamos nada más llegar a la adolescenia me las explicaba ella. Luego dijo que no era cierto, pero yo recuerdo sus definiciones como si las estuviera escuchando ahora. Una de ellas tenía la asistencia indispensable de la letra eñe. Había muchas palabras que empezaban por eñe entonces, por ejemplo, la palabra ñame, que señalaba a un tubérculo dulce, entre la batata y la papa; de él se hacían postres y ahora mi hermana me ha puesto un ñame en el plato y no me ha sabido a nada. Pasa. Pero la palabra central que se hacía, y se hace, con eñe no es España, ni cáñamo, ni ñame, ni ñoño. Es coño.

Para explicarme el diverso origen, según ella, de las palabrotas, ideó o repitió, una fórmula nemotécnica que jamás he olvidado: "El coño es una maceta / donde se planta el carajo / y si no retoña el gajo / dale parte a la puñeta". A lo largo de mi vida, mi hija, mis sobrinos e imagino que los ya abundantes sobrinos nietos han ido escuchando, de mí o de mis hermanos, ésa y otras herencias verbales de las que fue tan rica la memoria de mi madre.

Ayer hubo en este rincón una larga discusión sobre el defecto de la eñe, que no había en el ordenador que usé en el Hotel Mencey de Tenerife. Olvidé mi ordenador en Madrid; soy incapaz de convertir un teclado inglés en un teclado español y además soy incapaz de casi todo. Esta mañana he ido a escribir en el ordenador del Hotel Atlantis Duna Park de Corralejo, en Fuerteventura, y tuve que pagar por el ingreso un euro por cada diez minutos, en un artilugio que recuerda las viejas máquinas tragaperras de la calefacción inglesa. Pero no funcionaba el teclado. Nada en el teclado funcionaba. De modo que ahora estoy dictando esta entrada de hoy a uno de mis innumerables sobrinos mientras me como una pera en el bufé de este hotel junto a las dunas. Prometo no viajar más sin un teclado o sin un sobrino.

Por cierto, durante años el saludo de Manuel Padorno, el gran poeta, cada vez que le encontraba o le llamaba era: "¡Ya coño!". La expresión más habitual de mis paisanos, cuando algo les sorprende o les da rabia es: "¡Ño!". Ayer, ante algunas de las respuestas que leí en el blog, me dieron ganas de decir lo mismo. Lo digo hoy: "¡Ño!".

Hay 13 Comentarios

A lo largo de mi vida, mi hija, mis sobrinos e imagino que los ya abundantes sobrinos nietos han ido escuchando, de mí o de mis hermanos, ésa y otras herencias verbales de las que fue tan rica la memoria de mi madre.

Creo que ayer escribía alguno de tus lectores sobre tu texto y la falta de tema. Ahí es donde aparece lo mejor, pues la política es algo hórrido que sólo saca lo peor de nosotros. Lo cual que yo me pasaría todo el tiempo leyendo tus palabras de hoy, o ayer, y así todo.

Contra los talibanes de la ortografía (si es que hay fanáticos para todo) yo tambíen lo digo: ñoooooo!
De echo acabo de tener una visión: uno de estos talibanes saliendo a la calle y corriendo con las manos en la cabeza y gritando: "¡los acentos han desaparecido! ¡Es el fin del mundo!

Yo aprendi a leer con los tbos, lo que ahora se llama Comic. El Diccionario lo conoci de visita en casa del medico que tenia el detalle de recibirnos sin cobrar, eran los años 50. Se llamaba Don Fernando Moreno, no logro olvidarme de él, me da gusto. Fué la primera persona que me reconocio que !Tienes tipo de torero!Tenia 8 años y pesaba 29 kilos. Las palabras las aprendi cogido a la falda de mi Madre, en el corrillo de la tarde, cuando se ponian a coser y bordar las vecinas en la puerta de casa. Animate Juan, esto de escribir todos los dias, es una condena cuando te levantas con el pie derecho.

Solo una idea para obtener la 'eñe' en teclados extranjeros.

Forma 1) Manteniendo presionada la tecla Alt Gr, pulsar '4'. Despues, soltar ambas, y ahora pulsar la 'n'.

Forma 2) Mantener presionada la tecla Alt y escribir 164 en el teclado numerico. Soltar ambas.

Espero que funcione.

Un saludo cordial para todos.

Miren por donde lo del coño tiene coña!Es interesante verlas letras elegidas para sustituir la"ñ" yo hubiera puesto "gn".

Contra los talibanes de la ortografía (si es que hay fanáticos para todo) yo tambíen lo digo: ñoooooo!
De echo acabo de tener una visión: uno de estos talibanes saliendo a la calle y corriendo con las manos en la cabeza y gritando: "¡los acentos han desaparecido! ¡Es el fin del mundo!

"Sobre la espina está la noble rosa flor,
en fea letra está saber de grand doctor;
como so mala capa yase buen bebedor,
ansí so el mal tabardo está buen amor."
Ya que alguien ha citado a Juan Ruiz, permítame Sr. Cruz traerle esta cita para añadir un guinho amable al ¡ño! de hoy. No creo que nadie pretenda ser guardián implacable de la ortografía (como Sorolla con el Libro de estilo, ya sabe); pero me parece que tampoco caben muchas frivolidades con este asunto. Y, limpia la bella prosa, yo quedaré satisfecho y ufano de haber sido el primero -o el último, tanto me da- en gozar el fruto de sus escritos enteramente (valga la intertextualidad).
Con todo afecto

Es en los momentos de dificultad cuando se descubre el verdadero héroe, el artista.
Olé! John Cross!!
Un saludo

Jajajajaja, yo también lo digo ¡Ñooooo!

;0)

Creo que ayer escribía alguno de tus lectores sobre tu texto y la falta de tema. Ahí es donde aparece lo mejor, pues la política es algo hórrido que sólo saca lo peor de nosotros. Lo cual que yo me pasaría todo el tiempo leyendo tus palabras de hoy, o ayer, y así todo.

Y yo, desde Zuerich, lo repito, "|Nho!"

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Sobre el blog

¿Qué podemos esperar de la cultura? ¿Y qué de quienes la hacen? Los hechos y los protagonistas. La intimidad de los creadores y la plaza en la que se encuentran.

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Juan Cruz

es periodista y escritor. Su blog Mira que te lo tengo dicho ha estado colgado desde 2006 en elpais.com y aparece ahora en la web de cultura de El País. En cultura ha desarrollado gran parte de su trabajo en El País. Sobre esa experiencia escribió un libro, Una memoria de El País y sobre su trabajo como editor publicó Egos revueltos, una memoria personal de la vida literaria, que fue Premio Comillas de Memorias de la editorial Tusquets. Otros libros suyos son Ojalá octubre y La foto de los suecos. Sobre periodismo escribió Periodismo. ¿vale la pena vivir para este oficio?. Sus últimos libros son Viaje al corazón del fútbol, sobre el Barça de Pep Guardiola, y Contra el insulto, sobre la costumbre de insultar que domina hoy en el periodismo y en muchos sectores de la vida pública española. Nació en Tenerife en 1948.

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