Mira que te lo tengo dicho

Sobre el blog

¿Qué podemos esperar de la cultura? ¿Y qué de quienes la hacen? Los hechos y los protagonistas. La intimidad de los creadores y la plaza en la que se encuentran.

Sobre el autor

Juan Cruz

es periodista y escritor. Su blog Mira que te lo tengo dicho ha estado colgado desde 2006 en elpais.com y aparece ahora en la web de cultura de El País. En cultura ha desarrollado gran parte de su trabajo en El País. Sobre esa experiencia escribió un libro, Una memoria de El País y sobre su trabajo como editor publicó Egos revueltos, una memoria personal de la vida literaria, que fue Premio Comillas de Memorias de la editorial Tusquets. Otros libros suyos son Ojalá octubre y La foto de los suecos. Sobre periodismo escribió Periodismo. ¿vale la pena vivir para este oficio?. Sus últimos libros son Viaje al corazón del fútbol, sobre el Barça de Pep Guardiola, y Contra el insulto, sobre la costumbre de insultar que domina hoy en el periodismo y en muchos sectores de la vida pública española. Nació en Tenerife en 1948.

Eskup

La raíz del entusiasmo

Por: | 20 de enero de 2009

En la serie sobre maestros del periodismo que estoy haciendo para EL PAÍS (ya se han publicado las conversaciones con Ben Bradlee, del Washington Post, y Jean Daniel, de Le Nouvel Observateur) me tocó el último jueves hablar con Eugenio Scalfari, el que fue fundador y director de La Repubblica de Italia. Me acompañó en la entrevista Mónica Andrade, de EL PAÍS en Roma, por si se me atravesaba el italiano, y me ayudó muchísimo; y sobre todo me ayudó (como Bárbara Celis, de EL PAÍS en Nueva York, en la conversación con Harold Evans, que se publicará este domingo en Domingo) a ser testigo de la raíz del entusiasmo con el que estos veteranos del periodismo se siguen refiriendo a este oficio. Evans buscaba con el afán de un chiquillo ejemplos del diseño actual de los diarios, y Scalfari me cantaba los titulares tal como él hacía cuando decidía cómo presentar las noticias en su periódico. A los dos les pesa físicamente la edad, eso es obvio, pero ambos mostraban el extraño vigor que este oficio depara a aquellos que lo abrazan como si fuera un raro tesoro. Ser periodista es algo que puede ser todo el mundo, pero a cada uno el oficio lo agarra de un modo diferente, y si te agarra como a ellos ya estás listo, eres periodista toda la vida, y cuando cumplas 84 años, como Scalfari, seguirás cantando titulares a ver cómo suenan en la portada de tu periódico. Ha sido un enorme honor hablar con ellos, sentir con ellos el orgullo raro de este oficio que Scalfari llama cruel por las razones que ustedes leerán cuando aparezca la entrevista, tampoco es cuestión de que ahora destripe la serie, ¿no les parece? Por cierto, no sé si están siguiendo ustedes la interesantísima serie que publica EL PAÍS sobre el espionaje al que un consejero de Esperanza Aguirre somete a amigos y a enemigos. Tanto el consejero como la presidenta dicen ahora que el periódico publica estas informaciones porque quiere tapar las declaraciones de Solbes (también a EL PAÍS) sobre el negro panorama económico. Si ustedes me disculpan el corporativismo que quizá se trasluce de esta afirmación, diría que ambas reacciones, la del consejero y la de la presidenta, se parecen al cinismo como una castaña a otra castaña. Pero uno ya está acostumbrado: no importa el mensaje, lo importante es derribar al mensajero. En esas cacerías Esperanza Aguirre es una experta. Pero enfrente tiene al periodismo, con titulares cantados o no; ella contrarresta con la silenciosa ayuda de los suyos, y también de los suyos periodísticos, que son legión.

De nuevo por aquí

Por: | 19 de enero de 2009

Extraña sensación estar sin el blog estos días; arreglados los problemas técnicos, mañana reiniciaremos en condiciones normales este encuentro cotidiano. Disculpen las ausencias.

Don Domingo en internet

Por: | 18 de enero de 2009

Vuelvo a tener problemas con internet, así que le envío esta foto a Rosa para que la cuelgue: Don Domingo Perez Minik en internet. El era un hombre moderno y arrojado, una especie de avanzado de la vida, así que estaría comodo con las nuevas tecnologías. Pero estaría diciendome:
--Juan, a ver que dice google de Beckett.
Así estaría todo el. Y yo estaría buscandole cosas en google.

Domingo

La amistad que surgió del frío

Por: | 17 de enero de 2009

Hay una imagen de anoche, en La Laguna, Tenerife, una de las ciudades del mundo que más amo. La calle de La Carrera vacía, mojada, iluminada y larga, sola. Y un frío endemoniado. Había pasado frío (y defectos en las transmisiones: por eso no pude escribir el blog estos dos días de fotos) en Roma, y a pesar de todo lo que retenía mi mente para contarles las dos mañanas que quise transmitir el ordenador se resistía; pero el frío de Roma, que con ser considerable, intenso y húmedo, era un frío aceptable si se compara con el que había anoche en ese ángulo concreto de la calle de La Carrera, en ese tramo quizá una de las calles más bellas del mundo, vengan a verla por la noche y en días como estos. Vine de Roma a Tenerife para hablar de la amistad, con la ocasión de un homenaje que le han dedicado los dentistas (sí, los dentistas) a un artista, Raúl de la Rosa, que tiene casi ochenta años, y que mucho del tiempo de esa edad lo ha dedicado a su trabajo, también, como protésico dental. Ha sido presidente del Ateneo, la sociedad civil que ha marcado en Tenerife el núcleo del compromiso político e intelectual de la isla, y es como Kim de la India, un amigo de todo el mundo. En ese clima (humano) sentí lo que se siente hablando de la gente y de la amistad, mucho confort; eché de menos la calefacción (que en Canarias no se estila, o no tanto) y mi abrigo, pero el calor humano me alivió de esa carencia. Y fue mucho calor humano el que se congregó alrededor de este amigo que atendía a los elogios como el Quijote escuchaba a Sancho, pacientemente. Luego me fui a tomar un vino de malvasía (como el que tomaba Shakespeare) y ya se atenuó el frío en medio de una cena tranquila que abrió paso a un rato de reposo del que ahora salgo pra pedirles perdón a ustedes por tantos días sin palabras. Espero que no vuelva a suceder, pero quizá suceda, otra vez, mañana. Ya les contaré. Por cierto, nunca lo hago, pero lo digo hoy: hay en Babelia un texto sobre Domingo Pérez Minik. Considerenlo parte de este post de hoy.

Avalostenerife

Postdata: Esta mañana, en Santa Cruz de Tenerife, hice la foto que acompaña ahora el post de hoy, a lo mejor ustedes dicen que no pero de pronto me dio el flash de que para concebir este monumento a Franco que hay aún en la Avenida de Anaga de Santa Cruz de Tenerife, el escultor Juan de Ávalos tomó algunas notas de El Altar de la Patria que completó Mussolini en Roma y que colgó en el blog Rosa.

El monumento de Ávalos sigue; como el de Mussolini. Y no sé hasta cuando seguirá el de Ávalos.

La cosa más fea de Roma

Por: | 16 de enero de 2009

El altar de la patria, la tarta de bodas. Una horrible ocurrencia de mussolini.

Altarpatria

Postal de Roma

Por: | 15 de enero de 2009

Esta es como una postal de Roma. Se ve un helicóptero arriba, debajo está Roma. Hoy no he podido escribir en el blog. No me ha funcionado internet y tengo un día agitado. Pero le he pedido a Rosa que me disculpe ante ustedes. Y es lo que estoy haciendo.

Photoroma

El periodismo

Por: | 14 de enero de 2009

La discusión ahora es sobre si el periodismo sobrevivirá a Internet. Donde quieras que te encuentras un periodista, o un lector de periódicos, que a veces no es lo mismo, esa es la pregunta. Tengo una modesta proposición que hacer: dejemos hablar del periodismo en Internet, o en la Red, y hablemos de periodismo. El periodismo es una ciencia inexacta que depende de la habilidad de los que ejercen el oficio; hay buenos periodistas, periodistas regulares, y periodistas a los que no les gusta el oficio. Lo ejercen en los medios tradicionales y ahora lo ejercen también en un nuevo instrumento que se llama Internet. Los instrumentos no hacen ni mejor ni peor el oficio. Un tipo que no lee libros y que no escribe bien, tampoco hablará bien, y a lo mejor ni siquiera pensará bien. Creo que lo que está perjudicando a la prensa, ahora, es esa discusión sobre su futuro; es como si los farmacéuticos dijeran que los medicamentos que venden serán mejores en el futuro, no se lleve usted la aspirina, que hay una que será mejor. Los periódicos van a sobrevivir, y sobrevivirán los periodistas, este oficio es como el del panadero; se comerán tostadas y no pan como el de siempre, pero es pan, y se seguirán consumiendo aspirinas. El periódico es como el pan y como la aspirina, y déjense ya de cuentos. Ayer llegó a mi móvil esta noticia: "Internet acabará con la prensa tradicional en 2018". Pero no decía la hora; así que estaremos atentos a 2018, pero con la incertidumbre del día y de la hora. Y me voy a Roma, a hablar de periodismo con mi amigo MIguel Mora (no el gallego, el andaluz corresponsal de El País, un gran periodista).

Ángel en sus versos

Por: | 13 de enero de 2009

Anoche hizo un año y un día de la muerte de Ángel González, y Susana Rivera, su viuda, José Manuel Caballero Bonald, Miguel Munárriz y un grupo nutridísimo de amigos se juntaron en torno a los versos del poeta, publicados en la antología La primavera avanza, que seleccionó Susana y han publicado Visor y la empresa de autobuses Alsa. Me acordé de muchos de sus amigos ausentes, vivos y muertos, y entre aquellos me acordé de las noches con Pedro Ávila, que le puso música precisamente a ese verso, La primavera avanza, con el que sale a la calle esta antología. Dicté por la noche una crónica para El País, ah´´i está, ahora quería tan solo añadir algunas sensaciones. La de la soledad, la de la melancolía, la de la esperanza. Estas tres sensaciones están en la poesía civil de Ángel, en su ironía y en su distanciamiento. Su ausencia adelgaza nuestros futuros. Un año y un día después de su muerte la soledad que él cantó es más honda sin él, más incomprensible.

La cuestión del acento

Por: | 12 de enero de 2009

La broma sin gracia que Montse Nebrera lanzó el sábado sobre el acento ("de chiste") de Magdalena Álvarez me puso los pelos de punta cuando lo escuché; me volvió a irritar cuando la profesora y política catalana trató de arreglar el asunto ("por Andalucía sólo tengo querencia"), y cuando acabó el programa ("A vivir que son dos días", Montse Domínguez, la SER) tuve la satisfacción de saber que había sido abrumadora la protesta. Y ayer domingo esa reacción se hizo aún más sólida; el insulto había sido estúpido, pero ahí estaba, representando una manera de insultar al diferente que en este país tuvo su punto culminante en el franquismo, cuando los que no hablaban como los castellanos del centro de España tenían que adaptar su acento al acento supuestamente homologado. No se podía hablar con acento canario o con acento andaluz en la radio, e imagino que sucedería lo mismo con otros acentos concomitantes (extremeños, murcianos...) o con los que hablaran con acento gallego. Por fortuna, ese periodo de intromisión acabó hace tiempo, y ahora, dentro de lo que resulta razonable en los medios de comunicación, cada uno mantiene el acento que tiene. La broma de la señora Nebrera ha tenido su merecido; se ha confundido su estulticia con la crítica a la ministra Álvarez. No hace falta, para arremeter contra un ministro, burlarse de su manera de hablar, eso ni es responsable ni es aceptable, indica una afasia política de la que esta mujer, Nebrera, que además es profesora, debería curarse quizá tomándose en serio esa querencia de la que habla, su querencia por Andalucía.

La verdad y la mentira

Por: | 11 de enero de 2009

Uno de los primeros días en que se produjeron retrasos en los aviones de Iberia hice un viaje a París, el 18 de diciembre; se produjo un retraso, y luego otro y estuvo a producirse un tercero, todos en relación con el mismo vuelo. Cuando se iba a producir el tercer retraso, me indigné, y me hice portavoz de la indignación que había alrededor, por la contumacia irracional del retraso, que ponía en riesgo nuestras respectivas citas de trabajo en París. El piloto me pidió que fuera a su cabina, me enseñó papeles, me abrumó con explicaciones, me engañó. Sin necesidad ninguna, como decimos en Canarias. A la vista de lo que ahora ocurre aquel incidente no tiene importancia alguna, pero sí significa algo que quizá entonces estaba en nebulosa y que permitió que el piloto me engañara cuando me llevó a la cabina a explicarme que ellos no estaban en huelga de celo, sino que Iberia estaba programando mal los vuelos. El piloto no tenía por qué mentir, pero mintió. Esa sensación de mentira se te queda luego y mancha cualquier otra circunstancia que se produzca en torno al mismo tema. Ahora que ha pasado casi un mes de aquel hecho, y de aquella mentira, cada vez que escucho los sucesivos dramas que han sucedido con respecto a los retrasos de Iberia, recuerdo el rostro de aquel piloto, como si él personalmente estuviera al mando de las distintas aeronaves, y mintiéndoles a los pasajeros que ahora son víctimas de un monumental retraso que tiene su origen en aquella desvergüenza. Por lo demás, lo verdadaderamente grave, lo que sigue encogiendo el corazón es lo que sucede en Gaza, y lo que sucede cuando se denuncia lo que sucede en Gaza: si no estás con Israel es que estás contra Israel. Si estás con los palestinos es que quieres aplastar a los que atacan a los palestinos. Hoy hay una manifestación en Madrid, contra los ataques a Gaza que ya han causado casi mil muertes, en medio del desconcierto internacional y de la desesperación de los que son atacados. Es un grito colectivo que debe ser también un grito contra las demagogias y a favor de la gente que sufre.

El País

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