El discreto encanto de ser Delibes

Por: | 11 de septiembre de 2010

Estoy en Formentor, en las conversaciones literarias que hacen renacer aquel espíritu que hace más de cuarenta años inauguraron aquí, en el Hotel Formentor, los editores Carlos Barral y Jaime Salinas. El Gobierno balear (con Bárbara Galmes de hacedora), la Fundación Santillana (con su director, Basilio Baltasar, mallorquín, al frente de la nueva aventura literaria), y Simón Pedro Barceló, como patrocinador desde el mítico hotel en el que Barral y Salinas montaron aquel tinglado tan fructífero, han hecho el milagro de reeditar una de las iniciativas culturales más importantes de la época más oscura de este país.

Gracias a aquellas conversaciones, a la presencia aquí de editores internacionales, que constituyeron el premio Formentor gracias al que se dieron a conocer universalmente gente como Jorge Semprún, Samuel Beckett y Jorge Luis Borges, entre muchos otros, España echó un ancla en otras literaturas y, por tanto, en otras conversaciones. Este es el tercer año de la reconstitución (en lo que resulte posible) de aquel espíritu; ha ido aumentando el interés, el número de participantes y, a mi juicio, la entidad de las participaciones.

Entre los que figuran en la nómina histórica de participantes se halla Miguel Delibes, recientemente fallecido; José Saramago, que siempre estuvo a punto de venir a esta nueva etapa de las conversaciones y cuya salud siempre aconsejó aplazar su encuentro con Formentor, participó el año pasado... por teléfono. Murió en julio, su ausencia es un hueco importante en la literatura mundial, y sin duda es aquí, también, un factor doloroso en la memoria. Su viuda, Pilar del Río, está aquí, y mañana estará en el homenaje que se le debe al autor de Ensayo sobre la ceguera.

Pero ya se ha producido el homenaje a Delibes; fue anoche, y fue singular. Intervinieron un profesor amigo suyo, y de su familia, Salvador Bastida, y luego habló su hijo Germán. Fantásticas las intervenciones y entrañable verdaderamente la evocación. Delibes decía que él era un cazador que escribía; era, como dijo Germán, autocrítico con sus escritos, dudaba de su talento y del valor de sus obras; creía que el único libro que merecía la pena, entre tantos que escribió, era Viejas historias de Castilla la Vieja. Tenía el encanto de los inseguros, "nada que ver con un yuppi o con alguien que hubiera triunfado". En familia era como en público, tímido y retraído, pero muchas veces divertidísimo; de universitario, Bastida vivió en su casa, huyendo de la policía, le escuchó sus historias, se acostumbró en familia a percibir lo que hay ya en la vida de todos los Delibes: ese sello particular que convierte la sencillez en una categoría, y que hizo de don Miguel no sólo un patriarca sino un compañero, alguien con quien, a pesar de su hondo pesimismo, acrecentado por la muerte temprana de Ángeles, su esposa, daba gusto hablar, reír, conversar, callar, cazar, pasear.

Escuché a Germán como si estuviera escuchando al padre. Estas jornadas se dedican al yo literario, ese es el sujeto de esta composición. Lo que decía Germán es que no entendía muchas de las cosas que los escritores decían acerca de semejante materia de las narraciones literarias. Su padre hubiera dicho lo mismo; se hubiera ido a un rincón a observar la caída de la tarde entre los pinos de Formentor, y hubiera regresado con su aspecto pacífico, un Mahatma Gandhi del alma, como decía Manu Leguineche, a su asiento de última fila, cruzando las piernas largas como si volviera de una enorme caminata.

Vino a Formentor en su momento, dijo Germán, y era raro que viniera, por ese carácter suyo retraído, pesimista o melancólico. Ahora han traído Bastida y Germán, que fueron compañeros de pupitre, el aliento de aquella personalidad, y hemos vuelto a sentir el confort de encontrarnos con un hombre de verdad, como decía de don Miguel don Emilio Lledó, su amigo.

 

Hay 11 Comentarios

La calma de hacerse las cosas. Esa es la clase de literatura que prefería Delibes y Saramago y otros que se fueron a conversar con el recuerdo. ¡Qué poca queda ya!. Un abrazo.

¿El viejo de la cazadora blanca, al acecho de damas mayores y de todo lo que se mueva, no se había ido para no volver? No hay caso, uno sabía que el susodicho no tenía los conocimientos del catedrático, pero ahora confirmo que tampoco tiene su dignidad.

Fidel, CANALLA, prepárate, que te vas a acordar de lo que estás haciendo...

Hay que lamentar que otras iniciativas culturales muy importantes en la actualidad peligren por no haber resultado un tinglado tan fructífero como Santillana, Tusquets, Anagrama o Seix Barral. Me refiero a Galaxia Gutenberg y la labor fundamental que hace este otoño al traducir al español la biografía de Kapuscisnki o Doctor Zhivago. Borges palidece frente a Pasternak.

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Efectivamente, Chapuza, el análisis es banal porque la recesión:

a) no ha sido fruto del ciclo sobreproducción-subconsumo (Libro 3-II, cap. XXX, p.145*). Ha habido un sobreconsumo en los países occidentales que ha contrarrestado, en el marco de unos flujos de capitales más libres que los habidos hasta la fecha, la sobreproducción de los países exportadores (surplus countries).
b) ha sido de balance y no de inventario. El enorme endeudamiento propiciado por la política monetaria occidental ha evitado el subconsumo a escala global. La receta fue maximizar la deuda de los hogares, no los beneficios empresariales: han sido los hogares (consumer debt) y los entes financieros (credit market debt), no las empresas (corporate debt), los que más se han endeudado, hecho ignorado/fundido en el gráfico 6a. Ello, auspiciado por resultados reales distorsionados de las alternativas de inversión, que vinieron muy bien, por ejemplo, a Natixis.
c) se superará cuando la minimización de la deuda (deleveraging) de los hogares permita mejorar el ratio entre inversión y ahorro, no maximizando los beneficios empresariales. En cambio, en la teoría marxista (Libro 3-III, caps. XIII, XIV y XV*) es la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, y no el subconsumo, la explicación central de la crisis capitalista.

* 'El Capital', Éditions sociales, 1957.

Sr. Juan Cruz: Hay gente que nació cabeza dura y sigue siéndolo. No es posible mezclar ideologías con literatura. Los escritores, o escriben bien, o mal. Sus ideas politicas no interesan. Queremos literatura, no panfletos.

Maestro Cruz

Delibes, Saramago,Barral, Salinas y el desahogado propagandista de la dictadura se marca un rollo,marca de la casa.Ver par creer,el empleado de los vejetes caribeños dando “consejos” al titular del blog de cómo debe y que debe hacer en su espacio, aderezado con enlaces de personas, que jalean y hacen proselitismo de gobiernos que según A.I.conculcan,los derechos humanos y que se pasan la libertad de expresión por el arco del triunfo.Corta el rollo que no tienes nivel para contestarle al Maestro Cruz y no olvides Chapuza o como te llames según tu conveniencia, que aunque este blog es de El PAIS,no deberias ofender a Juan Cruz Ruiz periodista, editor,escritor,ser humano entrañable ,generoso y de una decencia y ética que ni tú,ni toda la caterva de amigos tuyos,puede poner en duda, por la poca credibilidad de vosotros y por la trayectoria que le avala .Respeta merluzo, respeta que no tienes nivel para hablar de una persona con la clase y categoría del MAESTRO CRUZ.
P.D.Sinceramente tu vida personal,ni me importa, ni me preocupa,mejor cuentas tus batallitas de abuelo cebolleta, en la charca con los camaradas.
Saludos Paco

La familia, los hijos, son una clara institución burguesa. A ver si nos socializamos, coño. Mucho hablar de marxismos y cubas y fideles y luego a tener hijos como un pequeño burgués. Dáselo para que lo adiestren convenientemente a la revolución cubana, el Pueblo lo necesita.

¡Vaya por dios, por la patria y el rey! Juan despacha rápidamente lo que podría tener más enjundia, la cuestión del "yo literario", prefiriendo la publicidad de PRISA envuelta en ñoñerías necrológicas que ya ha repetido millones de veces. Es una pena, pero así funcionan los "intelectuales" burgueses. Observo que están todos muy gorditos; claro, están bien cebados. Y que todos han aprendido a poner cara de gente interesante. Son muy buenos actores, sin duda. Pues nada, a ver si otro día Juan nos ofrece sus reflexiones sobre el tema fundamental del encuentro.

Agradezco sinceramente todas las felicitaciones (sinceras) de ayer. Es mi tercera experiencia en la materia. Me preguntaban hace poco en España, en serio, que a cuánto ascendía mi fortuna y yo contesté, también en serio, que mi fortuna eran mis hijos. Pero como los ricos no tenemos medida y siempre queremos más, me empeñe en aumentar mis ya enormes caudales un 50% en apenas nueve meses. Parece que lo he conseguido. ¡Estoy hecho todo un "bróker"!

Eskerrik asko, Gaspard. Aquí te dejo un regalo, a ti y a todos los que sepan leer francés y no les aburra mucho la economía: http://cib.natixis.com/flushdoc.aspx?id=51136 Se trata de un informe del banco de inversiones Natixis, un enorme bróker con 22.000 empleados, 37 millones de clientes y unos 13.000 millones de euros de fondos propios. El título del documento es "Una interpretación marxista de la crisis" y la síntesis dice: "La interpretación marxista de la crisis es ciertamente la buena". El documento es valioso, pero su análisis "marxista" es más bien banal. Sin embargo, puede escandalizar a los no marxistas.

Para análisis marxista, el que hace Eduardo Galeano. Me ha gustado especialmente cuando denuncia el desprecio al trabajo en un sistema en el que "es el precio lo que fija el valor y no al revés". Buen resumen de la Teoría del Valor-Trabajo:
http://www.publico.es/internacional/335504/eduardo/galeano/confiesa/pecados/capitales/mundo/reves

Magnífico también el texto que publicaba ayer Silvio Rodríguez en su blog http://segundacita.blogspot.com/ Una defensa y una crítica lúcida de la Revolución cubana:

"Estoy de acuerdo en revertir los errores, en desterrar el autoritarismo y en construir una democracia socialista sólida, eficiente, con un funcionamiento siempre perfectible, que se garantice a sí misma. Me niego a renunciar a los derechos fundamentales que la Revolución conquistó para el pueblo. Antes que nada, dignidad y soberanía, y asimismo salud, educación, cultura y una vejez honorable para todos. Quisiera no tener que enterarme de lo que pasa en mi país por la prensa de afuera, cuyos enfoques aportan no poca confusión. Quisiera que mejoraran muchas cosas que he dicho y otras que no".

"Pero, por encima de todo, no quiero que regrese aquella ignominia, aquella miseria, aquella falsedad de partidos políticos que cuando tomaban el poder le entregaban el país al mejor postor. Todo aquello sucedía al tibio amparo de la Declaración de los Derechos Humanos y de la Constitución de 1940. La experiencia pre-revolucionaria cubana y la de muchos otros países demuestra lo que importan los derechos humanos en las democracias representativas".

[...]

"La Revolución, como Prometeo (le debo una canción con ese nombre), iluminó a los olvidados. Porque en vez de decirle al pueblo: cree, le dijo: lee. Por eso, como al héroe mitológico, quieren hacerle pagar su osadía, atándola a una remota cumbre donde un buitre (o un águila imperial) le devore eternamente las entrañas. Yo no niego los errores y los voluntarismos, pero no sé olvidar la vocación de pueblo de la Revolución, frente a agresiones que han usado todas las armas para herir y matar, así como los más poderosos y sofisticados medios de difusión (y distorsión) de ideas".

Genial.

Maestro CRUZ


Con tristeza, con melancolía pero con la esperanza de volver a restituir ese espíritu de vanguardia, del que el gran Barral y Salinas dejaron impregnados esos encuentros.Me parece que también se le debe un homenaje a Pilar del Río por todo y en ese todo entra la amiga,la esposa,la traductora,la animadora,la resucitadora de J.Saramago, ejemplo de comunista ejemplar, ejemplo de ciudadano comprometido, ejemplo de cómo un genio te hacia sentirte a su lado tan importante, como el más importante.Delibes y sus libros forman parte de mi pequeño bagaje cultural, nunca sentí que su melancolía, sobre todo cuando perdió a su esposa,me produjera ningún rechazo,me atrapó como lector su visión de la cotidianidad y su humildad como personaje publico.
P.D.Gracias por compartir tus vivencias y tus sentimientos, gracias Maestro
Saludos Paco

Me parece un buen lugar Formentor para recordar a personas tan importantes que nos han enriquecido tanto con sus libros. Gracias a todos ellos. Recuerdo con especial cariño y admiración a José Saramago al que tuve la suerte de conocer y que fue un gran escritor y un gran hombre bueno. Un abrazo para Pilar del Río, su animosa y extraordinaria mujer.

Entrañable comentario. A través de él, percibimos una personalidad sensible, pudorosa, tierna. Seguramente, tan grande como hombre cual su literatura.

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Sobre el blog

¿Qué podemos esperar de la cultura? ¿Y qué de quienes la hacen? Los hechos y los protagonistas. La intimidad de los creadores y la plaza en la que se encuentran.

Sobre el autor

Juan Cruz

es periodista y escritor. Su blog Mira que te lo tengo dicho ha estado colgado desde 2006 en elpais.com y aparece ahora en la web de cultura de El País. En cultura ha desarrollado gran parte de su trabajo en El País. Sobre esa experiencia escribió un libro, Una memoria de El País y sobre su trabajo como editor publicó Egos revueltos, una memoria personal de la vida literaria, que fue Premio Comillas de Memorias de la editorial Tusquets. Otros libros suyos son Ojalá octubre y La foto de los suecos. Sobre periodismo escribió Periodismo. ¿vale la pena vivir para este oficio?. Sus últimos libros son Viaje al corazón del fútbol, sobre el Barça de Pep Guardiola, y Contra el insulto, sobre la costumbre de insultar que domina hoy en el periodismo y en muchos sectores de la vida pública española. Nació en Tenerife en 1948.

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