Amanecer de Estocolmo

Por: | 27 de octubre de 2010

A mi casa llegaba, cuando yo era un niño, el almanaque de Santa Lucía. Mi madre lo colocaba ante una vela, y cada día abríamos los días señalados por las fiestas mayores de Suecia, hasta llegar a la conmemoración de la santa de la luz. Este último rito es celebrado cada año por los premios Nobel en el Grand Hotel de Estocolmo. Entonces para nosotros, los niños de mi casa, era un rito propio, heredado de la familia sueca que vivió junto a nuestra casa durante algunos de aquellos años de posguerra. Un día me regalaron un coche rojo (un MG, me ha dicho ahora el padre, un pintor bohemio que llegó a Tenerife en busca del sur), y ese fue el primer juguete que tuve en mi vida. Cuando se fueron de la isla, con sus hijos Tamara y Gofio (que nació en la isla), entonces niños aún, le enviaron a mi madre un libro en el que aparecían fotos de Tamara (Trulsa en el libro) y textos de su madre, Anna de Laval, que era y es escritora. Ese fue el primer libro que llegó a mi casa, Tamara de niña y en todas las posturas, un libro que veíamos porque era imposible que leyéramos sueco. Años después me encontré con Gofio; habíamos perdido todo contacto con ellos desde la muerte de mi madre. El reencuentro con Gofio fue muy especial: había olvidado el nombre cristiano que le habían impuesto, además de los nombres de Gofio y Taoro. Recordé que también se llamaba Sebastián porque lo asocié al nombre del atleta Sebastian Coe que me encontré en un titular de prensa, en diciembre de 1982, cuando vine a cubrir la entrega del Nobel a Gabriel García Márquez. Lo busqué en la guía, y lo encontré. Cuando le pregunté en inglés si conocía a Gofio, Sebastián respondió: "Gofio is me". Fue un hermoso reencuentro, que es, todavía, como el reencuentro con los recuerdos imborrables de la infancia. La memoria es, dice Vicent, el sustento de la vida. Y ese es uno de los recuerdos que me han regalado la memoria y la vida. Ahora amanece en Estocolmo; acaso el primer nombre propio de un sitio del extranjero que se pronunció entre las cuatro paredes de mi casa.

Hay 21 Comentarios

Maestro Cruz
El tema de la envidia es muy español. Los españoles siempre están pensando en la envidia. Para decir que algo es bueno dicen: "Es envidiable".
Borges
Saludos Paco

Maestro Cruz

Anacreonte español, no hay quien os tope,
que no diga con mucha cortesía,
que ya que vuestros pies son de elegía,
que vuestras suavidades son de arrope.
¿No imitaréis al terenciano Lope,
que al de Belerofonte cada día
sobre zuecos de cómica poesía
se calza espuelas y le da un galope?
Con cuidado especial vuestros anteojos
dicen que quieren traducir al griego,
no habiéndolos mirado vuestros ojos.
Prestádselos un rato a mi ojo ciego,
porque a luz saque ciertos versos flojos,
y entenderéis cualquier gregüesco luego.

SONETO DE LUIS DE GONGORA A DON FRANCISCO DE QUEVEDO


Saludos Paco

Qué bueno SAM | 27/10/2010 12:37:46, qué repaso tío! Contesto a tu pregunta retórica; el invitado debe seguir pensando que es una bobada que no merece "demasiada justicia" o más bien ninguna porque como dijo John | 26/10/2010 19:40:28 se ha ido "pagado por los españoles de esa España que tiene ya un 20.8% de su población malviviendo por debajo del umbral de la pobreza". Esas fiestas de chivos viejos sí son un insulto y una burla graves pero ahora no protesta ninguno de los "ofendidos habituales".

Gofio escaldado, sama (deliciosa y curioso sabor para su forma pues en filetes recordaba al pez espada), vieja, púrpura...eso sí, la clave está en preguntar; ¿Qué tienen fresco?. Porque la mayor parte del pescado es congelado. Algo extraño en una isla ¿no?.

La magdalena de Proust siempre al acecho. Cuidado con el clima sueco y con los libros de instrucciones de sus muebles de diseño generadores ambos de melancolías homicidas (recuerda tú a Descartes y yo a mi primo, que casi acaba con él un modular de salón). Sobre las suecas no te prevengo. Tu señora esposa seguro que se me adelantó. ¡Ja, ja, ja!. UN ABRAZO.

Por qué recordamos detalles de la infancia, aparentemente sin importancia. Dicen que se recuerdan más los momentos que se viven con más emoción. Como la pelotita en el tejado de los suecos, yo tengo el recuerdo de un libro rojo que veía desde la ventana tirado en un solar vallado. Le llovía encima y yo imaginaba desde la ventana que contenía información valiosísima, como el escondite de un tesoro o algo así. Cuando conseguí entrar en el vallado me decepcionó descubrir que se trataba de un misal, encuadernado en piel roja, con el borde dorado, pero a mí ya se me había pasado la fe. Hace poco lo vi en casa de mis padres.
Santa Lucía suena a seguro puerta a puerta. El seguro de "los muertos", con el que nuestros mayores pagaban tres veces sus exequias.

¡Qué ocurrencias tienen los suecos! Mira que ponerle a un niño los nombres de Gofio (alimento básico de los guanches) y Taoro (antiguo reino guanche de La Orotava). Llevo 36 años en la docencia y jamás he tenido alumnos con ese nombre. En cambio, sí conozco a un amigo que tiene un perro llamado Gofio y en El Puerto de la Cruz sí existe un conocidísimo hotel denominado Taoro.
El Madrid en la Copa del Rey sigue sin levantar cabeza. Mira que no ganarle ni al Murcia, un histórico, aunque actualmente venido a menos y en 2ª B
Un saludo a toda la buena gente del blog.

Maestro Cruz

Una pregunta a Francisco Gómez, sin acritud. Es cierto eso de ¿'Quien es amigo de todos, no es amigo de nadie'?. Publicado por: Jaime de Moras | 27/10/2010 12:16:32

Te contesto con mucho gusto, depende de quien sea,los seres humanos somos únicos, diferentes y lo que nos une en general son afinidades culturales, ideológicas ó vaya usted a saber (unos a eso lo llaman química) lo que si te puedo decir, es que no tengo reparos ,ni me duelen prendas,para decirle a alguien que me cae bien y también si me caen mal ó si leo como escudriñan al titular del blog ,para no decirnos nada interesante,no me gusta ó directamente no me parece bien,pero esa es otra historia.
Saludos Paco

con tantas flechas se quedan ciegos o quizás la capa no subía hasta la montaña aquella donde el hombro del niño dice qué pasa que no tienes más voluntad que una estampa, la estampa es aquello que cogen los que no tienen ya sueño

Sebastián, creía que era Lorenzo y el Escorial
m

Santa Lucía patrona... d elos ciegos uah! Bárbara de lso truenos... las santas siemrpe en calendario sinpoder presentar su falda
nunca fueron santas, y la inquisición odiaba su escoba... no llegaron de Oriente .. volaban con la voluntad de cumplir deseos que no fueran muertos

Las burjas valen oro en Roma cuando vuelan con su escoba porque para ello se hizo el deseo ... no traen incienso ... no traen hora.... vuelan por los tejados y y barren lso sueños que se hicieron deseo
Así son ellas en las noches de Roma

La infancia no siempre se proyecta, a veces se decanta en estratos muy finos y agudos donde los recuerdos se amasan con luces de candil, donde la quietud y los sonidos se saborean con piel de porcelana, donde los nombres se aquilatan con los rasgos de los tiempos, la infancia chapotea con katiuskas en charcos satinados de color.

Gofio, entiendo, es una parábola, una paradoja, un guiño. El 'rojo', supongo, sigue siendo metonimia.

Cuando digistes que viajabas de nuevo a Estocolmo, pense que por fin conoceriamos algo de la vida cultural de la ciudad.
Juan debes pensar que eres nuestros ojos, como cuando llegaba a casa, de niño, nuestro tio del pueblo, siempre nos traia caramelos, y muchas noticias de las gentes, de la cosecha, de los melocotones, los albaricoques y de la siembra de la patata.
Estamos a una semana para empezar la recogida de la oliva, y toda ella nos retrotrae a nuestra niñez, la relación con los primos, los hijos de los jornaleros, y los juegos, como los mayores estaban ocupados, nosotros estabamos en la gloria de los juegos.
Salud y Resistir.

De la fiesta del chivo y la fiesta de Mario nos fuimos a la fiesta del gofio, sin escalas. Yo me aprontaba a leer otro post lleno de regalos, con la salvedad que, de la tradición sureña de los Reyes Magos pasáramos a los fríos parajes de un rojo Santa Claus. Pero no. Juan no quiere nada con los rojos. Nos sorprende nuevamente con una andanada de nombres propios (y cristianos), pasando incluso por el de Laval (presidente del Consejo de Estado francés en 1942 cuando la ocupación de París por los nazis, lo que le valió ser condenado a muerte en 1945), aunque aquí se trata de una escritora. Hasta llegar a esa joyita que no tiene desperdicio, que es el reencuentro con Gofio: "Gofio is me". Porque Juan bien podía haberse subido al carro y emulado al archiconocido agente seductor inglés para darse dique, diciendo: "Gofio, my name is Sebastian Gofio". O podía también haber enterrado en el baúl del tiempo sus pasatiempos infantiles que más de uno quisiera borrar. Pero no. Él prefirió dar la cara y hablarnos de ese libro que llenó su vida adolescente con Tamara en todas las posturas, del que sólo servían sus fotos, claro está.
A no perderse el próximo post, que seguro llevará por título "A hard day's night with Gofio and his sister", y nos hablará de tres viejos amigos en la ceremonia de entrega de los premios, aplaudiendo fervientemente y en distintos idiomas en el preciso instante que Mario (o el Chivo) recibe el cheque de 1 millón de dólares. La pregunta se impone: ¿Seguirá pensando Juan que el "Nobel es una bobada" que no merece "demasiada justicia"?

Resumen; Amigos- Fiesta.

Por cierto, Toybox suena a Chimo Bayo

Pues sí, eso me contaba mi padre; el duelo Coe y Ovett. Lo de los coches es algo que siempre me tocó de lleno, fíjese que me habían de regalar uno de plástico de esos baratillo -no estaba el horno para bollos- porque venía el practicante (tuve un Mercedes azul maravilloso). Gofio...también, pero al que menciona no le conozco.

Una pregunta a Francisco Gómez, sin acritud. Es cierto eso de ¿'Quien es amigo de todos, no es amigo de nadie'?.

Buen día

Maestro Cruz
Decía que será frío Estocolmo, pero caluroso por lo que nos contaría y ya empieza el Maestro(del periodismo, la literatura en todas sus vertientes y de la amistad) a dejarnos perlas de su estancia en la capital nórdica que yo agradezco profundamente ,pues son nutritivas, lo digo alto y claro, pues la verdad como dice Serrat no tiene remedio y para que de una puñetera vez, seamos sensatos y disfrutemos de esta ventana que nos abre a la vida, un ser humano tan especial que se merece respeto y consideración y se lo merece por ganárselo cada día, en este blog por ejemplo.
P.D. graviela me alegra que vuelvas a opinar y dejar tus impresiones con libertad y sin dejarte amilanar por nada y por nadie.Saludos a Dumi vuelve pronto, si quieres y te animas, estamos contigo.Antonio más viejo sí ,pero más sabio también .
Saludos Paco

Bien, Juan. Es usted un disfrutón de lugares, de recuerdos y de amigos. Ojalá todos supieramos cuidar así, como usted, la amistad. Y la memoria.

Que bonita imagen se imagina, la de un frio Estocolmo y la de la memoria recuperada que nadie nos puede arrebatar. que envidia!

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Sobre el blog

¿Qué podemos esperar de la cultura? ¿Y qué de quienes la hacen? Los hechos y los protagonistas. La intimidad de los creadores y la plaza en la que se encuentran.

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Juan Cruz

es periodista y escritor. Su blog Mira que te lo tengo dicho ha estado colgado desde 2006 en elpais.com y aparece ahora en la web de cultura de El País. En cultura ha desarrollado gran parte de su trabajo en El País. Sobre esa experiencia escribió un libro, Una memoria de El País y sobre su trabajo como editor publicó Egos revueltos, una memoria personal de la vida literaria, que fue Premio Comillas de Memorias de la editorial Tusquets. Otros libros suyos son Ojalá octubre y La foto de los suecos. Sobre periodismo escribió Periodismo. ¿vale la pena vivir para este oficio?. Sus últimos libros son Viaje al corazón del fútbol, sobre el Barça de Pep Guardiola, y Contra el insulto, sobre la costumbre de insultar que domina hoy en el periodismo y en muchos sectores de la vida pública española. Nació en Tenerife en 1948.

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