Con la salud no se juega

Por: | 26 de junio de 2011

A los alérgicos nos persiguen a la vez el buen tiempo y el mal tiempo; la primavera, y algunos días nublados del verano, nos acribillan a los asmáticos; y el invierno es una esquina soplando vientos fríos que acaban con la estabilidad frágil de los pulmones. Cuando esas inclemencias se dan sucesivamente el cuerpo no resiste, cae en el sopor de la fiebre y al final te inutiliza también la mente, te pone a descansar de manera total, automática. Pasó estos días, me fui a Buenos Aires con la gripe del verano y en Buenos Aires la vino a agravar la gripe del invierno, así que regresé a Madrid con 39 grados de fiebre; grado a grado me fui con ellos a la cama y ahora al fin me levanto de esa postración que sólo me permitió, ayer tarde, levantarme un rato para ver la entrevista que Juan José Millás le hizo a Joaquín Sabina (Canal+) en el inicio de una serie de conversaciones que Juanjo ha titulado Conversaciones secretas. Me gustó. Me gustó muchísimo el planteamiento de la conversación; era evidente que con estos dos grandes de la conversación esta charla iba a ir bien, periodísticamente hablando; pero me gustó muchísimo el planteamiento, pues Millás empezó llevando a Sabina por lo ámbitos más sensuales y explícitos de su memoria (desde los primeros bares en los que actuó en Madrid hasta la plaza de Toros y las fachadas de su primeras casas), hasta introducirlo en lo más delicado de sus membranas psicológicas, sus relaciones personales, incluida su relación sentimental con su mujer, Ximena, una peruana honda y sentimental que comparte con Sabina parte de la espuma de lo que es, pero sobre todo lo menos público de Joaquín, su melancolía, la inseguridad que le acompaña leyendo o, quizá, llorando, las partes incomprensibles de las madrugadas en las que él se levanta gritando ¡No comprendo! Ese final del programa, en el que ya Ximena era la dueña virtual de la conversación, aunque Joaquín hablara por encima de su voz, fueron minutos impagables de una conversación que, instalada en la memoria, es mucho más que una simple conversación periodística. Es el retrato de un hombre que alcanza poco a poco el equilibrio que no buscó (o que buscó desesperadamente) gracias a una mujer que hasta en silencio te dice un discurso de sensatez y de armonía. Juan José Millás alcanzó ese efecto, y esto solo lo consiguen o los buenos entrevistadores o los buenos psicólogos. Yo creo que incluso a mi me curó un poquito, pues luego seguí viendo a la joven selección española de fútbol. No resistí mucho más: vi a Bono en Telecinco, y me pareció más cursi que Bob Dylan cuando se traducen sus letras. Sé que acabo de decir un sacrilegio, pero es que he estado leyendo las traducciones de las letras de Bob Dylan; sin música son otra cosa, suele suceder. Enhorabuena, en fin, a Juanjo, a Joaquín y sobre todo a Ximena, que me aliviaron la gripe que casi me reproducen las cursilerías de Bono.

Hay 72 Comentarios

Una parida detrás de otra, si le han pagado, me quito el sombrero, conforme está el país ingresar dinero es una maravilla.

Más cursi que las traducciones de Dylan, que no se entera el personal. Ahora, busquen a Dylan el traductor o visto lo leído, un traductor para Dylan.

El tema de las alergias y el asma es jodido, yo lo he sufrido en mis propias carnes, es un fastidio que cuando tienes algún que otro dia libre y sales estés siempre con los estornudos y ahogandote. Deajando a parte ese tema, la entrevista a mi tambien me gustó, pero si es cierto que Sabina está ya un poco quemado.

bueno no voy a ser yo el que vaye en contra de toda una generación. Bob Dylan si ha consegudi sobrevivir a que sus canciones se repitieran como una tortura de guantánamo, algo debe tener. Y al principio, cuando sus caciones sonaban con la frescura necesaria, cuando las oímos por primera vez, pues estaba muy bien. Desde luego, bob dylan, se ha ganado resistiendo al paso del tiempo un reconocimiento incontestable, y otra cosa, además está todo lo que representa.

Hola Juan Cruz, lamento que el clima de mi país te haya afectado. Entré en tu diario al solo efecto de ver la verguenza del efecto "masa" y "falta de seguridad y educación" que existe por aquí (luego de un partido de futbol) y que aparenta empeorar y cotejar el eco cruzando al otro continente. Linda tu nota, aunque noto que por allá también hay tiempo de ocio suficiente para buscar el pelo al huevo. Saludos y que te mejores. Verónica, Buenos Aires.

Cuando se te echan al cuello por decir que Dylan es cursi:

1)Síntoma que todavía decir ciertas cosas mueve a la gente y que en España se idolatra mucho, cuando a lo sumo, en otro país sencillamente se hubiera meneado la cabeza con una sonrisa irónica en los labios... de compasión.

2)Fuese o no fuese cierto, es una opinion, por la que no vale echarse al cuello de nadie.

3) Las traducciones al español a veces son horribles... o algo no cuaja del todo.


Sabina tuvo su punto por cierto. Pero me da en la nariz que ya no evoluciona más musicalmente, cosa que respeto.

Dedico un recuerdo a los que crearon aquella explosion musical que fueron los 60´s y los 70´s.

Por cierto, mirense Clarence Clear Water... Eso, sigue siendo una musica que te da buen feeling, y con letras excelentes en algunos casos.

Ale, me voy a escuchar un rato. Buenas noches.

A ver, plato de lentejas ¿a quién crees que engañas? Que la legumbre, aunque se vista de Witness (o de Antonio o de ....), legumbre se queda.

Estimado Sr. Cruz,

Estoy de acuerdo con usted. Dylan es un cursi. Para mí, además, dicho sea con el respeto a quienes les guste, es un pesado, un coñazo. Ya me lo parecía en los 60 y me lo sigue pareciendo.

Además de desearle una pronta recuperación, quiero manifestarle mi admiración por cómo ignora olímpicamente a esa gente que, amparándose en la cómoda silla de su casa y la pantalla del PC así como escondiéndose, le insultan una y otra vez de mil maneras posibles.

Gracias por seguir.

Un saludo,

Bartulik

CONVALECENCIA

En la tarde de otoño,
cuando he abierto los ojos,
la voz dulce y sensata de mi madre
viene de otro hemisferio
que ya no sé alcanzar.
Habla de la merienda,
de sábanas planchadas,
de poner el termómetro.
Y un bullicio de niños
que salen de la escuela
brinda desde la calle
un contrapunto lánguido,
entreverando pausas que se estiran.
Yo estaba en otro sitio
-¿dónde estaba?-
De todo lo que veo y lo que oigo
me separa el sabor del paladar,
una sed agridulce.

Pues parece que tienes menos fiebre.
Ahora te traigo el zumo de limón.

No es eso, no era eso.
Yo estaba en otro sitio.
Al raso. Corría el aire.
Nadie me conocía.
Había ruido. Había riesgo.
Va a repetirse todo,
me aburre esta función.
No cierres el balcón,
espera, te lo pido, un momentito
más,
que no entra frío,
no corras todavía la cortina.
Deja abierta, mi dulce carcelera,
la ranura del sueño.
Ella me mira y dice:
Tienes los ojos tristes, ¿en qué
piensas?
En nada, digo yo.
Y sus pasos se alejan.

Podría huir ahora.
En los cuentos de niños
¡resultaba tan fácil la
transfiguración,
el brinco audaz y súbito!

No quiero más paredes,
más mantas ni jarabes,
yo sé lo que me cura y lo que no,
respirar de otro modo necesito.
Ahora mismo podría,
si tú me dieras fuerzas,
oh, hermano Peter Pan,
saltar desde la cama hasta el balcón,
del balcón a la torre de la iglesia,
donde los monaguillos ya se aprestan
a iniciar un tañido
que nunca es aventura.
¡Oh, el riesgo de salir,
arrebujada en camisón liviano,
a conjurar la fiebre,
desafiando el frío de la tarde,
sobrevolando plazas y callejas,
ventanas que se encienden
y bultos de mujeres que acuden
al rosario,
esquivar en zigzag el campaneo
de toda la ciudad,
abrirse al campo ignoto,
sin paredes!

(Carmen Martín Gaite)

¡lo he leido otra vez! es que eres peor que la carne del pescuezo, no hay por donde cogerlo

leyendo este articulo uno se rie de los que todavia piensan que la vida tiene sentido

no sé que opìnar sobre el hecho de que hayas llegado a tu edad viviendo de lo que escribes. puedo considerarlo admirable (porque no es facil conseguirlo siendo tan inutil y zopenco) o lamentable (porque haya gente que te contrate). espero que los periodistas que tanto critican la tv basura empiecen a criticar articulos basura como este.

Si he entendido bien el mensaje principal del post, estamos ante la enésima versión de aquel "detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer". Yo creo que detrás de un macho, sin necesidad de que sea grande, suelen esconderse varias hembras. Cada una tiene su papel y muchas veces, cuando éste es demasiado arduo, unas cuantas suelen compartir el mismo. Lo importante es saber organizarse. Yo me organizo muy mal, porque me disperso desordenadamente, y tan pronto doy un biberón como escribo. O seduzco. O hago de chófer. O pongo una lavadora. O contesto a un amigo. Supongo que por eso soy un monógamo sucesivo (intenso, como diría uno de mis hijos).

No me ha hecho ninguna gracia eso de que Bono es un cursi. Un cursi suele ser o parecer inofensivo, lo que no es el caso de Bono. Creo que Juan pretendía decirnos que él está a la izquierda de Bono. Ligeramente a la izquierda. Porque si estuviera muy a la izquierda, quizá hubiera dicho que, además de todo lo que hay, encima es cursi.

¡Saludos revolucionarios a todos mis camaradas! ¡Venceremos!

(Camarada es todo aquel que lucha por la abolición de las clases sociales, por la libertad individual y colectiva, por la democracia política y económica, o sea, por el socialismo y el comunismo, poco importa si pertenece a esta o a aquella organización, o a ninguna: así es como lo interpretaba Marx).

Cruz, hace usted con este blog lo que Stalin con las fotos. ¿No se sonroja ante tan execrable conducta?

Por lo demás, cuando deje de practicar esa doble moral que le caracteriza, tal vez los blogueros utilizarían sus nombres. No obstante, esto es, una vez más, una cortina de humo, porque algunos de ellos le son conocidos, entre ellos el mío, y a los demás no creo que les importe un nombre anónimo cuyo conocimiento carece de trascendencia mediática -¿qué más da Pedro González que Juan Nadie?-, ni siquiera serviría para alimentar el morbo del curioso o del aburrido.

Otra cosa es el nombre de alguien conocido o simplemente de aquel que tiene algo que vender, como comprobamos con asiduidad en las meritorias intervenciones de estos últimos.

Alguien, al que no voy a nombrar para que no la emprenda con él, acaba de darle una lección de tolerancia. Espero que su soberbia sepa digerirla.

Don Juan:
Me encantaría poder usar mi nombre en todo momento pero quizá no se dé ud. cuenta de lo que implica dar ese paso en internet. Ud. vive de su imagen pública y, por tanto, está dentro de su profesión y de su sueldo exponerse ante los demás sin ambages. Pero la red está llena de peligros que no quedan simplemente en la defensa de una opinión; la cantidad de desequilibrados que pululan por las más diversas páginas nunca deja de sorprenderme y, ante el riesgo de convertirse en el objetivo de cualquiera de esos individuos, el uso del pseudónimo no es sino la precaución más elemental. Por lo demás, no se tome a pecho los exabruptos que pudieran aparecer, debería ya saber que, por el hecho de serlo, apenas merecen comentario. Y si encuentra críticas a sus opiniones o ironías sobre las ideas contenidas en sus textos, compréndalos como lo que son: expresión propia de quienes no están de acuerdo con ud. y tienen derecho a utilizar la plataforma que ud. les brinda para pasar un rato escribiendo según su personal criterio; con mayor o menor acierto, claro.

Decir que Dylan es cursi y no ponerse ni colorado (aunque acto seguido reconozca que ha dicho un sacrilegio) es como hacer un artículo sobre alergias y entrevistas ajenas, y pretender cobrar por ello. Bravo sr. Cruz, se nota que la actualidad está de ferragosto y hay que llegar a fin de mes como sea.

Que hables de cursilería tú, Cruz, cursi huachafo insufrible, clama al cielo. Y que te atrevas a hablar de las letras de Dylan tú, iletrado, ignorante, ceporro lírico y musical, clama al cielo y a lo que más allá de él se halla. Todo ello envuelto en el prisaico inciensar de dos pastores, Sabina juntamente, y Millás, todo rebozado por y en la Cruz, estomagante hasta aburrir. Admiro sin reservas su capacidad para irritarme, oiga.

Me pregunto por qué no usarán todos su nombre para decir lo que dicen. Nada, es una opinión, lo que pasa es que también es la expresión de un hartazgo por el cual no sé si debo disculparme

Creo que fue Millás (aunque no estoy segura) quien escribía en su columna de EL PAIS (cuando todavía era columna) que a partir de cierta edad (no recuerdo la cifra) si un día te despiertas y no te duele nada es que estás muerto. Una de las pocas cosas buenas que tiene ser "crónico" es que ese umbral no existe, y otra que la buena salud sí se nota y la expresión "gozar de buena salud" es algo más que una frase hecha. Hay momentos en que cada una de esas palabras se paladea y se aprecia con todos los sentidos.
A veces la fiebre llega en los momentos en que ya no se puede más y es la única manera de que nos permitamos un descanso. Recuerdo convalecencias felices, otras no tanto.
Feliz convalecencia, y ¡SALUD!

Yo también acarreo un catarro de verano, supongo que por haber dormido sin arroparme estos días de atrás, son realmente molestos porque tienes todos los síntomas de un catarro dentro de un ambiente sofocante con el que no puedes luchar, y menos hoy que las temperaturas rozan los cuarenta grados, no queda otro remedio que beber mucho líquido y aguantar el tipo como se pueda.
No pude ver la entrevista de Juan José Millas a Joaquín Sabina, no tengo el canal+ desde hace unos meses y mira que me arrepiento porque las televisiones generalistas son de un pobre que no hay quien las aguante, me ha dado por ver películas en la Sexta 3 con las que voy pasando el tiempo entretenido con cine que no está nada mal, aunque echo de menos los canales de cine y de estrenos de canal +. Supongo que la conversación entre dos figuras de la talla del escritor y del compositor tuvo que ser amena y edificante, algo que tendré en cuenta para cuando esté en disposición de contratar canal+ en un próximo futuro.

Lo mejor de la buena salud es que no se nota. No nos quita el tiempo; no nos fastidia con dolores...; pero, sobre todo, no nos encierra en la cárcel de una habitación interior, demasiado aislada como para permitirnos contemplar el mundo de otra forma que no sea con la restringida perspectiva de una ventana, aunque ésta se nos presente tan colorida y hermoseada como la pantalla del televisor. En la enfermedad, el mundo queda restringido a un verano agotador -sudores, agobios y fatigas- ,a un pantano barométrico que sepulta el aire en los pulmones y a una sucesión de febriles pensamientos de prisión. Mira, una mosca se posa en el cristal y zumba de vez en cuando queriendo hallar salida hacia la luz; recuerda a cierto artista que asi canta, al sonsonete de una laringe sin cultivar y a la canción monótona que junta en un rimero las palabras. Mira, una tira de procesionarias ha abanadonado sus alas en un rincón y corren por el verde de la colcha; voy a contarlas: una, dos, tres , cuatro...once. Mira, en la cama se ven valles y cumbres; allí, una torre y en ella una mujer: hermosa mujer que el Cid amara. Y así va pasando otro minuto, el mismo que pesó como una losa pero que no será diferente en magnitud al que aún aguarda tras otra mirada a la TV.

Millás entrevista a Sabina... ¡vaya nivelón! El convencional mamporrero del poder explora al simple sectario, ¡guau!

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Sobre el blog

¿Qué podemos esperar de la cultura? ¿Y qué de quienes la hacen? Los hechos y los protagonistas. La intimidad de los creadores y la plaza en la que se encuentran.

Sobre el autor

Juan Cruz

es periodista y escritor. Su blog Mira que te lo tengo dicho ha estado colgado desde 2006 en elpais.com y aparece ahora en la web de cultura de El País. En cultura ha desarrollado gran parte de su trabajo en El País. Sobre esa experiencia escribió un libro, Una memoria de El País y sobre su trabajo como editor publicó Egos revueltos, una memoria personal de la vida literaria, que fue Premio Comillas de Memorias de la editorial Tusquets. Otros libros suyos son Ojalá octubre y La foto de los suecos. Sobre periodismo escribió Periodismo. ¿vale la pena vivir para este oficio?. Sus últimos libros son Viaje al corazón del fútbol, sobre el Barça de Pep Guardiola, y Contra el insulto, sobre la costumbre de insultar que domina hoy en el periodismo y en muchos sectores de la vida pública española. Nació en Tenerife en 1948.

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