Rafael Azcona

Por: | 24 de octubre de 2011

Una de las personas de las que más podíamos aprender entonces; murió en 2008, hoy hubiera cumplido 85 años. Rafael Azcona. Esta semana José Luis García Sánchez muestra la película que ha hecho con uno de los textos del maestro, Los muertos no se tocan, nene, producida por Juan Gona. Los dos eran grandes amigos de Rafael. La amistad de Rafael era hermosa e inhabitual; consistía en ayudar lo más posible molestando lo mínimo imprescindible. Una necesidad tuya, por insignificante que fuera, era asumida por él y resuelta, si estaba en su mano, sin aspavientos de ninguna clase. Estaba buscando yo en cierta ocasión un bello poema de Pablo Neruda. Era antes de la época de Google. Le dije de qué poema se trataba, Regreso en tren a Cautín, y al cabo de pocas horas apareció la referencia, el poema; no sé dónde la habría encontrado Rafael, pero allí estaba; no se la había pedido exactamente, le dije tan solo que la buscaba. Era discreto hasta las últimas consecuencias, por tanto podíamos confiar en él secretos y ultrasecretos. Siempre tenía una palabra noble, o un silencio ennoblecido, para sus adversarios, para aquellos que, por unas razones o por otras, le habían perjudicado o entorpecido. Narraba con mucho entusiasmo sus años en Ibiza, cuando le tocó la bohemia (que fue larga) a su generación, pero mantenía un mutismo sin excepción para momentos por los que había pasado alguna sombra. Era radical en sus juicios cinematográficos o literarios, y también periodísticos, pero emitía sus opiniones como lo hacía su amigo Fernando Fernán-Gómez, de modo indirecto, preguntando al interlocutor si no él mismo no estaría equivocado diciendo lo que iba a decir. Era un hombre sin trampas, un amigo verdadero, una persona de cuyo conocimiento salía uno ennoblecido, más cercano al orden que provoca el contraste con alguien valioso cuya opinión nos suscita autocrítica y aprecio por lo que piensan o hacen los otros. Tenía un enorme amor a la vida. En los últimos dos años, acompañado de Susi, su mujer, sus nietas y sus hijos, aguardó con una dignidad emocionante el instante inexorable de la despedida, y durante ese tiempo dejó fuera de ese circuito de evidencias dolorosas a quienes habían sido sus amigos, con los que se comunicaba a través del correo o los mensajes. Hasta que un día José Luis García Sánchez les comunicó a todos la noticia fatal: "Teníais un amigo que se llamaba Rafael Azcona". Nunca me olvidaba de su cumpleaños. No iba a ser hoy una excepción, cuando acabo de ver en el cielo del sur de Tenerife esos amaneceres rojos que él recordaba como si los estuviera viendo.

Hay 13 Comentarios

La ausencia no es ganancia si la presencia no es molestia.

Me pregunto muchas veces sobre el significado de "morir con dignidad". Si es mejor estar con las personas queridas o no, si se puede ayudar a morir igual que se puede ayudar a nacer, si se puede aprender... si se puede celebrar el cumpleaños de los que ya no están y no siguen cumpliendo, yo lo hago -no sé por cuánto tiempo- si se puede hablar de estas cosas sin molestar a nadie o molestando lo mínimo imprescindible. Porque no es cierto que los teníamos, seguimos teniéndolos. Perdemos su presencia y ganamos su ausencia. Y la segunda tiene tantos matices como pudo tenerlos la primera.

"La amistad de Rafael era hermosa e inhabitual; consistía en ayudar lo más posible molestando lo mínimo imprescindible."

Así debería de ser siempre la amistad.

Maestro Cruz

Mis respetos para el genio de Logroño, gracias por hacernos pasar momentos tan agradables. La manera que tuvo de marcharse y su sensibilidad para no hacer sufrir a sus amigos, revela como era una persona singular y es justo por eso que no me extraña
que lo recuerden con ese cariño


P.D.A estas alturas y teniendo en cuenta que todo el mundo con un mínimo de sensibilidad a condenado las maneras de acabar con el sátrapa dictador, querer hacerlo pasar por héroe es de una frivolidad y de una demagogia ridícula .Los de la OTAN son muy malos y los dictadores también .
Saludos Paco

Señor José Luis: acepte mis más sinceras disculpas, me repito como un idiota con diferentes nicks y no me entero de nada: el artículo no dice la idiotez que yo digo en mi comentario anterior sino todo lo contrario. Mi discurso troglodita ya fracasó hace mucho tiempo y cuando digo "eres un troglodita" me refiero a mí mismo como ya han podido adivinar.

Señor José Luis: usted repite como un idiota algo que finalmente no ocurrió: Sadam Husein NO reveló NADA comprometedor para NADIE durante el juicio justo que tuvo. ¿O puede usted acaso probar lo contrario? Su discurso troglodita ya fracasó hace mucho tiempo!!

¡¡QUE RARO QUE ESTE 'progre' DE LA EDITORIAL ALFAGUARA no salga a defender el uso y abuso de Fernandez Mallo sobre 'El Hacedor' de Borges. Es obvio que sólo para chorradas literarias está este señor. ¿No se atreve a defender a Alfaguara, o no le da el cuero? Alfaguara ya retiró de todas las librerías el libro del abuso. Es que por hacer un 'REMAKE' hay que pagar 'derechos', ¿sabe usted? Por un remake de 'Lo que el viento se llevó' me pidieron a mi 50 millones de dólares, y claro, sigo buscando la financiación, no me atrevo a hacer lo de Alfaguara y Fernandez Mallo: hacerlo de 'estranqui'

24-10-2011

Gadafi y la putrefacción moral del imperio

Atilio A. Boron
Rebelión

El brutal asesinato de Muamar Al Gadafi a manos de una jauría de mercenarios organizados y financiados por los gobiernos “democráticos” de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña actualiza dolorosamente la vigencia de un viejo aforismo: “socialismo o barbarie.” No sólo eso: también confirma otra tesis, ratificada una y otra vez que dice que los imperios en decadencia procuran revertir el veredicto inexorable de la historia exacerbando su agresividad y sus atropellos en medio de un clima de insoportable descomposición moral. Ocurrió con el imperio romano, luego con el español, más tarde con el otomano, después con el británico, el portugués y hoy está ocurriendo con el norteamericano. No otra es la conclusión que puede extraerse al mirar los numerosos videos que ilustran la forma en que se “hizo justicia” con Gadafi, algo que descalifica irreparablemente a quienes se arrogan la condición de representantes de los más elevados valores de la civilización occidental. Sobre ésta cabría recordar la respuesta que diera el Mahatma Gandhi a la pregunta de un periodista, interesado en conocer la opinión del líder asiático sobre el tema: “es una buena idea”, respondió con sorna.

El imperialismo necesitaba a Gadafi muerto, lo mismo que Bin Laden. Vivos eran un peligro inmediato, porque sus declaraciones en sede judicial ya no serían tan fácil de ocultar ante la opinión pública mundial como lo fue en el caso de Sadam Hussein. Si Gadafi hablaba podría haber hecho espectaculares revelaciones, confirmando numerosas sospechas y abonando muchas intuiciones que podrían haber sido documentadas contundentemente por el líder libio, aportando nombres de testaferros imperiales, datos de contratos, comisiones y coimas pagadas a gestores, cuentas en los cuales se depositaron los fondos y muchas cosas más. Podríamos haber sabido que fue lo que Estados Unidos le ofreció a cambio de su suicida colaboración en la “lucha contra el terrorismo”, que permitió que en Libia se torturara a los sospechosos que Washington no podía atormentar en Estados Unidos. Habríamos también sabido cuánto dinero aportó para la campaña presidencial de Sarkozy y qué obtuvo a cambio; cuáles fueron los términos del arreglo con Tony Blair y la razón por la cual hizo donativos tan generosos a la London School of Economics; cómo se organizó la trata de personas para enviar jovencitas al decrépito fauno italiano, Silvio Berlusconi , y tantas cosas más. Por eso era necesario callarlo, a como diera lugar. El último Gadafi, el que se arroja a los brazos de los imperialistas, cometió una sucesión de errores impropios de alguien que ya venía ejerciendo el poder durante treinta años, sobre todo si se tiene en cuenta que el poder enseña. Primer error: creer en la palabra de los líderes occidentales, mafiosos de cuello blanco a los cuales jamás hay que creerles porque más allá de sus rasgos individuales –deleznables salvo alguna que otra excepción- son la personificación de un sistema intrínsecamente inmoral, corrupto e irreformable. Le hubiera venido bien a Gadafi recordar aquella sentencia del Che Guevara cuando decía que “¡no se puede confiar en el imperialismo ni un tantito así!” Y él confió. Y al hacerlo cometió un segundo error: desarmarse.

Si los canallas de la OTAN pudieron bombardear a piacere a Libia fue porque Gadafi había desarticulado su sistema de defensa antiaérea y ya no tenía misiles tierra-aire. “Ahora somos amigos”, le dijeron Bush, Obama, Blair, Aznar, Zapatero, Sarkozy, Berlusconi, y él les creyó. Tercer error, olvidar que como lo recuerda Noam Chomsky Estados Unidos sólo ataca a rivales débiles e inermes, o que los considera como tales. Por eso pudo atacar a Irak, cuando ya estaba desangrado por la guerra con Irán y largos años de bloqueo. Por eso no ataca a Cuba, porque según los propios reportes de la CIA ocupar militarmente a la isla le costaría un mínimo de veinte mil muertos, precio demasiado caro para cualquier presidente.

Los imperialistas le negaron a Gadafi lo que le concedieron a los jerarcas nazis que aniquilaron a seis millones de judíos. ¿Fueron sus crímenes más monstruosos que las atrocidades de los nazis? Y el Fiscal General de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno Ocampo, mira para otro lado cuando debería iniciar una demanda en contra del jefe de la OTAN, causante de unas 70.000 muertes de civiles libios. En una muestra de repugnante putrefacción moral la Secretaria de Estado Hillary Clinton celebró con risas y una humorada la noticia del asesinato de Gadafi. (Ver http://www.youtube.com/watch?v=Fgcd1ghag5Y) Un poco más cautelosa fue la reacción del Tío Tom (el esclavo negro apatronado que piensa y actúa en función de sus amos blancos) que habita en la Casa Blanca, pero que ya hace unas semanas se había mostrado complacido por la eficacia de la metodología ensayada en Libia, misma que advirtió podría ser aplicada a otros líderes no dispuestos a lamerle las botas al Tío Sam. Esta ocasional victoria, preludio de una infernal guerra civil que conmoverá a Libia y todo el mundo árabe en poco tiempo más, no detendrá la caída del imperio. Mientras tanto, como lo observa un agudo filósofo italiano, Domenico Losurdo, el crimen de Sirte puso en evidencia algo impensable hasta hace pocos meses atrás: la superioridad moral de Gadafi respecto a los carniceros de Washington y Bruselas. Dijo que lucharía hasta el final, que no abandonaría a su pueblo y respetó su palabra. Con eso le basta y sobra para erguirse por encima de sus victimarios.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=138039

Amanece que no es poco, fue mi encuentro con Azcona, y desde ese momento me quedaba tras el final de las peliculas para ver su nombre en los titulares, mejor dicho desde entonces le leía antes del nombre del director.
Las personas no morimos mientras alguién nos nombre y lo haga con cariño, como haces tu con tu amigo Azcona.
Salud y Resistir.

...

El respeto a las autoridades y gobernantes es necesario, ellos están para nuestro bien, para apartar de nosotros, a los asesinos y los ladrones, necesitamos a los gobernantes, si les faltamos el respeto, somos personas incultas, como dice a la vicepresidenta de Economia de España, pensar que ellos hacen y promueven el bien colectivo, por lo tanto no seais agresivos con ellos, respetad, porque si no respetamos a nuestros gobernantes y autoridades, que respeto se nos puede ofrecer a nosotros, seamos diligentes, amables, y nuestra conversación dulce

El amor es bueno, porque amar significa hacer el bien, sigo manifestando, que pidamos por los gobernantes y autoridades no solo de España sino de todo el mundo, pidamos por ellos, y pidamos por todo el mundo. Porque la piedad, hay que tenerla, porque muestra nuestra parte de cariño a los demás, no seamos egoistas, demoslo todo por el bien, y el bien no es primero nosotros, despues nosotros y antes nosotros, porque el bien que hacemos a los demás, lo hacemos tambien a nosotros, porque lo que hacemos a los demás es el reflejo de lo que somos nosotros. Por eso hijos mios sed piadosos, para que con vosotros se tenga tambien piedad.

Me dicen fanático, porque creo en la verdad, amo a la verdad, hacer el bien para algunos es ser fanático, 0jalá, hubiera muchos fanáticos que amaran la verdad y sean la verdad. Yo no proclamo la guerra, ni el odio, sino la reconciliación, el amor, la paz, jamás la violencia, y entonces me llaman fanático, ellos si que son fanaticos, de ser partidarios, se les ve claramente, siendo partidarios de algun partido politico, ellos dicen que quieren el bien, pero no lo hacen, y encima a quien lo hace le dicen fanático, es una verguenza que publicamente se le acuse a alguien de hacer el bien. bueno Amigos, no resultad molestos si no entendeis no hablar, callar, en vez de mentir.

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Sobre el blog

¿Qué podemos esperar de la cultura? ¿Y qué de quienes la hacen? Los hechos y los protagonistas. La intimidad de los creadores y la plaza en la que se encuentran.

Sobre el autor

Juan Cruz

es periodista y escritor. Su blog Mira que te lo tengo dicho ha estado colgado desde 2006 en elpais.com y aparece ahora en la web de cultura de El País. En cultura ha desarrollado gran parte de su trabajo en El País. Sobre esa experiencia escribió un libro, Una memoria de El País y sobre su trabajo como editor publicó Egos revueltos, una memoria personal de la vida literaria, que fue Premio Comillas de Memorias de la editorial Tusquets. Otros libros suyos son Ojalá octubre y La foto de los suecos. Sobre periodismo escribió Periodismo. ¿vale la pena vivir para este oficio?. Sus últimos libros son Viaje al corazón del fútbol, sobre el Barça de Pep Guardiola, y Contra el insulto, sobre la costumbre de insultar que domina hoy en el periodismo y en muchos sectores de la vida pública española. Nació en Tenerife en 1948.

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