Saramago, Sampedro, Longares

Por: | 16 de noviembre de 2011

Hoy hubiera cumplido años José Saramago. Las celebraciones de José, aquel junco que arraigó en Tías, Lanzarote, un año después de la desaparición desgraciada de César Manrique, eran extremadamente sencillas, lo inverso de las solemnidades; alrededor podía haber el ruido ensordecedor, gritado, de la amistad y de la alegría, y a él se le veía ensimismado, jugando con sus perros, para los que partía plátanos maduros con una precisión minuciosa: cada trozo era igual a otro, y a cada trozo los perros saltaban como si los impulsara la monotonía de esa mano tan precisa. Siempre era así Saramago, en las grandes ocasiones y en las ocasiones más cotidianas, hasta el final de su vida. Él dijo que lo salvó, cuando tuvo la peor crisis de salud de su vida, la fuerza de Pilar del Río, su mujer, su traductora. Ella sigue animando el rescoldo vivo de la sombra benéfica de la escritura y el ejemplo de este escritor formidable que adivinó el malestar del mundo porque ya lo había sufrido. Ahora, en la soledad esquinada de este tiempo, recordarlo no es tan solo un deber, es un consuelo.

Estuve anoche en la entrega de los premios de los libreros madrileños. A José Luis Sampedro le entregaron el premio Leyenda. Y el maestro, un junco también, de 94 años desde febrero, habló de pie en el Círculo de Lectores, ante un grupo numerosísimo de libreros, a los que dedicó las piedras bien pulimentadas de su entusiasmo. Habló de su primera librería, la España, de Tánger, donde entró cuando tenía cuatro años y recibió del dueño un ejemplar de aquella revista infantil, Pinocho. Hasta su librería de cabecera ahora, la librería que le nutre en Madrid cada vez que viene de su estancia en el sur, donde vive con su mujer, la escritora Olga Lucas. Esa es la librería Alberti, a la que me refiero aquí con cierta frecuencia. Ante ese auditorio, ahora tan concernido por el porvenir del libro (su formato, cómo ha de ser al final), Sampedro se ocupó de las tabletas, "que tienen nombre de chocolate". No es partidario, él seguirá leyendo en libros de papel, seguirá pasando las hojas, "apretar un botón y encontrar una nueva página, eso no es humano". La gente rió con él, se preocupó con él, lo premió con un enorme aplauso, mientras se iba, con Olga Lucas, a descansar, que el acto fue muy tarde.

Y luego entregaron los libreros el premio al mejor libro del año, Las cuatro esquinas, de Manuel Longares, editado por Galaxia Gutenberg, y del que escribí aquí alguna vez. Lo presentó Lola Larumbe, destacó un hecho cierto, Longares es un escritor de grandes lecturas, sus libros (sobre todo La novela del corsé) nos llevan a otros libros, y él mismo se mide con los grandes escritores clásicos cada vez que se pone a la máquina, cuando aún no ha amanecido (como Sampedro, por cierto, que escribe desde muy temprano, o como Millás, que también es tempranero). Es, además, un hombre que ayuda a los jóvenes, que les corrige sus manuscritos, que los promueve ante los editores, con lo difícil que es hoy eso en un mundo tan difícil y tan mezquino como el de los escritores de ahora, tan preocupados de su propio ensimismamiento egocéntrico. Y es un hombre de librerías. Él mismo citó sus dos librerías, la Rubiños, que ya no existe, y la Pérgamo, de su amiga de estudios Lourdes Serrano, una gran librera de izquierdas en el barrio de Salamanca de Madrid.

Fue una jornada especial, cuando la noche le hace garabatos a los pasos de peatones, cuando los coches de la ciudad empiezan a parecer gatos.

Lean Las cuatro esquinas inmediatamente, dijo Lola Larumbe. Pues eso. En cuanto abran las librerías. 

Hay 9 Comentarios

20N-NO

El gobierno que salga de las urnas el 20N NO gobernará, obedecerá. NO obedecerá a sus votantes, sino a quienes NO se han presentado a las elecciones. Obedecerá a quienes gobiernan sin presentarse. Obedecerá a quienes han secuestrado la democracia.

El partido que gane en las urnas el 20N NO cumplirá sus promesas electorales, cumplirá órdenes. NO cumplirá órdenes de sus electores, sino de quienes NO se han presentado a las elecciones. Cumplirá órdenes de quienes mandan sin presentarse. Cumplirá órdenes de quienes han secuestrado la democracia.

Votes por el partido que votes el 20N NO ganarás, perderás. Gane el partido que gane, perderás, porque con tu voto habrás ayudado a quienes han secuestrado la democracia.

El 20N NO votes a los secuestradores de la democracia.

La democracia necesita tu NO.

El 20N NO votes o vota NO.

Jamás he censurado la opinión de nadie. Lo considero inadmisible. Ahora bien, lo del bloguero Francisco López es inadmisible. Ya está bien de tener que soportar tanto sectarismo repetitivo.
Mi enhorabuena, por el contrario, al bloguero WITNESS por su bellísimo comentario sobre estos extraordinarios "viejos" Saramago y Sampedro, a los que también he tenido la inmensa suerte de conocer personalmente.
Un saludo literario desde Tenerife, la isla del Teide.

Amigos, los que creeis, no tomeis de ejemplo a la secta, pues está solo lee la palabra de la biblia, pero luego actúa en contra de lo que dice, es decir no cumple lo que dice. Pensad que ellos no son representativos de Cristo, sino más bien, Anticristos, es decir no hacen lo que Cristo dice. Por lo tanto pensad que porque ellos no cumplan, puede haber quien cumpla lo que dice, a este hacerle caso, porque no está con el dinero en primer lugar, y porque rechaza todo lo inicuo e injusto. Si yo pido a los demás que no sean hipocritas, el primero que no tengo que serlo soy yo. Por eso hermanos, Dios existe, lo sé, y Cristo tambien vive, que creeis que los apostoles y cristianos de entonces los verdaderos cristianos, murieron por nada, esto es mentira, ellos con decir que era mentira lo que decían se hubieran salvado no los habrian asesinado ni llevados a las carceles, pero ellos vieron y como lo vieron creyeron, Cristo se les apareció cuarenta dias despues de su resurrección, vosotros creeis que se puede decir esto si es mentira, con el riesgo de la propia vida, es decir prefirieron morir con los leones romanos, antes de decir que esto era mentira, por lo tanto el que niegue esto, se niega a si mismo,

Mirad, yo no voy por el mundo, voceando ni gritando ni dando el espectaculo, pues esto no se trata de una juerga, es algo serio. Porque la vida de las personas tambien necesitan que les refresquen las ideas, que vuelvan al origen divino, y no pertenecer solo al mundo de las riquezas materiales, al de los ojos exteriores, a la carne. Por eso yo he venido a refrescar vuestras mentes, vuestro espiritu, recordando que los valores sentimentales o morales o espirituales, son bondadosos, y que al fin y al cabo todo vuelve a la tierra, lo que es de tierra o barro, y el espiritu va con Dios, ya sé que los agnosticos y no creyentes, se lian en letras y en pensamientos que los pierden, y no encuentran al verdadero Creador del Universo, ellos no tienen la culpa, asi que perdonemosles porque no tienen la culpa, todos los justos y los injustos los ha creado Dios, a unos para una cosa a otros para otra.

A Saramago lo tuve cerca tres o cuatro veces. La última en los salones del Wellington cuando, arrellanado en la butaca y con la mirada a medias velada por los párpados caídos, en plena campaña promocional de uno de sus últimos libros, contestaba en su sibilante español a las preguntas del periodista de turno, en tanto, al fondo, la guardia de corps de Alfagura departía sobre trapos, agendas y chismes domésticos. Parecía un Lama en su trono sobre las montañas: piel cetrina, cuerpo encogido, miembros relajados...como si la iluminación estuviera al caer y sólo le cupiera esperar al discípulo que habría de recibir en herencia los últimos pasos del camino medio recorridos por el Bodhisattva.
Asimismo me he cruzado varias veces con Sampedro por las calles y librerías de Santa Cruz cuando don Jose Luis venía a Tenerife a pasar alguna temporada. Alto como es, lo parecía aún más por el magro cuerpo vestido con ropa arrugada, una bolsa en bandolera y una gorra de visera, cual si fuera un peregrino que hubiera entrado en la ciudad a abastecerse y aprovechara para echar un vistazo a la población. Tenía un aire a lo Tati que movía a la sonrisa.
El uno estaba y el otro sigue estando en eso que los franceses llaman "hors categorie"; posición desde la que se puede decir lo que dé la gana sin preocupación ninguna. Sin embargo, no sé por qué siempre se pretende que un escritor, por genial que sea, sea capaz de dar una opinión autorizada sobre cualquier asunto, esté relacionado o no con el lenguaje o la literatura. Tal vez sea un efecto colateral de la fama; o tal vez, simple condescendencia del autor con su propia autoimagen pública. El caso es que, sea a Saramago o a Sampedro (o a Marías, no tan provecto pero igualmente veterano) o a cualquier otro de los nombres señeros que ocupan las páginas de los periódicos y revistas literarias, la mayor parte de cuestiones que les son planteadas tratan sobre asuntos a los que, en principio, los entrevistados no pueden referirse más que repitiendo impresiones personales, banales tópicos o simples generalidades producto de unos mal llevados prejuicios. Supongo que el mismo uso habitual de las palabras acaba confiriendo a las frases de los más hábiles parlanchines cierto sentido oracular al que, según quien sea el oyente o el lector, resulta más o menos difícil resistirse.
¡Qué inermes estamos a veces ante los viejos!.

Mirad yo ahora, no soy escritor o que me dedique a la escritura, como profesión, solo utilizo la escritura para ponerme en contacto con los demás, no pretendo interés economico alguno. Es decir yo voy a lo espiritual, al corazón, al interior del ser humano, esa es mi especialidad. La especialidad es leer la Biblia, tampoco es aconsejable estar continuamente leyendola pues es perjudicial para la salud, el leerla demasiado. El espiritu, tenemos tres prendas el ser humano del espiritu, que son la fe, la esperanza y el amor, el amor es el mas importante. Porque con la fe puede fallar, pero con el amor, el amor todas las aguanta, incluso el error, por eso el amor hace perfecta a la fe, así llegó Cristo, es decir para que la fe sea perfecta tenemos que tener el sentimiento del amor plenamente en nosotros. Asi se perfecciona la fe.

Es un placer leer siempre a Manuel Longares:

http://mapadeutopias.blogspot.com/2011/09/las-esquinas-de-manuel-longares.html

con lo difícil que es hoy eso en un mundo tan difícil y tan mezquino como el de los escritores de ahora, tan preocupados de su propio ensimismamiento egocéntrico.
Y los recovecos que debes hacer para que salgan de la oficina por lo menos esperanzados y con deseos de seguir escribiendo.
Las prísas les corroe y la prepotencia de la edad esconde la humildad necesaria para saber escuchar.
Salud y Resistir.
PD. Estamos celebradon el aniversario del "caso Prestige" el petrolero que anego de negro la costa de Galicia, mientras desde Madrid el Ministro nos decia que "esta solucionado, solo sale un hilillo de plastilina", fueron los buenos tiempos de Mariano Rajoy.
Salud y Resistir.

Se sigue echando de menos la lucidez de Saramago. Me lo imagino en esas celebraciones que usted describe: por mérito de su descripción, y por la de la calidez del escritor
Bibiana Fdez Simajovich

PD:¡¡Es verdad!! ¡Apretar botones no es humano!(También llegó a esa conclusión Chaplín en "Tiempos modernos")

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Sobre el blog

¿Qué podemos esperar de la cultura? ¿Y qué de quienes la hacen? Los hechos y los protagonistas. La intimidad de los creadores y la plaza en la que se encuentran.

Sobre el autor

Juan Cruz

es periodista y escritor. Su blog Mira que te lo tengo dicho ha estado colgado desde 2006 en elpais.com y aparece ahora en la web de cultura de El País. En cultura ha desarrollado gran parte de su trabajo en El País. Sobre esa experiencia escribió un libro, Una memoria de El País y sobre su trabajo como editor publicó Egos revueltos, una memoria personal de la vida literaria, que fue Premio Comillas de Memorias de la editorial Tusquets. Otros libros suyos son Ojalá octubre y La foto de los suecos. Sobre periodismo escribió Periodismo. ¿vale la pena vivir para este oficio?. Sus últimos libros son Viaje al corazón del fútbol, sobre el Barça de Pep Guardiola, y Contra el insulto, sobre la costumbre de insultar que domina hoy en el periodismo y en muchos sectores de la vida pública española. Nació en Tenerife en 1948.

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