Los blogs en tiempo real y los blogs en tiempo lento

Por: | 13 de febrero de 2012

Escribir es rasgar un papel, un cuerpo, una emoción, una herida. Requiere tiempo, reflexión, compasión en el sentido que decía Kapuscinki; escribir no es lanzar lo primero que sabes o intuyes, es guardar, bajo mil cerrojos, la convicción propia hasta que no la hayas contrastado con elementos fiables de la realidad.

Las distintas incitaciones que provienen de la multiplicidad de medios que nos asisten, nos rodean y nos conducen, todo por su orden, nos han convocado a la prisa como lugar común. Es mejor rápido que lento, es mejor insustancial pero veloz que sustancioso. Aquella aspiración de mediados de los noventa (la comida debía ser lenta, las ciudades podían ser lentas, había que buscar pueblos lentos e incluso gente lenta para conversar y mirar con ellos) de que la lentitud era el futuro fue deglutida por el futuro, y ahora estamos en el más veloz de los tiempos.

El twitter, al que ahora me acojo como si estuviera viviendo dentro de un experimento cuyo porvenir ignoro si será muy fructífero, es uno de esos medios cuya velocidad alucina, y de la que es muestra, cada día, esa velocidad de pajarera múltiple que tiene el i Phone cuando uno se acerca a la multiplicidad de mensajes, como suspiros, que la gente (yo mismo, entre todos) siente la necesidad imperiosa de dar a conocer.

Y, junto con otros sistemas de comunicación personal o público, los mensajes, el facebook, etcétera, están los blogs, que comenzaron siendo un espacio de vaciado de experiencias laterales a la información y que ahora son el núcleo de la información, elementos que ya constituyen parte integrante de la vida periodística de la red.

He pensado mucho sobre este fenómeno, tan nutritivo y tan arriesgado, que ahora los periódicos sitúan en las más diversas zonas de su estructura, desde Internacional a Deportes, y no sé si aún no lo veremos en los Obituarios. Y he vuelto a pensar en ello (en su estructura, en la novedad que entrañan, en lo que dicen) leyendo el excelente perfil que John Carlin publicó ayer en EL PAÍS Semanal sobre Jill Abramson, la directora del ´New York Times`, la cúspide del periodismo mundial, como dice el propio Carlin.

En un momento determinado del reportaje, Carlin hace una reflexión sobre los blogs en la prensa digital diaria, qué suponen hoy en relación con el periodismo que conocimos. Dice: en el torrente de información que manejamos "(...) también está la obligación de competir con el babel de ruido que nos rodea, y eso provoca otro tipo de urgencia: volcar la información que se tiene a la página web con más rapidez que nunca. Ahí es donde el tercer ´valor fundamental`del mantra de Abramson, ´edición inteligente`también se tambalea. Cada vez más reporteros de The New York Times tienen blogs en los que vuelcan su material al instante, prácticamente sin editar. Los blos en tiempo real están muy lejos de los viejos métodos para publicar historias en el periódico, que dependía, hasta un punto que a los periodistas europeos les parecería insufriblemente legalista, de unos redactores jefes de una irritante pedantería".

Y por eso le pregunta Carlin a la directora de la cúspide del periodismo: "¿No significaba este cambio al blog en directo una pérdida inevitable de control de calidad?" La respuesta: "Bueno, usted puede pensar eso, pero creo que, en la mayoría de los casos, los periodistas toman tan en serio las normas del Times que no van a desmadrarse, a repetir algo que no esté confirmado ni escribir en tono sarcástico".

¿Seguro? Probablemente. Lo que es cierto es que la velocidad, siempre, y no sólo en la carretera, lleva dentro de sí un riesgo, y ese riesgo nos afecta a los periodistas igual que a otros profesionales. Acaso el regreso, aunque sea de puntillas, a cierta lentitud, le vendría bien a lo que decimos. Pero, sobre todo, a lo que pensamos.

Hay 9 Comentarios

Felicidades por el post y los comentarios

Estoy de acuerdo con el artículo.
Pero también es cierto que por parte del aparato mediático se manipula la información con todo tipo de recursos. No solamente se utiliza la propia la tecnología sino que se toman decisiones importantes en cuanto a los contenidos que se publican. El cuándo y el cómo y el qué. Un asunto que asumimos como inevitable y crónico.
Lo preocupante es que las nuevas fórmulas no pueden llevar a cabo esa función reparadora que a muchos nos gustaría, salvo excepcionalmente.
Las redes sociales se nutren de noticias que publican los medios. Es cierto que la buena voluntad de algunos ilustra y enriquece con aportaciones de terceros y propias los acontecimientos. Aprovecho para agradecérselo al grupo de Nuestro Voto Decide en fb. Pero en general se produce una descomposición importante. Y sobre todo, a gran velocidad.
Me entristece que no pueda compartirse esa realidad: ni en las calles, ni en el trabajo, ni en las asociaciones, ni en los partidos, ni en el supermercado. Porque el sitio es la red y la red es el sitio. Y no hay límites de tiempo y de espacio. Sobrevivimos sin cuerpo.

Hay días que aprende uno más charlando diez minutos con el vecino que leyendo dos horas en Internet.
Es cuestión de tiempo, el que deja uno de hablar, conversar con los amigos, familiares o vecinos.
Internet es otro mundo, demasiado rapido y demasiadas noticias, la mitad huelen a ninot para el consumo.
Salud y Resistir

Recordar que existe Garzón.

MAESTRO CRUZ

Pues si una lentitud para pensar y para leer lo que se dice no vendría mal y más si lo que nos dicen los periódicos afines al régimen son noticias sesgadas y con una evidente gana de despistarnos.

Saludos Paco

En una entrevista hecha a David Simon, creado de The Wire, se profundiza en la devaluación a la que se ha llegado en periodismo creando noticias más como una oportunidad tecnológica que como una necesidad social. Merece la pena leerlo porque explica bastante bien los factores que empujan a la prisa.

http://www.abc.es/20100714/medios-redes/david-simon-201007141045.html

Un saludo cordial

Tiempo real y tiempo lento no son excluyentes. ¿Por qué renunciar a la rapidez? Los comunicadores profesionales son los que tienen más facilidad para evitar el error en el microblog. Te enteras por un twit y lees más largo y más tarde en un blog, que a su vez se reproduce en otro twit para su difusión. Es cojonudo.

Ya he comentado en otra ocasión que prefiero el blog a tweeter, este último, por su limitación de caracteres me parece más una manifestación de comunicar una necesidad emocional instantánea que transmitir un pensamiento cuanto menos elaborado. La capacidad de utilizar un blog con adecuada lentitud corresponde al anfitrión, pero he de decir que quienes visitamos blogs, de una forma coherente apreciamos la calidad de expresión de ese anfitrión y por eso intentamos participar de una idea, más o menos desarrollada comprendiendo los elementos que constituyen el elaborado proceso que conlleva la manifestación de una idea en un espacio reducido.
Yo visito varios blogs y participo en muy pocos y he de decir que la manifestación de expresiones de quienes visitamos los blogs forma parte fundamental de la idea viva que el anfitrión intentó elaborar.
Por eso considero que permitir que la expresión no tenga límites es una baza fundamental para que los blogs sean un punto de participación comprometido con la idea promovida.
Blogs hay muchos, pero la calidad no está en todos, eso corresponde al anfitrión y a los visitantes y he de decir que me encuentro my a gusto visitando este blog, por las ideas que promueve y por sus visitantes.

Lúcido y reflexivo su artículo. Por mis años, me agradaría recuperásemos -contradictorio- algo del tiempo pasado. Imposible. También es cierto que en casi todos nuestros actos y actividades intervienen nuestros egos particulares como usted igualmente señaló días atrás. Si así no fuera -ego- ahora no estaríamos comentado el archivo por el Tribunal Supremo de los cursos impartidos por el hasta hoy magistrado Garzón. Nos causa inevitable desasosiego el oportunista o, tal vez, recurrente cascabeleo de las altas instancias judiciales de España. Primero, había que condenarle y expulsarle de la carrera judicial aunque fuera a costa de dictar una sentencia prevaricadora (mientras no se pronuncie, en su caso, el Constitucional o el Tribunal de Derechos Humanos de Europa, lo es) porque prevaricar es resolver (dictar sentencia) a sabiendas de que Garzón no le quedó más remedio que interpretar la ley de acuerdo con lo que el Fiscal le solició y la policía le facilitó sobre la gestación que tenía lugar en las conversaciones, delictivamente confidenciales, en la cárcel entre abogados y presos y ordenar las escuchas a fin de impedir que se cometiera el delito de blanqueo de dinero trasladando millones de euros a paraísos fiscales. Si no hubiera dispuesto tales escuchas hubiera cometido el delito de dejación de funciones consistente en dejar de actuar por imperativo legal. Y aquí surge lo que usted con tanto acierto comenta: se deja pasar la noticia sin más? Por el contrario, se participa de/con ella? No le negaré que prefiero comentarla por su interés humano. Pero, al mismo tiempo, y aquí vuelve la contradicción, me agrada sentarme frente a un buen libro, oler sus páginas y disfrutar con su contenido. Requiere tranquilidad, sosiego y no estar apremiado por cómo hacerle frente a necesidades perentorias de subsistencia personal y familiar. Dificil situación que nos exige pensar sobre lo que usted expone en su comentario y que tiene una muy complicada solución si es que verdaderamente la tiene.

Pero se pierde el placer de jugar con el tiempo, de escribir saboreando el tiempo que nos lleva trascribir la información, paladear las palabras.
Lo antiguos que estaban a jornal, decía "mi jefe de redacción me pone el tope de dinero que debo cobrar, pero yo le pongo el tiempo".
Estamos sufriendo una metamorfosis, nos rebajan el suerdo, nos quitan las dietas, nos cambias de función en el trabajo y nos quitan los suplementos, y nos obligan a trabajar más horas a la semana.
No parecemos hijos de nuestros padres.
Recomiendo mucha tila y paso largo.
Salud y Resistir.
PD.Recordar que Garzón existe.

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
https://www.typepad.com/services/trackback/6a00d8341bfb1653ef0163014c8bd3970d

Listed below are links to weblogs that reference Los blogs en tiempo real y los blogs en tiempo lento:

Mira que te lo tengo dicho

Sobre el blog

¿Qué podemos esperar de la cultura? ¿Y qué de quienes la hacen? Los hechos y los protagonistas. La intimidad de los creadores y la plaza en la que se encuentran.

Sobre el autor

Juan Cruz

es periodista y escritor. Su blog Mira que te lo tengo dicho ha estado colgado desde 2006 en elpais.com y aparece ahora en la web de cultura de El País. En cultura ha desarrollado gran parte de su trabajo en El País. Sobre esa experiencia escribió un libro, Una memoria de El País y sobre su trabajo como editor publicó Egos revueltos, una memoria personal de la vida literaria, que fue Premio Comillas de Memorias de la editorial Tusquets. Otros libros suyos son Ojalá octubre y La foto de los suecos. Sobre periodismo escribió Periodismo. ¿vale la pena vivir para este oficio?. Sus últimos libros son Viaje al corazón del fútbol, sobre el Barça de Pep Guardiola, y Contra el insulto, sobre la costumbre de insultar que domina hoy en el periodismo y en muchos sectores de la vida pública española. Nació en Tenerife en 1948.

Eskup

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal