Culpa del editor

Por: | 04 de julio de 2012

Ahora se publican nuevas cifras preocupantes sobre el oficio de publicar. En 1996, en Francfort, se dio por concluida la vida del libro según Gutenberg. Y el libro ha seguido cumpliendo su tarea de termita inversa, de lugar común en el que confluyen unas ideas y sus contrarias, unas fábulas y otros sueños.

Es una historia que ahora alcanza su estado de abismo porque la evidencia de que se está poniendo en su sitio la competencia de Internet en sus diversas modalidades. Y, claro, la gente del oficio se preocupa, como si a cada hora se le estuviera radiando su desaparición posible y en algunos casos inmediata.

Ahora empezará, otra vez, a mirarse de reojo al editor, como si éste fuera un habitante obsoleto del universo de los libros. Y a mi me parece, como decía Mark Twain (y como dijo Octavio Paz), que la noticia de la muerte del libro tal como lo concibieron Gutenberg y Carlos Barral, por citar a un editor más moderno, es altamente prematura.

Lo que está ocurriendo, a mi modesto parecer, es un reacomodo a la espera de que se asienten las aguas de las nuevas invenciones. Es probable, sumamente probable, que el libro electrónico alcance cotas altas de aceptación por parte del público, y que en el camino acabe, por su pujanza, con algunas editoriales e, incluso, con algunos autores, además de libreros y editores.

Eso ocurre cada vez que se produce un terremoto industrial, pero aceptar que este camino que se ha iniciado al menos en 1996 es un adiós sin remedio a Gutenberg es demasiado aventurado. Los libros electrónicos y los libros tradicionales van a coexistir, y van a estar, además, marcados cada vez por una exigencia mayor de los editores, y los lectores (me atrevo a decir) serán igualmente exigentes con un formato y con otro.

Ojalá haya más lectores, de uno u otro sistema, ojalá; eso no depende del sistema, sino del sistema político, del respeto por la letra impresa (la letra legible) que en los últimos decenios está siendo arrinconada a favor de otros espectáculos. En un país como el nuestro donde las bibliotecas públicas viven en el peor de los mundos, dejadas de la mano de las administraciones, desprovistas de fondos para comprar los libros nuevos, con el consiguiente perjuicio para TODOS los editores, lamentarse por el fracaso del libro de papel huele a enorme hipocresía social, cultural, política.

Porque si el libro sucumbe no será porque es de papel o de piedra, sino porque no se le presta en ningún ámbito, en ninguno, la atención debida. El editor está acostumbrado a ser el culpable de esta trama, hasta el punto de que los editores reclaman como himno esa canción que dice "Si no trabajo me matan, y si trabajo me matan, siempre me matan..." Y en algún momento el editor determinado asumirá la culpa de las estadísticas. Pero el editor no es el culpable. Porque además aquí no hay culpables, aunque desde la óptica social ya haya, ay, un muerto.

Hay 24 Comentarios

Sr. snok de la tecnologia, No hay color, el libro de papel hoy por hoy no tiene comparación, no lo cambiaría ni por mil e.book. Me podra llamar antiguo o retro o lo que ustedes quieran, pero señores el placer de la lectura en papel, su tacto y su presencia no tiene igual.

El libro sucumbe porque no hay escritores que lo escriban, solo sumisos amanuenses.


Como tú.

Mira por donde resulta que mi comentario apocalíptico y visionario del otro día, relativo a una hipotética censura y control del pensamiento que podría darse si se adoptara el formato digital para la difusión de la cultura, no iba muy descaminado. Veo hoy, en la sección de opinión el siguiente artículo, El malogrado sueño de los disidentes, de EVGENY MOROZOV, que apunta en esa dirección.

me encanta la lectura y leía mucho a veces el libro de golpe y no soy de libro de cuento, me gustan historias largas profundas con muchos protagonistas, pero los libros son muy caros y con esta crisis ya no los puedo comprar. Esos 20 o 30€ los debo apartar para la compra o farmacia, asi estan las cosas. los libros con muy caros

Cuando digo el 1% de los comentarios, es porque es uno solamente el que entra a la casa de Juan, para insultar o copiar y pegar.
Salud y Resisti

Publicado por: Jajajajajajajajajaja | 05/07/2012 13:15:51

Publicado por: françisco gomez | 04/07/2012 16:49:33
Publicado por: Antonio Corbalón | 04/07/2012 19:59:57

Publicado por: Dumj | 04/07/2012 16:54:02

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Eres una mala pécora.

Para que los niños lean hay que sentarlos y vigilar como un policía que no se escapen a jugar con la consola o el ordenador, o a ver la tele. A veces conseguimos aficionarlos, pero cuesta un esfuerzo que no todos los padres hacen. La culpa del desastre editorial, según mi punto de vista, es de los demasiados libros, según reza el título de Gabriel Zaid. Demasiados libros para tan pocos lectores.
Y encima, ahora existe la posibilidad de editar en digital de forma casi gratuíta, pues por una parte fenomenal, pero el que comía de eso va a tener que buscarse otro medio de subsistencia. Así es la vida. Se puede acabar el negocio editorial, pero no terminará la edición. Nunca.

El libro no es pasado, el libro es presente y futuro. La tecnología innovará, los textos online abundarán, pero el libro 'de papel' nunca tendrá igual.

Creo que el libro de papel existirá siempre, fíjense en los discos de vinilo como han vuelto...


Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja


"Homo lupis homini"


Homo homini lupus, ¡animal!
Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja


Creo que el que ha escrito con estos niks que no es otro que el de siempre en estos últimos años y que se ha retirado en diversas ocasiones durante meses con el rabo entre piernas


¿De quién es el rabo? ¿De quién son las piernas? Da igual, ya se ha retirado. Coitus interruptus.
Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja


de esa manera a lo mejor lo enviamos a paseo ó nos cagamos en todas sus mulas


¡Ya no quedan mulas!
Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja


Repasando los comentarios y haciendo una rapida encuesta, el libro no tiene peligro, solo el 1% de los comentaristas opina a la contra.


Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja, ¡basta, basta, que me descoyunto!
Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja

Apreciado Juan Cruz, hay un tema que creo que es muy importante, y es que los adultos leemos menos por falta de tiempo, y si los adultos no leemos, los niños, tampoco. No hay costumbre de leer en casa, nadie con libros en la mano en casa. No tenemos tiempo para leer, porque paradójicamente, la tecnología, que supuestamente se ha concebido para ahorrarnos trabajo, y facilitarnos la vida, ha tenido un efecto contrario en la sociedad. Ahora todo se resuelve por email, resolvemos el doble, si no el triple, que cuando usábamos fax o correo postal, y sin embargo las jornadas de trabajo siguen siendo igual o más largas. Porque ahora cuando salimos del trabajo, recibimos los emails en nuestros smartphones y claro, podemos resolver cosas fuera de hora. El tiempo, el tiempo es necesario para poder leer y entender lo que leemos. De qué sirve que pueda bajar 4mil novelas en mi ebook si estoy online con mi empresa las 18hs que no duermo? Los niños sólo ven adultos enganchados a aparatos, adultos que resuelven todo, hasta su vida privada, online. ¿Es que acaso ninguno va a plantear la jornada de cinco horas?¿Para que tanto adelanto tecnológico si seguimos vendiendo nuestro tiempo cada vez más barato? Para ser un buen lector se necesita tranquilidad y no emails entrando constantemente a la bandeja de entrada del iphone y pitando...

Repasando los comentarios y haciendo una rapida encuesta, el libro no tiene peligro, solo el 1% de los comentaristas opina a la contra.
Salud y Resistir.

También pienso que el abandono de la lectura como prioridad educativa es una cuestión política.
En cuanto a las nuevos formatos, lo entiendo como un asunto o cuestión económica. Con poca relevancia sobre el que se lea más o menos. Porque no les interesa la disciplina. Bueno, yo ya no leo en el autobús porque los que tienen portátiles me miran para que guarde el libro de la biblioteca, como si no me hubiera enterado.
La verdad es que aunque pudiera, me siguen atontando las pantallas.
Lo que no entiendo y me gustaría que alguien lo explicase, es el hecho de que socialmente se culpe al editor. Porque en mi ignorancia pensaba que al único que asustaba era al que empezaba a escribir como quien comienza una carrera de vallas. Y pienso en ese colchón en el que golpear quien se siente injustamente promocionado. Los buenos autores llegan inesperadamente, y se propagan. Suponiendo que tuviéramos arraigada la disciplina ¿Algún editor tendría la fuerza de impedirlo?

MAESTRO CRUZ
Publicado por: françisco gomez | 04/07/2012 16:49:33
Publicado por: Antonio Corbalón | 04/07/2012 19:59:57
Publicado por: Dumj | 04/07/2012 16:54:02

Apreciado Juan Cruz Ruiz
Creo que el que ha escrito con estos niks que no es otro que el de siempre en estos últimos años y que se ha retirado en diversas ocasiones durante meses con el rabo entre piernas, pues se rebota cuando ha opinado y le han contestado razonadamente(una épocas va de facha y otras de supuestos izquierdista)decía que creo que deberías publicar su email y de esa manera a lo mejor lo enviamos a paseo ó nos cagamos en todas sus mulas y que luego el denuncie que se han vulnerado su intimidad que ya nos veremos en un juzgado ó donde él quiera para reírnos un rato al ver a un cobarde en directo. No se debe amparar en estos tiempos a semejantes cosas, hay que borrarlos y ponerles filtros a estas cosas que solo aportan mala leche y ganas de vomitar.
Saludos Paco

MAESTRO CRUZ
Creo que el libro de papel existirá siempre, fíjense en los discos de vinilo como han vuelto en como la televisión no ha acabado con la radio. Los aparatos electrónicos son un buen invento y seguro que hacen que los jóvenes se acerquen a la lectura, las fiebres de las redes sociales se pasaran y volverán a reinar los libros en el formato de papel y la comunicación personal se valorará más.
"Homo lupis homini"

Saludos Paco

Bueno, ahora que estoy leyendo La carretera de Cormac Mcarthy, y estoy en plan apocalíptico, imaginemos un futuro en que por cualquier circunstancia el mundo virtual, digital, colapse. O que algún gobierno mundial tenga el suficiente poder para ejercer la censura y el control sobre ese mundo virtual. Que haya libros que cuestionen el poder de ese gobierno pero no puedan llegar a la ciudadanía por los canales digitales en manos del gobierno. La resistencia, entonces, estaría constituida por escribas que se dedicarían a copiar en papel todas y cada una de las obras que se escriban, pues sólo el papel garantizaría su supervivencia, al igual que los incunables anteriores a Guttemberg han sobrevivido siglos. ¿Aguantará cientos de años el mundo virtual?

De acuerdo con Stacatto en que con la digitalización se tiene acceso a obras que en papel no se encuentran fácilmente. Además no es necesario residir en una gran ciudad para tener acceso inmediato a buenas bibliotecas o librerías.
Sólo le veo dos pegas al formato digital. Primero, el dispositivo de lectura posiblemente, con el tiempo, no sea puro, sino que lleve otras aplicaciones como Internet, música, cámara de fotos…, es decir, algo análogo a lo que pasa con los teléfonos móviles. ¿Cuánto aguantará un joven que se inicie en la lectura sin tocar a un botoncito de esos? ¿qué hábito de lectura adquirirá? ¿no tenderá a desechar aquellas obras con un lenguaje que no sea instantáneo, tipo twitter? ¿aguantará media hora leyendo?
La otra pega es que esos dispositivos, como todos los cacharros, llegará el día en que se rompa y entonces ¿Qué pasará con la monumental biblioteca que ha ido uno adquiriendo, anotando, subrayando, comentando?
Personalmente introduciría el formato digital en los libros de texto para la enseñanza. Saldrían más baratos y se ahorrarían gastos superfluos en material escolar, como libretas, carteras, estuches, etc...

Como editor provinciano, no me preocupa en absoluto la vitalidad del libro, porque apenas sé leer y todavía menos escribir. Contad el número de faltas que e echo en mis ultimos mensajes y comprendereis lo que quiero decil. Lo que pasa es que yo siempre e sio mu listo pa vivir del cuento, como Paco.


Y ahora me voy a vuscal un dossiel de folios para ponerles el ISBN que me salga de los cogones.


¡Biba el PSOE!


¡Biba Rubalcara!


Salud y Resistir (cuando no podáis resistir más id al wáter)

Hola Juan, menudo tema el de hoy, el libro, el editor y la lectura, una especie de hemorragia que los españoles aún no hemos sabido atajar.
Lo importante es que los españoles lean, lo mismo da que sea digital o por letra impresa en papel, si es posible con tinta olorosa, esa que sale a saludarnos tan pronto abrimos el libro.
Yo cuando oigo hablar de la crisis del libro me acuerdo de la semieterna crisís del Teatro o la Opera, o del cine cuando nos obsequiaron con 150 canales en Televisión.
Amigos, si no tenemos material tiempo para ver ni trece canales al dia, para que pelearse con defender algo que tal como se presenta nuestra sociedad, seguramente solo podremos ver una hora, antes de dormirnos en el sillon del salón de estar.
En cuanto a la necesidad de editor, pues seguramente desapareceran el 90 %, pero el libro necesita un filtro para llegar a los escaparates, sopena que desaparescan los escaparates, los grandes almacenes, el marketing, etc.
Quién aconsejará a los neofitos que salen de casa en busca de publicar su obra, el dossiel de folios con un sueño que durante varios años ha guardado con esmero, sera el de la imprenta, el informatico que le pagan 100 euros por trabajo echo y metido en el ordenador, o él personalmente recorrera todas las imprentas pidiendo presupuesto, las librerias para entregar su libro y despues a los tres meses a cobrar, por supuesto sin poner el ISBN.
Como editor de Provincias, no me preocupa en absoluto la vitalidad del libro, porque siempre encontrare lectores afortunados que tienen tiempo para sentarse en su sillón predilecto, junto a su lampara y leer con placer las obras universales y las nuevas escritas por jovenes promesas de la literatura.
Salud y Resistir.

Siempre digo que si prestas más atención al olor de un libro que al texto, no debe ser muy bueno lo que contiene. Comparto ambos soportes (el impreso y, cada día más, el digital -cómodo, práctico y fácil de usar-. La simpleza con la que se liquida el tema de las preferencias, con esa visión romántica del papel, me comienza a hartar. Lo importante es que se lea, porque la obra, señores, es exactamente la misma. Prueben a leer en un dispositivo creado expresamente para ello, cualquier eReader con pantalla de tinta (sí, es tinta, por lo que la lectura es perfecta y no perjudica la vista al no estar iluminada), permítanse el lujo de marcar, subrayar, dejar anotaciones en la pantalla táctil... ¡incluso corregir las decenas de erratas que contienen la mayoría de esos libros tan mal editados en papel por los que pagamos 18 o 20 euros! Y cuando lo prueben, me cuentan de los olores y el tacto de los libros impresos.

Y sí, sigo comprando libros en papel. Y muchos. Y tengo en mi dispositivo obras que ya no se encuentran disponibles en papel (libros descatalogados o que se publicaron una sola vez y se perdieron en el tiempo, otra de las ventajas de la digitalización). En casa ya no queda tanto espacio y tiemblo cada vez que pienso en hacer una mudanza (llevo unas cuantas a las espaldas) sabiendo que tendré que cargar con los más de 20.000 volúmenes que conservo en mi biblioteca. De tenerlos en un hard drive me ahorraría espacio y dinero y no sería menos feliz.

Vivimos en un mundo en el que tendemos a la reducción de espacio y a la comodidad en el acceso a la cultura, incluso a aquella que estaba perdida. Quienes sigan obcecados en bloquear cualquier avance para facilitarnos ese acceso, siguiendo un proceso anticuado como el de la edición tradicional, lo que están haciendo en realidad es impedir que muchos libros se conserven y lleguen vivos a las próximas generaciones. Para eso, el soporte digital es imprescindible.

Paco, yo hubiera querido ser Meril Streep en …Yo tenía una granja en África…. Esto solo se lo comenté a una compañera, que allí en Barça se quedó, y nos reíamos muchisimo, con estas boberias. Me voy a la peluquerría.

Maestro Cruz


Tocayo Paco Cano, púes que pasá según mí opinión ló qué está pasando ahora, que fue un momento magnífíco el partido donde ganaron Del Bosque y sus jugadores y hay me quedo pero no ahí. Juan Cruz Ruiz no es Izquierdo, ni el dueño de Prisa, ni de izquierdas, es como Cebrián. Y Dumi tú y Dumi yo y todos pueden decir lo que quieran ¿por qué no? con educación y respeto, este blog también es de todos los que entramos de todos y sigo diciendo que no tengo una necesidad enfermiza de estar en este blog,estoy libremente y quizás no entraría tanto si tu no fueras una desgracia de la raza humana. ¿Que culpa tengo yo, que seas un cobarde y para ofender te escondas en niks de mal gusto,deja tu email y te contesto personalmente como tu te mereces,animo y a ver si somos mayorcitos y damos la cara.


P.D.Ahora bien tu puedes opinar que lo del tal miguelillo es vergonzoso y yo lo respeto.

Saludos Paco

Es difícil sustraer a un/a joven de un gadget electrónico, hoy impera una moda que se ha ido extendiendo y que proporciona inmensos e increíbles beneficios a las multinacionales fabricantes de gadgets digitales. La informática siempre ha tenido una componente de misterio para los usuarios, descubren que a través de una pantalla se puede observar un universo virtual que aparentemente ofrece ilimitadas sensaciones y crea una especie de adicción en el usuario que es difícil de tratar. Como todo está conectado con todo, el móvil, el Ipad, el portátil y el sobremesa todo tiene una apariencia de última tecnología y sin embargo en el campo de la música (ya sé que soy un pesado) la resolución a la que escucha la gente la música es una pequeña fracción de la calidad con la que se ha elaborado esa música. Yo tengo un Ipod de 120 gigas repleto de canciones que escucho a veces cuando doy un paseo, pero he de decir que lo hago con unos auriculares que cuestan tres veces lo que cuesta el Ipod, por la calidad y para no dañar mis oídos.
Con el libro electrónico ocurrirá algo parecido, se tendrá en la inmensa capacidad de almacenamiento miles de títulos, pues o bien por piratería o bien por descargas gratuitas será muy fácil tener una enorme librería en un dispositivo que apenas ocupa nada, pero lo que verdaderamente importa es la gratificación de leer, y yo no creo que el soporte digital ofrezca lo que un libro de papel puede ofrecer.
Cuando disfruto de la música lo hago a través de un equipo de alta fidelidad, cuando disfruto de un libro lo hago sintiendo en las yemas de mis dedos el tacto del papel satinado o rugoso de la edición impresa. Me gusta buscar mis libros en la estantería y hojear los lomos para que lo que está impreso en ellos me llame la atención de alguna forma.
Los textos digitales los reservo para informaciones técnicas y manuales que puedo necesitar con cierta urgencia, pero la novela y la poesía germinan en la celulosa del papel que tiene presencia, tacto y aroma.
Confiemos en que los jóvenes lo descubran y no se sientan tan unidos a un soporte que no aguantaría una descarga electromagnética o un impulso electromagnético que nos llevaría a la edad media.
Los editores deben de tener en cuenta todas estas cosas y deben aprender a reciclarse porque lo que ha venido lo ha hecho para quedarse.

Estimado señor Cruz,

Estoy en sintonía con Angela Paloma. No hay como manosear un libro, subrayar aquello que te interesa, anotar ideas (yo hago incluso dibujos). Sólo faltaría poder comerlo pero si te sientas por la noche, con una pequeña lámpara, al amparo de una brisa veraniega y tras la ventana el silencio, no hay nada como "devorar" un libro que luego descansará en tu estantería para ser visto y olido en más ocasiones.

Ahora bien, tengo entendido que los frabricantes de velas se cogieron un mosqueo tremendo contra la industralización y comercialización de la bombilla eléctrica. Todos hemos visto cómo han ido cerrando salas de cine, por centenares, víctimas de la televisión. Vemos que la basura abunda y el nivel cultural cae en picado.

Hay inventos que abren muchas puertas, como la luz eléctrica, pero los hay que aplastan la cultura, como la televisión, y ya veremos si el libro electrónico acaba siendo el hermano idiota.

Saludos,

Mi querido Juan,

A mi me gusta reutilizar los libros una y otra vez. Subrayarlos con cuidado, marcar las páginas que sé que utilizaré en un futuro, copiar y fotografiar citas... Olerlos y tocarlos mientras voy en metro, en el tren... Esperemos que vivan en perfecta armonía porque muchos, viviremos anclados en el pasado simplemente porque la tecnología aún no da todo lo que nosotros andamos necesitando...

Un abrazo enorme

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Mira que te lo tengo dicho

Sobre el blog

¿Qué podemos esperar de la cultura? ¿Y qué de quienes la hacen? Los hechos y los protagonistas. La intimidad de los creadores y la plaza en la que se encuentran.

Sobre el autor

Juan Cruz

es periodista y escritor. Su blog Mira que te lo tengo dicho ha estado colgado desde 2006 en elpais.com y aparece ahora en la web de cultura de El País. En cultura ha desarrollado gran parte de su trabajo en El País. Sobre esa experiencia escribió un libro, Una memoria de El País y sobre su trabajo como editor publicó Egos revueltos, una memoria personal de la vida literaria, que fue Premio Comillas de Memorias de la editorial Tusquets. Otros libros suyos son Ojalá octubre y La foto de los suecos. Sobre periodismo escribió Periodismo. ¿vale la pena vivir para este oficio?. Sus últimos libros son Viaje al corazón del fútbol, sobre el Barça de Pep Guardiola, y Contra el insulto, sobre la costumbre de insultar que domina hoy en el periodismo y en muchos sectores de la vida pública española. Nació en Tenerife en 1948.

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