Adiós a la vieja nave de papel

Por: | 23 de febrero de 2013

Hay libros que nacen del aire y otros que nacen del aire enrarecido. Y este de Lluis Bassets, El último que apague la luz (Taurus), ventila una preocupación grave que viene del aire enrarecido que ahora envuelve al oficio que nos une, el oficio de periodista.

Escrito con el aire y el ritmo con que Bassets ejerce la literatura de su periodismo, es una obra que te sobrecoge como ciudadano y que te golpea como periodista. Es implacable: no hay paños calientes, estamos en un oficio que se desmorona. Por tapar la luna con el dedo esa luna cenicienta no dejará de existir. Y conviene que lo sepamos, que no vivamos soñando que esto le está pasando a otros. Nos está pasando a nosotros y estamos en el epicentro de la tormenta perfecta. La pesadilla comienza a ser irrespirable. El aire de Bassets es un aire que aspira a despertarnos.

      Todo el mundo sabe ya, y no sólo por los datos que explican el título apocalíptico de Bassets, que el periodismo tal como lo hemos conocido está en peligro de extinción, y así reza el subtítulo de El último que apague la luz: Sobre la extinción del periodismo. Se puede decir con otra metáfora, pero esa es la mejor: la luz se extingue, aún hay quienes la accionan, pero puede llegar un momento en que alguien le tenga que dar al interruptor en solitario. ¿Llegará ese día? Ojalá no ocurra nunca, pero ojalá es una palabra que contiene un buen deseo, tan solo. Y de los buenos deseos no se vive cuando la realidad los desmiente.

      Han sido muchas las causas de este peligro de muerte; se juntaron, desde la crisis de 2008, los factores económicos, financieros e industriales que desembocaron en el derrumbamiento de la publicidad y otros instrumentos de supervivencia de los periódicos de papel. El descenso de las tiradas ha sido el terraplén por cuyos sumideros han desaparecido numerosos periódicos en todo el mundo, con la consiguiente merma dramática de puestos de trabajo y con la desconfianza que sobre el porvenir se padece ahora en todas las redacciones.

      Nadie en ningún lugar del mundo, ni los grandes periódicos ni sus grandes empresas, han podido sustraerse a este declive. Mientras tanto, el nuevo periodismo digital, el que sin duda viene a sustituir el soporte de papel y a introducir el oficio en otros paradigmas de consecuencias aún inexploradas totalmente, se abre paso como una apisonadora inexorable.

Esa apisonadora lamina el viejo periodismo de papel, pero, al contrario de lo que logró en años de abundancia esa antigualla a la que viene a sustituir, aún no ha hallado el modo de hacer caja con lo que vende, porque aún las empresas no saben cómo venderlo. Mientras tanto, los lectores que hacen uso del soporte digital tienen a su disposición gratuitamente el fruto del esfuerzo de las empresas y de sus periodistas, sin que éstos sepan cómo cobrar por lo que hacen.

      Es una situación caótica y kafkiana que lleva a la desesperación a los que creíamos que el periodismo iba a seguir siendo siempre un baluarte inexpugnable, una garantía de las democracias y de la libertad de expresión que reclaman las sociedades para ser mejores. A Bassets no le cabe duda: el periodismo del futuro será digital, no hay salvación para este que seguimos practicando con la fe del carbonero. Pero mientras tanto, dice él, hay que salvar lo mejor del periodismo que hemos tenido: la curiosidad, el rigor, el contraste, las razones que sustentan la credibilidad sin la cual este oficio se convertiría en una triste experiencia vicaria…

      El libro de Bassets alerta contra toda melancolía. Ese título que le pone al libro nació de una apesadumbrada broma uruguaya, cuando la dictadura militar endureció tanto la represión que puso a los ciudadanos del paisito camino del exilio y uno de esos emigrantes forzosos escribió en algún sitio “El último que apague la luz”. No es una broma: el oficio se extingue, las redacciones se achican como consecuencia de la sangrante crisis económica que padecen los medios; los periódicos restringen sus gastos, suprimen puestos de trabajo que antes eran vitales, como las corresponsalías, se prescinde de colaboradores básicos y poco a poco se va consolidando la idea de que hacemos un periodismo más empobrecido porque simplemente el oficio es ahora un pobre oficio.

      Esto tiene unas consecuencias enormes en cualquier sociedad, y sin duda aquí, en España, se están notando cada vez más. Un periodismo sin recursos económicos que lo preserven de otras servidumbres es un mal negocio democrático, se pone al servicio de los poderes políticos o financieros, desnaturaliza sin remedio el fundamento que le da sentido y termina poniéndose al servicio de los que siempre soñaron con manejarlo.

      Este libro de Bassets te pone en guardia como periodista y te sacude como ciudadano. Hasta que lo leí, debo confesarlo, sentí que las proclamas apocalípticas eran, como la noticia de la muerte de Mark Twain, francamente exageradas… Ahora confieso que estoy a punto de rendirme a la evidencia, aunque la parte de viejo periodista que pervive en mi me reclama seguir luchando por el oficio en el que he perdido el sueño, aunque no los sueños. Digamos que el epitafio provisional que añade Bassets a sus implacables y lúcidas reflexiones deja una puerta muy abierta por la que podría seguir entrando el aire: “Adentrémonos (…) en lo que sustituirá al periodismo del futuro en el ciberespacio con la vieja moral de los buenos reporteros y su exigencia de una férrea disciplina de la verificación. Pronto habrá que decir adiós a la vieja nave de papel. El último que apague la luz”.

      Uf. Alguien lo tenía que decir así. Celebro contrito que haya sido este periodista lúcido, culto y tranquilo, combativo. Y ojalá que no tenga toda la razón… todavía.

 

Hay 54 Comentarios

No sé si el periodismo, pero sí la información, se vio envuelta en el aire enrarecido de la manipulación ("El propósito de los medios de comunicación no es tanto informar sobre lo que sucede, sino más bien dar forma a la opinión pública de acuerdo a las agendas del poder corporativo dominante" Noam Chomsky)
. En ese sentido me está gustando este nuevo cyber periodismo que muchas veces no tiene linea editorial, porque no le debe favores a nadie.
No creo que haya que angustiarse por los cambios sino asumirlos, reciclarse y pensar nuevas formas de financiación que no sea la de siempre: la de vender el alma al diablo
Saludos
Bibiana Fernandez Simajovich

"...todo apunta a que estaríamos ante una práctica sistemática, organizada y coordinada, incrustada desde hace años en el núcleo de la más alta dirección del Partido Popular convirtiendo a dicho partido político en un instrumento y en una estructura de vocación delictiva que, además, por su control mediato de los distintos resortes del poder del Estado, permitiría asegurar a los responsables de dichas actividades delictivas altos niveles de impunidad" (...) "...podríamos estar ante una estructura permanente de carácter delictivo organizada desde y en el seno del Partido Popular" (...). "Es decir, ante una asociación ilícita o grupo delictivo organizado, que desde la estructura de dicha organización política y bajo su cobertura habría estado cometiendo las actividades delictivas que integran los títulos de imputación de la presente querella, con la finalidad de satisfacer la voluntad de donantes-sobornadores y simultáneamente enriqueciendo a los miembros integrantes de la asociación ilícita, así como alegando 'recursos extra' para financiar ilegalmente al propio Partido Popular" (Extractos de la querella criminal formulada por Izquierda Unida y otros contra Bárcenas, Trillo, Rato, Acebes y otros: http://www.izquierda-unida.es/sites/default/files/doc/QUERELLA_BARCENAS_DEF.pdf)

Muy ducho no es usted que escribe "a aguantado".

Vamos a ver. Si el periodismo a aguantado estos vaivenes...cómo no va a soportar la internet. Si encima Juan Cruz forma parte de esa generación, qué mandangas de épocas e historias.

En fin... hablo por no callar.

Un vídeo de mi época, el Cruz no sabe de nada que es isleño.

http://www.youtube.com/watch?v=zxMtqcC3om0

Yo prefiero esto del Nodo 1943 a John Ford, he de reconocer.

"luchamos por nuestros cojones".

Y digo yo...como a un profesional del Ejército se le ocurra preguntar quién era este tipo, le destinarán a periodista o le tratarán de gilipollas. Es que a lo mejor, el Ejército ha evolucionado o seguimos con que el franquismo habla de falange como redentora y ahora nos tratan de colar unos y otros su modelo político.

"Caidos por Dios y por España DEP!! Los rojos os recuerdan como simples experimentos de guerra, nosotros como heroes y eso es lo que debe importaros!! Los rojos intentaran destruiros pero no lo lograran mientras los patriotas estemos aqui para recordaros con el corazón!!"

(hace 8 meses)

Adoro la vieja nave: salud y resistir.
¡Arriba España!

He de confesar que, cuando hice la mili, no sé cuántos aquí presentes (¡presentes!) la hicieron, este temilla era el que cantábamos. La muerte no es el final y la patria por encima de la democracia.
Lo divertido es que;
A.- Mi padre (de la edad de alguno de los aquí presentes -¡presentes!- que no hizo la mili) se emocionó.
B.- Se preocupó sobremanera y me preguntó: ¿no te dedicarás al Ejército ¿no?

Hola, soy escritor y he pensado en este título para una novela. Opiniones, por favor...al general no le escribe su mujer, se me ocurrió...si no, me dedico al periodismo. Díganme, por favor.

Esto es la selva, la junglaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa...
Adios a la güija, al papel. Lo entendí.

"cambiar para volver a las peleas de la selva, creo que no"
No habéis entendido nada. Corbalán dice que cambiar para volver a las peleas de la selva no. No defiende las peleas. Dice que 'salud y resistir' como quien dice que hay que pagar un eurito más por la medicación: salud y resistir, que si no, estáis jodidos.

No entendéis nada.

Yo propongo el 'todo va bien' con la medicación justa.

"Salud y Resistir"
Esto lo dice todo. Una persona no puede someterse ni ser sometida. Estoy con Corbalán. Hay que luchar, partirse la cara, resistir... Y deberíamos seguirle y adoptar sus consejos.

Porque como dice; esto es la jungla.

Suscribo lo que escribe Antonio Corbalán. Y me sumo a si espíritu luchador; Salud (que no os rompan) y resistir (rebelarse).

Adjunto una canción dedicada a él con letra.

There's no time for us
There's no place for us
What is this thing that builds our dreams yet slips away from us

Who wants to live forever
Who wants to live forever....?

There's no chance for us
It's all decided for us
This world has only one sweet moment set aside for us

Who wants to live forever
Who wants to live forever?

Who dares to love forever?
When love must die

But touch my tears with your lips
Touch my world with your fingertips
And we can have forever
And we can love forever
Forever is our today
Who wants to live forever
Who wants to live forever?
Forever is our today

Who waits forever anyway?

Muy bueno, un saludo.

Debemos cambiar para mejorar la especie o la sociedad, pero cambiar para volver a las peleas de la selva, creo que no.
Salud y Resistir.

Yo creo que no es el periodismo (solamente) lo que está cambiando, sino el Mundo entero. Y debemos cambiar todos, debemos cambiar nuestras creencias más profundas y nuestros hábitos más acendrados, si queremos que la Civilización sobreviva. Si no lo hacemos, nos pasará como a los antiguos habitantes de la Isla de Pascua.

Si no voto a Piedad Popular, voto a UPa Dance.

Jesús nos ampare a todos. (Y que la Virgen nos dé trabajo)

Por Dios bendito....Baaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaasta YA!

Viva Dios, viva la patria, viva Esperanza, viva la policía, Viva Dios, viva el ejército, viva su santidad, viva Cospedal, viva Dios, viva Bárcenas, viva Cospedal.

i am the liar's nation, oh yeah
i am the undisputed god, oh yeah
i am the maggot's muscle, magnet missle, your mother's pisshole
magnifishit, master of it all
oh yeah, oh yeah
master of it all, oh yeah, oh yeah

i am the answer's question, oh yeah
i am the undisputed lie, oh yeah
i am the greatest lesson's righteous persons raving servants
makes it worse and altogether bad, oh yeah, bad, oh yeah

i am the infant's nightmare, (i am) oh yeah
i am the infinite disguise, (i am) oh yeah
i am the greatest person to hate the small one's only leisure
due to scrape and eat behind my lies, oh yeah, oh yeah

master of it all, oh yeah, oh yeah
master of it all, oh yeah, oh yeah
master of it all, oh yeah, oh yeah
master of it all

home sinking, full of blood
what's going on? is something wrong?
all the armies fighting in our house

oh yeah, oh yeah, master of it all
oh yeah, oh yeah, master of it all
oh yeah, oh yeah, master of it all
oh yeah, oh yeah, master of it all
oh yeah, oh yeah, master of it all

A mí también me gusta el metal, con permiso del papel, y Aznar sirvió a su patria como nadie más lo ha hecho. Éleh sus cojones y manda Honduras.

"La Libertad de prensa es extensa y maravillosa".

El problema del mundo moderno es (que) una intervención militar es difícil (...)

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Sobre el blog

¿Qué podemos esperar de la cultura? ¿Y qué de quienes la hacen? Los hechos y los protagonistas. La intimidad de los creadores y la plaza en la que se encuentran.

Sobre el autor

Juan Cruz

es periodista y escritor. Su blog Mira que te lo tengo dicho ha estado colgado desde 2006 en elpais.com y aparece ahora en la web de cultura de El País. En cultura ha desarrollado gran parte de su trabajo en El País. Sobre esa experiencia escribió un libro, Una memoria de El País y sobre su trabajo como editor publicó Egos revueltos, una memoria personal de la vida literaria, que fue Premio Comillas de Memorias de la editorial Tusquets. Otros libros suyos son Ojalá octubre y La foto de los suecos. Sobre periodismo escribió Periodismo. ¿vale la pena vivir para este oficio?. Sus últimos libros son Viaje al corazón del fútbol, sobre el Barça de Pep Guardiola, y Contra el insulto, sobre la costumbre de insultar que domina hoy en el periodismo y en muchos sectores de la vida pública española. Nació en Tenerife en 1948.

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