El oficio 5. Para ser periodista hacen falta papel y lápiz

Por: | 11 de septiembre de 2014

1398192368_774544_1398201483_noticia_normalHacen falta otras cosas, claro está, para ser periodista. Pero como símbolo de la sencillez de la que está dotado el mecanismo de escribir, de ser periodista, no están mal el papel y lápiz. Hay algo que no ha variado, a pesar de que ya se haya evaporado ese supuesto entre tanta parafernalia mecánica con la que ahora se asocia el oficio.

Lo que no ha variado es el carácter vocacional del periodismo. Es cierto que el glamour (muchas veces impostado) que le han dado al periodismo las series de televisión, las películas o la ficción que genera este trabajo desde que se ejerce han hecho pensar a los que lo contemplan desde fuera que periodista y héroe, o villano, son lo mismo.

Y en realidad el periodista es un servidor público que cuando es arrogante es patético y que cuando es demasiado humilde es igualmente irritante. Pues es un ciudadano como otro cualquiera que sabe algo y lo cuenta, con una obligación suplementaria a la de cualquier ciudadano que sabe una cosa y la cuenta: que pocos como él (los jueces, sin duda) están tan obligados como él a confirmar lo que dicen saber.

Es un servidor público, un ciudadano y un ser humano obligado a investigar para llegar lo más cerca posible a la verdad que busca; nunca encontrará toda la verdad, nunca, eso está claro, pues la verdad absoluta no existe, pero si no se acerca a ella no habrá hecho honor al oficio que eligió. Y para elegirlo (eso es lo que quería decir) debe atender a la vocación.

Este es un oficio vocacional o no es nada. Si trabajas mirando el reloj para ver a qué hora comienzan tus vacaciones, entonces estás de prestado en este trabajo. Y no es un trabajo tan esforzado como otros (trabajar en una mina, en la construcción de los cimientos de una casa, en un taller mecánico, son mucho más esforzados que trabajar en un periódico, millones de veces más), pero sería insufrible si no lo hubieras elegido. Algunos graciosos dichos hay sobre el asunto, el más célebre de los cuales es ese que afirma que ser periodista es mejor que trabajar. A mi me lo parece, pero esta no es necesariamente la actitud que uno debe tener ante el oficio: es bello, es gratificante, pero es un trabajo. Y cuanto más te gusta, más trabajo es porque más trabajo te tomas, pero es cierto que da satisfacciones que sólo entiende aquel que lo ejerce porque lo eligió también como una forma de vida.

Eso es quizá lo que le hizo decir a Gabriel García Márquez (y a otros: él no fue el único que lo dijo) que el periodismo es el oficio más bello del mundo. Ya es un lugar común que debe irritar a pintores, a escultores, a abogados o a músicos, pues los suyos pueden ser oficios tan bellos o más bellos que cualquier otro. Por eso pienso que García Márquez lo decía tan solo para decir que era su oficio y que lo amaba.

De esto pensé ayer cuando estuve ante una docena de jóvenes estudiantes de periodismo y ciencias de la comunicación, a los que me permití preguntar por qué habían elegido este oficio. Todos (o casi todos) empezaron diciendo cuándo lo eligieron; ese cuándo era en realidad el por qué, pues (casi) todos ellos iniciaron su explicación recordando que eran niños cuando sintieron que querían ser periodistas; una de las chicas me dijo que a los cinco años, en su casa, decidió que quería ser periodista. Debo decir que a estas décadas que ya peino esa confirmación vocacional, en medio de las palabras de crisis que vive el oficio, me resultó tan emocionante como la primera foto del uniforme de tu hijo o de tu nieto que se apresta a ir por primera vez al primer colegio de su vida.

El oficio está vivo, y al que diga lo contrario le ofrezco esta pequeña encuesta, que es de lo más gratificante que escuché en mucho tiempo sobre el estado de salud del periodismo. Mucha gente hay por ahí sabiendo que no hace falta mucha parafernalia para ejercer, basta papel y lápiz, pero si no tienes vocación no serás nunca un periodista.

FOTO: Gabriel García Márquez. / Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI).

Hay 14 Comentarios

La profesión de periodista es muy simple y a la vez compleja, pues consiste en contar a los ciudadanos lo que les interesa e importa de aquello que está ocurriendo, y hacerlo de una forma culta y a la vez entendible por el mayor número de ciudadanos posible.


Numerosos expertos que se dedican a analizar el periodismo de nuestra época dicen que el periodismo está en crisis, comparto dicha opinión. En el sector empresarial periodístico existe una opinión dominante a pensar que los ciudadanos consumen información, escrita, televisiva, radio, sin valorar su calidad, ello ha provocado que en los últimos años el periodismo haya perdido calidad. No solo ha perdido calidad sino que también riqueza y creatividad, lo que produce que diferentes medios se dediquen a informar de forma repetitiva, una y otro vez, de la misma noticia. Además existe una enorme tendencia hacia lo que se denomina el infoentretenimiento, es decir espacios informativos donde para intentar lograr una alta audiencia se busca más entretener que informar. Algo que me parece, sin trabajar en el ramo, algo muy negativo para el periodismo.


El periodismo está en crisis, y una de sus causas es que los intereses económicos se han impuesto sobre el interés de informar, sobre la vocación. Se informa, se difunden noticias, no en función de su interés para los ciudadanos, y su relevancia, sino en función de los beneficios económicos que pueda proporcionar bien favoreciendo el aumento de la audiencia, o porque en vez de información es propaganda pagada encubierta.


La actividad periodística nunca ha sido tan barata, nunca ha sido tan barato editar un periódico y difundir noticias, a pesar de ello, intereses económicos, empresariales, está imponiendo una fuerte tendencia a la concentración de medios de comunicación. Acabo de leer que posiblemente Vocento y Unidad Editorial, se unirán. Es evidente que la nueva visión del periodismo no solo no es beneficiosa para los ciudadanos sino tampoco para las empresas periodísticas. Concentración de medios que contribuirá todavía más a dificultar la capacidad de los ciudadanos españoles para estar informados, al reducir la pluralidad informativa.

El periodismo nace de la curiosidad, de querer saber lo que pasa y el porque pasan las cosas, y en que manos estamos.
Ignorar que el poder esta en los grandes intereses mundiales, (bancos, multinacionales, petrolíferas, etc) y no el los Gobiernos es como pensar que algún detalle nos han robado.
Los gobierno son los que dan cobertura a los intereses de los bancos, la introducción de las multinacionales, dándole terrenos baratísimos, organizándole viajes para conocer a otros gobiernos para introducir sus productos y creándoles leyes para poder sacar a flote sus dineros para pagar un mínimo impuesto por el dinero, mientras el resto de los ciudadanos de ese Estado pagan el 30% de sus sueldos.
Un saludo Juan.
Salud y Resistir.

Afirma Miguel Mora que, copio, "Botín ha tenido a su muerte más páginas que cualquier rey o presidente de gobierno. Lógico, tenía más poder que ellos". Desconozco en qué país (o, más bien, en qué realidad paralela) podrá vivivr, para afirmar semejante disparate. ¿De veras cree que "ha tenido más páginas" que Suárez, que ni siquiera era presidente cuando murió? ¿O que Mandela, idem de idem? En fin, ya digo; haría bien en darse una vuelta de vez en cuando por esta realidad, o bien en enviar sus comentarios a la otra.

Españolitos que venís a la Universidad, si no tenéis verdadera vocación de vendidos y corruptos haríais muy bien en olvidaros de querer ser periodistas, no valéis para la profesión. Luego no digáis que nadie os lo dijo muy claro.

Ojalá todo el mundo pudiéramos tener un trabajo vocacional. Eso es verdad, y que siempre hacen falta también. Los que sobran son los que quieren hacer negocio con eso y con todo.
¿Sabía que en una concentración en Madrid la policía identifico a un chico por hacer dibujos de la manifestación?...por lo del papel y lapiz, que también es cierto.

"Trabajar en una mina, en la construcción de los cimientos de una casa, en un taller mecánico, ES mucho más ESFORZADO". Es una profesión gloriosa, sin duda.

Añadirìa como caracterìstica el estar forrado. Si tus papis no te pueden mantener hasta que ligras meter la cabeza, mejor hazte fontanero. Confirmaciòn de esto: lleve a sus hijos a un colegio pùblico y verà que en la foto sale vestido de calle.

Hacen falta? Hacen!!!???

Tiene razón Juan Cruz, no hay verdades absolutas. Lo que sí hay son certezas: por ejemplo, ayer se murió Botín. Estos datos suelen ser creíbles en los periódicos si están contrastados y se espera a su confirmación: ¿ hay que recordar la celebre foto de Chávez ? En esa ocasión el rigor exigible pereció en aras de la primicia. Supongo que pasa muchas veces. Y que, a veces, las falsas noticias se descubren antes de su publicación y se atajan. Influirá en ello el “maestro de periodistas”. Ya que no pone un ladrillo, ya que nunca escribió una línea ( lo cual me extraña y resultaría preocupante ) que esté alerta ¿ no ? ¿ Se puede mandar sin la experiencia previa del “currante” ? Quizás sí, aunque ya se sabe que hay muchos banqueros que fueron botones antes que gerentes. No era el caso de Botín, lo suyo era producto del determinismo de la genética ( de casta – nunca mejor dicho- le viene al galgo). Todos los enamorados de su profesión hablan de vocación y de que ejercen el oficio más bello del mundo sean periodistas, cirujanos, escritores o bomberos. Incluso algunos que trabajan en la limpieza de alcantarillas ( recuerden “ El tercer hombre” ) es bueno que se sientan contentos. La alcantarilla da para muchas reflexiones interesantes, ya decía Felipe González – y seguramente cualquier político de alto nivel – que allí también se defiende el estado.
Pero - aunque se me ocurren un montón de relaciones entre la banca, las alcantarillas, la defensa del estado y el periodismo – quisiera volver a la certeza de la muerte de Botín ( hecho no interpretable de manera individual, muerto es igual que cualquier otro ) y a las “ verdades” ( no a las certezas, insisto ) que han ocupado páginas y páginas de periódico. Verdades que no todas pueden serlo dada la controversia que brota de algunos de los autores de su obituario. Hace años, los autores de obituarios – supongo, no soy periodista – tenían ya preparadas en sus fichas los datos de los candidatos a finados para ser rápidos el día que hiciesen falta. Creo recordar que algo sobre ello he leído en el magnífico Talese. Los tiempos ya han cambiado, los datos están al alcance de la mano de cualquier wikipedista y los obituarios que nos interesan son esos escritos por directores de periódicos, gerentes etc. Y ellos tienen los datos frescos y sólo escriben sobre prohombres conocidos. A los que, además, conocen bien. Botín ha tenido a su muerte más páginas que cualquier rey o presidente de gobierno. Lógico, tenía más poder que ellos. Para no extenderme más diré que el caudal de información que ha suscitado a su muerte contrasta con la parquedad de datos que hemos tenido de él ( ¿ debería ponerlo con mayúsculas?) en vida. Habrá que esperar a los biógrafos no autorizados. Si es que existen – o se atreven – porque no sólo el Cid ganaba batallas después de muerto.

Papel, lápiz y tiempo, las horas de oro que la noticia roba a quien la debe contar, si quiere contarla bien. Never marry a railroad man (or a journalist): Never marry a railroad man
He loves you every now and then
His heart is at his mule train, no-no-no

¿Los españoles se merecen un periodismo que les diga la verdad? Francamente, no, no y no. A la vista está. Y además quiénes sí se merecen informarse, mal que les pese a los periodistas, lo saben hacer.

Vocación hay sin duda, lo que falta son oportunidades. A los jóvenes ya no nos tienden la mano, menos en ésta profesión que se parece cada vez más a la política.

Gran artículo, ojalá todo lo que rodea al periodismo hoy día sintiera ese amor a la profesión que emana a chorros de tu escritura.

Un cordial saludo

Papel, boli y una oportunidad...

En el titular, ¿no debería decir: "hacen falta" en lugar de "hace falta"?

Sin acritud.

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Sobre el blog

¿Qué podemos esperar de la cultura? ¿Y qué de quienes la hacen? Los hechos y los protagonistas. La intimidad de los creadores y la plaza en la que se encuentran.

Sobre el autor

Juan Cruz

es periodista y escritor. Su blog Mira que te lo tengo dicho ha estado colgado desde 2006 en elpais.com y aparece ahora en la web de cultura de El País. En cultura ha desarrollado gran parte de su trabajo en El País. Sobre esa experiencia escribió un libro, Una memoria de El País y sobre su trabajo como editor publicó Egos revueltos, una memoria personal de la vida literaria, que fue Premio Comillas de Memorias de la editorial Tusquets. Otros libros suyos son Ojalá octubre y La foto de los suecos. Sobre periodismo escribió Periodismo. ¿vale la pena vivir para este oficio?. Sus últimos libros son Viaje al corazón del fútbol, sobre el Barça de Pep Guardiola, y Contra el insulto, sobre la costumbre de insultar que domina hoy en el periodismo y en muchos sectores de la vida pública española. Nació en Tenerife en 1948.

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