La Doctora Shora

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Un espacio en donde la medicina se asoma en sus múltiples formas: Para asombrarnos con sus maravillas, para concienciarnos con sus limitaciones, para aprender con sus descubrimientos y para cuidarnos con sus conocimientos. Porque si la salud es lo más importante, conocer las herramientas con las que podemos mantenerla es indispensable.

Las extrañas formas del placebo

Por: | 21 de septiembre de 2011

Tirita dibujos El efecto placebo, ese curioso fenómeno que hace mejorar a alguien convencido de los beneficios curativos de sus pastillas o píldoras de azúcar, es más universal de lo que creemos. Lo experimentamos por primera vez y sin saberlo desde nuestra tierna infancia y lo hemos seguido experimentando con más o menos frecuencia según los achaques y la susceptibilidad de cada uno.

Por convencionalismo, solemos tener la equivocada idea de que un placebo se limita simplemente a un medicamento en apariencia pero que, en realidad, no tiene ningún principio activo ni nada que pueda causar algún efecto en el cuerpo humano por sí mismo. Hasta cierto punto, es lógico pensar que si los fármacos son los que nos curan, los placebos se limitan a ser medicamentos en apariencia. Sin embargo, esto no es así exactamente. Los placebos puedan adoptar múltiples y extrañas formas, muy alejadas de un medicamento simulado, lo que lo convierte en un fenómeno más extendido y sutil de lo que tenemos constancia a simple vista.

Como he comentado anteriormente, la mayoría (por no decir todos) hemos experimentado el efecto placebo en nuestra infancia y no nos tuvieron que dar pastillas de azúcar para ello. Tras una caída ahí estaban nuestros padres con una tirita de socorro para “curarnos”. En el momento en que se colocaba la tirita, parecía que inmediatamente el dolor disminuía, que estábamos mejorando desde ese instante. Cuando no era eso, era el más que típico “Sana, sana, culito de rana. Si no sanas hoy sanarás mañana” utilizado en multitud de países cada uno con su variante. Quizás los mayores no puedan recordar esas experiencias, pero sin duda sabrán cómo un niño deja de llorar, angustiarse y/o sentir dolor por el mero hecho de que sabe que alguien está tratando su problema, que lo está curando (o al menos lo intenta).

El fenómeno del efecto placebo de las tiritas en los niños no es baladí. De hecho, se ha observado que el efecto placebo es mayor cuando las tiritas tienen dibujitos, se sienten mejor y se tranquilizan con más facilidad aunque realmente no estás haciendo nada sobre la herida salvo protegerla. La distracción de un niño con su dibujo animado preferido puede ser un buen analgésico.

Cuando crecemos, y nos convertimos en adultos, podríamos pensar que las tiritas y los “Sana, sana…” ya no nos convencen. Ya no somos tan ingenuos como para pensar que memeces así podrían curarnos… ¿O puede que sí? Para bien o para mal, cuando crecemos seguimos siendo, en muchos aspectos, unos niños grandes. Nuestra ingenuidad ante el placebo sigue presente y no hace falta que sean unas imitaciones de medicamentos sin ningún efecto para que experimentemos el efecto placebo.

Desde hace mucho tiempo se sabe que la propia relación médico-paciente es un placebo en sí mismo y puede ser muy poderoso cuando se da de forma óptima. Es decir, en muchas ocasiones los pacientes mejoran o mejoran más de lo que lo harían sólo con un medicamento efectivo por la percepción de que se están preocupando por su problema, de que lo están curando. Por eso cuanto más humano sea un médico, más probable será que cause un efecto placebo en sus pacientes.

No han sido pocos los estudios que han tratado de esclarecer este fenómeno. Así por ejemplo, en un estudio se tomaron dos grupos de pacientes: en uno eran completamente informados y tranquilizados con antelación sobre cómo iba a ser su evolución mientras que el otro grupo no recibió este trato. Los resultados fueron bastante contundentes: Los pacientes del grupo que habían sido informados y tranquilizados necesitaron, de media, la mitad de analgésicos y salieron dos días y medio antes del hospital que el otro grupo.

Resultados similares se han encontrado en más estudios. Por ejemplo, en otro realizado hace 3 años y publicado en el BMJ (Effect of providing information about normal test results on patients’ reassurance: randomised controlled trial) en el grupo de pacientes que habían sido informados con detenimiento estaban más tranquilos, tomaban menos medicamentos e informaban de menos dolores en el pecho que aquellos que no habían sido apenas informados (con folleto o una explicación estándar).

Y es que no sólo el efecto placebo de una buena relación médico-paciente beneficia tanto al paciente como al médico, también puede ahorrar mucho gasto sanitario público. Algo que no se tiene en cuenta por prácticamente ninguno de los gestores, que parecen más empeñados en convertir la atención al paciente en una cadena de producción industrial.

Curiosamente y a menudo, el efecto placebo se da o refuerza con pequeños gestos que podrían parecernos soberanas tonterías. Así, por ejemplo, en un estudio realizado hace 2 años y referenciado en el excelente blog Salud con cosas, encontramos lo siguiente:


[...] Los pacientes operados de microdisquectomía (extirpación de un disco intervertebral o parte de él) lumbar por una hernia de disco padecen menos dolor postoperatorio cuando se les entrega un recuerdo de la operación. ¿Qué tipo de recuerdo? Un fragmento del disco que retiran metido en un bote con una solución salina. Al parecer, los pacientes ven en el “souvenir” una muestra de que la operación fue un éxito y esa tranquilidad les calma el dolor.

Como se explica muy bien en La pella de Gofio, muy probablemente este fenómeno no sea aislado y podría ser evidenciado en otros ámbitos mediante estudios:


De hecho, y sin haber realizado ningún estudio serio, me atrevo a afirmar lo mismo de los cálculos biliares y las colecistectomías (extirpación de la vesícula biliar). Hasta teníamos una “cantera de reserva” para los casos de barro biliar. Tiempos pretéritos “of course”.


Queda claro que seguimos siendo unos niños grandes. No nos atraen tanto las tiritas con dibujitos pero, "placebilmente" hablando, no sabemos decirle que no a un buen souvenir y al “cura sana” de un médico entregado por nosotros.

Foto: #160 Clumsy! por romana klee

Hay 24 Comentarios

Me encanto!! Es idoneo su post

Para una visión moderna (y holística) de porqué funcionan los placebos (y mucho más) suguiero una mirada a la "epigenética" con el doctor Bruce H. Lipton como divulgador.
Porfa. un artículo sobre ese tema ... Gracias!

Pablo: Existe una gran cantidad de científicos que han dedicado grandes esfuerzos en estudiar el efecto placebo. ¿Podrías razonarme por qué debería referenciar exactamente al investigador que comentas y no a los demás?

Que minimo que citar el trabajo del Doctor de la Fuente-Fernandez en lo relativo al concepto del efecto placebo...

No son pocas la veces que en urgencias te encuentras con pacientes que han mejorado milagrosamente cuando lo unico que le has puesto es un suerito para pasar el rato mientras salen resultados. Efecto placebo? ganas de irse a casa? nunca se sabe

m:

El efecto placebo no es una anomalía de la mente, es algo cotidiano. Pero de ahí a llegar a decir que la realidad es lo que tú crees y que el método científico está sobrevalorado hay un abismo. ¿Por qué dices que es un principio activo diferente? Si nos referimos a principio activo como tal, no existe ninguno, no hay nada que, en principio, pueda causar efecto.


Juan Carlos:

Tranquilo, la homeopatía la trataremos próximamente y en exclusiva para que se lleve todo el protagonismo :)


Nevermind: Exactamente.


Opinolandia: Es cierto, el efecto placebo se da más en unas enfermedades que en otras (y en unas personas que en otras). No es lo mismo tener un ligero dolor de cabeza que un cáncer, por ejemplo. El efecto placebo podrá aliviarte el dolor de cabeza pero no te va a curar un cáncer.

Hayra: No, lo publiqué porque lo consideré interesante. No lo hice a propósito de tu comentario. Sobre tu caso particular, debes saber que no sólo existe el efecto placebo, también existen las remisiones naturales de las enfermedades o la regresión a la media. Lo explicaré con más detalle en un futuro artículo (este sí que te lo dedico a ti) pero, en resumen, puede que tu enfermedad estuviera en su punto álgido y ahora hubieran remitido los síntomas temporalmente por su curso natural. De la misma forma que hay gente que a temporadas se encuentra mejor y otras peor, independientemente del tratamiento.

Sobre que los médicos receten placebos, tú consideras que está bien que engañen a los pacientes sin con eso pueden mejorar... pero otros pacientes no lo ven tan bien. Es un tema delicado.

Antonio: Sin duda, aquí la psicología y la psiquiatría tienen un terreno importante, pero hay algo más allá. ¿Qué es lo que hace que esas sensaciones de bienestar mejoren la sintomatología o la curación de ciertas enfermedades?

Sr.Placebo: Es un artículo propio, no tiene sentido referenciarlo al blog dónde lo publiqué previamente.

Gracias por la referencia. Me llamó mucho la atención aquel articulo aunque desconozco si ha habido más estudios al respecto en esa línea.

Me ha recordado a alguna anotación que hice:
http://www.efectoplacebo.com/2010/03/efecto-placebo-en-las-tiritas/

Esta noticia ya se publicó en Febrero de 2010. No he visto la referencia al site.
Pego el enlace:
http://medtempus.com/archives/las-extranas-formas-del-placebo/

¿Cómo es que en el artículo no se ha relacionado a la homeopatía con este estudio? Las conexiones son más que evidentes y se le puede sacar mucho jugo (diluido)

@Nevermind.
La teoría me la se, pero cada vez me convence menos. La diferencia entre el medicamento y el placebo, es un principio activo diferente, no la falta de principio activo del placebo (algo así). No sé, el poder de la mente... Ya, suena a topicazo, pero... De verdad, adoro las verdades absolutas. ¿Por qué?. Pues porque ultimamente me parecen una especie en peligro de extinción. Ojo no te vayan a declarar reserva de la biosfera o algo así... ;)Gracias por tu respuesta, y por tu respeto (que es mutuo)

"el efecto placebo es mayor cuando las tiritas tienen dibujitos"
es increíble lo que puede hacer nuestra mente. Se debería investigar mucho mas.
saludos

Cada vez se pone más en evidencia la influencia de la mente sobre el cuerpo. Buen post

Me ha parecido un post muy interesante y que realmente me ha hecho reflexionar. No podemos negar que todos en el fondo somos un poco hipocondríacos en según que situaciones y que el contacto humano y el cariño son la mejor medicina. saludos!

En este video se cuentan curiosos detalles de efecto placebo. Las jeringuillas "placeban" más que las píldoras, el tamaño importa, cosas de esas.

http://thesocietypages.org/socimages/2011/03/10/the-placebo-effect/

lo del placebo para adultos me parece fántástico... pero que te cobren más de 50 euros por un par de frasquitos llenos de pastillas de azúcar! y es una idea buenisima de marketing que no se puedan tocar las pastillas con la mano, las hace parecer algo serio... jajajaja

La foto que acompaña el artículo es uno de los principales placebos utilizados en casa. Y es que las tiritas que contienen hellokittyna curan mucho más que el resto... o por lo menos ese era el efecto que ha producido en mis hijas. ; )

Una actitud mental positiva, tiene un maravilloso efecto placebo.
Basta ver que un ser amado se encuentre en peligro, para que desaparezca cualquier malestar que estemos sintiendo en ese momento y actuemos para ayudar al ser querido, o que estemos disfrutando de un buen dia en el campo para que nos olvidemos de muchos malestares.
El efecto placebo, es una actitud mental que hace "milagros" y por eso muchas personas se curan o resuelven muchos problemas cuando su fe es auténtica.
Alfonso German Arreola

Uno de mis profesores decía " The secret of caring for a patient is to care about the patient".
Esto viene a cuento porque si el paciente percibe que al médico le importa el paciente, que tiene interés, que se toma el tiempo necesario para explcarle lo que tiene, por qué son necesarias las pruebas que pide y los tratamientos que receta.
Tal vez podamos llamar a eso efecto placebo, o tal vez sea que el paciente es más propenso entonces a seguir las recmendaciones y los tratamientos .

No sé si esto vendrá a cuento, pero dos de los médicos con los que tengo trato (uno de medicina general y otro un dermatólogo) tienen la capacidad de hacer que me sienta mejor después de hablar con ellos unos minutos. No es que se extienda mucho esa sensación y, para ser sincero, no sé si tiene efecto sobre las dolencias por las que he acudido a ellos, pero sí que es verdad que el trato que ofrecen me hace sentir mejor. Lo mismo en estos casos habría que hablar de simple psicología y habría que dejar el terreno abierto a psicólogos y psiquiatras, que saben mucho más sobre estos asuntos.

Hola doctora, sospecho que escribiste este post debido a algún mensaje mío que puse... verás, yo tengo un problema que me estoy tratando con homeopatía, porque el único remedio que me ofrece la seguridad social me puede empeorar otra problema que tengo (en su día me dieron un listado con medicamentos que no debo tomar). La consulta en el especialista siempre era así: "Hola doctor, me pasa esto, pero no puedo tomar tal medicamento porque tengo esto otro". Como no hay más medicina que ésa, el médico se limitaba a mandarme pruebas que no hacían más que confirmar el diagnóstico, y a enviarme a casa sin ninguna solución. Me dejaban con una sensación de desesperación y de no tener salida para lo mío. Pero como no me rindo, me decidí a probar varios remedios alternativos, y el que me funciona es la homeopatía. ¿Es placebo? Pues bienvenido sea, y que siga funcionando como hasta ahora. Pero también podrían haberme ahorrado esa desesperación que tenía al dejar la consulta, y como mencionas en tu post, haberme dado algo que actuara como placebo, una palmadita en la espalda y un "ya verás cómo se soluciona". Para terminar, quisiera hacer una pregunta: los otros remedios alternativos que probé no me funcionaron, pero podrían haber actuado como placebo. ¿Por qué no lo hicieron?
Sin más, gracias por leerme, un saludo.

lo de la relación médico paciente y la confianza que depositas en tu médico es algo clave y que muchos médicos no tienen en cuenta , yo lo he vivo personalmente por una enfermedad que estoy padeciendo, hay médicos muy humanos y cercanos y otros mucho menos.Respecto a que un olacebo funciona pues probablemente en algunos casos ´si , pero si yo tengo una fuerte jaqueca o mal de muelas, puedo asegurarte que si me meten un placebo no se va a pasar , aunque hay muchos dolores que a veces tienen un componente más psicologico, en personas muy ansiosas o obsesivas con las enfermedades,etc. ,lo de la homeopatía me parece que utiliza mucho el efecto placebo.

#m, el método científico es el que te permite distinguir entre placebo y medicamento efectivo. De ahi la resistencia de los laboratorios homeopáticos a aplicarlo a sus remedios.

El placebo se estudia como una anomalía del funcionamiento de la mente, y yo creo que no es cierto. Simplemente la mente funciona así. ¿Qué es la realidad? Pues lo que tú crees que es. Muy fuerte, pero es así. Vamos, que el método científico está un pelín sobrevalorado. "Yo creo", algo tan, tan subjetivo y a la vez tan objetivo...

Y a quienes pasamos consulta y vemos pacientes nos queda claro, la mente es una perversa manipuladora, el dolor es un proceso mental también y el placebo claro que sirve! Por eso los estudios farmacológicos incluyen controles con placebos. (En alguno de sus tipos.)
Un buen post.

http://schaeffers30.blogspot.com/

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Sobre la autora

Esther Samper

"Shora" (Esther Samper) es médica y divulgadora científica especializada en temas de salud. Su principal objetivo: acercar la medicina a todos los públicos y en todas sus formas (avances médicos, consejos de salud, tratamientos, prevención...).

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