Cembrero

Sobre el autor

, corresponsal en Bruselas desde 2005 y periodista en EL PAÍS desde 1982 en las redacciones de Barcelona y Madrid. Ha dedicado especial atención a los temas económicos, sociales, energía y a las finanzas de las autonomías.

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junio 2012

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En algunos países de centro y norte de Europa se ha creado una gran confusión sobre el coste real de la solidaridad de la Unión Europea con los países con dificultades como Grecia, Irlanda y Portugal. Un trabajo de Notre Europe, Les coûts budgétaires de la solidarité dans la zone euro: clarifications et mise en perspective, elaborado por Sofia Fernandes y Eulalia Rubio resulta muy clarificador.

En primer lugar, las autoras subrayan que la ayuda financiera a los Estados Miembros en dificultades "no ha consistido en  subvenciones, sino en préstamos acordados en condiciones no favorables, inicialmente superiores al 5%" de interés. Después la UE se vio obligada a rebajar el tipo de interés en dos ocasiones, primero al 4,5% y después al 3,5%, ante el injustificable negocio que suponía el hecho de que muchos países captaban fondos del mercado al 3% o 4% y lo prestaban al 5,5%. 

Las ayudas efectivas concedidas a Grecia hasta ahora ascienden a 73.000 millones del primer programa de 110.000 millones através de préstamos bilaterales de los Estados. Un segundo paquete de ayudas a través del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) prevé un total préstamos de 144.600 millones, se nutrirá de fondos obtenidos en los mercados con garantías de los Estados.

En el primer plan de ayudas de mayo, Alemania, el principal contribuyente, se comprometió a prestar unos 22.300 millones de euros a Grecia y garantizar préstamos del FEEF por valor de 211.000 millones. En el caso de España, los compromisos en estos dos supuestos ascienden a 9.800 y 92.54 millones. Son préstamos que hasta ahora no han supuesto costes para los Estados. 

Estas cifras contrastan en volumen y significado con las ayudas efectivas concedidas a la banca. La Unión Europea ha aprobado ayudas públicas por valor de 4,6 billones de euros, de los que 850.000 corresponden al Reino Unido y 620.000 millones a Alemania. Los fondos utilizados hasta ahora han sido, sin embargo inferiores, unos 1,6 billones, de los que 1,2 billones han sido en forma de garantías y líneas de liquidez a la banca y 400.000 millones en inyecciones de capital o compra de activos tóxicos. La última valoración del coste de la crisis bancaria efectuada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), sitúa a Alemania como el país europeo que más dinero ha empleado efectivamente en reflotar a sus bancos con313.638 millones, que representan el 12,2% del PIB del que todavía los bancos no han devuelto el 11%. España figura en este ranking con un coste bajo, el 3,8% del PIB. Pero si se incluyen la ayuda de 100.000 millones pedidos por el Gobierno de Madrid a la UE para recapitalizar al banca, la factura se elevará a más del 13% del PIB.

En resumen, según Eurostat el impacto de todos los préstamos a Grecia tendrán como máximo un impacto del 1% en la deuda de la UE. Sin embargo, las ayudas a los bancos han generado un fuerte aumento del déficit que en algunos casos como el de Irlanda ha sido del 23%. En España sólo estamos empezando a descubrir nuestra realidad.

 

 

El País

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