La novia de papá

24 ene 2011

Entre todas las (ex) mujeres

Por: Paloma Bravo

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La imagen es de la serie "Todas las mujeres" que ha producido y emitido el canal TNT. Esta ficción brillante y atípica habla de muchas más cosas que esta entrada, pero me gusta su título, me gusta su actor, me gusta su director y me gustan todavía más sus productores.

 

Por eso tomo prestado el nombre del prota y os cuento, desde la fición, una historia real. Sobre mujeres y exmujeres. Sobre madrastras y exmadrastras:

1ª etapa:

Nacho se casa enamorado. Con Silvia (Silvia no vuelve a salir aquí, así que olvidad su nombre). Tienen un hijo, Pedro. Se separan. Pedro tiene dos años. Sus padres, con sus más y sus menos, acuerdan una custodia compartida.

 

2ª etapa:

Nacho no sabe o no quiere estar solo. O tiene suerte. A los tres meses, vive ya con Elena. Ella no tiene hijos, pero cuida a Pedro, cuando toca, porque quiere a Nacho (ojo: Elena nunca hace las funciones de Nacho, esto no va de machismo). Elena quiere tener hijos, Nacho no. Cinco años después, con Pedro a punto de cumplir los 8 años, se separan.

Esta separación es tan amistosa que, de vez en cuando, quedan los tres, con Pedro, y también de vez en cuando los dos, Elena y Nacho. (Y se lían, claro, aunque eso tampoco es el punto central de mi historia).

 

3ª etapa:

A los seis meses de separarse de Elena, aún acostándose con ella, Nacho se enamora otra vez. De Ana. Elena sufre, porque ella siempre ha querido volver con Nacho, tener un hijo con él, seguir con Pedro. Nacho la escucha, lo entiende, se deja querer, pero... Pedro llama Elena a Ana, y mamá a Silvia (sí que volvía a salir, sorry). Pedro tiene un bonito cacao en la cabeza.

Nacho consulta a especialistas y le dicen que necesita aclarar un poquito su vida, y, sobre todo, la vida de su hijo. Nacho le dice a Elena que no puede seguir viendo a Pedro, que lo confunde todo, que ya no sabe quién es la mujer de su padre, que necesita limpiar su vida para montar una nueva con Ana.

Elena quiere reclamar derechos de vista sobre Pedro. Cree tener derecho. El derecho lo marca la ley. La ley no ha pensado en Elena. Elena clama en el desierto.

 

4ª etapa:

Elena parece haberse rendido. Nacho y Ana son felices. Ana se lleva muy bien con Pedro. Tienen un hijo, un hermano de Pedro que se va a llamar Carlos. Muy felices, mucho, pero cuando Pedro tiene doce años y su hermano Carlos, dos, hay otra separación.

Amistosa. Vale. Ana no reclama derechos de visita sobre Pedro: los tiene de facto. Es la madre de su hermano y Pedro tiene móvil. Cuando le dejan sus amigos, sus partidos de fútbol y sus reuniones con la Play propia y otras consolas ajenas, se queda a dormir en casa de Ana, con su exmadrastra y su hermano. Pedro ya no se acuerda de Elena.

¿Qué quiero decir? Que las exmadrastras no tienen derechos legales. Que no es tan fácil regular el que los tengan. Que Elena y Ana querían a Pedro de forma equivalente. Que una le sigue viendo y otra no. Que la única manera de ganarse a los niños para toda la vida no es sólo dar amor, también hay que tener suerte y 'good timing'. Ni demasiado pronto, ni demasiado tarde.

Que, en cualquier caso, aún sin derechos de visita, todo ese amor que se les da, no se pierde. O eso quiero yo creer.


 



 


 

 

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Hay 19 Comentarios

orale!! que historia, eh!!...

yo jamas imagine que las "ex-mujeres segunda etapa" tambien sufrieran.

El punto positivo. Todo lo que dimos sí que sirve,chicas exmadrastras.Quizá sea en mi caso porque aún no llego a la treintena y mi ex-hijastra es ya una adolescente, pero sí...lo que sembré sirve. Yo di todo lo que creía que ella podía necesitar. Afortunadamente, al término de la relación, fue ella la que me pidió que no perdiéramos ese contacto. Ahora somos dos "amigas" que quedan de vez en cuando y sin padres de por medio, claro está.

No es por provocar, pero para eso se inventó hace muchos años el matrimonio para toda la vida

uff!, vaya lío...lo que yo veo más preocupante de todo esto es la posición del niño. Lo de los derechos de las señoras me parece secundario: lo grave y preocupante es cómo le va a influir al pequeño todo lo que subyace en la actitud volátil del padre

Joder con el Nacho¡¡¡¡, que manera de ligar.

Duele mucho. Hace más de un año que no veo al niño, por el bien de todos (o eso pensaba) y lo que acabo de leer me conmueve. Gracias por tu último párrafo. Eso quiero creer yo también.

Antes que nada, buen blog y magnífico tema.

Vamos al lío: el problema que se suscita en todo el embrollo sentimental de Nacho (al que tiene derecho y nadie, ni siquiera su propio hijo tiene porque negárselo) es que las leyes no se han adaptado a este tipo de situaciones, en España aún somos adolescentes en eso de los divorcios, y los regímenes de visitas están determinados en un derecho de los padres. Cuando debería ser un derecho (y por qué no deber) de los hijos.

En este caso las necesidades de Elena se verían cubiertas, por la necesidad de Pedro y su vínculo con Ella.

Y no enredemos más el tema, o sí, venga que hoy me encuentro con ganas de guerra. Y si Nacho, muy de su tiempo contrata una persona (Susana) al divorciarse de Silvia y que es la que cuida a Pedro cuando su padre tiene que trabajar, al igual que Elena (que no había machismos) y al separarse de Elena y unirse con Ana la tiene que despedir porque Ana ya tiene su propia empleada. ¿Es que Susana tampoco tiene derecho sentimental a ver a Pedro? ¿No tiene Pedro también vínculos con Susana?.

Y si ya a Pedro lo cambiamos de colegio ni te digo la de líos de visitas que montamos. A ver si me he excedido con ejemplo. ¡Ah, no, que estas cosas pasan!

Como el anuncio de la crema aquella suframos en silencio...

Nacho es un delincuente sentimental, al que siempre absuelven sin cargos, y al que quizá le vendría mejor frecuentar burdeles, que reportan la carga emocional que precisa, sin los inconvenientes de tener que imponer a su hijo la cotidianedad derivada de sus caprichos; si lo que buscaba era una chacha o progenitora para su vástago, en una ETT también habría encontrado solución más eficiente.
Pero esos vientos traeran estas tempestades: al pobre Pedro no le voy a enmendar aún, hasta que salga en primera plana escoltado por la policía, que será como probablemente acabará en cuanto se le acaben las ganas de juagar al Grand Theft Auto- San Andreas, acusado de dirigir una red de proxenetismo. Y si no, al tiempo.

Solo quería felicitarte por tu blog, me la he pasado muy bien leyéndolo, saludos desde Chile.

A magister le dio singulto.
Pedro ya lo padecía (desde Silvia).

me suena a q sol tiene en mente separarse en breve,cachis

me suena a q sol tiene en mente separarse en breve,cachis

me suena a q sol tiene en mente separarse en breve,cachis

me suena a q sol tiene en mente separarse en breve,cachis

¿Cómo legislar los sentimientos? ¿cómo se establece el derecho al amor?

Maldito good timing! Nunca está cuando se le necesita...o sí, lo que pasa es que no hay manera de saberlo de antemano. Cuanta razón. Querer es fácil, pero ¡Qué complicado desquerer sin motivo! Cómo va a entender Elena que ya no puede querer a Pedro. En estos casos las exmadrastras lo tienen fatal. Nunca lo había pensado...

No conocia esta serie pero me la apunto porque tiene muy buena pinta!

Todo ese amor que se les da no se pierde...? No, sólo se convierte en un recuerdo conservado en un vaso de agua helada dentro del congelador ... Ya sabes, por si acaso duele.

(Me gusta tu blog, :) )

...y además habría que plantear las preguntas de Pedro: yo me adapto y comprendo que mi padre y mi madre ya no se quieren, y me adapto y comprendo q papá quiera a Elena....y me adapto y confío, por imposición paterna me dejo querer por Elena... yo tambien quiero a Elena.
Et voilà, sigo adaptándome y comprendiendo q papá ya no quiere a Elena ergo se me impone q deje de querer a Elena.
Y sigo adaptándome a la inestabilidad emocional de mi progenitor: ahora debo aceptar a Ana, y sigo adaptándome, claro, ¿cómo no voy a querer a mi hermano? y sigo adaptándome a los caprichos de mi papá...para eso estamos los hijos , no?...Me hago cargo, con lo que llevo corrido; ya se lo explicaré a mi hermano

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Sobre la autora

Paloma Bravo
Soy madrastra, periodista y autora de “La novia de papá” (Plaza&Janés). Este blog no lo escribo yo, lo escribe Sol Beramendi, la protagonista de mi novela. O sea, que es ficción y, por lo tanto, absolutamente real.

Paloma Bravo

SOBRE EL BLOG

Según la RAE, madrastra es una “cosa que incomoda o daña”. ¡Y una mierda! “Tía buena (buena en todos los sentidos), lista e inmejorable” es lo que debería decir. ¿O no? El caso es que me ofrecieron crear una plataforma de “madrastras sin fronteras”, pero mis bestias me necesitan en casa, así que nos hemos quedado en un blog. Para hablar de vuestras familias y otros animales.

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