La novia de papá

03 feb 2011

El jefe de todo esto

Por: Paloma Bravo

Ordenes

 

Nota previa: supongo que me la voy a cargar. Ayer escribí de otra manera: "Nos gustas más cuando eres seria" fue el comentario casi unánime, y hasta mi fiel Bigdí se quedó sin críticas. Lo siento. No consigo estar siempre en el mismo lugar, y, desde luego, no consigo ser intensa de forma permanente. Voy a iros cambiando el paso, el tono, las historias. Es lo que pasa en mi vida y, por tanto, es lo que pasa en mi blog. Ayer fue un día tristísimo por razones que no vienen al caso; aún así, hoy me tengo que ocupar de lo práctico. Aquí va y perdonadme: no sé cuándo ni cómo, pero algún día volveré a ser seria, profunda, certera y todas esas cosas que me dijisteis ayer.

 

 


 

Soy una privilegiada y soy una pringada. Las dos palabras con "p", las dos cosas juntas.

¿Por qué? Pues porque puedo pagar una canguro y porque, obviamente, en mi vida manda ella.

Igual por eso Pablo y yo discutimos poco. No tenemos margen: siempre firmes y obedientes a las órdenes de Shirley.

(Por cierto, canguro compartida con la custodia: la mitad de la semana, con la ex; la otra mitad, con nosotros. Aporta continuidad a la vida de las niñas, reduce el coste económico, la recomiendan 9 de cada 10 dentistas...).

 No duerme en casa, pero tiene su "habitación propia": luminosa, bonita, preparada... Con su sofá y su televisor, con sus fotos y los dibujos de Eva y Teresa. Con su ordenador y su conexión a internet (lo prometo: para que hable con su familia, para que use skype, para que haga lo que quiera).

En nuestro dormitorio también tiene su espacio: un pequeño altar. Allí rezamos como buenos laicos (yo con más devoción que Pablo, todo hay que decirlo) para que no enferme, que no nos deje, que no se cabree.

En realidad, en vez de rezar es más práctico actuar: no olvidarnos de comprar los yogures con mango que le gustan, pedirnos el día libre cuando ella tiene médico, no cabrear a las niñas para que no se chiven...

Y mimarla.

Y darle la razón.

Y seguirla mimando.

Si nos fallara la canguro, nuestra vida se autodestruiría como los mensajes de Mortadelo y Filemón. Como dice mi amiga Marta, "lo peor no fue separarme del padre de mi hija, lo más terrible fue que me dejara la canguro unos meses después. No sólo me destrozó la vida, también me hizo pensar y, por fin, darme cuenta de algunas culpas".

Pues eso.

Aprovecho este momento para enfrentarme a Shirley con cobardía (a pesar de su control sobre internet, no me lee. Se lo ha dicho a las niñas: "La señora es una frívola y yo no leo frivolidades").

Shirley es dulce con ellas e increíblemente dura conmigo. No dice nada, pero su reproche me fulmina cada noche: llegas tarde, llegas mal, no vales para nada.

Lo dice con la autoridad que le confiere el ser una cuidadora sensacional.

"Oye, guapa, que vengo del trabajo, y si no curro, no puedo pagarte. ¡No te pases!", le grito en silencio.

Da igual.

"Que yo no soy su madre y su padre tampoco ha llegado...".

Es tan poderosa su mirada que me vuelve desleal. Culpo a Pablo, me escaqueo... Y no arreglo nada.

Eva y Teresa me reciben junto a ella, abrazadas las tres, haciendo frente común. No sé qué he hecho, en qué he fallado esta vez, pero ellas sí y, además, tienen razón.

"Lo siento", digo, esta vez en alto.

Y de madrugada, insomne, le juro a Pablo que no vuelvo a llegar antes que él: si me voy a llevar una bronca, que sea suya, que durmiendo juntos lo compensamos todo.

- Sol, eres una paranoica.

- Lo que tú digas.

Al día siguiente, Shirley nos anuncia que se va un mes a Brasil, a ver a su familia.

- ¿No puede ser en verano?

- No.

- Que las niñas tendrán campamentos y nosotros vacaciones... Que te podrás ir dos meses...

- No.

Shirley no es muy habladora, pero tendrá sus razones. ¿Y ahora dónde encontramos una canguro para el mes de marzo? Que las quiera, que las cuide, que la quieran, que... Que sea como Shirley sin poder nunca serlo.

Pablo entra en crisis de ansiedad, y yo, que no soy paranoica pero sí pragmática, me pongo a mandar mails pidiendo socorro a todos mis amigos con hijos. La respuesta más positiva que recibo es un "¡Qué chungo!".

 

P.D.: El título de este post es, obvio, un homenaje a la peli homónima, de Lars Von Trier.


Compartir

  • Eskup
  • Compartir en Facebook
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

Hay 78 Comentarios

bigdí lo que tiene grande es la lengua

Lamento tan pobre comentario, pero la entrada de hoy me ha dejado sin palabras

Sale, en un ratito te escribo.

Alejandra, el pragmatismo se aplica a las relaciones humanas, no a las sentimentales. Yo para amar, soy más de así:

http://www.youtube.com/watch?v=9-_dMCqndjY

"Después de conocer una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?

¿Verdad que no hay diferencia sustancial
entre vivir con una vaca o con una mujer
que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?"
Oliverio Girondo

Como somos panas, escríbeme: atiender@gmail.com
Pero que sea bonito.

Bigdí, te entiendo en tu practicidad, pero decime ¿cómo se puede amar así?. Claro, el amor debe ser razonable también, no cursi, ni ciego, ni idiota, pero ¿tan, tan práctico?, ¿ vos podés?.
Hey guapetón, contame a mí de tu blog, yo sí me he portado mal, además que ya casi que somos "panas", dale, contame. Compartí conmigo ese surrealismo.

Bigdí, al decir lo de Facebook me entró curiosidad y busqué, pero vi que me salen todo mujeres y ningún hombre. Tendrás que contarnos, algún día, de donde viene tu pseudónimo

Alejandra, querida, no es una máscara, ni una pose, ni un mecanismo de defensa; simplemente soy práctico. Algunos piensan que en exceso, pero mientras los resultados avalen el pragmatismo, lo seguiré practicando.

@ Víctor: Ya pasó, vida, ya pasó...

Moni, ya existe algo así como un blog en el que escribo; en realidad es una página en facebook. Sólo si un día os portáis muy mal, quizá os dé alguna pista. Primero porque me parecen muy mal el SPAM de otros blogs; no critico a quien lo haga, ese derecho está reservado al propietario del blog, imponer las reglas que quiera en su casa. Segundo porque lleva muy poco tiempo funcionando, y no sé qué tal se dará. Y tercero, y más importante, porque allí sí que hago y digo lo que quiero, no me reprimo, y las sensibilidades siempre quedan heridas. En ese mundo, solo impera el surrealismo.

Lulapop ¿de qué parte de México sos?, quiero contarte que me encanta tu país, sus playas, la comida, los mariachis, el acento de la gente que vive al norte. Y por supuesto, muchos de sus escritores.
También lamento la crisis por la que están pasando ahorita, es una guerra infernal la que se ha desatado, muy lamentable.

Bienvenida a este blog Lulapop, de verdad me fraternizo con vos por el esfuerzo que estás haciendo, emigrar, dejar atrás el país, el clima, la familia.... ha de ser durísimo, esta Latinoamérica nuestra, nos duele tanto...
En fin, tenés toda la razón en lo que has expuesto, estás metida en una casa extraña, los niños que joden tanto, los papás que abusan de tu necesidad y que no siempre reconocen tu esfuerzo. Es cierto. Pero Lulapop, la moneda también tiene otra cara: hay gente que es impresionantemente abusiva, en el caso de las canguros -o de quienes simplemente nos ayudan con las cosas de la casa- las acogés, las tratás bien, les despositás confianza -claro, para tenerlas en tu casa- y te salen con unas barbaridades: casi que te dejan hasta sin ropa interior, quieren ningunearte, chantajearte y si te descuidás, te quieren bajar hasta el marido. Hay casos de casos.
Pero a vos, te deseo toda la suerte del mundo, en todo lo tuyo y que con la gente que trabajás logrés mantener una relación de respeto y de armonía. Un abrazo.

Vamos a ver:
Bastante tenemos ya con la suegra, la cuñada, la madre, la prima, el sobrino, el abuelo, la hermana, la suegra (uy, eso ya lo he dicho), como para tener que aguantar también a la niñera/chaha/limpiadora/asistenta... Prefiero tener mi casa manga por hombro que contratar (legalmente y con Seguridad Social, of course) a una intrusa en mi casa que deje más limpio el sable de mi marido que el lavabo del baño conyugal... ¡Y lo que no cuelgue que arrastre!
Y a mis hijos los educo yo.
Bigdí: ¿Por qué, con la labia en prosa que usted tiene, no crea un blog? Sería interesante. Sería fiel seguidora suya, en serio se lo digo. Y más desde que le pongo mentalmente la cara y las hechuras de House. ¡Me pone! ¿Qué le vamos a hacer?


Vaya, apareció la interesante (más si posee un melodioso y rítmico acento argentino o chileno o uruguayo). Ya sé que otro de los mecanismos de defensa (como bien dice vos) es tachar a todo el que no "está a la altura" de gente tan especial como vulgar. En fin, fue divertido mientras duró.

Os dejo con vuestra conversación (Alejandra y bigdí) tan intelectual.

Chao. Me voy a hacer cosas vulgares pero necesarias.

Añadamos otra vulgaridad más: hay que joderse como anda el personal, jajajaja....

yo soy una canguro. Me vine de México a Canadá, encontré trabajo como canguro y me siento atada a la familia. No sólo porque los quiero, sino porque encontrar una familia que me gustara fue difícil. Tengan en cuenta que el idioma (o los dos que tuve que aprender al mismo tiempo) es una gran barrera. Y a veces, los padres abusan. Abusan de tu tiempo, ok, no hay problema eso de llegar tarde, pero te piden cosas con cara de por favoooor, y es difícil decir que no. Cuidar niños no es nada fácil, a veces son groseros y muy mal educados. no tienen límites, te pegan, te muerden cuando no quieren hacer las cosas. Hoy por ejemplo, la niña que cuido tiene sólo 2 años. Nunca en su vida ha obedecido una sola petición de los padres, yo obviamente pongo mis límites y no le doy lo que quiere aunque haga berrinche y pataleta, pero ellos me piden que lo haga. Y me restan autoridad, en fin, para no salirme del tema, ser canguro, es aún mas difícil que ser padre, porque ni siquiera son tuyos. Es un trabajo arduo y mal pagado. No es fácil adecuarte a la rutina de una familia y además el hecho de que no sea tu país ni tu clima hace la tarea más difícil, asi que mi comentario va para los padres, traten de ser empáticos y pensar que es un trabajo como el suyo, pero que además es bajo las reglas de los padres y de los niños, que tienen autoridad en la casa. Ni uno ni otro tiene la razón y si cooperamos, la niñera les durará mas de lo que piensan, porque ella se sentirá a gusto y querrá estar ahi mucho más tiempo.

Pues mirá Bigdí, el post de ahora tampoco me parece muy interesante, ¿de qué podemos conversar?, bueno, podría ser de tu practicidad para afrontar las relaciones humanas. Contame algo ¿es sólo una máscara en este blog o es realmente un mecanismo de defensa que has desarrollado?

¿Crisis igual a imaginación? ¿Tristeza igual a creatividad?
Paloma, cuídate mucho. Te necesitamos.

Bueno, no sé de qué podríamos conversar... mi visión sobre el post de hoy no ha tenido tanta repercusión como yo esperaba, normalmente a la gente le choca bastante mi forma tan práctica de enfrentar las relaciones humanas como la que hoy describe Paloma, en las que no hay relación sentimental; solo Puntillita parece estar en desacuerdo con mi visión de forma clara.

Jajajaja, el abuelo Cebolleta dice que está mayor y hasta pide ayuda. No te esfuerces, no necesito que me salve nadie pues de nada hay de lo que salvarme. Pero ya te descubriste: el estúpido (yo sigo con los vulgarismos) abuelete se cree el sabio del lugar. Vaya, vaya, desde aquí puede engordar su ego estampando en este blog su engreída “sabiduría”, para que todos admiremos su locuacidad, culta y sagaz verborrea. Jajajaja, para lo que ha quedado el personaje. Pero hombre, no sería mejor que dedicases tu ocio a pasear a los nietos (si los tienes) o a mirar cómo van las escasas obras que invaden Madrid, o, no sé, a dar de comer a las palomas. Seguro que encontrarías más placidez que entrar en “combate” bloguero…


Pero, mejor Alejandra concentra tus esfuerzos en salvar de la idiotez no asimilada en la que desemboca un decrépito pseudointelectual venido a menos cuyo único entretenimiento es entrar a este blog y hacerse el “maduro interesante”. Tú sí que no tienes remedio ni salvación alguna compañero, tu imbecilidad ha llegado a su máximo esplendor (como ves yo también se insultar. Empezaste tú, jeje).

Sigamos divirtiendo al personal...

¡Hola mi entrañable Bidgí!, pues mirá que no es que no tenga suficientes argumentos para defenderte o que no me interesen las causas perdidas o cuasi perdidas, pero uno de mis principios de vida es: no discutir con gente vulgar. Cuando me topo con estos tipos y tipas simplemente doy la vuelta. Y no es falta de tolerancia, es salud mental. Una cosa es discutir ideas, otra escuchar insultos baratos.
La vulgaridad me enferma, casi tanto como la ignorancia, así que mejor conversemos nosotros sobre algo interesante, con suerte se nos une Cuchillero. ¿Te parece mi sexagenario guapo?

¡Alejandra! ¡Ya por aquí!
Defiende a este pobre abuelo de la barbarie victoriana... sé que no poseo los encantos que tú tienes para convencerle de que es un cretino, pero confío en que tú sabrás reconducirlo. Al menos ahora dice 'me la pela'... bastante más musical. Igual tiene salvación; yo ya estoy mayor para interesarme.

Gracias Cuchillero por responder. Yo tampoco creo que aporte gran cosa, me quedaré igual que vos: de espectadora -qué aburrido-.
Suerte Paloma. Besos.

Gracias Alejandra eres muy amable. Nosotros tenemos una canguro. Nuestra relación podría decirse que es de simbiosis sinérgica. Ninguna de las partes contratantes tiene escrito en piedra que aquella durará toda la vida. Pero ambas partes confían en la buena fé. Y así continuamos trabajando juntos pero manteniento nuestra autonomía potencial. Siempre hay magen para negociar. Todo ello hace que nos sintamos cómodos y seguros.
Por lo demás, creo que no puedo aportar nada útil o que se le parezca así que, mejor me quedo de espectador.
Un abrazo para todos.

Hola mis amigos, ya llegué, veo que este día ha sido tan agitado como el de ayer.
Me divierte verlos discutiendo por cosas sin mayor trascendencia y sacarse todos esos trapillos al sol. ¿Lo ves mi querido sexagenario guapo?, se puede tener esta actitud "light" ante la vida, ante las discusiones estériles y sofistas, sin caer en la superficialidad claro, nada más tolerancia y sentido común.
Por cierto ¿vos tenés hijos?
Cuchillero ¿dónde estás?, no me digás que te da pereza escribir ahora, por el tema, por los comentarios, por... y por.... Ya te estoy extrañando, danos señales de vida

Tenía una mañana tontísima y me la estais alegrando. Ahora me tengo q ir a trabajar, que pena. Espero que cuando vuelva esta noche, siga la juerga.
Paloma ¿Eres consciente de lo que alborotas al personal?

Que divertido es esto.


Ya sé que para un vejestorio como tú, bigdí, mi lenguaje te puede resultar soez, vulgar y horrible. La verdad es que me la pela (mira otra soez vulgaridad) lo que te parezca, sinceramente. También puedes imaginar lo que te de la gana sobre mi persona o sobre mi personaje, jajaja, también me la pela (valga la reiteración soez y vulgar).
En cuanto a lo que como, ya me cuido yo de no acercar mi boca a todo aquello que ponga en peligro mi salud. Agradezco tu preocupación y consejos, percibo que tienes experiencia en llevarte cosas a la boca (¿o mejor meterte?) de las que luego uno se arrepiente. Insisto, agradezco mucho tu preocupación y sabios consejos de anciano sano y con ganas de seguir “echando polvos” (creo que también se puede decir así, aunque no sé si estará dentro del lenguaje intelectual que también cultivas).


Totalmente de acuerdo con lo de que no significa haber estudiado el hecho de tener un titulito. En mi caso te puedo decir que es así, por lo menos en lo que respecta a mi “carrerita”, ya que no di ni un palo al agua. Eso sí, me ha servido para disponer actualmente de un trabajo y de un suelo bastante aceptables. Que por cierto, es el único provecho que saqué. Y yo también te quiero (lo digo por lo de zote).


Cuídate y sigue así de jovial.

PD: disculpa mi redacción, hago todo lo que puedo por mejorarla y estar a tu nivel. Es lo que tiene tener un titulito de ciencias, que las letras se dejan un poco abandonadas.

Es jodida la saturación de información, desde el comentarío que escribí esta mañana a primera hora hasta ahorita mismo que acabo de zamaparme todos los demás he estado ocupado salvando al mundo... y creo que debo hacermelo mirar porque de todos los comentarios solo me he quedado con que Paloma no se acuesta con nadie que no haya leído su novela y a mi me quedan un par de capítulos. La vida es triste.

Pasar por la piedra... qué vulgar y soez suena, Víctor... cuida ese lenguaje. Igual que cuando dices 'que la mojes'... de puro mojigato suena horrible; si quieres sonar grandilocuente, no utilices recursos de chavalería, y dí algo más sonoro y contundente, como 'ponerla en adobo', 'engrasar el manubrio', o simplemente 'fornicar', 'follar', 'joder', 'folgar', o 'tener coyunta'. Porque con 'mojar', solamente pareces un veinteañero iletrado, en vez de el prometedor arquitecto que quieres ser.
Te tengo que dar la razón en varias cosas: es cierto que pintarse las uñas sufriendo la enfermedad de Parkinson es un martirio indeseable, mi pobre abuelita aún a su edad, y pese a sus achaques, se empeña en acicalarse y ponerse guapa, y cuando tiene que maquillarse o pintarse las uñas no se siente miserable por no poder hacerlo, puesto que es una enfermedad muy dura, más allá de los temblores. Espero que tengas la suerte de no tener que sufrirla, ni tú ni ningún ser querido.
Sobre las afecciones cardiacas a las que me enfrento por tratar de mantener una actividad sexual sana siendo un sexagenario, no deberías preocuparte, aún me queda salud para gastar varios cartones de viagra según mi informe médico. Pero lo debo a que en estos más de 60 años he llevado una dieta sana y equilibrada... pero como consejo de anciano, quizá deberías preguntarte más por lo que te comes, que por lo que se comen los demás.
Por último, decirte que el hecho de tener un título como tú tienes, no significa que hayas estudiado. Y menos que lo hayas hecho con provecho, por mucho que diga lo contrario el firmante de tu diplomita. De hecho, a mí me pareces bastante zote.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sobre la autora

Paloma Bravo
Soy madrastra, periodista y autora de “La novia de papá” (Plaza&Janés). Este blog no lo escribo yo, lo escribe Sol Beramendi, la protagonista de mi novela. O sea, que es ficción y, por lo tanto, absolutamente real.

Paloma Bravo

SOBRE EL BLOG

Según la RAE, madrastra es una “cosa que incomoda o daña”. ¡Y una mierda! “Tía buena (buena en todos los sentidos), lista e inmejorable” es lo que debería decir. ¿O no? El caso es que me ofrecieron crear una plataforma de “madrastras sin fronteras”, pero mis bestias me necesitan en casa, así que nos hemos quedado en un blog. Para hablar de vuestras familias y otros animales.

TWITTER

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal