La novia de papá

04 feb 2011

Las edades del hombre

Por: Paloma Bravo

Benjamin-button2

(La imagen es de "El curioso caso de Benjamin Button", la peli de David Fincher basada en un relato de Fitzgerald, sobre un hombre que nace anciano y muere niño).

 

Tengo un seguidor (firma "expatriado") a quien no le gusta que hable de trabajo. Ya me gustaría a mí no tener que trabajar (por dinero, digo) y hablar todo el rato de la piel (o sea, de mis afectos). No puedo, chico, qué le vamos a hacer.

Si quieres, en vez de sobre trabajo, hablamos sobre pensiones, que está de moda y nos afecta, y sobre la juventud que no es eterna pero lo parece hasta que ya no cobras más.

Te cuento:

El otro día escuché al grandísimo Carlos Barrabés clasificar las edades del ser humano.

Él decía (y seguramente lo cito mal, pero toda la brillantez del argumento es suya) que hay dos edades en los extremos en que los seres humanos somos y estamos indefensos: la niñez y la vejez. Pero matizaba que no hay que contarlas de manera convencional, matemáticamente, sino con sensatez:

  • La niñez llega hasta los 12 años
  • Desde los 12 a los 35 (yo diría 45) el ser humano está en plena juventud
  • A partir de los 35 (45 para mí, que ando ganando tiempo) en su madurez hasta que llega la enfermedad
  • Y ahí, en la enfermedad y sólo en la enfermedad, aparece la vejez que vuelve a hacernos dependientes.

(Carlos, perdona si lo he explicado mal, sabes que te compro el argumento).

No voy a decir yo hasta cuándo hay que trabajar, pero sí me gusta pensar, como Carlos, que "No tenemos excusa para dejar a nadie atrás" en sus momentos más difíciles.

Por ejemplo, en China se está planteando obligar por ley a que los hijos visiten y cuiden a sus padres mayores (no me lo invento, lo contaba el New York Times el fin de semana pasado). Si no, los padres pueden demandar a los hijos que los abandonen.

Acabo sin soluciones y llena de dudas, pero no, creo que no se puede regular el amor filial por decreto.

Para compensar, cito otra vez a Carlos, porque siempre obliga a pensar, porque me gusta lo que dice, lo que hace y lo que es: "El universo se acelera, nuestro mundo también. ¿Qué es lo más disruptivo? ¿Ser lento o ser rápido...? Probablemente los más disruptivo sea SER." A cualquier edad. En cualquier familia. En cualquier trabajo.

 

Compartir

  • Eskup
  • Compartir en Facebook
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

Hay 24 Comentarios

Para Holanda, te cuento y te diré que mi suegra es como tu madre y ya nos toca mantenerla, pq si! pq sus otros hijos no pueden o no quieren y mi marido es tonto o bueno o bueno/tonto y nos tocó. ´Que le vamo a hacer!

Mónica, eso es justo lo que necesitaba oír. Te debo una caña.

Me chifla tu blog. Desde el primer dia. No me lo pierdo. No escribo comentarios jamás en ningún lado, pero creo que seria injusto no felicitarte. Gracias!!!


@Regina: gracias por la info, no sabía que se extendía también a ascendientes.


@Regina: gracias por la info, no sabía que se extendía también a ascendientes.

Estoy de acuerdo con Alejandra en que cada uno acaba teniendo lo que ha enseñado a dar. Si has querido, te querrán. Pero no vale exigir ni imponer obligaciones. El amor hacia los demás, sean padres o hijos, es recíproco ... Y me atrevo a decir que voluntario.

Sólo comentar que eso que va a pasar en China, ya lo tenemos nosotros en nuestro Código Civil desde hace mucho artículo 142 y siguientes. Todos tenemos la obligación de proveer a ascendientes, descendientes y cónyuges de "alimentos", entendiéndose por estos todo lo indispensable para el sustento, habitación, vestido y asistencia médica. Son obligaciones desconocidas, pero ahí están, estamos obligados a cuidar de nuestros padres como ellos están obligados a cuidar de nosotros. Mi padre siempre bromea con ello, que cuando se haga mayor irá a comer unos días a casa de mi hermano y otros a mi casa.

Por cierto, a bigdí se leancogío

Del sistema de pensiones, se puede esperar poco. Marriot o Ritz, no. AC o Meliá, tampoco. Ni siquiera NH o Barceló. La pensión es lo que te van a a dar. En Casa Manolita.

NADA.

Y los hijos, a lo suyo, que suyo será el problema a 10 años vista (o veinte para los más jóvenes). Pero, para mí, que esa es su vida.

A ahorrar ahora. A buenas horas. Pero, ya es hora.

Ora ahorrar ahora, ora llorar otrora.

Cogno, qué pedante! Pero m'entendés?

Que, o ahorras ahora, o te mueres de asco cuando te toque. Castizo llano.

Porque de lo demás, es cierto que tu vida la vives tú. Con o sin, acompañado o "independiente", responsable o viva_la_virgen, alegre o melopéico, enérgico o acojonao.

Ya sabes. O ya sabés.

"El trabajo es tan malo, que hasta pagan por hacerlo"... sin embargo el mío me gusta.
En cuanto a que en la vejez me mantengan mis hijos, recuerdo este otro:
-"Padre, pronto te ayudaré a empujar la carreta".
-"Hijo, con que te bajes de ella me basta".

Vive del marido hasta que puedas vivir de la hija. Mi madre ya me ha dejado claro que una vez falte mi padre me va a tocar a mi mantenerla, eso si con su pisito y su coche porque tiene que ser independiente... (?). Esto es síndrome de alienación parental o filial o cuestión de echarle morro al asunto? Eso si yo a trabajar 5 días por semana aún teniendo críos para mantener a mi madre....

¿Pero muchachos, que ya se fueron de fiesta?, está todo tan calmo hoy. Mi querido sexagenario Bigdí, mi amigo Cuchillero ¿qué se han hecho?, está muy aburrido esto sin ustedes. Además, yo sigo en la oficina...

"¿Qué es lo más disruptivo, ser lento a rápido?, ¿El universo se acelera, nuestro mundo también?", pues respeto mucho a su autor y sus seguidores, pero estoy de acuerdo con lo que dice Paco, frases "filosóficas" sin sentido. Puras filosofadas vacías.
El tema de cuidar a los papás, quererlos, pues creo que es un asunto de espontaneidad, sin darle tantas vueltas: generalmente uno recibe lo que ha dado. Los malos padres -irresponsables, maltratadores, etcétera- por regla general reciben el mismo trato cuando sus hijos crecen. Los buenos -generalmente, no siempre- reciben amor y atención de su hijos.
Pero como todo en la vida no es blanco o negro, hay infinidad de matices: ¿qué es ser buen o mal padre?, ¿qué es ser buen o mal hijo?, ¿cuánto amor y atención es suficiente?, en fin, la subjetividad siempre estará presente.
Ya para estar hablando de decretos, digo yo que con un poco de sentido común basta y claro, de retomar valores perdidos; las imposiciones por definición a nadie le gustan y menos en estos asuntos.
Finalmente ¿valdrá la pena vivir una vejez vulnerable, dependiente y enfermiza?, yo digo que no, yo digo que YO preferiría recurrir a terminar con mi vida en el momento que para mí, ya no tenga gracia vivirla.

Las frases que parecen profundas pero que son vacías y sin significado me matan. ¿qué relación hay entre la expasión del universo y si esta está variando la velocidad con la que se expande con la situación personal de cada uno? NINGUNA. Ni metáfora ni leches. Es una chorrada tan grande como el el peñón de Gibraltar.

El resto de la entrada es interesante. Mi solución a lo de cuando dejar de trabajar es encontrar el trabajo que uno no quiera dejar, pero seguro que no soy el primero al que se le ocurre. Yo aún sigo en ello(sé que trabajo es, ahora sólo necesito que alguien me lo ofrezca).

Lo de los hijos es algo que aún no me puedo plantear porque aún ando currándome en que país acabaré viviendo y tal...


Sinceramente, la vida la vivimos solos, la VIDA. Porque la vida es eso que nos pasa por dentro y ahí no puede llegar nadie, repito, nadie. Definitivamente no creo que se puedan legislar las relaciones, es de hecho, una de las razones por las que no creo en el matrimonio, simplemente es mezclar cosas que ni pueden ni deben ser mezcladas. Yo no quiero a nadie a mi lado que no elija estar a mi lado y además quiero que sea libre para elegir cada día. Se trate de mis hijos que tengo 2, mi pareja o mi hermano. Pero si deberíamos legislar sobre lo social y obligarnos en grupo a no olvidarnos de nosotros mismos.... Siempre si lo merecimos, habrá alguien que elegirá estar a nuestro lado. Aunque sea un voluntario que altruista decide limpiarnos el culo de nuevo, definición que deberíamos aplicar a la paternidad y mejor nos Iria........

“La vida, como un comentario de otra cosa que no alcanzamos, y que está ahí al alcance del salto que no damos.
La vida, un ballet sobre un tema histórico, una historia sobre un hecho vivido, un hecho vivido sobre un hecho real.
La vida, fotografía del número, posesión en las tinieblas (¿mujer, monstruo?), la vida proxeneta de la muerte, espléndida baraja, tarot de claves olvidadas que unas manos gotosas rebajan a un triste solitario.”


Julio Cortázar, Rayuela, Cap. 104


Me gusta mucho esta cita de Cortázar sobre la vida, ciertamente compleja en todas las edades. Expondré mi caso: mi padre, que espero que ni muerto descanse, fue un verdadero hijo de su madre (no quiero decir tacos). Maltrató a mi madre durante toda la vida, maltrató a sus hijos y nos hizo la vida imposible. Mi madre murió antes que él. Quedó solo, viejo y enfermo. No voy a entrar en detalles sobre todo los que no hizo a mis hermanos y a mí y de cómo nos amargó la vida, pero os aseguro que ni perdono ni olvido. Murió solo y no me arrepiento de no haber estado con él en esos momentos.


Un padre es más que un hecho bilógico.


Saludos a tod@s.

Si embargo Lara a mi me parece muy acertado comparar el uso de los esfinteres con el del corazón. Usease al principio no controlamos y nos cagamos encima y al final tampoco controlamos con identico resultado. Y con el corazón igual, salvo que el corazón no llegamos a controlarlo casi nunca y no veas la de cagadas que cometemos.

Yo hace 10 años quise hacer mi tesis doctoral sobre este tema, y mi tutor dijo que esto no era de interés científico. No dijo que el tema no lo fuese, más bien insinuó que mis hipotesis eran peregrinas.
En resumen yo pensaba que las personas evolucionamos como una curva simétrica con el centro más o menos en los 50 años. Y que al igual que ganamos cosas conforme vamos creciendo (v.g el control de esfinteres) las perdemos con la edad. En el caso del afecto pasa lo mismo, aunque equiparar un esfinter con el corazón (cerebro limbico) sea un poco soez.

Sí, Paloma soy un seguidor. Busco diariamente en tu blog esa historia que conecta con las entrañas, la que revive situaciones que no quiero olvidar o me sitúa al otro lado del espejo. No me gusta que hables de trabajo.

Respecto al tema de hoy recordaré a mi abuelo: "El dinero que gano lo divido en tres partes. La primera paga mis deudas, con la segunda vivo y la tercera la invierto en el futuro. Cuido de mis padres, como y crío a mis hijos, que espero hagan lo mismo conmigo."

Yo creo que es ley de vida cuidar a los que cuando uno es pequeño te han cuidado y han llevado a cabo la crianza de un hijo.
Lo que dice sobre la vejez y la enfermedad me ha hecho reflexionar. Es cierto, no hay nada que envejezca más que la enfermedad. Aunque la curación he de decir que rejuvenece, asi que podemos ir compensando siempre que sea posible, claro.

No vi la peli de Benjamin Button pero me apetece verla. Me la apunto para una de estas noches.

Yo creo que es ley de vida cuidar a los que cuando uno es pequeño te han cuidado y han llevado a cabo la crianza de un hijo.
Lo que dice sobre la vejez y la enfermedad me ha hecho reflexionar. Es cierto, no hay nada que envejezca más que la enfermedad. Aunque la curación he de decir que rejuvenece, asi que podemos ir compensando siempre que sea posible, claro.

No vi la peli de Benjamin Button pero me apetece verla. Me la apunto para una de estas noches.

Yo creo que es ley de vida cuidar a los que cuando uno es pequeño te han cuidado y han llevado a cabo la crianza de un hijo.
Lo que dice sobre la vejez y la enfermedad me ha hecho reflexionar. Es cierto, no hay nada que envejezca más que la enfermedad. Aunque la curación he de decir que rejuvenece, asi que podemos ir compensando siempre que sea posible, claro.

No vi la peli de Benjamin Button pero me apetece verla. Me la apunto para una de estas noches.

Respecto a la cuestión de 'regular el amor filial por decreto': solamente el hecho de que lleguemos a plantearlo hace que me surjan nuevas dudas. ¿Qué ha pasado con los valores que nos inculcaron en nuestra niñez? ¡Qué ha pasado con los valores en general! A mi me enseñaron que debía respetar a mis mayores y, por tanto, ni se me pasa por la cabeza un escenario en el que mis padres , tios, abuelos, amigos, etc. queden abandonados a su suerte.
Abandonamos los valores ¿por comodidad? ¿Por egoismo? ¿estamos en desacuerdo? No lo sé pero ciertamente es preocupante.

Por otra parte, yo entiendo la vida como un ejercicio de adaptación. Adaptación a las circunstancias, y por tanto a lo que la edad que tienes te permite hacer (que casi siempre son muchísimas cosas). En ese sentido sí, lo más dificil es SER nosotros mismos. A los 12, a los 35 y a los 100, que son los años que voy a vivir yo (porque me hace ilusión vivirlos)

Besos a tod@s!
P.D. Es viernes! Llamad a algún amigo y salid de fiesta a a tomar algo!

Sobre el tema de si los hijos están obligados a querer a sus padres habría mucho que hablar. Al respecto solo mencionar el Sindrome de Alienación Parental, que según las feminsitas radicales no existe, que consiste, sobre todo durante las guerras de divorcios, en que uno de los padres, el padre o la madre, manipula a los hijos en contra del otro para que los hijos decidan quedarse con el manipulador y asi el manipulador se lo lleva todo. Hijos, casa y pensión. Hay hijos que adoraban a su padre justo antes del divorcio y tras el lavado de cerebro por parte de la madre acaban odiando al padre. El amor filial, igual que el resto de los amores, es susceptible de ser manipulado, tergiversado e incluso puede acabar en odio.

P.D.: Igual que hay madres cabronas hay padres cabrones que conste.
P.P.D.: El SAP existe pese al feminismo radical.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sobre la autora

Paloma Bravo
Soy madrastra, periodista y autora de “La novia de papá” (Plaza&Janés). Este blog no lo escribo yo, lo escribe Sol Beramendi, la protagonista de mi novela. O sea, que es ficción y, por lo tanto, absolutamente real.

Paloma Bravo

SOBRE EL BLOG

Según la RAE, madrastra es una “cosa que incomoda o daña”. ¡Y una mierda! “Tía buena (buena en todos los sentidos), lista e inmejorable” es lo que debería decir. ¿O no? El caso es que me ofrecieron crear una plataforma de “madrastras sin fronteras”, pero mis bestias me necesitan en casa, así que nos hemos quedado en un blog. Para hablar de vuestras familias y otros animales.

TWITTER

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal