La novia de papá

21 feb 2011

Marketing de pareja

Por: Paloma Bravo

Marketingp

 

Me dedico profesionalmente al marketing, la publicidad y la comunicación desde hace demasiados años y, aún así, hay palabras que no digo y cosas que no hago. No digo "accionable", ni practico los verbos "agendar", "calendarizar" e "implementar" (hay alternativas en el DRAE y lo prometo: son mejores), no hago DAFO's, no consigo diferenciar bien el objetivo de la estrategia y no hago power point (bueno, sí lo hago, pero, como Bartleby, preferiría no hacerlo).

Y así me va.

El otro día me encontré con David Suriol, coautor del libro que ilustra esta entrada. David y yo nos cruzamos hace años y siempre habíamos discrepado de una forma sana, o sea, sin acritud y cayéndonos bien. Pero ahora nuestras vidas se han hecho divergentes: yo soy un absoluto desastre y él, experto en marketing, es el hombre perfecto (por cierto, también cocina).

¿Por qué?

"La pareja es lo más importante que hay en mi vida. Lo que hago es aplicarle las técnicas que he aprendido, y, por supuesto, planes de fidelización".

- Pues yo no.

- Sol, mírate.

- ¿Qué?

- ¿Cuántas veces te has separado?

- Todas.

- Pues...

- Pues no voy a implementar un plan de fidelización para mi pareja. Me niego.

En fin... David no quiere que hable de marketing, sino de reparto de tareas del hogar, de las diferentes formas de conciliar y de cómo conseguir la "armonía" en casa, sin hacer yoga ni huir a las Bahamas.

David quiere que cuente que existe una encuesta (www.ochoyogures.com) y una fórmula con la que podemos triunfar todos. Aquí está parte de su filosofía:

La filosofía de Ocho Yogures va en contra de lo establecido, de lo que piensan casi todos los hombres y que casi todas las mujeres desean. Es una filosofía de vida que rompe con la tradición de siglos y siglos. Un way of life, que busca el equilibrio y que ensalza a la mujer hasta ponerla en situación de verdadera igualdad frente al hombre. Porque aunque hablemos de igualdad, es mentira, no la hay. Existe en muy pocas ocasiones. No hace falta recurrir a los grandes mensajes que proclama la igualdad, sus ministerios, las secciones feministas o las altas ejecutivas y las escuelas de negocio. Para observar esa desigualdad lo único que hay que hacer es mirar con detalle la vida cotidiana de millones de parejas, personas que buscan el equilibrio pero que juegan al sogatira. Un juego que consiste en estirar y estirar hasta desequilibrar al otro. Una lucha de poder, de fuerza, de resistencia... vamos, todo lo contrario a la búsqueda del equilibrio. La igualdad, por la que tanto se lucha desde las empresas y los organismos públicos, no se acaba de concretar cuando es, en un 95% de los casos, la mujer la que asume la doble tarea de atender el trabajo y la casa. Es verdad que esos planes están cargados de buenas intenciones y que todos los que trabajan por ella lo hacen de buena voluntad. Pero, ¿es esto igualdad?. Rotundamente no. La filosofía de Ocho yogures quiere diseccionar al hombre “no conciliador” para presentarlo como un hombre sensible con su relación de pareja, con inquietudes profesionales pero también con inquietudes personales. Un hombre que entiende el éxito siempre que está ligado con la estabilidad. Un hombre que sabe negociar. Un hombre que antes de imponer, sabe ceder, que al fin y al cabo eso es negociar. El hombre de 8 Yogures no es el que intercambia los roles masculinos por los femenino sino el que negocia con la mujer de igual a igual.

Aquí le pongo el altavoz no sin antes advertir algo que David ya sabe: mi escepticismo radical.

- Igual es una buena excusa, Sol. Igual no pruebas esto porque no quieres triunfar en tu vida personal.

- Igual.

- Sol, el caos tiene más glamour, pero es menos armónico.

- Obvio.

- Igual eres obvia tú, Sol.

- Igual.

Nuestras discusiones son cansinas; os dejo con la encuesta y aclaro una vez más que David y yo nos respetamos y nos queremos, aunque no nos entendemos.

 

 

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Hay 47 Comentarios

perdón por el off topic...: después del descubrimiento
de este blog, el conocer a bigdí y a Alejandra ha
sido un soplo de aire fresco que necesitaba,os adoro!
Ahí queda eso.
:-)

Yo lo tengo claro: porque facebook no permite el anonimato.
No es que quiera permanecer anónimo, yo ya he dado mi correo electrónico por si alguien se quiere dirigir a mí personalmente (para ponerme a caer de un burro, o lo que sea). Es porque si Alejandra ve mi foto de facebook, se le va a caer el mito en cuanto vea que no encajo con el aire de Dr House que su subconsciente ha querido sugerirle. Y porque aún albergo esperanzas de que Paloma acceda a mis pretensiones sexuales.
Sobre pasar de las palabras a los hechos, entre Alejandra y yo distan un océano y dos mundos. Así que mi amor por ella sólo puede ser platónico.

Bigdi, Alejandra... por favor... debeis pasar ya de las palabras a los hechos... que la vida es breve y nos vamos haciendo viejos.

Por cierto señores, señoras cometaristas, la participación aqui es muy intensa, y eso está bien, es divertido y gratis, pero en facebook no hay ni un comentario... porqué será? Nos gusta el anonimato? el facebook es de pijos? Es curioso.

Seguro que cocina...pero no plancha (y no vale llevar la ropa a que te la planchen). Tú estate atenta...que al final esa pareja se va al carajo, seguro. A ver si después escribe un libro sobre cómo fallan las mejores técnicas de marketing porque AL AMOR NO HAY QUIEN LO DOMESTIQUE.

No lo digas muy alto, que habrá quien te lo tenga en cuenta... igual te retiran el saludo. Hay amistades que es mejor no confesarlas...

Mejor así....
Te quiero Bigdí, sólo por ser como sos.

Mejor así... :)

All right, all right, all right, gracias por la aclaración, he armado algunas teorías, me he tomado esta tarde para divagar.
Siempre me pasa igual, después del fin de semana no logro que me caliente el sol...

Perdona, Alejandra, no te he querido dejar con el monólogo, ni has dicho nada incorrecto. Simplemente, he tenido que salir.

¿He dicho algo políticamente incorrecto?
Bueno, si no es así y no he ofendido a nadie, les cuento que me gustan los monólogos, no me molesta que nadie diga nada, es más, escribir aquí me lo estoy tomando como una catarsis.
Paloma: ¿trabajás en asuntos de creatividad, no?, ¿no te parece que en tooooooooodo lo que escribimos aquí, te damos para unos personajes para otra novela?
Ay dios mío, espero que nadie que me conozca, jamás, nunca, entre a este blog y lea mis comentarios, ese día me quedo sin clientes.

¡Acabo de tener una epifanía!, ya sé por qué Bigdí y yo somos fieles lectores de este Blog: porque en el fondo, Bigdí quiere encontrar a una "novia de papá" y yo, porque en el fondo, muy en el fondo, sigo queriendo ser "la novia de un papá" que conocí.
Te vemos Paloma y nos engañamos con una utopía, con lo que quisiéramos tener y/o ser, aparentemente tan bueno -porque vos nos lo mostrás así-, pero circunstancialmente inalcanzable para nosotros.
¡Wow! y eso que tengo un bueeeeeen tiempo de no fumar de la buena

Bigdí, no te va la humildad..... "quitémosle inteligencia" y vaya pues, sigamos con el disfraz de hijo de puta.

Perdón, es: "chucho no come chucho, y si come, no come mucho", es que estoy almorzando y escribiendo....

Bueno Bigdí, ahí tenés...... Paloma, no te conozco, obviamente sólo estaba bromeando.
Lo que sí sostengo es lo del celular, el cine y la hijastra, pero igual, no te conozco....
Y ya sé por qué a Bigdí Bond le gusta Paloma Matahari.... porque son dos esencias Bigdí, pero cuidado, ya saben el viejo adagio..... "chucho no come mucho, y si come, no come mucho"

"Me parece una mezcla algo extraña: inteligencia, humor, marketing, cálculo, snobismo, ego, sensiblería, envuelto en papel de "independencia" con chonga -adorno, listón- de bondad, bobada y ternura."

Me ha hecho gracia, Alejandra... si quitas inteligencia, sensiblería y bondad, y pones hijoputez, te sale un bigdí!!!

Mmmmmm..... Paloma......, estoy aquí en casa ajena, no quisiera decir algo que perturbe u ¡ofenda! a la anfitriona, sólo diré que me parece una mezcla algo extraña: inteligencia, humor, marketing, cálculo, snobismo, ego, sensiblería, envuelto en papel de "independencia" con chonga -adorno, listón- de bondad, bobada y ternura.
"Descubrí que soy madre..... contesté el cel en pleno cine porque me llamaba mi hijastra..."
Hummmm, "dime de lo que te jactas y te diré de lo que careces"
Para quienes tienen hijos y lo que voy a decir no es un cliché, es realidad pura: el amor de madre es único, incondicional y te nace cuando nace tu hijo, es paja -mentira- que querés igual a otros niños. Los podés querer mucho, pero no igual.
PD/ ¿Genera o no duda?, "soy madre, me necesitaba mi hijastra", no sería más creíble "desde que nació mi hija, soy más tolerante, amorosa y abierta con mis hijastras?"

Voy ahora mismo a hacer la encuesta y a reenviar el post de hoy a mi marido.

Voy ahora mismo a hacer la encuesta y a reenviar el post de hoy a mi marido.

Voy ahora mismo a hacer la encuesta y a reenviar el post de hoy a mi marido.

¿Y Paloma? ¿Es Alberto o bigdí?

Por cierto Juansi, ¿qué te has hecho?, ¿sos real o sos el mismo "Alberto"?, ustedes dos tienen una forma muy similar de expresarse, con los mismos errores gramaticales y de puntuación...

Ja,ja,ja,ja,ja, gracias Moni, si no me lo aclarás me quedo en Júpiter. Por cierto, el fin de semana estando en la playa, me moría de la risa cada vez que me acordaba de tu comentario del viernes, "que estabas alucinando" con todo el revuelo que causó "Alberto".
Por cierto, para Bigdí y todos los demás: Los "Albertos" que he conocido han resultado ser unos grandisísísísímos hijos de la gran puta -con todos esos epítetos- y los "Bigdís" que he conocido, han resultado ser unos hombres maravillosos, de los mejores que pueden haber.
¿La razón? A los "Albertos" les encanta la aprobación, la admiración, su ego se retuerce como gusano bañado de limón y a los Bigdís, simplemente les "vale verga" -en buen latinoamericano"- la opinión ajena. Se muestran huraños, antipáticos y "crípticos" para evitar la molestia de la impertinencia de otros, son muy observadores y anlíticos, con un sentido de responsabilidad que lo deja a uno pasmado. Un "Alberto" con relativa facilidad deja hijos tirados, un "Bigdí", no sólo no lo hace, es de los mejores papás, hasta les cocinan su cena.
Sólo he compartido mi humilde experiencia -como diría Juansi-, que es poca, pero intensa.
Y que conste Bigdí, todo esto que he aprendido es porque lo he visto y oído literalmente, lo que hubo entre líneas, allá se quedó....

Estimado bigdiBond, no suspiro por usted... Recuerde que soy una mujer muy ocupada, no tengo tiempo.
Todos los que aquí participan me gustan, usted incluído, esté más o menos de acuerdo con su opinión.

Monipenny, querida, sabes que por mucho que suspires por mí, nuestro amor es imposible...
Este Bond solo tiene ojos para la Matahari autora del blog.

Alejandra: lo que dice bigdí es más o menos "me has entendido antes que el resto de la gente".
Bueno, yo también le calé bien pronto. Antes incluso de participar en estos comentarios.
Y me gusta. Porque "flexibilizo" y me adapto a los demás. A eso yo le llamo empatía. :-)

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Sobre la autora

Paloma Bravo
Soy madrastra, periodista y autora de “La novia de papá” (Plaza&Janés). Este blog no lo escribo yo, lo escribe Sol Beramendi, la protagonista de mi novela. O sea, que es ficción y, por lo tanto, absolutamente real.

Paloma Bravo

SOBRE EL BLOG

Según la RAE, madrastra es una “cosa que incomoda o daña”. ¡Y una mierda! “Tía buena (buena en todos los sentidos), lista e inmejorable” es lo que debería decir. ¿O no? El caso es que me ofrecieron crear una plataforma de “madrastras sin fronteras”, pero mis bestias me necesitan en casa, así que nos hemos quedado en un blog. Para hablar de vuestras familias y otros animales.

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