La novia de papá

21 mar 2011

Manchas de tinta

Por: Paloma Bravo

Tintaok

 

(La ilustración es una obra de Esther Revuelta).

 

Mi amiga Clara se ha enamorado de un calamar. Entre las dos, sumábamos un buen CV zoológico: hombres fríos como peces, ariscos como erizos, temerosos como ardillas, vanidosos y vagos como leones, abrazones como osos, leales como perros, dulces como koalas... Pero el calamar es una novedad en nuestras vidas.

Hablo en primera persona del plural no porque lo hayamos probado a la vez (para los morbosos que se imaginen un trío... ¡Seguid imaginándolo, es una fantasía bonita!), sino porque a Clara le costaba entenderlo, calificarlo, clasificarlo, y me pidió ayuda.

Vamos, que lo del calamar es cosa mía y el resto es todo de él.

La historia es que éste es un hombre que tiene un montón de manos. ¿Un pulpo? No, no son manos que toquen a quien no quiere ser tocado. Son muchas manos que parecen estar en todas partes para poder no estar en ninguna.

Clara quería que la tocara. Pero el hombre calamar siempre se guarda una mano en el bolsillo, en el pelo, en la chaqueta, una mano oculta que no enseña y que no da.

Porque el hombre calamar de Clara no quiere darlo todo.

Y lo peor no es lo de las manos. Lo peor es que este hombre...

(Perdón, le voy a poner un nombre para hacernos a todos la vida más fácil: le voy a llamar Paul en homenaje al pulpo homónimo).

Lo peor, decía, es que Paul escupe tinta.

Porque Paul está lleno de palabras: te quiero, te voy a cuidar, te necesito, eres lo más importante que tengo, te echo de menos, te llamo... Cuando Clara y Paul están juntos, Paul dibuja palabras que los envuelven en tinta y no les dejan ver nada, que no dejan, sobre todo, que Clara le vea a él.

Sin embargo, toda esa tinta no es más que una maniobra de despiste.

Paul, como los calamares, utiliza las palabras para enturbiar el agua y el ambiente. No quiere que Clara le vea, no quiere que Clara le conozca.

Por eso Paul no le cuenta nunca nada y sólo le dice "te quiero".

 

- ¿Cómo estás?- pregunta Clara.

- Te quiero- contesta Paul.

 

Y se remueve inquieto, y se levanta de la cama, y se va al baño, y vuelve, y se vuelve a ir. "Te llamo". Porque Paul, y ésa debe ser otra característica del hombre calamar, siempre está en movimiento. Llega tarde, se levanta, se mueve, se retuerce, se va. Siempre con prisa. Siempre de paso. Siempre sin huellas. Siempre con tinta.

Paul está casado, claro. Y a Clara no le importa.

Quiero decir que Clara sabe vivir en presente y no quiere que él se separe, lo que quiere es conocerlo. Clara no quiere detalles, ni morbo, ni drama, lo que quiere es saber quién es y qué siente con ella. Clara no quiere fugarse con él, lo que quiere es que él no ensucie con su tinta los momentos en que están juntos.

Pero no. El otro día se encontraron en casa de Clara e hicieron el amor como nunca. Lo que él llenaba de tinta, sus cuerpos lo limpiaban.

 El problema llegó al terminar, cuando él quiso irse corriendo, cuando quiso ver en Clara reproches, exigencias y planes de futuro que no estaban.

 

- Eres importante, Clara. Yo te quiero- se justificó ante una explicación que nadie había pedido.

 

Y Clara no dijo nada, y él se fue, y la llamó, "te quiero", "te echo de menos", "nos vemos mañana", "Clara...".

Clara seguía callada. Se fue a duchar, a limpiarse el sexo, y lo que encontró fue tinta, tinta espesa y negra, tinta borrosa, tinta de un hombre que tiene muchos brazos pero nunca todos, que tiene muchas palabras pero nunca hechos, tinta de un hombre que es un calamar.

 

 

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Hay 25 Comentarios

Yo soy un hombre-calamar.

Me encanta tu blog, pero jamás compraré la Cuore para leerte.

que Clara siga aprovechando las cualidades amatorias de Paul,que no pida peras al olmo,el Paul puede llevar muy bien una amante y su santa esposa al mismo tiempo sin ningún complejo de culpa (salvo que sea católico de los de antes).pero a veces las chicas os empeñais en ver principes ,cuando en la vida real salvo el principe nuestro que es guapito el resto son mas feos que pizio,así que Clara:relajación y disfrute,la filosofía para las amigas.

Yo también estoy de acuerdo con lo que han dicho Ludovica y el último anónimo. Corrupción a diestro y siniestro.

No importa lo bonita que pretenda ser la historia porque su trasfondo ya de por sí está sucio, por mucha tinta que lleve el relato se ve al par de calamares que son Clara y Paul.

Y me encanta tu blog Paloma, un abrazo!!

Ludovica. Quién te ha hecho daño, quién te ignora? Con lo que tu vales, con lo feliz que harías a cualquiera, y te relegan, te ignoran. Son malas, Ludovico, merecen su propia medicina y no enviarte a ese pozo de rencor y desesperanza. Acabarán solas, tuvieron su oportunidad y no te quisieron. Pobre Ludovico, el brillante, el inteligente, el sabio

Estimada Paloma,
El texto está muy bien escrito y la metáfora con el calamar bien pensada. Sin embargo, aunque la forma es muy bonita, me parece que el fondo es demasiado parcial. Es evidente que el artículo es una crítica del comportamiento torpe de Paul. Sea por el sentimiento de culpa que le produce engañar a su mujer o la necesidad de justificar sus encuentros con Clara con sentimientos que no existen para no ofenderla, el pobre hombre no para de decir estupideces y comportarse de la forma más anti-natural. La crítica me parece incompleta, porque el asombro fingido de Clara ante un comportamiento que entiende perfectamente me parece igualmente patético. Clara sabe que lo único que Paul quiere es acostarse con ella, darse el gusto de tocar unas carnes nuevas. También sabe que Paul no es el tipo de hombre que va a tratarla como un objeto, de ahí su aturullamiento mental y verbal. Su asombro fingido ante la conducta ridícula de Paul es simplemente una manera de no ridiculizarlo para amortiguar la frustración de saber que el interés que siente por Paul no es correspondido. Además, trivializas la figura de la mujer de Paul. Aunque el engaño es autoría de Paul, ¿no resulta la conducta de Clara anti-ética?
Un saludo

El texto me estremece. Y me recuerda algo que me trae de cabeza: Me es tan difícil entender a la gente que vive sin implicarse con su propia vida. Hablo de compromiso desde el punto de vista de vivir entregándote a lo que haces, creo la única manera de gozar los 4 días que vivimos. Eso de vivir lleno de tinta, emborronándolo todo y caminando de puntillas entre la gente, no queriendo tocar a nadie con plenitud, no sea que te intoxiquen y te vuelvas humano.

Felicidades por esta entrada, de corazón :)

Es evidente porque él se oculta tras las palabras: porque la vida en común con tu amiga se limita a los momentos de intimidad, el resto de su vida está con sus ocupaciones y familia. Ella tiene de él a su amante y parece que él está dispuesto a solo dar eso y por lo que dices ella aunque no quiere que se separé sí se quiere involucrar. Se metió en un lío.

Que bonito relato! me ha encantado la analogía. Nunca se m había ocurrido lo de clasificar personas como animales.

Quizá si Clara dejara de interesarse por la historia de su pulpo, este dejaría de ocultarse tras su tinta.

A mi me resulta curioso que amando no se quiera compartir con la persona amada. Y me refiero a compartir vida, a compartir sentimientos, a compartir almas...

Querer conocer a alguien es exigir un mayor grado de compromiso, lo cual es razonable cuando escuchas a ese alguien decir continuamente que te quiere. Lo lógico es que quieras saber por qué te quiere, simplemente porque todos necesitamos saber quienes somos, y sólo en el espejo de los demás aprendemos a reconocernos. Si ese espejo no refleja la luz necesaria para ese reconocimiento ("Clara no quiere detalles, ni morbo, ni drama, lo que quiere es saber quién es y qué siente con ella") la relación es estéril, y los "te quieros" no pueden llenar el vacío de su significado. Porque no se trata de que se comprometa con un futuro sino con un presente que tenemos el derecho de exigir que sea pleno para poder en él reconocernos en el espejo de los demás.

("Que historia. Un poco exagerada al final, "tinta espesa y negra", porque ensucia mucho el relato. "Publicado por: Juan Francisco . Jajaja. Te invito a un bocadillo de calamares en su tinta.)

De todos modos a mí me repele un poco esta postura como que se plantea muy neutra y hasta muy cool de estas Claras que viven el presente y que en realidad lo que están haciendo es participar de un engaño miserable y nada justo en el que hay una parte claramente perjudicada y en inferioridad de condiciones a la que no se le ha dicho: ocurre esto. Elige lo que quieres hacer. Aquí hay dos jetas que tienen una información que no comparten porque se benefician de ella y la disfrutan lo que les da la gana (en presente, siempre en presente) y se quejan de una manera infantil y mediocre de la tinta que se van encontrando por ahí, cuando ellas también llevan las manos tintadas y bien sucias. Y no porque se acuesten con este o con el otro, sino porque el mundo ya es bastante asqueroso en general como para que tú, Clara, colabores con los que están del lado de los poderosos (y no poderoso por méritos propios, poderoso porque él SÍ tiene la información y juega unas cartas que a ella se le niegan, dejándola indefensa para tomar una postura y salir del engaño en el que vive. Es miserable y sin sentido comportarse así. No estamos en la Edad Media ni en el siglo XIX, los matrimonios ya no tienen que aguantarse si no quieren. Ah, pero es que así todos sacamos beneficio ¿verdad? el calamar tan contento sin renunciar a nada, recibiendo amor desde todos los ángulos posibles, la Clara esta igual, pasándoselo genial con la tinta y los escritos guays de su amiga. ¿De verdad os cuesta tanto pensar un poco, un poquitillo, digo, en los demás? ¿no sería mejor actuar con limpieza, estar juntos los calamares y las Claras, aunque se vean de rato en rato si prefieren, y dejar en libertad de una vida digna y verdadera a la parte que vive estafada sin saberlo? vaya cuadrilla de jetas egoístas. Así va el mundo, lleno de porquería. Sois unos cobardes.

Conozco a alguna que otra Clara, que viven en presente y desean conocerte... ¿cómo no herirlas?

La primera parte la podríamos aplicar a muchos hombres, que usan las palabras para endulzar nuestros oidos pero que no actuan nunca, se quedan inmóviles y necesitan demostrar hablando..... Yo le digo a "mi Paul" ( Que No está casado pero si separado y 2 hijas) que palabras son amores y no buenas razones. Llevamos 4 años juntos. Gracias Paloma, sigo tu Blog día a día.....y me siento muy identificada. Me gustaría que hablaraas más de nuestra postura. Mañana Martes por la noche hay un programa dedicado a los "EX" en Radio RNE1 con Silvia Tarragona a las 12:00...Muchos besos y gracias

Los koalas son animales extremadamente solitarios y muy antipáticos, tiene una mala leche de aúpa y no son nada pero nada dulces. Sólo tiene relaciones una vez -si tienen suerte, la mayoría de las veces las hembran les mandan a molestar a otra- y para concebir, pero luego si te he visto no me acuerdo, todo el día solos colgados de un árbol. Ya ya, el tal Paul no es un calamar realmente., un cefalópodo del superdorden de los decapodiformes.Yo era por colaborar ilustrando un poco con cierta sabiduría científica que a veces echo de menos así, en general...

Los koalas son animales extremadamente solitarios y muy antipáticos, tiene una mala leche de aúpa y no son nada pero nada dulces. Sólo tiene relaciones una vez -si tienen suerte, la mayoría de las veces las hembran les mandan a molestar a otra- y para concebir, pero luego si te he visto no me acuerdo, todo el día solos colgados de un árbol. Ya ya, el tal Paul no es un calamar realmente., un cefalópodo del superdorden de los decapodiformes.Yo era por colaborar ilustrando un poco con cierta sabiduría científica que a veces echo de menos así, en general...

Pero, ¿qué es esta cosa zafia que acabo de leer? ¡Qué derroche de imaginación! Con lo corta que es la vida y yo perdiendo el tiempo. Desde que se os ha dado por ironizar la ironía hasta os creéis inteligentes y todo... jajaja...

Qué historia!!!! En estos momentos mi vida va un poco así... no como Clara pero si como Paul.... Cómo dejar de ser ese Calamar? Esa debería ser la siguiente historia

'Siempre de paso. Siempre sin huellas. Siempre con tinta'
¡Qué bonito! Últimamente nuestra bloguera favorita está que se sale.

Después de leer detenidamente no tengo nada que aportar, sólo me quedan dos preguntas. ¿Se lo ha dicho a él? y ¿Porqué se enamora de alguien al que no conoce?
Que gran capacidad para amar la de Clara.

Creo que "Olga" tiene razón en su comentario. "Paul" actúa, no en función de lo que le piden, si no en función de lo que teme que le pidan.
Supongo que no es la primera relación extramarital de Paul y actúa como el gato escaldado.
Pero jodiendo el momento, y arruinando poco a poco su relación.

Es q es verdad q somos tan diferentes q nos cuesta mucho entendernos... hace bien tu amiga Clara en probar y aprender, a ver si consigue comprederlos y nos lo cuenta :-)

Quizas me confunda, pero creo que la intencion de Clara solo era vivir el momento, sin mas. Pero el calamar se pensaba que ella le iba a pedir explicaciones, le iba a hacer reproches... y por eso se comportaba asi, por eso callaba todo con dos palabras y cuando esas ya no tenian cabida, entonces salia corriendo.
¿Resulta tan complicado y complejo entendernos? Cometemos errores, pero somos conscientes de todo lo que hacemos y casi siempre sabemos los pros y contras. No necesitamos que penseis por nosotras, que seais tan sumamente proactivos que no nos deis ni la oportunidad de saber lo que esta pasando.....

Yo creo que el reproche a Paul no va porque este casado y el pobre no de para tres en una noche sino porque no es claro. Oculta sus verderos sentimientos en una cortina de tinta, de palabras, todas políticamente correctas, te quiero, te echo de menos, etc pero que de tanto usarlas sin ser el momento carecen de veracidad.

Conocí a un camarero que siempre decía "Por favor" podría ser el culmen de la educación si no fuera porque lo empleaba tanto que lo empleaba fuera de contexto.

- Me dice la hora?
- Sí, por favor, las 10:00, por favor.
- Gracias.
- De nada, por favor.

No acabo de entender el reproche a Paul. Clara sabe desde un principio que está casado y dice no importarle, lo único que quiere es vivir el presente y a la vez que él le de todo mientras están juntos. El caso es que él no puede darle todo, porque... !está casado! y tal vez lo que llamáis tinta es solamente conciencia.

Qué buena analogía...el hombre calamar! Forma práctica de escribir...ja! haces que la practicidad se vuelva agua, para calamares y otras especies. Beso!

Tu amiga Clara se ha ganado tu novela. Que historia. Un poco exagerada al final, "tinta espesa y negra", porque ensucia mucho el relato.

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Sobre la autora

Paloma Bravo
Soy madrastra, periodista y autora de “La novia de papá” (Plaza&Janés). Este blog no lo escribo yo, lo escribe Sol Beramendi, la protagonista de mi novela. O sea, que es ficción y, por lo tanto, absolutamente real.

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SOBRE EL BLOG

Según la RAE, madrastra es una “cosa que incomoda o daña”. ¡Y una mierda! “Tía buena (buena en todos los sentidos), lista e inmejorable” es lo que debería decir. ¿O no? El caso es que me ofrecieron crear una plataforma de “madrastras sin fronteras”, pero mis bestias me necesitan en casa, así que nos hemos quedado en un blog. Para hablar de vuestras familias y otros animales.

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