La novia de papá

27 mar 2011

Me dejó el miedo

Por: Paloma Bravo

Miedo

 

Ésta es la historia de Juan, tal y como me la cuenta. Me sugería cambiarla, mejorarla, pero no puedo: él escribe mejor que yo y, además, ya había comprado mi novela. Un gran tipo, Juan, en muchísimos sentidos.

 

Una vez conocí una chica. La podemos llamar L, para hacerlo a tu manera. Empezamos a salir. Bailamos, reímos, hicimos el amor, compartimos confidencias y nos enamoramos. No necesariamente en ese orden. Ambos teníamos 22 años, y estudiábamos en la misma Facultad. A los veinticuatro, decidimos irnos a vivir juntos. A los veintiocho decidimos casarnos. Unos meses antes de la boda me dejó. Sin darme un motivo, sin un grito, sin una discusión, sin odio, sin nada. Sin nada no. Me dejó algo que nunca había experimentado. Me dejó el Miedo.

Pero no es su historia la que te quiero contar sino algo que sucedió después con otra persona.

Unos meses después de que mi querida L me diera las gracias por participar, así, como quien destapa un yogur y lee “siga buscando”, pues eso, unos meses después conocí a Y.

Ella empezó a trabajar por las tardes en la misma empresa en la que yo lo hacía. Era una de esas mujeres que a mí me vuelven loco, y la verdad es que no he conocido muchas que lo hicieran, y a ninguna como Y. Tremendamente mordaz, inteligente, altiva pero accesible si uno sabe seguir las pistas, dulcísima cuando se siente a salvo, y con dos maravillosas virtudes, por si lo dicho hasta ahora a alguien no le pareciera suficiente: la capacidad de ver las cosas desde ángulos que la mayoría ni imagina y, la habilidad de tener siempre una pregunta en los labios.

Así que, bailamos, reímos, compartimos confidencias…

…y tuve miedo.

Para ser todavía más justo, te diré que ella acababa de divorciarse con treinta y tres años. De forma muy cívica y aséptica, pero no sin ciertas dosis de dolor y culpa. Y sin embargo, ella arriesgó. Se arriesgó y yo tuve miedo. Ella era lo que siempre había buscado, ahora lo sé, pero dejé que aquello pasara de largo.

Un día, por fin, aprendí a convivir con el miedo, a ser yo el que le dominara a él y no a la inversa. Era tarde. Lo intenté todo menos suplicar, creo que no daré detalles. Pero de nuevo, ella iba una página por delante.

Y y yo somos grandes amigos y nos queremos mucho. Nos vemos a veces, y bailamos, y bebemos vino, y nos contamos confidencias y ella hace preguntas y yo la hago reír. Y luego ella vuelve a su vida con su chico y yo a la mía con mi chica, cuando tenemos pareja. Ella no ha vuelto a dejar pistas y yo un día dejé de buscarlas.

FIN

No sé si te vale como historia, pero es lo que hay. Eres libre para adaptarla, cortarla, pegarla, sacar conclusiones o no hacerlo, libre para publicarla u olvidarla. Te la regalo porque, total, yo ya la he vivido.

 

Por puro afán de protagonismo, intervengo para tener la última palabra y para discrepar: éste no es el "FIN" de la historia de Juan. Estoy segura de que no.

 


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Hay 34 Comentarios

En mi caso yo soy Y....... y me queda la sensación que pudo ser una relación maravillosa, de esas que duran y duran y duran........ y mira que yo no soy la típica persona que cree en los flechazos, en las relaciones perfectas ni en el "together for ever" pero esta vez resultó que si.......pero finalmente fue que no. Y sí, "Juan" y yo hablamos de vez en cuando por aquello de ver como nos va......
Él se empeñó en creer que su "amor para toda la vida" lo dejo plantado en vez de observar lo que el presente le estaba brindado: "un amor verdadero".

Gracias

El miedo paraliza... Esa es una lección que todos deberímos aprender.

A veces la vida te pone la oportunidad, cerca, muy cerca, delante de tus ojos, pero la dejas pasar...
Otras, sin embargo, no sabes muy bien por qué eres capaz de ver que ese tren no debes dejarle pasar, que merece la pena subirte a él, aunque haya sido sin querer, aunque te veas ligero de equipaje, aunque tengas miedo...
Supongo que la vida es de los valientes y yo he decidido subirme a un tren en marcha, aunque no estoy sola. Tengo una mano tendida que me ayuda a subir.
Juan, supongo que soy la Y de tu historia y la mano me la tiende el Juan de la mía. Yo me he aferrado a su mano muy fuerte, imagino que tengo mucha suerte. Entre medias tenemos más letras, pero esa sería otra historia ;0)

Juan, no dejes escapar a Y, que te arrepentiras toda la vida. Vive el momento.

A todos los Juanes, con o sin miedo. Vamos a ver... ¿podemos entender todos los que somos mayores de 30 o 35 años que lo de enamorarse como la primera vez... solo pasa la primera vez? Y después no se acaba el mundo. Nos volvemos a enamorar pero de forma distinta, de personas distintas, con experiencias distintas. Y a medida que acumulamos vida (experiencias, vivencias, "yos", amigos, amantes, amores, hijos, familia, problemas, triunfos, trabajos...) vemos que cada enamoramiento es distinto y, me perdonaréis pero, creo que pretender que el segundo y sucesivos enamoramientos sean iguales o deban superar al primero es, simplemente, infantil. Vamos a madurar y vamos a vivir la vida, con lo que nos da, nos ofrece y a disfrutar. No vale comparar con el fin de nuestra infancia/adolescencia, ahora somos maduros y amamos de otra manera, porque primero nos amamos a nosotros y además amamos a nuestra pareja. Venga, Juanes del mundo, amad y no os enterreis en vida, enamoraros de nuevo y experimentad las diversas formas del enamoramiento maduro que, a la larga, es mucho más satisfactorio, ya lo veréis.

Yo soy un Juan y estoy, precisamente, en la fase de cuestionarme si sigo adelante con lo que Y representa (Y me vuelve loco, me encanta, tiene TODAS las cualidades que valoro en una mujer pero... no siento lo mismo que sentí con 22 años, como Juan). Llevo días dandole vueltas y no me aclaro. No sé si es el miedo o la cantidad de lastres que arrastro. Se que si convierto lo mío con Y en amistad, la perderé como mujer y no quiero que eso pase. Pero no me siento al 100% con nadie. El problema soy yo, lo sé.

Pusilánime si lees mi comentario,es que has vuelto.
Esto no es un blog de sesudos,es más bien de gente que comparte emociones.De tu primera frase deduzco que eres autor.¿Aspiración literaria formal desmedida cuando estamos tratando de expresar emociones personales?.¿Tu has probado,no inventando personajes,ha expresar tus emociones a desconocid@s?.Ojo,y emociones ligadas al amor en los tiempos que corren...prueba sesudo.

No me gusta entrar a valorar obras de otros autores, pero con esta haré una excepción.
El nivel léxico, las herramientas narrativas, el contenido (¿contenido?) transmitido y prácticamente cada una de las letras de lo que acabo de leer rebosa pretensión y pobreza, como los primeros acercamientos a las letras de un adolescente inquieto pero ignorante. Como he leído más arriba "¿Cómo puede ser que sea esto portada del El País?".
FIN

Cómo puede ser que esto sea portada de El País?

"no todo es blanco y negro decia" y desaparecio...lo peor es el silencio de la indiferencia,

...a "mi" Juan, creo que le dieron por respuesta "me he desenamorado...", pasaron años y me conoció (Y?...), aunque había pasado por rupturas, formaban parte del pasado y como Y, apostaba por el futuro...pero el miedo, el desengaño habían hecho de Juan una presa facil...y en su intento por olvidar, aunque sea temporalmente, todo lo vivido, echó mano de cositas que "ayudan a vivir" (cocaína y whisky los fines de semana con los colegas)...me dejó un día, dijo que no iba a dejar esas cositas pero yo sé que no sólo fue eso, sino el fantasma del miedo que no lo deja vivir, sentir, amar y soñar de nuevo...no fui, creo tampoco capaz, de llegar a él, mi juventud, chulería, orgullo pesaron...y como leí por allí, el tiempo te cura, pero solo cuando quieres y pones de tu parte...hoy a la distancia, he comprendido "su miedo" y me he pérdonado.....hay muchos Juanes(as) regados por el mundo...pero no todas son L...ánimo y volver a confiar!

No sé de qué va esto demasiado bien (por suerte) pero es el tipo de historia vacua y hueco propia de los tiempos que corren.
A uno, como tantas otras veces, le quedan las ganas de preguntar ¿y a mí qué?
Que nos cuenten su vida no nos interesa; sólo importa, si esa historia demuestra algo superior a su propia vida, lo que evidentemente no es el caso aquí

@JuanH jajaja No te fíes de las apariencias Juan, la dureza es sólo un escudo para proteger las partes blandas. Si fuera tan dura, no conocería "varios", porque sólo se puede conocer lo que se ama, sea de la manera que sea.
Pero sí he sido desconsiderada por no agradecerte la historia. Gracias por contarla. Y lo de preguntar y aceptar la respuesta lo digo por experiencia, los Juanes que yo conozco casi nunca quisieron saber. Y, por supuesto, también yo he sido Juana en alguna ocasión...
Un abrazo, suave

Además lo hacen de esta forma para poder escribirlo en libros después.

Me vas a perdonar, pero he de decir que en ésta comunidad hay gente que se dedica a joder la vida a los demás, enlazan personas y rompen amores de otras. Triste pero cierto.

A ver me siento un poco falso porque no os he dicho que el prota soy yo.

He leído todos los comentarios y os doy las gracias de corazón. A ti también Olivia (qué tía tan dura).

@Mandarina: a ver si te leo más por aquí, quizá tu puedas contar cosas que yo no puedo decir. Un beso.
@Juan A: te has acercado demasiado ;-)
@Lío; Eres como de la familia por aquí. Un abrazo.
@María: durante mucho tiempo me pasó eso. Luego comprendí que no era importante, que la lección era que esta vez no había nada que aprender.
@Paloma: Ni de coña escribo yo mejor que tú.

Curioso que te vuelvan a publicar en portada despues de contar la oferta que te hizo superwoman :) me alegro mucho, me encanta tu blog y las historias de todos los que de una manera u otra acaban formando parte de el. Un abrazo y gracias por estar ahi

yo tuve miedo, angustia y soledad cuando me despidieron(como en los trabajos pero sin subsidio) de una relacion de 20 años. pero me aferré a lo que dicen "despues de una tormenta sale el sol" hice amigos nuevos con los mismos problemas o peores y hoy tengo una relacion mejor que incluso valio la pena pasar por todo aquello pero no se lo deseo a nadie

Si yo fuera tu no podría vivir sin una explicación de por qué "L" se largó sin más. La buscaría hasta en el infierno para q me contestara Por Qué.

JuanH: te cuento una cosa? Leo el blog de Paloma porque son tus comentarios los que muchas veces me tocan muy dentro. A veces pienso que estas dentro de mi cabeza, le pones palabras a ideas que me ronronean en el interior. GRACIAS JUANH.

Si el protagonista se explica tan bien por escrito es que también piensa,desde varios ángulos,mucho.Yo creo que lo que sintió que le dejaba era angustia,más que miedo.El miedo creo lo provoca algo concreto.Juan aun no sabe porque L lo abandonó,no había aparentemente razón.Eso a alguien racional le puede llevar a sentir angústia.Y es dificil quitartela de encima y más si te ocurre en tu primera experiencia.Si hay una cosa que ayuda,el tiempo.Pero no a solucionarlo,sí a olvidarlo.Quizás en su siguiente oportunidad,cuando pasen algo más que unos meses,Juan olvidará la angustia...o perderá a otra Y,y no querrá que eso ocurra.Tranquilo Juan,la vida es larga y nos ha tocado un tiempo sociohistórico muy bueno.

Conozco el caso.....

Si respetas los compromisos que libremente aceptaste, si no le haces daño a nadie ni a ti misma/o: vive como quieras y convive con quien quieras [y que estos quieran contigo]. El planeta tierra es tan minúsculo en el universo, los 100 años que podamos vivir son centésimas de segundos en su historia.

Estaremos en un estadio de desarrollo humano más avanzado cuando [los grupos humanos] dejemos de construir morales y éticas que nos cohíban de ser libres y a vivir según lo que cada uno de nosotros entendamos como nuestra felicidad.

Amar a alguien y el placer de compartir con quien amas es uno de los estadios que más sabor le dan a la vida. Si realmente amas a alguien y ese alguien entiende o decide seguir su propia vida sin tu compañía, entonces, por ese amor que le tienes déjale que siga viviendo, que siga siendo feliz sin ti.

En un tiempo comprenderás también que tu propia felicidad no puede depender de la compañía de otra persona. Y comprenderás que así como tienes felicidad con una persona, si esa persona ya no está, también puedes seguir siendo feliz, sin ella, o con otra.

Tengo un hijo de 5 años. Soy soltero. Me enamoré locamente de una chica que no quiere tener hijos, o por lo menos convivir con un hombre que tenga hijos de otra mujer. Decidí no invertir tiempo y energías en un buen amor que no terminaría como deseo. Me dolió. Pero no fue el fin del mundo. Empecé a aprender esto leyendo a Walter Risso "¿Amar o depender?" (Editora Norma). Se lo recomiendo a Juan. Abrazos.

Ya dice el entrañable genio Punset, que la Felicidad es la ausencia de miedo. Pero miedos hay muchos y de muchas clases. Hay gente que le tiene miedo al fracaso, al compromiso, a las alturas, al gurú que valora tu blog, en fin que hay muchos. Pero también existe el miedo a no haber aprendido la lección, el ver cómo tu mundo se desmorona sin una explicación. Yo creo que, en un caso así, las explicaciones te las deben, pero no siempre las cobras.

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Sobre la autora

Paloma Bravo
Soy madrastra, periodista y autora de “La novia de papá” (Plaza&Janés). Este blog no lo escribo yo, lo escribe Sol Beramendi, la protagonista de mi novela. O sea, que es ficción y, por lo tanto, absolutamente real.

Paloma Bravo

SOBRE EL BLOG

Según la RAE, madrastra es una “cosa que incomoda o daña”. ¡Y una mierda! “Tía buena (buena en todos los sentidos), lista e inmejorable” es lo que debería decir. ¿O no? El caso es que me ofrecieron crear una plataforma de “madrastras sin fronteras”, pero mis bestias me necesitan en casa, así que nos hemos quedado en un blog. Para hablar de vuestras familias y otros animales.

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