La novia de papá

26 abr 2011

Salvajismo ilustrado

Por: Paloma Bravo

Mowgli

(Mowgli, indignado ante los intentos de civilizarlo. Todo esto, claro, en la peli de Walt Disney que adaptaba una recopilación de cuentos de Rudyard Kipling).

 

Ayer fue un día de reencuentros. Con Pablo y con mi jefe. Dos momentos igual de apasionantes, como os podéis imaginar. Nada mejor que ver a tu chico después de diez días sin él... Salvo el maravilloso momento de la vuelta al trabajo después de unas larguísimas vacaciones (que no estoy siendo irónica, que no, que es que me están leyendo).

El caso es que me quedaba, como siempre, el mejor reencuentro: con las fieras. Eva y Teresa me esperaban despiertas. Acechaban, más bien, mi regreso; y yo, ingenua y agotada tras horas y horas y horas de reunión con mi jefe (apasionante reencuentro, insisto), sólo quería que me dijeran que habían tenido unas vacaciones estupendas, que todo iba bien, que tenían ganas de pasar tiempo conmigo y que se iban a dormir como dos niñas de cuento.

Pero no.

Eva y Teresa han vuelto de estos días con su madre tan salvajes como hace dos años.

Y aquí, como estoy perezosa, inserto el capítulo de la novela en el que lo cuento (por favor, recordad que "La novia de papá" es una novela publicada por Plaza&Janés y que si la compráis todos, la regaláis, la recomendáis, igual consigo dejar de trabajar y no volver a encontrarme con mi jefe. Lo echaría de menos, claro, pero... Sobreviviríamos los dos).

 

 


 

Después de la Semana Santa, parece que todos hemos estado en la selva: Pablo y yo volvemos de África, Eva y Teresa de pasar diez días con la mujer Leo. Todo el terreno que yo creía conquistado ha sido devorado por árboles, matorrales y grandes bestias.

 

Eva y Teresa besan a su padre y a mí me saludan con un “¿Qué pasa?”, Eva se levanta de la mesa, me mira provocadora y pone la televisión, Disney Channel a la hora de la cena. Creo que se está equivocando y que se avecina una catástrofe: prohibir la tele mientras cenamos no es una norma mía, sino de su padre (yo la comparto leal y ciegamente, claro).

 

-      “Eva”, dice Pablo tranquilo, “apaga la televisión y siéntate en la mesa”.

 

Es una niña lista y enseguida se da cuenta de su error, así que obedece. Pero hay un par de normas que sí son mías: que no juegue con el cuchillo y que coma con la boca cerrada. Bueno, llevaba diez días sin verla, así que creo que puedo soportar bien esta casi olvidada panorámica de su comida sin digerir, amenizada por los ruiditos de su cuchillo peleándose contra su tenedor. No tengo ganas de decir nada, y ella se cansa y mira a Teresa. Necesita otros países aliados si quiere desatar la III Guerra Mundial.

 

Lo que Eva no sabe es que yo ya tengo bastante con mi depresión post-vacacional. Lo malo de irse de vacaciones a un sitio maravilloso es volver. Lo malo de pasar diez días a solas con el hombre al que quieres es luego tener que compartirlo. Lo malo de perder de vista a tu jefe es lo bien que te acuerdas de todos sus defectos en cuanto reaparece. Lo malo de… Absorta en mis propias miserias, no me he dado cuenta de que Eva y Teresa han empezado un partido de baloncesto con las albóndigas. Creo que el objetivo es encestar el mayor número posible en el plato contrario. Va ganando Eva.

 

Yo odio la grasa, odio la suciedad gratuita, odio los malos modales.

 

Lo saben, y Pablo también. De todo eso me doy cuenta. Pero no reacciono, no tengo fuerzas. Hasta que, mientras Pablo intenta poner fin al encuentro y Eva lo celebra tirándole encima un vaso de agua, se me llenan los ojos de lágrimas y tengo que levantarme de la mesa.

 

Eva y Teresa me siguen impactadas: “Sol, Sol, perdona. Ahora lo limpiamos”.

 

-      “Vale”, mascullo entre gemidos.

 

A los diez minutos viene Pablo a buscarme: “No te preocupes, les pasa siempre que están una temporada larga con su madre. Les cuesta adaptarse a la vuelta, pero, después de tres días en el colegio, estarán como la seda”.

 

-      “Aha”, murmuro compungida.

 

Pablo me abraza, preocupado. Y a mí se me empieza a pasar la tristeza. Levanto la cabeza y le comento: “He tenido una reacción un poco exagerada, ¿no?”. Se descojona. Pero ha sido útil; volvemos a un comedor impoluto, con los platos de postre colocados y dos niñas formales que comen silenciosas.

 

Cuando las fieras se duermen, me atrevo con una pregunta que nos adentra en un terreno pantanoso (yo no hablo con Pablo de la mujer Leo, más que nada por aquello de “Dime cómo es tu ex y te diré quién eres”):

 

-      “De todos modos, ¿qué pasa cuando están con su madre?”, avanzo tímidamente.

 

-      “¿Me estás preguntando si Marina es una salvaje?”, estoy a salvo, suena medio divertido; parece que no lo ha tomado mal.

 

 

-      “No exactamente, pero no me importa que me contestes a esa otra pregunta”.

 

 

-      “Pues sólo pasa que a Marina no le gusta el conflicto. Es madre de dos preadolescentes y, por tanto, de dos tiranas; pero ella odia decir que no, no por falta de carácter, sino porque se siente culpable si le montan un pollo. Vamos, que vive en un puto callejón sin salida”.

 

 

Vaya, demasiada información. Porque todo eso me suena.

 

En cualquier caso, dos días más de colegio y vuelven a casa las niñas que yo conocía: más asilvestradas que salvajes. Imperfectas. Soportables.

 

Compartir

  • Eskup
  • Compartir en Facebook
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

Hay 18 Comentarios

Según las últimas declaraciones de La Supernany española a la revista "ser padres hoy y mañana quien sabe" estas Navidades las pasará, como siempre, con su familia, es decir con su padre Superman, sus primos Spiderman y el Capitán trueno y sus sobrinos los cuatro fantásticos.


En cuanto a la reconciliación con su pareja, Batman, comenta que hasta que no cree hábitos diurnos no volverá con él.


Según argumenta "Sería una mala influencia para nuestros futuros hijos, que su padre trasnoche tanto, y nunca esté para leer el cuento "

PD. todos los que educamos necesitamos Kriptonita je

Normal que con el síndrome postvacacional hayas estallado en lágrimas. Menos mal que al menos las niñas recapitulan y vuelven a la vereda, que si no...entonces sí que tendrías un verdadero problema.

Interesante el blog de hoy.
@ Las madrastras: supongo que os lo han dicho un millón de veces: cuando os decidisteis a seguir adelante con un hombre que ya tenía hijos sabíais que venía todo incluido como un coche con su gasto en mantenimiento, averías y gasolina. Los hijos finalmente son las victimas y si se comportan mal con los padrastros y madrastras no es culpa de ellos, si no de los que han desestabilizado su vida familiar. Así que paciencia, por que os lo habéis buscado solitas.

Creo que muchas de las "madrastras" se auto-programan como autenticas madrastras de cuento y llevan hasta los límites su papel de madrastra de cuento.

La vida de madre no es un retiro de Yoga si no más bien lo contrario y hay que aceptarlo. ¿Por qué iba a serlo para una madrastra?

Yo he sido madrastra también

Aiba! Es la primera vez que entro a este blog sin que su "dueña" haya colgado un video (el de The Cure lo sigo viendo de vez en cuando, ¿o era "visionando? (aj)
Yo no sé si compraré el libro, pero si quieres te puedo dar a ti la peseta que en su momento no le dí a Lola Flores, si te sirve, es toda tuyo.
Me gustó ese capítulo de dos salvajes deseosas, en realidad, de que le pongan límites (las lagrimas de las madrastras parecen ser una buena forma)
Seguiremos informándonos

Yo también estoy al otro lado. ¿Que por qué vienen los niños asilvestrados? Pues seguramente por ser demasiado permisivos con ellos y hacerles agradables los días de "estancia" .

Hay padres que hacen lo que pueden (no lo que deben) para compensar el tiempo que no pasan con sus hijos, por tener que compartirlos y por una lucha de cariño, triste pero real. Yo que tengo la custodia, en ocasiones hasta me siento egoísta por necesitar unos días para mi a sabiendas de cómo volverán las criaturas, pero nuestras parejas actuales también se mereceren días de asueto y paz . De todas formas, las aguas suelen volver a su cauce. Vamos en resumen que es muy difícil pero no imposible, lo dice una que tiene tres angelitos....

pues menos mal que has estado en un retiro yoga meditando por que si estas en aeropuertos o en la cola de autopistas estos dias creo que te lias a tortas con las niñas y su padre

A los hijos hay que corregirlos... intentar que sean lo mas correctos posibles. Con los nietos... después de la lluvia... hay que ayudarlos a encontrar los charcos donde saltar y mojar los pies.

Este año en Semana Santa el niño le toca a su madre. Eso es lo que sabíamos de estas fiestas.
Pero mira tu por donde que decidimos ir a saludar al niño pq era su santo, pensábamos almorzar con él, darle un regalo, hacerle un mimo... Tocamos al timbre de casa de su madre: "ya bajo papa". Se abre el ascensor y no solamente baja él, acompaña una maleta que dice "el niño pasará el resto de las vacaciones escolares (sí, hasta el 2 de Mayo), con vosotros"
Y en la maleta lleva su malhumor continuo hacía mí, acentuado desde que su madre esta embarazada, lleva su no saber comer, su no saber vestirse, su falta total y absoluta de hábitos y rutinas.
Las madrastras ni somos ni queremos ser brujas: somos mujeres que, en ocasiones, nos vemos desbordadas por situaciones que no esperamos, y que debemos actuar con total naturalidad y con una sonrisa si es posible.
Pd: Por supuesto que mi marido tuvo que aguantar, ya en la intimidad, el despropósito y la desfachatez de su ex, pero... Hay que sonreir

Ahhh, algo más Paloma, recordá: vos venís de un retiro -espero que te sintás mejor, menos perdida, más tranquila-pero el mundo, y las niñas, y la mujer Leo, y tu Pablo siguen iguales. También el jefe.
Acordate de este principio del yoga: "todos los días, un pensamiento de paz"
Tomátelo con calma, sin muchas expectativas de los demás. Un abrazo.

'Lo malo de pasar 10 días a solas con el hombre al que quieres, es luego tener que compartirlo"
Te entiendo Paloma y ellas también han de sentir que tienen que compartirlo, con vos. Por muy buena onda que seás, debe ser un conflicto difícil de asumir para dos preadolescentes. Pero vos tranquila, poné en práctica los principios de yoga que acabás de experimentar en tu retiro.
Además, seguro que te recibieron de esa forma porque querían también llamar tu atención. ¿Qué vamos a hacer?, así de irracionales son los comportamientos de niños y adolescentes.
Y te entiendo perfectamente con lo de los modales en la mesa, eso no tiene nada de ser pija -¿eso es ser "fresa", verdad?, que por aquí "pija" es sinónimo de pene-, una cosa es ser juguetón en la vida, pero otra muy distinta es comer como si fuéramos chimpancés. A la hora de comer se puede reír, bromear, contar chistes, pero eso de estarse tirando la comida y haciendo ese relajo, para nada.
Y yo también estoy con depre post vacacional. Démonos un par de días para que se nos pase.

Que pija me pareces chica.Llamando la atención de tu hombre con una falsa lagrimita.Trillizos propios te deseo.besitos.

A mi también me ha cantado...nada que decir ante escritos tan maravillosos como éstos....un saludo!!

Qué socorrida es la lágrima femenina.!!!

Jopé es que la madrasta del cuento no quiere dos crias, quiere dos robots!! Normal que desespere. Tan mal está jugar de vez en cuando en la mesa y hacer el "molinillo con el yogurt" o guerras de migas de pan? No sé... Hay que poner límites y enseñar a vivir en sociedad pero también hay que tener sentido del humor...veo mas una lucha de poder que un drama o una falta de modales. Mi simpatía va para las niñas

He estado durante 15 años con una pareja con niña (hoy ya adulta). Al final todo se fue al garete, en parte, por su hija y, en parte, por mí. La decisión de separarnos fue dura pero, a día de hoy, acertada. Convivir con niños ajenos es realmente duro e incómodo. Así que, ahora más que nunca, viene a cuento el refrán ese que dice: "Más vale solo que mal acompañado". Salud.

Jajjajjaja, Es que de eso se trata, de que no importe lo que ocurra en el otro sitio, porque ellas tienen dos referencias, dos baremos dos lineas de medir y juegan a llevarse cosas de un sitio a otro y ponen a prueba tus convicciones y tus ideas y tu fuerza. Pero y que , hacen mal? Solo experimentan, aprenden averiguan.....No las juzgues, guialas, presentales tu realidad y que elijan.....No está tan mal ser salvaje y la verdad es que ¿en la mesa no se juega?,¿Ni en el trabajo tampoco?¿En el cole tampoco? y en la vida ¿hay que jugar?

Me ha encantado.

Voy a romper una lanza a favor de Marina, yo q estoy también al otro lado, no es q nos falte carácter, o no nos guste el conflicto, esq es muy difícil también estar al otro lado y probablemente su madre no tenga la culpa. Tal vez, las niñas solo deseen llamar la atención de su padre al haber estado separadas muchos días, quien sabe? es muy fácil echar la culpa a otro pero no siempre es un buen camino. Mis niños, pr ejemplo, quieren dormir conmigo siempre q vienen de estar con su padre, y dicen q es muy autoritario pero hay q buscar el equilibrio y la equanimidad

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sobre la autora

Paloma Bravo
Soy madrastra, periodista y autora de “La novia de papá” (Plaza&Janés). Este blog no lo escribo yo, lo escribe Sol Beramendi, la protagonista de mi novela. O sea, que es ficción y, por lo tanto, absolutamente real.

Paloma Bravo

SOBRE EL BLOG

Según la RAE, madrastra es una “cosa que incomoda o daña”. ¡Y una mierda! “Tía buena (buena en todos los sentidos), lista e inmejorable” es lo que debería decir. ¿O no? El caso es que me ofrecieron crear una plataforma de “madrastras sin fronteras”, pero mis bestias me necesitan en casa, así que nos hemos quedado en un blog. Para hablar de vuestras familias y otros animales.

TWITTER

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal