La novia de papá

Sobre la autora

Paloma Bravo
Soy madrastra, periodista y autora de “La novia de papá” (Plaza&Janés). Este blog no lo escribo yo, lo escribe Sol Beramendi, la protagonista de mi novela. O sea, que es ficción y, por lo tanto, absolutamente real.

Paloma Bravo

SOBRE EL BLOG

Según la RAE, madrastra es una “cosa que incomoda o daña”. ¡Y una mierda! “Tía buena (buena en todos los sentidos), lista e inmejorable” es lo que debería decir. ¿O no? El caso es que me ofrecieron crear una plataforma de “madrastras sin fronteras”, pero mis bestias me necesitan en casa, así que nos hemos quedado en un blog. Para hablar de vuestras familias y otros animales.

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20 may 2011

Maratones

Por: Paloma Bravo

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En la foto, la entrada en el estadio olímpico de Los Ángeles de la maratoniana Gabriela Andersen-Scheiss. La forma en que Gaby, cabezota y brillante, consiguió terminar el primer maratón olímpico femenino fue una lección impresionante: de tenacidad, de valor, de inconsciencia... Os enlazo un vídeo que me encontró Pedro (a veces me completa y me adivina de manera excepcional).

 

Lo siento. Estoy desfondada. Llevo toda la semana de reunión en reunión. De llamada en llamada. De putada en putada. De insomnio en insomnio. De corbata en corbata.

No puedo más.

Ayer, jueves, terminé de trabajar a media noche y me arrastré a casa como Gaby. Con calambres en el cuerpo y el cerebro paralizado. Esta mañana he entrado así en mi despacho. Me he dejado caer en la silla y he decidido que no me moverán. Que se vayan ellos, que son mucho más pesados y escriben peor.

Y esto, claro, es una anécdota tonta, pero también una metáfora de cómo estamos todos: indignados, hartos, agotados. Porque, mientras esta semana yo recorría millones de veces el perímetro de mi oficina, la revolucion la tenía delegada: en gente a la que quiero y en gente a la que no conozco, en gente que lleva días en la calle y que vale mucho más que yo. Ellos están cambiando las cosas y, como Gaby, van a llegar hasta el final y más allá.

Mañana os veo en Sol.

#spanishrevolution.

 

P.D. para Pedro: como a veces te haces el tonto y otras te pasas de listo, te confirmo que la expresión 'de manera excepcional' es deliberadamente ambigua y polisémica. A los demás os recomiendo la polisemia: es legal y permite decir algo muy diferente de lo que tu interlocutor escucha. Yo la practico con mis jefes.



 

 

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19 may 2011

El idioma del sexo

Por: Paloma Bravo

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(En la foto, Ewan McGregor. No por nada, sino porque es guiri y viaja en moto).

 

 

Me cuenta Inés su vieja historia con Martin (Martin, sin acento, que era, y es, sueco, de Suecia y que no se debe confundir con mi amigo Martín, que ha salido un par de veces por aquí y es español de España). Es otra historia fuera de concurso, que Inés es amiga y ya tiene la novela, pero como va de sexo cree que me va a ayudar a ganar seguidores en twitter y, con ellos, una apuesta que ha entrado en tiempo de prórroga.

 


Nos conocimos en una cita a ciegas. Él dijo que se enamoró de mis ojos, yo me quedé con su imagen: había recorrido toda Argentina en moto, como el Che Guevara y Alberto Granados. Era sueco, alto, guapo. Y me gustaba que no hablara.

 

El tercer día que nos vimos a mí acababan de decirme que mi hermano tenía cáncer, pero yo no solía contarle nada. Me llevó a su casa. Olía a cerrado. No me había besado, no me había acariciado, no me había preguntado. Pero me pidió que me quitara la ropa y yo lo hice porque no quería pensar, porque creí (o eso supongo ahora) que si lo hacía no me cabría el cáncer en la cabeza.

 

Martin se desnudó y no se molestó en tocarme. Entró en mí, se movió y dio por hecho que yo quería eso. Cuando terminó, me vestí y me sentí como el típico tío de la leyenda antisexo: me fui de su casa diciéndole que ya le llamaría.

 

Esa noche sólo pensé que así me había librado antes. No quería nada más. Porque Martin no sabía escuchar ni la voz ni el silencio ni los deseos ni el cuerpo de nadie.

 

Unos días después me envió un correo electrónico: “I can’t believe sex was all you wanted”. Sonreí, y, también en inglés, le expliqué que si hubiera sido sólo eso no sólo no le necesitaba, sino que, francamente, me habría quedado con las ganas. “Well, you know, girls are so different from each others that I just don’t bother trying to satisfy them”. ¿Me lo dices o me lo cuentas?

 

Me estuvo persiguiendo un par de semanas, a través del móvil y del correo. No lo he vuelto a ver.

 

 

Y es que el sexo, como dicen los psicoanalistas, es también "una forma de diálogo en la pareja", y algunos (as) no saben el idioma.

 

P.D.: sobre diálogo, capacidad de escuchar a los otros y demás, ya sabéis, #spanishrevolution.

 


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18 may 2011

Los días malos

Por: Paloma Bravo

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(La ilustración es de aquí) 

 

Pasados unos años de vivir juntos (mi novio, sus dos hijas y yo), aún seguimos en éstas... Cuando quieren, cuando les digo que no, cuando no les digo que sí, cuando se cabrean con el mundo, cuando les da un ataque de adolescencia, cuando ya se han peleado con su madre, cuando no las llaman por teléfono, cuando me llaman a mí por teléfono... 


- Papá, yo pensaba que a tu edad solo te molestabas en enamorarte si la tía estaba buena de verdad...

- (Niñata, yo pensaba que a tu edad ya estarías educada...)

- Tampoco es para tanto, Eva. No es nada nuestro, no están casados, no es nuestra madrastra. Solo es la mujer que se acuesta con papá.

 

Esto ocurrió el lunes, yo lo empiezo a digerir hoy, miércoles. Así, de entrada, te sientes una víctima, una pringada que ha vuelto a la casilla de salida o al Día de la Marmota, pero luego echas un vistazo alrededor y... conozco varios hijos biológicos que adoran a sus padres y, aún así, les dicen cosas peores. Además a mí me gusta que mis niñas sepan protestar, especialmente cuando tienen razón.

Como la gente que está ahora en la calle: #nonosvamos#acampadasol y #spanishrevolution.


 

 

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17 may 2011

La ducha

Por: Paloma Bravo

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Por razones que no vienen al caso, un día de la semana pasada tuve que pasar cuatro horas en un hospital. Cuatro horas de las duras. Antes de volver corriendo al trabajo (las urgencias laborales, que no tienen alma), hice escala en una ducha. Necesitaba limpiarme toda la angustia que se me había quedado pegada.

Antes de entrar en mi despacho me interceptó un listillo con corbata: "¿De dónde vienes tan limpita? ¿De follar? ¿Y bien?". Sí, de follarme a tu... Hasta aquí puedo leer, hasta aquí puedo escribir, hasta aquí puedo pensar.

Tener un imbécil cerca no es una desgracia, es sólo una molestia. Al fin y al cabo, yo salí del hospital y otros se quedaron dentro. Aún así, este post es para el imbécil, por si no se acuerda de que lo es.

 

P.D.: este post ocurrió y se escribió antes de la detención de DSK. Os dejo con El descodificador ("Sexo y pobreza") y con un amigo del detenido, Bernard-Henri Lévy.

 

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16 may 2011

Las inquietudes de Shanti Andia

Por: Paloma Bravo

Pio-baroja

(Retrato de Pío Baroja. La cara de un hombre bueno, honrado, noble... Vasco, claro).

 

Mi padre y yo no nos ponemos de acuerdo sobre Baroja. A él le apasiona: un intelectual comprometido, brillante, minucioso... A mí me cuesta leerlo por algunas descripciones demasiado preciosistas (soy una burra impaciente, lo siento).

Aún así, me estoy haciendo mayor a trompicones y, hoy que debo tener buen día, me ha asomado un recuerdo a la cabeza. He buscado en mi cerebro y, ante el profundo vacío, acabo en google. Quería este párrafo, casi al final de "Las inquietudes de Shanti Andia" (ojo, que el link es a la novela en PDF, más cómodo imposible); un texto que refleja muy bien la melancolía que me atrapa algunas veces:

 

"Yo soy el vagabundo de la familia.

Cuando cambia el tiempo experimento la nostalgia de sentir la paz profunda del mar, de su abandono y soledad. Entonces voy a pasearme por la playa de las Ánimas, y contemplo, como si fuera por primera vez en mi vida, las tres rayas de espuma de las olas que rompen en la arena.

En la primavera me produce una gran alegría; en el otoño, una gran tristeza; pero una tristeza tan extraña, que me parece que sería muy desgraciado si no la sintiera alguna vez".

 

Así estamos, así estoy. Recuperando a Baroja y una novela escrita en 1911. Cien años después, hasta su primera línea puede resultar familiar: 

 

"Las condiciones en que se desliza la vida actual hacen a la mayoría de la gente opaca y sin interés. Hoy, a casi nadie le ocurre algo digno de ser contado. La generalidad de los hombres nadamos en el océano de la vulgaridad. Ni nuestros amores, ni nuestras aventuras, ni nuestros pensamientos tienen bastante interés para ser comunicados a los demás, a no ser que se exageren y transformen.  La sociedad va uniformando la vida, las ideas, las aspiraciones de todos."


Yo, desde luego, siento que Don Pío me ha pillado en falta. Me voy a leer, me voy a pensar, me voy, sobre todo, a intentar evitar la vulgaridad y el exhibicionismo.

Y también me voy a currar.

Que tengáis buen día y que mi padre me perdone por no haberle hecho caso antes.

 

P.D.: este post es para Barcelona, para toda la gente y la vida que me ha dado siempre esa ciudad con mar. Maravilloso fin de semana.

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14 may 2011

Cars

Por: Paloma Bravo

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(Aquí una muestra de la diversidad automovilística de Cars, gran peli de Pixar. Y Cars 2 se estrena el 24 de junio, por cierto).

 

Algunos me habéis preguntado dónde andaba Pablo, mi novio, esta última semana. Pues por aquí, en el sofá, donde siempre. Lo que pasa es que Pablo es muy obsesivo y lleva varios días atrapado en un bucle a motor.

Pablo quiere comprarse un coche nuevo, a pesar de que el suyo apenas tiene seis años. Sueña con un deportivo y Eva le apoya. "Que sí, papi, que nos vamos tú y yo y pasamos de éstas...".

(Lo de que nos señala despectiva a Teresa y a mí, casi ni lo digo. Despectiva es Eva. Despreciadas Teresa y yo. Siempre).

La primera 'ésta', Teresa, quiere un monovolumen, "papá, yo quiero ser como los demás, y eso es lo que tienen los de mi clase". ¿Y yo, que soy la segunda 'ésta'? Yo no opino, que es su coche, su antojo, su familia y, al fin y al cabo, parte de mi dinero.

Además, yo lo que quiero es una bici. Para convencerme de que aún soy alternativa, para creer que la voy a usar, para irme a construirla con mi hermano...

Aún así, ya están afilando los cuchillos todos esos que me llaman pija de forma habitual (¿es un insulto ser pija? A mí me parece una aspiración: tener dinero, carecer de proecupaciones, ser feliz. Ojalá pudiera). Siento desilusionar al sector crítico: no podemos permitirnos otro coche, sólo podemos permitirnos soñar.

O se lo puede permitir Pablo, que tiene tiempo y ganas.

Yo sueño con otras cosas. Sobre todo, sueño con dormir para poder soñar (gracias, papá, otra vez y siempre, por este insomnio que me has dejado en los genes. Me da mucho más tiempo que al resto del mundo, me pone de mucho peor humor).

En cualquier caso, una pregunta facilita: ¿por qué tantos hombres sueñan con coches? Con coches potentes, rápidos, llamativos, únicos... ¿De verdad tiene que ver con Freud y el símbolo fálico? Qué pereza.

 

P.D.: con el nombre del post, no he podido evitar la nostalgia: ¿os acordáis del 'Tonight she comes' de The Cars? Y ya lo dejo, que lo de los coches me aburre bastante y yo ya he pasado la ITV.


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13 may 2011

Me basta así

Por: Paloma Bravo

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(Despedida de Mingote a Ángel González).

 

El viernes pasado os pillé el punto. Sois todos unos románticos. Lo que pasa es que el poema que publiqué hizo llorar a mi madre. Porque era un poema de despedida, de liberación, de cierre.

Mi madre me ha pedido uno de puro amor, de amor presente, y, como yo de amor sé poco, he recurrido a Ángel González, que lo sabía todo.

 

 

Si yo fuese Dios

y tuviese el secreto,

haría un ser exacto a ti;

lo probaría

(a la manera de los panaderos

cuando prueban el pan,

es decir: con la boca),

y si ese sabor fuese

igual al tuyo, o sea

tu mismo olor, y tu manera

de sonreír,

y de guardar silencio,

y de estrechar mi mano estrictamente,

y de besarnos sin hacernos daño

-de esto sí estoy seguro: pongo

tanta atención cuando te beso-;   

                                               entonces,  

si yo fuese Dios,

podría repetirte y repetirte,

siempre la misma y siempre diferente,

sin cansarme jamás del juego idéntico,

sin desdeñar tampoco la que fuiste

por la que ibas a ser dentro de nada;

ya no sé si me  explico, pero quiero

aclarar si yo fuese

Dios, haría

lo posible por ser Ángel  González

para quererte tal como te quiero,

para aguardar con calma

a que te crees tú misma cada día,

a que sorprendas todas las mañanas

la luz recién nacida con tu propia

luz, y corras

la cortina impalpable que separa

el sueño de la vida,

resucitándome con tu palabra,

Lázaro alegre,

yo, mojado todavía

de sombras y pereza,

sorprendido y absorto

en la contemplación de todo aquello

que, en unión de mí mismo,

recuperas y salvas, mueves, dejas

abandonado cuando -luego- callas...

(Escucho tu silencio.                                     

Oigo constelaciones: existes.                                       

Creo en ti.                                                         

Eres.              

Me basta)

 

 

Como es un poema de amor tan sólido, tan rotundo, he de confesar que sólo se lo puedo dedicar a una persona: a mi padre.


 


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12 may 2011

La primera en discordia

Por: Paloma Bravo

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Publiqué el jueves pasado "Tiempos modernos" porque me gustó la historia que me contaron dos anónimos enamorados. Sus inseguridades, sus retrocesos, sus cobardías, sus avances, sus dudas, sus certezas... Yo leí la historia de una pareja humana, falible, tierna y enamorada... Algunos, sin embargo, leísteis la historia de un cobarde y una zorra, así, sin matices.

Vale. Aunque, en realidad, no vale. No tengo muchas ganas de líos, ni de provocar más broncas, pero tampoco quiero abstenerme.

Es evidente que las historias de amor que nacen con infidelidad no son inocuas, que causan fuego amigo, enemigo y hasta mortal, que construyen destruyendo (o sobre algo ya destruido, unas ruinas). ¿Es eso razón suficiente para no vivirlas? Pues yo no me atrevería a opinar así en genérico, pero... Reconozco que, con el menor daño y el mayor respeto, con un millón de cualidades casi inhumanas, soy partidaria de trabajarse la felicidad, de ser fiel a uno mismo.

Ojo, que no quito ni un gramo de dolor al tercero. Al tercero que llegó primero y que, por cierto, no es siempre una mujer (me niego a la simplificación: mujer santa abandonada por un cabrón que conoció a una zorra más joven. Como tópico, cumple su función; como realidad deja mucho que desear).

El caso es que este post va dedicado a esos que llegaron primero, que estaban allí, más o menos contentos con sus vidas, hasta que... El título es un homenaje a "El quinto en discordia", una excepcional novela de Robertson Davies sobre esas personas aparentemente accesorias en la acción principal que resultan decisivas para su desarrollo. A Robertson Davies lo descubrí gracias a Carlos, un hombre que pudo haberme cambiado la vida (en fin, eso es otra historia y no incluía a terceros, así que no ha lugar. Yo a Carlos le quiero y él a mí me regala a Robertson Davies, es un trato justo).

Este post va dedicado, para concretar, a esas mujeres y hombres que me han escrito porque querían dar su punto de vista: el de los engañados. Unos abandonaron al "engañador/a"; otros lucharon y aún así fueron "abandonados/as". Incluso me ha llegado algún mensaje de engañados que consiguieron perdonar y recuperar la pareja.

Éste que resumo, no. Es de una mujer que se cansó, que no pudo soportar el dolor del engaño, que, años después, aún necesita escribir esta carta a su ex (carta real, aclaro). Os digo lo mismo de siempre: no juzguéis y no seréis juzgados. Yo entiendo a esta mujer, la entiendo tanto como a la pareja de "Tiempos modernos".

 

"Todo, incluyendo nuetra historia, tiene al menos dos puntos de vista. Y yo el mío lo cuento ya con distancia. A ver: que una persona se enamore es una buena noticia. Lo que sobra es hacerlo con mentiras, con días, meses y años de mentiras.... Cuando descubrí que me engañabas se me cayó el mundo encima. Tienes razón en que no supe reaccionar, pero... ¿alguien sabe hacerlo después de tantos años de matrimonio sin una sola sospecha?"


"...Cuando descubrí el mensaje de tu amante, sentí rabia, dolor, furia... Intenta ponerte en mi lugar: creía ser feliz, creía que éramos felices. Y me estabas engañanado, así, sin excusas, sin inmutarte. Ahora lo describís como 'un amor que lo venció todo'. Es una forma de verlo. Yo lo veo como un amor que nació mintiendo. "Me toca quedarme a trabajar", "me ha surgido un viaje", "perdona, me llama un amigo"... Sé que hacías el amor conmigo algunos días en que lo habías hecho con ella. Aunque igual no se lo has contado...".

"Porque eso no lo habéis pensado: que engañarme a mí con ella era engañarla a ella conmigo. Supongo que le dijiste que lo nuestro se había acabado mucho antes de que yo descubriera ese mensaje, de que me intentaras convencer de seguir juntos... Tú no lo tenías tan claro, me temo. Por eso tardasteis tanto en reuniros...".

"Un tiempo que fue un infierno. Yo buscaba tu arrepentimiento y tú una salida perfecta que ni llegaba ni existía. Me jurabas fidelidad y amor a mí, y no sé lo que le decías a ella. Sé que no me querías, pero tampoco querías separarte. ¿Qué querías? No lo sé, ya no me importa..."

"Ha pasado el tiempo. Ya no duele tanto. Me alegro de que seas feliz con ella, pero no me lo cuentes. Tú y yo no somos amigos, no somos nada. Después de tantas mentiras, ya no puedo fiarme de ti sin un abogado delante. Seamos civilizados y prudentes delante de los niños, poco más. No hace falta que te preocupes por mí, no necesito tu condescendencia. Estoy bien. Estoy lo mejor posible. Progreso adecuadamente. Ahora, déjame en paz".

 

Y con este mensaje quiero cerrar el capítulo de damnificados. Lo siento. Este no es un blog para los cruces de acusaciones, para las venganzas, para las explicaciones. Tampoco es un blog para los juzgadores, para los maniqueos, para la gente con certezas. A veces me sale irónico, otras frivolón y, en general, es un blog sencillamente irrelevante. Dejémoslo ahí.

 


P.D.: a los que me habéis preguntado dónde y cómo enviarme un mail, lanoviadepapa@gmail.com. Gracias.

 

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11 may 2011

La bestia que nunca se harta

Por: Paloma Bravo

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(Aquí, Katharine Hepburn llevando pantalones y cerebro, como debe de ser).

 

Primer aviso: ayer hablé de sexo, gané seguidores (no suficientes para mi apuesta, la verdad), cabreé a mi padre y recibí algunos mensajes políticamente correctos. Con mi padre no he hablado, pero a los buenistas les contesté en twitter. Lo repito para no tuiteros: "A todos los que me estáis jurando hoy que el sexo es mejor con amor: pues no sé, depende. A mí con lo que me gusta es con deseo".

Segundo aviso: la entrada de hoy no va de sexo, ni siquiera de sexos aunque lo parezca. La entrada de hoy es sobre personas pequeñitas. 

Dicho esto, volvamos al título: "La confusión del hombre, la bestia que nunca se harta, guerra que nunca queda...", así definía Alfonso X a la mujer. Es un poco inquietante que a ese mismo Alfonso X lo hayamos conocido como "el sabio". Si así eran los sabios en el siglo XIII, no quiero ni pensar en cómo serían los necios.

En cualquier caso, tomándolo por el lado que no es, yo me identifico con esa definición de Alfonso X: soy una bestia y nunca me harto. Pero no es lo que estáis pensando y tampoco lo voy a explicar.

Además, yo de lo que quería hablar es de misoginia: el diccionario de la RAE define misoginia como "aversión u odio a las mujeres". Vale. Puede ser. Yo lo que veo por ahí, más bien, es mucho misógino cobarde: tipos que no odian a las mujeres en general, sino que temen a las mujeres inteligentes en particular.

También veo mujeres exitosas que se sienten afortunadas e inseguras al mismo tiempo y que, por tanto, miran con recelo y afán destructivo a otras mujeres diferentes, no menos listas, no menos valiosas, no menos atractivas que ellas.

Ojo, que no generalizo.

Sólo digo que es un coñazo, que algunos/as son un coñazo: los misóginos cobardes y las mujeres envidiosas, las misóginas cobardes y los hombres envidiosos. Y puestos a ser, también son unos "acojonados", que el campo semántico negativo basado en órganos sexuales también puede ser masculino, y así no discriminamos y se quedan tranquilas Leire Pajín y Bibiana Aído, esas políticas que a veces se quedan en el lenguaje, en la teoría y en las cuotas, pero que pisan poco la calle y las empresas.

He dicho.

 

P.D.: la frase de Alfonso X me la ha encontrado el mismo tipo que me reta a ganarle en seguidores de twitter. No acabo de entender sus contradicciones: me da la sensación de que ha descubierto que si gana la apuesta, pierde; y si la pierde, gana.

 

 

 

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10 may 2011

El sexo... ¿solo o con amor?

Por: Paloma Bravo

 

Rodeo

Vale. Es un titular oportunista. El post se debería llamar "Rodeos", y de hecho así se llamaba hasta esta madrugada, pero es que hace días que esta gente de EL PAÍS no saca mi blog en la home y tengo que ganar seguidores en twitter como sea (es por una apuesta, soy así de frívola).

En cualquier caso, es cierto que quiero hablar de sexo: de sus caminos. O más bien de sus rodeos.

Quizá detesto los rodeos porque, entre un vaquero y un caballo, siempre he preferido el caballo. Entre un domesticador y un salvaje, siempre el salvaje. Entre un camino complicado y un atajo lícito, siempre el atajo.

Para hacerme la culta -y por Pablo que es fan de la RAE (o aspirante a un sillón, no sé)- voy a intentar justificar mi rechazo con el diccionario en la mano.

"Rodeo": escape o refugio para disimular la verdad, para eludir la instancia que se hace sobre un asunto.

Ya lo dijo Gómez Pereira en una película tronchante que ya es la frase más repetida de los últimos veinte años: "¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?". Y hemos cambiado de siglo, pero no de pregunta.

A ver: que estamos en el 2011, que las mujeres no necesitamos anillos para sentirnos realizadas, que los embarazos se pueden evitar, que la virtud es otra cosa, que el sexo no ha perdido magia pero sí prohibiciones... Que, en definitiva, si te gusta alguien, y le gustas, todo puede ser fácil: el sexo es libre y no hace falta llamarlo amor.

Dicho de otra manera, el sexo puede ser un fin en sí mismo, incluso un medio para llegar al amor. Pero el amor (la invención del amor) no puede, no debe, ser un medio para el sexo.

El amor es otra cosa.

El amor empieza, con suerte, con dos personas presentando su mejor cara. Y, en los peores casos, con una presentando su mejor cara e inventándose por completo a la otra. Quiero decir que muchas veces el amor empieza mintiendo (mintiendo al otro, mintiéndose a uno mismo).

En cambio, el sexo engaña menos.

O lo que es lo mismo, y también en negrita, la piel no miente. Te gusta, recibes, das, encajas, contienes... Y viceversa.

Entonces, ¿por qué, algunos, algunas, todavía se empeñan en vender como amor, en contarse a sí mismos como amor, lo que muchas veces es sólo sexo? 

Llamar amor al sexo sale carísimo en expectativas y en dolor. Llamarlo sexo, quererlo como sexo, disfrutarlo como sexo, es siempre más libre y es siempre bueno.

Casi siempre, para lo que resulta ser el amor, yo prefiero el buen sexo.

Y con esta declaración contundente y este post sensacionalista (que no va sobre mí sino sobre las desventuras sexuales de alguno de mis amigos) empiezo el martes con una apasionante reunión en la que voy a mentir todo lo que pueda. Al fin y al cabo, no es amor, sino trabajo.

Sed buenos.

 

P.D.: mi apuesta sobre número de seguidores en twitter es con el mismo tipo con el que he adquirido un compromiso de por vida: apoyar siempre el cine (él matiza que el cine español, yo prometí más bien el cine en genérico, el cine como medio de expresión). Es un compromiso que cumplo encantada porque creo en la ficción por encima de todas las cosas. Así que os recuerdo que el viernes pasado se estrenó "No lo llames amor, llámalo X" y, al menos el título, está inspirado en Gómez Pereira. Habrá que ir a verla.

 


 



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El País

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