La novia de papá

01 jun 2011

Rashomon

Por: Paloma Bravo

Rashomon

(Fotograma de "Rashomon", la peli de Akira Kurosawa que da título a este post).

 

En 1950, Akira Kurosawa contó una historia desde cuatro puntos de vista distintos. O sea, contó cuatro historias completamente diferentes (se basó en un cuento de Ryunosuke Akutagawa, por cierto).

Lo recuerdo porque el otro día me crucé con un ex. Un tipo al que quise con locura y por el que lo dejé todo: mi ciudad, mis amigos, mi trabajo... No me lo estoy inventando: tras varios meses de relación a distancia, viví con él otros tres años en una capital con mar. Tres años hasta que no cupe en su vida y volví a la mía, y no voy a contar más.

Él sí. Cinco años después, viene a Madrid y nos vemos. Buen rollo. Él tiene dos hijos. Yo tengo dos hijastras. Los dos tenemos nuestras vidas. Ha pasado suficiente tiempo (repito mi cita favorita de Woody Allen, "humor es igual a tragedia más tiempo"). No es que lo veamos con humor, es que yo, al menos, ya no lo veo como tragedia, sino como pasado, ese pasado que me hace ser quien soy.

Y lo he digerido. Lo hemos digerido. Digerir las cosas es colocarlas. Entenderte, perdonarte y, a partir de ahí, sin culpar a nadie, elegir tu camino. Yo no hablo ya nunca de mi relación con M. Ni siquiera con Pablo (sólo sabe que trabajé en otra ciudad, que vivía allí con un tipo). Sí que hablé en su momento, en el durante, con dos personas: con Manolo, todos los días, para que me ayudara a irme y a no volver; con mi psicoanalista, dos veces por semana, para que me hiciera de espejo de mi auténtico yo.

Pero M. sí necesita hablarlo todavía, necesita contarme su versión, creo. Obviamente, cada uno coloca las cosas a su manera. Y la suya me suena a chino: no sé muy bien de qué habla, de una dimensión paralela, de un espacio temporal que no hemos compartido, de un viaje astral...

"Sol, si hubieras cambiado de ciudad, si hubieras buscado un trabajo en la mía y hubiéramos conseguido vivir juntos, todo habría sido distinto. Ahora serías la madre de mis hijos y seríamos felices".

Sé de gente que le habría sacado las nóminas de la empresa que durante tres años me pagó por trabajar en esa ciudad en la que según él no viví. O las cuotas de la piscina municipal. O los amigos que dejé allí. Pruebas. ¿Y para qué? Yo no era feliz con él y contarle mi versión de nuestra historia no cambia esa realidad. No le sirve a él. No me sirve a mí.

"Le hablo mucho a Raquel de lo nuestro. De lo que te quise. De cómo no pudo ser por la distancia. Creo que está celosa de ese amor tan grande..."

Insisto: tu mente es tu casa. Y cada uno la ordena y la decora como quiere, y luego la cuenta. Contarse a uno mismo es nuestra principal tarjeta de visita, y hace ya años que está de moda el "Storytelling", el arte de contar las historias y la "manipulación" que puede surgir de ese relato (aquí, la web de Antonio Núñez, un gran tipo y un experto diseccionador de historias. Además, acaba de publicar un nuevo libro que se presenta esta tarde en Madrid, y es amigo).

Aún así, aunque M. esté en su derecho de colocar las cosas como le dé la gana, aunque eso le haya permitido enamorarse, ser padre, ser feliz, ¿está bien de la cabeza un tipo que niega lo puramente objetivo? Pues sí, porque igual tiene razón y yo nunca viví con él, igual yo también me he equivocado al contarme, igual... No sé. No quiero saber.

Pero que conste, en defensa de mi salud mental, que tengo un cajón lleno de papeles de mi vida en esa ciudad fantasma. Que conste, en defensa de la salud mental de M., que él seguro que tiene otro cajón paralelo y vacío.

Ved o leed "Rashomon". Y poneos siempre de parte de vuestra mejor versión. Yo, mientras tanto, me vuelvo con mi novio, porque no le cuelan muchas de las historias que le cuento. Me saca tarjeta roja y me hace empezar de cero, hasta que soy honesta conmigo misma y, por lo tanto, con él.

 

 

 

 

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Hay 28 Comentarios

Magistral.

"¿está bien de la cabeza un tipo que niega lo puramente objetivo?"


Esa frase tiene tantas respuestas como contextos, y normalmente, están todos idos.

Magnífico post niña. Kurosawa es genial casi siempre, sobre todo en sus versiones shakesperianas, y esta pelí es de las geniales. Conozco a mucha gente como tu M. ahora mismo vivo un infiernos de desencuentro con una mujer que continuamente se reinventa nuestro pasado. Ella lo ha reinventado siguiendo un cliché clásico donde es la heroína abandonada, sufridora, victima de la eterna telenovela en la que parece que viven todas las mujeres de hoy. Una mezcla de Sexo en Nueva York y lo peorcito de las teleseries sudamericanas. Cuando me cuenta cosas de nuestro pasado que no fueron sencillamente le digo "A mi no me puedes contar esa versión porque yo estuve allí". Lo que no puedo evitar es que se la cuente a sus/nuestros amigos con lo que gasto una enorme cantidad de tiempo en desmentidos y aclaraciones. Menos mal que yo también tengo fotos y "pruebas". De todas formas ninguna de estas fotos y pruebas la hace cambiar de idea, le encanta tanto su cliché que cuando consigo desbaratar un recuerdo falso sencillamente se calla. A las dos semanas vuelve con lo mismo.

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Sobre la autora

Paloma Bravo
Soy madrastra, periodista y autora de “La novia de papá” (Plaza&Janés). Este blog no lo escribo yo, lo escribe Sol Beramendi, la protagonista de mi novela. O sea, que es ficción y, por lo tanto, absolutamente real.

Paloma Bravo

SOBRE EL BLOG

Según la RAE, madrastra es una “cosa que incomoda o daña”. ¡Y una mierda! “Tía buena (buena en todos los sentidos), lista e inmejorable” es lo que debería decir. ¿O no? El caso es que me ofrecieron crear una plataforma de “madrastras sin fronteras”, pero mis bestias me necesitan en casa, así que nos hemos quedado en un blog. Para hablar de vuestras familias y otros animales.

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