16 sep 2011

La crisis, la democracia y nosotros

Por: Iñaki Gabilondo

Hay 243 Comentarios

Me parece fundamental terminar con el bipartidismo y dejar que entren otras voces en la política nacional. Para ello habría que cambiar la ley de partidos, algo que no parece que interese ni a los dos grandes partidos nacionales ni a los nacionalistas locales.

Mucha gente vemos en la clase política más ansia de poder (el que sea, aunque sea mínimo) que de debatir y encontrar nuevos caminos. Y aludiendo al comentario del Sr. Gabilondo de hace unos días, los líderes de los principales partidos parecen enredados en transmitir soluciones cortoplacistas (los que lo hacen) a la crisis económica y no en plantear un verdadero debate político.

Y termino on otra apreciación: ¿Porqué los políticos no se toman algo de tiempo en explicarnos las cosas a los ciudadanos y así podamos juzgar mejor sus decisiones? A veces parece que nos ven como niños pequeños que no entienden, o a los que de les debe ocultar la realidad.

Enhorabuena Gabilondo por mantener la calidad de sus comentarios todos los dias, no debe ser fácil. Me gusta la nueva idea que hoy a surgido de animarnos a todo a que debatamos aquí. Pero, es más, yo le animo usted a que madure esa idea con tiempo: ¿sería posible un gran debate nacional de ciudadanos de a pie? ¿sería mejor varios más pequeños? ¿Que le parecería llevar esa propuesta un paso más adelante? Sin duda usted podría de alguna manera fomentarlo o incluso organizarlo, más facilmente que cualquiera de nosotros, de nombre y cara desconocida. Sería el sueño de muchos hecho realidad.

El ciudadano tiene que ser crítico y participar más en los asuntos públicos porque la responsabilidad civil le obliga. Ha llegado la hora de la responsabilidad, de la actuación razonable en beneficio del interés público y la generalidad, pero para que esa actuación sea eficaz y tenga éxito al ciudadano se le tiene que ofrecer toda la información y concederle la oportunidad de participar activamente en una democracia que hasta ahora ha sido una exclusividad de los políticos. Si la política oficial teme la intervención activa y critica del ciudadano en los asuntos públicos no puede solicitar su apoyo y solidaridad solo cuando le convenga, en los momentos delicados. La unión hace la fuerza y en los momentos difíciles se pueden postergar las diferencias y trabajar con los mismos loables objetivos pero para eso el ciudadano tiene que saber que sus esfuerzos no serán manipulados ni se volverán inútiles. Y sobre todo tiene que saber hacia donde debe dirigir sus esfuerzos. http://paper.li/Hacksperger/1316154750#

Señor Gabilondo, si como usted mismo reconoce está absolutamente desorientado y también reconoce que hay otras personas que saben mucho más que usted, ¿ Por qué simplemente no les hace caso ? Señor Gabilondo, A es A . No puede ser a la vez B. Si usted sienta las bases de su discurso en estar más perdido que un pulpo en un garaje, ¿ Por qué no se detiene por un instante y deja de plantear cuestiones y de afirmar categóricamente algunos temas ? Está usted tan desconcertado con lo que pasa, con el derrumbe de sus filosofías y sus ídolos y mitos, que cree que todo el mundo lo está . Está usted viendo como todo en lo que usted ha creído y defendido siempre es simple humo, y además humo tóxico. Y eso le tiene tan cegado que no le permite ver que lo mejor que puede hacer uno que reconoce que hay gente que sabe más que él es callarse y seguir lo que le indiquen. Y dejar de marear. Y eso vale para cualquier ámbito de la vida, señor Gabilondo.

Buenos días, Ińaki.Estoy de acuerdo en fortalecer la democracia, apuntalándola más allá del pilar económico que como se esta viendo no es sostenible o sustentable de la sociedad actual del bienestar. Personalmente valoro o otros puntales como verdaderos Líderes vocacionales y no partidistas que sepan recoger las verdaderas necesidades de la sociedad y servir para el bienestar común y no a intereses de la minoría que se cree cualificada para ejercer dominio. Por lo tanto además hay también pendiente un desafío para sociedad en la que tiene que pasar de la adolescencia a la madurez, sabiendo que ha de comprometerse personalmente también sirviendo y trabajando por una sociedad más justa en vez de actuar con comportamientos de crítica y esperando que sean los demás los que les soluciones su vida, trabajo y bienestar social. Cada uno debe aportar con lo que mejor sabe hacer, suena utópico, pero la sociedad demanda un cambio y que mejor que un buen sueño para comenzar a hacerlo realidad.

Me parece muy acertada la postura de Iñaki, que se ha dado cuenta de que todo este sistema es un escenario irreal, montado para el beneficio de unos pocos, y que la democracia realmente está al servicio de esos pocos, los llamados mercados, que son los ricos del mundo.

Por otra parte es bien cierto que muchas veces criticamos cualquier punto de vista y no aportamos nada.

Animo Iñaki, creo que el fomentar el análisis y el debate puede ser de beneficio para este país, y el darse cuenta de la verdadera gravedad de la situación actual será bueno para cambiar el modo de pensar y la actitud egoista de buscar el propio beneficio creyendo que todo esto no nos va a afectar, y pensando que después de unos pocos años todo va a mejorar.

estoy de acuerdo con que si no se toman medidas serias y de profundidad, este país va a ser una Grecia más, y va atener que ser mal vendida a los mercados.

Gracias

Esto implica una gran reflexión, pero, de momento, sí decir que creo que andamos dando tumbos alrededor de una farola... pero de las que se encendían con gas y no te dejaban ver muy bien la cara del sereno...

Esto implica una gran reflexión, pero, de momento, sí decir que creo que andamos dando tumbos alrededor de una farola... pero de las que se encendían con gas y no te dejaban ver muy bien la cara del sereno...

Buenos días, quizás el punto clave que nos ha llevado a este circulo vicioso y al desconcierto e improvisación de la clase política podría deberse a la distinta velocidad en que tienen lugar las actuaciones políticas y la evolución de los mercados financieros. Los mercados son voraces, volátiles, van a paso de liebre, mientras que la clase política va a paso de tortuga, con todos los matices que se puedan añadir.

No estamos complicando muchísimo, salir de la crisis es MUY FÁCIL lo que no es fácil es ganar las elecciones y querer salir de la crisis a la vez. Sí existe un receta mágica, todos la conocen, pero no es interesante. Es esta:

- Terminar con la economía sumergida. Inspección fiscal. Fuera la trampa y bienvenidos todos a las reglas del juego. Es la gran lacra del país: la corrupción fiscal.

- Ligar productividad al funcionariado. Deben ser productivos para el país. Estructurar, actualizar y gestionar bien el empleo público. Sin miedos y sin peros.

- Final de la Monarquía. Cumple un papel simbólico. Es un gran gasto y no es necesario para el país. Fuera de romanticismos. ¿Queremos que el país funcione o no? Fuera ideologías. Bienvenida la sensatez.

- Final de la izquierda y la derecha. Los partidos deben buscar lo mejor para el país en la economía, en la salud y en los servicios. Buscar en qué coincidimos y no en qué nos diferenciamos. Construir un país juntos es mejor que separados.

- Apoyo a los emprendedores y a los empresarios. Ellos crean el trabajo.

Esta receta no es de izquierdas ni de derechas. Es la receta que funciona. Lo crean o no.

No estamos complicando muchísimo, salir de la crisis es MUY FÁCIL lo que no es fácil es ganar las elecciones y querer salir de la crisis a la vez. Sí existe un receta mágica, todos la conocen, pero no es interesante. Es esta:

- Terminar con la economía sumergida. Inspección fiscal. Fuera la trampa y bienvenidos todos a las reglas del juego. Es la gran lacra del país: la corrupción fiscal.

- Ligar productividad al funcionariado. Deben ser productivos para el país. Estructurar, actualizar y gestionar bien el empleo público. Sin miedos y sin peros.

- Final de la Monarquía. Cumple un papel simbólico. Es un gran gasto y no es necesario para el país. Fuera de romanticismos. ¿Queremos que el país funcione o no? Fuera ideologías. Bienvenida la sensatez.

- Final de la izquierda y la derecha. Los partidos deben buscar lo mejor para el país en la economía, en la salud y en los servicios. Buscar en qué coincidimos y no en qué nos diferenciamos. Construir un país juntos es mejor que separados.

- Apoyo a los emprendedores y a los empresarios. Ellos crean el trabajo.

Esta receta no es de izquierdas ni de derechas. Es la receta que funciona. Lo crean o no.

No estamos complicando muchísimo, salir de la crisis es MUY FÁCIL lo que no es fácil es ganar las elecciones y querer salir de la crisis a la vez. Sí existe un receta mágica, todos la conocen, pero no es interesante. Es esta:

- Terminar con la economía sumergida. Inspección fiscal. Fuera la trampa y bienvenidos todos a las reglas del juego. Es la gran lacra del país: la corrupción fiscal.

- Ligar productividad al funcionariado. Deben ser productivos para el país. Estructurar, actualizar y gestionar bien el empleo público. Sin miedos y sin peros.

- Final de la Monarquía. Cumple un papel simbólico. Es un gran gasto y no es necesario para el país. Fuera de romanticismos. ¿Queremos que el país funcione o no? Fuera ideologías. Bienvenida la sensatez.

- Final de la izquierda y la derecha. Los partidos deben buscar lo mejor para el país en la economía, en la salud y en los servicios. Buscar en qué coincidimos y no en qué nos diferenciamos. Construir un país juntos es mejor que separados.

- Apoyo a los emprendedores y a los empresarios. Ellos crean el trabajo.

Esta receta no es de izquierdas ni de derechas. Es la receta que funciona. Lo crean o no.

No estamos complicando muchísimo, salir de la crisis es MUY FÁCIL lo que no es fácil es ganar las elecciones y querer salir de la crisis a la vez. Sí existe un receta mágica, todos la conocen, pero no es interesante. Es esta:

- Terminar con la economía sumergida. Inspección fiscal. Fuera la trampa y bienvenidos todos a las reglas del juego. Es la gran lacra del país: la corrupción fiscal.

- Ligar productividad al funcionariado. Deben ser productivos para el país. Estructurar, actualizar y gestionar bien el empleo público. Sin miedos y sin peros.

- Final de la Monarquía. Cumple un papel simbólico. Es un gran gasto y no es necesario para el país. Fuera de romanticismos. ¿Queremos que el país funcione o no? Fuera ideologías. Bienvenida la sensatez.

- Final de la izquierda y la derecha. Los partidos deben buscar lo mejor para el país en la economía, en la salud y en los servicios. Buscar en qué coincidimos y no en qué nos diferenciamos. Construir un país juntos es mejor que separados.

- Apoyo a los emprendedores y a los empresarios. Ellos crean el trabajo.

Esta receta no es de izquierdas ni de derechas. Es la receta que funciona. Lo crean o no.

Quien siga pensando en votar psoe, tenido otras opciones en la izquierda: IU, UPyD, Equo... o es muy iluso, o tiene la teta del psoe y los sindicatos bien,pero bien, agarrada.

Primeramente, Gracias por leernos Iñaki! Segundo. Tienes razón: sobran los frikis y los fanáticos de sus partidos (que idolatran a su partido como si fuese un equipo de fútbol, solo ven lo que quieren ver sin ningún ánimo de crítica alguna...) Tercero: Hasta que no cambie esta mentalidad cerrada y sesgada de la realidad vamos a seguir como estamos. Que tengáis un buen día.

¿Crisis, qué crisis? Con 7 años y medio de trabajo, mi josé luis ha podido costearse él solito, el colegio en Suiza para la niñas, una pedazo de casa en León con parcela y piscina, y un retiro dorado dando conferencias por el mundo invitado por Aido a cuenta de la alianza de civilizaciones. ¿quién lo iba a decir cuando era becario a dedo el la facultad? ¡La democracia puede ser maravillosa!

Europa, Asia, China, India, África del norte y del sur, América del Norte, América del Sur, Brasil.
¿Quienes somos, donde estamos que queremos ser el día de mañana ?
Si sabemos quienes somos, seguro que sabemos que queremos y a donde tenemos que ir.
La cuestión es sencilla. Y hay que ponerse a ello o de lo contrario la corriente nos arrastrará río abajo remando cada uno en sentido contrario.
Lo ven así hasta los niños de pecho.
O nos hacemos mayores o no iremos a ningún sitio que es lo mismo que no estar.

Europa, Asia, China, India, África del norte y del sur, América del Norte, América del Sur, Brasil.
¿Quienes somos, donde estamos que queremos ser el día de mañana ?
Si sabemos quienes somos, seguro que sabemos que queremos y a donde tenemos que ir.
La cuestión es sencilla. Y hay que ponerse a ello o de lo contrario la corriente nos arrastrará río abajo remando cada uno en sentido contrario.
Lo ven así hasta los niños de pecho.
O nos hacemos mayores o no iremos a ningún sitio que es lo mismo que no estar.

Europa, Asia, China, India, África del norte y del sur, América del Norte, América del Sur, Brasil.
¿Quienes somos, donde estamos que queremos ser el día de mañana ?
Si sabemos quienes somos, seguro que sabemos que queremos y a donde tenemos que ir.
La cuestión es sencilla. Y hay que ponerse a ello o de lo contrario la corriente nos arrastrará río abajo remando cada uno en sentido contrario.
Lo ven así hasta los niños de pecho.
O nos hacemos mayores o no iremos a ningún sitio que es lo mismo que no estar.

He entendido desde la primera aparición de este espacio, que se trataba de un planteamiento sobre temas de rabiosa actualidad, candentes y preocupantes, para abrir un debate; un debate que se enmarca dentro de los puntos de vista globales de los que atendemos dichos planteamientos. !Pues bién¡, unos aprovechan la ocasión para el INSULTO PERSONAL, otros para las DESCALIFICACIONES a los de siempre (o son los azules o son los rojos) y algún despistadillo, para arrimar el ascua a su sardina. Si estos comentarios representan la voluntad popular, !Menuda España tenemos¡, !La de siempre¡ Ser objetivo es desprenderse de aquellos nexos personales y enjuiciar los hechos o las realidades, de una manera aséptica y neutral, para tratar de dar soluciones a los problemas. ¿De que nos sirve realizar planteamientos, cuando los temas propuestos son tratados de esta manera, es decir, sin aportar soluciones?. Esto puede servir de muestra para el nivel de nuestra Democracia. La Democraciaa que entiendo y amo profundamente, es aquella en que la capacidad de participar, no depende solo de un voto en una urna cada cuatro años. Tampoco los movimientos como 15M tienen toda la razón, ni de su parte está toda la verdad. Es precisamente el silencio de la mayoría, lo que debilita la Democracia; esta falta de participación sosegada y sin acaloramientos, es la que se echa de menos en nuestro sistema. Cada foro debería ser una oportunidad de manifestar nuestras ideas , junto a la expresión de nuestras frustraciones.

¿Quién le pone el cascabel al "gato" de una reforma electoral?. Nadie, por ahora, salvo la intención de aquellos que no tienen la fuerza suficiente para cambiar este sistema.

Con los medios que dispone nuestra sociedad para comunicarnos y trasmitir ideas, opiniones y soluciones, debería plantearse, al menos, un sistema mixto o más representativo, es decir, un sistema de listas electorales semi-abiertas, con candidatos fijos propuestos por los partidos (¿los dos primeros? y el resto de las listas, abiertos a la elección nominal por los votantes, lo que implicaría un mayor trabajo para los candidatos de cada circunscrpción, que al mismo tiempo debería tener una oficina abierta a los votantes en dichas circunscrpciones, para recibir las propuesta directas de los votantes.
Puede que solo represente un 15 o 20% más de participaciíon activa en la política... pero sería mas que suficiente.

Respondiendo a las preguntas de Iñaki: ¿Es la crisis pasajera y volverá la prosperidad? A pesar de que la tecnología con sus artefactos nos hace creer que todo va bien, incluso España, la crisis en tanto que manifestación de un sistema inviable será larga porque sólo se considera relevante la emoción del os rentista en forma de confianza. El resto de las emociones, las de la gente, no cuentan, no cotizan. El modelo es cuantitativo y se necesita que sea superado integrándolo por un modelo cualitativo, en el que el dinero sea reconocido en su naturaleza verdadera (un medio) y la vida de la gente reconocida como el fin ineludible. Se puede legislar para esto, pero se necesita que la gente identifiquemos nuestros intereses verdaderos y dejemos de imitar las actitudes de los beneficiados vicariamente por el modelo actual.
¿Más democracia? No, mejor democracia. Es decir no más gente votando (la muestra es suficientemente amplia y los que se abstienen distribuyen sus preferencias igual que los que votan con la diferencia de que son perezosos), sino uso de la tecnología para captar en tiempo real las opiniones de la gente sobre las decisiones. Primero de forma no vinculante y después de forma vinculante.
¿Qué hacer? Compensar la presencia en los medios de la ideología economicista. La economía es necesaria, el economicismo no (es la venganza de Marx). Los casinos financieros deben abolirse (como la esclavitud), pues la economía real es la clave, el único papel que debe someterse a especulación es el ofertado por las empresas en la Bolsa. Mi seguro, suscrito en la sucursal de mi barrio, no puede depositarse en un banco coreano (por ejemplo) a un precio que haga desear al banco coreano mi muerte. No digamos los paraísos fiscales. Acabar con la ideología del hecho (hechos no palabras) que emerge como si no tuviera causas. Con esta actitud ni aprendemos, ni corregimos (todos los criminales son partidarios de borrón y cuenta nueva, mañana seré bueno). En el terreno de la deuda de los estados hay que acabar con la asimetría legal de que las deudas se pagan, pero los interesen no se limitan. No se puede esclavizar a un pueblo por la ineficacia o complicidad de sus dirigentes de todo tipo que, en su caso, deben pasar del sol a la sombra. La política y la economía es una convención, su regulación depende de la voluntad. Si ahora es así puede ser de otra manera.

Respondiendo a las preguntas de Iñaki: ¿Es la crisis pasajera y volverá la prosperidad? A pesar de que la tecnología con sus artefactos nos hace creer que todo va bien, incluso España, la crisis en tanto que manifestación de un sistema inviable será larga porque sólo se considera relevante la emoción del os rentista en forma de confianza. El resto de las emociones, las de la gente, no cuentan, no cotizan. El modelo es cuantitativo y se necesita que sea superado integrándolo por un modelo cualitativo, en el que el dinero sea reconocido en su naturaleza verdadera (un medio) y la vida de la gente reconocida como el fin ineludible. Se puede legislar para esto, pero se necesita que la gente identifiquemos nuestros intereses verdaderos y dejemos de imitar las actitudes de los beneficiados vicariamente por el modelo actual.
¿Más democracia? No, mejor democracia. Es decir no más gente votando (la muestra es suficientemente amplia y los que se abstienen distribuyen sus preferencias igual que los que votan con la diferencia de que son perezosos), sino uso de la tecnología para captar en tiempo real las opiniones de la gente sobre las decisiones. Primero de forma no vinculante y después de forma vinculante.
¿Qué hacer? Compensar la presencia en los medios de la ideología economicista. La economía es necesaria, el economicismo no (es la venganza de Marx). Los casinos financieros deben abolirse (como la esclavitud), pues la economía real es la clave, el único papel que debe someterse a especulación es el ofertado por las empresas en la Bolsa. Mi seguro, suscrito en la sucursal de mi barrio, no puede depositarse en un banco coreano (por ejemplo) a un precio que haga desear al banco coreano mi muerte. No digamos los paraísos fiscales. Acabar con la ideología del hecho (hechos no palabras) que emerge como si no tuviera causas. Con esta actitud ni aprendemos, ni corregimos (todos los criminales son partidarios de borrón y cuenta nueva, mañana seré bueno). En el terreno de la deuda de los estados hay que acabar con la asimetría legal de que las deudas se pagan, pero los interesen no se limitan. No se puede esclavizar a un pueblo por la ineficacia o complicidad de sus dirigentes de todo tipo que, en su caso, deben pasar del sol a la sombra. La política y la economía es una convención, su regulación depende de la voluntad. Si ahora es así puede ser de otra manera.

Si supiéramos las respuestas a las preguntas q ofreces no estaríamos en crisis. La crisis es eso. Hace décadas que está claro que nuestro sistema era y es insostenible económicamente: Nadie ha hecho nada: Ni derecha ni izquierda aunque lo pregonaran a los cuatro vientos. También es evidente que los partidos -pasadas las elecciones- sólo miran y hacen por su ombligo. Y toda esta -digamos burla- en nuestras propias narices sólo se mantiene y se tolera por una cosa: La Paz. Hay tal anhelo de no violencia en nuestra sociedad que tragamos lo que sea y miramos para otro lado. Lo que dure esto no lo sé.

Muchos comentaristas creo que no han entendido el tema de hoy, ya no se trata de quién es la culpa, de informes ni historias, estamos metidos de lleno en una hecatombe, y bien, ahora qué?
No se cómo transmitir que con solo 30 años ya no creo en los políticos, es algo parecido a cuando con 10 dejé de confiar en la Iglesia Católica y mi mundo de niñez se desequilibró, de pronto aquello en lo que confiabas ya no vale, no te van a escuchar ni vas a recibir ayuda.
Algo así pasa con la política actual, de pronto la izquierda hace cosas que solo esperarías de la derecha, pero la alternativa es mucho peor, con los recortes sociales y de derechos que tanto nos ha costado conseguir que ello implicaría. Creo que merecen un buen susto para que sepan que no todo vale, pero no se cómo dárselo, no votar no es una opción para mi.
Y para los suspicaces no estoy afiliada a ningún partido ni soy de esos que con sorna llamais perro flauta de los indignados, solo soy una ciudadana preocupa y necesitada de consejo.Gracias.


Es triste lo honda que puede ser la estupidez humana, que haya quien crea buena idea entrar aqui e insultar, exponiendo de paso su pobre visión del asunto. Evidentemente habrá a quien le guste el Sr. Gabilondo y habrá quien lo deteste, yo soy de los primeros, por eso estoy aqui en vez de irme a Intereconomía, por ejemplo, a tirarles piedras y decirles que no me gusta como piensa. Lo bonito de la democracia es que todo el mundo puede opinar, pero opinar sobre la imbecilidad del que habla, en este caso el que pone la voz, es simplemente hacer ruido. Por eso compañeros os invito a dejar que nos tomemos el café en paz, que así se afronta el día con mucha más energía. Buena suerte.

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