27 nov 2013

UGT no puede vacilar

Por: Iñaki Gabilondo

Hay 27 Comentarios

Buenos días a todos, y mis saludos al Sr. Gabilondo. Existe un detalle que me gustaría comentar, si me permiten, y es el hecho de que en el mundo (no vayamos de ególatras, pues hay más Tierra que España) se dan millones casos de cohecho, prevaricación, incumplimiento de los deberes del servidor público, soborno, malversación, y cualquier otro tipo de corrupción, a cada segundo. Suponer que una persona sea honrada y esté limpia de toda tacha es, a veces, difícil en los tiempos que corren, así que asegurar lo mismo de una entidad, formada por docenas, cientos de personas, cada uno hijo de su madre y de su padre, es una temeridad por no decir una insensatez. Así que por desgracia, la primera cuestión que se debe realizar en cualquier sociedad (por favor, utopías irrealizables a un lado) no es si existe corrupción, es a qué nivel empieza esta (pregúntenles sino a los rusos y su Partido Comunista). Es difícil erigirnos como jueces, jurados y verdugos, sociales, formales o mediáticos, cuando nuestra propia existencia está lastrada por el peso del delito. Y si bien todos decimos que no es lo mismo que un pobre infeliz robe una barra de pan para dar de comer a sus hijos, que el hecho de que banqueros, políticos y cualquier otro robe cientos de miles de euros, el delito en sí existe en ambos casos, pues robar es robar. Y por favor, déjense de pamplinas de Robin Hood y demás artífices de la equiparación de la riqueza. En la vida real, Robin Hood habría muerto de un navajazo en un burdel de Londres tras una riña borracho, gastando en vicios lo que fácilmente le robó a la corona con la sangre de otros. No es que no fuese un buen hombre en sus comienzos, alguien que luchase por la injusticia. El problema es que es difícil seguir siendo honesto cuando ves tanto oro pasar por tus manos. Alguien que leía mejor que yo el alma de los hombres, Lord Acton, dijo “El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”. Y eso es cierto en toda su medida. Pues nos hemos acostumbrado a perdonar nuestros pequeños errores y tejemanejes, y si nosotros, simples ciudadanos podemos, alguien encumbrado en lo alto de una cadena de mando (cualquiera, escojan desde banca, partidos políticos, empresarios, sindicatos, equipos de fútbol, policías, etc…) ¿qué no se perdonará a sí msmo? El señor Teófilo comentaba “La malversación y la corrupción la cometen las personas no las instituciones” (tenga cuidado, como esto lo lea uno del PP, ya le ha dado defensa). Esto que ha comentado es indudable. Pero la institucionalidad es la que en muchos casos convierte ante la vista del corrupto el “pecado” en dádiva. No es un error de una persona, sino de toda una sociedad que miraba a otro lado cuando se producía un acto de corrupción, que se ufanaba de conseguir que su cuñado le quitase las multas, que sonreía entre dientes cuando veía a un ladrón de furgón blindado darse la vida que se daba. Es esa permisividad, ese consentimiento del pecado a lo ajeno, lo que ha conducido a la “picaresca” española a verse reflejado en un espejo donde lo que se muestra, no es sino un amargo reflejo de lo que existe. Así que hemos de buscar la solución entre la basura moral, ética o cultural, la que ustedes quieran, y cuya respuesta dependerá de cada uno. Hemos de buscar respuesta y exigir a su vez la misma de los demás, y no una vez, sino siempre. Algo que nos muestre que existe una forma de gobernar que no olvide de dónde se viene, sino que enmarque que el que comete delito sabe a dónde va. Es decir, vivir sabiendo que, como decía mi padre, “lo Bueno es bueno, lo Malo es malo, y lo Justo, justo”.
Un último apunte, pues no quiero cansarles más. Hace no mucho, un cargo público intermedio acusado de corrupción decía ante la prensa “el dinero público no es de nadie”. Aparte de haber tirado a ese señor en una lóbrega prisión y haberlo encerrado para el resto de su vida, quiero que sepan que el dinero público sí es de alguien. De todos. DE TODOS. Debiéramos solicitar ante las puertas del Ministerio de Justicia una modificación más dura de las Leyes Anticorrupción, como por ejemplo para evitar la prescripción de las condenas de corrupción por parte de personal estatal, y convertirlo en un período de cinco a veinticinco años. Algo que no nos haga poner en solfa a la Justicia cuando conocidos de todos salen por la puerta del Juzgado al haber prescrito sus crímenes. Al marcharse impunes, sonrisa en ristre ante las cámaras, alegando que “todo pasó hace mucho” y que bendito el viento del olvido. Al hecho haberse apropiado dinero de nuestro país. Al hecho de haber robado dinero de la Sanidad, de la Educación, de la Asistencia Social. Dinero suyo. SUYO Y MÍO. Muchas gracias.

Siempre he creído que frente a la hipocresía y el cinismo solo estoy a la sombra del equilibrio y ponderación. ¿Es eso posible ante la corrupción? Pues, sin hipocresía, creo que sí. Dejemos a un lado los filisteos pagados por los intereses y busquemos, aquí sí que hay que ser cínico, las diferencias entre moral, legal y justo (tan llevados en las últimas quincenas, ¡qué bochorno!).
¿Se puede establecer, en la trilogía de redichos platónicos, la misma interpretación entre sobres particulares en ppbb y pensiones mínimas en los eres andaluces? O ¿se puede establecer el mismo nivel interpretativo entre cambios en los destinos presupuestarios y derroche sin responsabilidad personal del dinero público? O ¿podemos considerar faltas administrativas sindicales al mismo nivel que sindicatos empresariales con presidentes en la cárcel por abuso en beneficio propio?.
Todavía los trabajadores tendremos que hacernos el jaraquiri, por activa y por pasiva. Pues eso, ¡nos jodemos, nos agarramos los machos y vemos por la tele cómo lloran los zombies!

Hoy día no existe un partido o sindicato mayoritario deizquierda. Se han convertido en gente "que a ellos ya les va bien", que van a trabajar, hacen sus rutinas, vuelven a casa, y delante de la tele piensan "hay que ver cómo está el mundo", como si nada fuese con ellos.

Saludos. Luis

Existe una pretendida superioridad moral de la izquierda sobre la derecha. Ha llegado el momento de comprobar hasta que punto ese prejuicio se corresponde con la realidad.

Ante la pregunta del periodista, a Cándido Méndez, sobre la intervención del sindicato sobre lo que está pasando en Andalucía, el secretario general de UGT responde que, bueno, el sindicato está estructurado autonómicamente y, aunque él es el secretario general, poco puede hacer sino sugerir que se aclaren los hechos.
Bien, estamos ante un reino de taifas, donde cada uno hace lo que quiere sin tener que dar cuentas a la central. Un sindicato así es inmanejable, además de que la corrupción se puede extender tranquilamente sin que se sepa y cuando esto sea así ya es demasiado tarde. UGT ha perdido toda la credibilidad que tenía ante los trabajadores y lo peor de todo es que el PP se está frotando las manos porque todo lo que suene a corrupción fuera de su partido le sirve para ensombrecer la suya propia. Cándido Méndez, que lleva como jefe supremo en UGT ni se sabe cuántos años tiene que dimitir. No le queda otro remedio y si no lo hace que no pida otras dimisiones en partidos políticos, porque él ya pertenece a la casta española de los que no dimiten nunca.
Pero UGT no es el único sindicato corrupto, CCOO ha estado pringado, también, en todas las tramas de las Cajas de Ahorros donde cobraban por no hacer nada. No es que sea corrupción, pero es una falta de ética tremenda, mientras los trabajadores, a los que dicen defender, se mueren de hambre y están en el paro. Se sabe que ha habido sindicalistas que han cobrado miles de euros, cuando pertenecían a juntas ejecutivas de las Cajas, sin tener ni idea de lo que estaban tratando. Se sabe porque directores de Cajas, como el de Caja Navarra, lo han dicho. Estaban allí.
Por lo tanto, a la vez que hay que regenerar esta democracia ya obsoleta, la Constitución que no fue votada por gente que hoy tiene 50 años, la ley electoral y tantas otras cosas, los sindicatos no pueden quedarse fuera de esa limpieza, que hay que hacer a fondo y que han dejado a los trabajadores en manos de los empresarios neoconservadores. Si el paro ha subido tanto, parte de esa culpa la tienen los sindicatos, que han dejado la lucha para instalarse en la buena vida.

Cómo se puede defender a los trabajadores y culpar a un gobierno como el actual, cuando tienen mucho que callar.
Lo último que se podía ver en este país es que hasta los sindicalistas "algunos" viven a cuerpo de Rey.
Simplemente lamentable, desviar dinero para la formación en beneficio propio.
Aún tienen la cara dura de lanzar un globo sonda, diciendo que se pague un canon, todos los trabajadores para los sindicatos. En fin oir esto, hasta duele en los oidos.

Efectivamente, a pesar de que poco tiene que ver los niveles de corrupción presentes entre desviar el gasto de las partidas, como parece que han hecho los sindicatos, y meterse en el bolsillo los beneficios de financiación ilegal con sobres en negro, es tan corrupción lo uno como lo otro. Y si se quiere tener razón y que siga existiendo la diferencia moral que se dice que hay entre una organización y otra (la negación permanente y persistente de los hechos evidentes de que hace gala el PP) no se puede copiar su proceso y demostrar que se es como ellos. Sino al contrario, hacer lo que ellos demuestra todos los días que no están dispuestos a hacer: destapar la realidad que hay tras las dudas, sacar a la luz el estado real de las cuentas de manera evidente y si existe la más mínima falta depurar responsabilidades cesando todos y cada uno de los responsables.


El resto es darles carnaza y alinearse con los encubridores habituales de la corrupción al hacer exactamente igual que ellos. Es falaz y estúpido si se han cometido faltas querer justificarlas escondiendo, tras la apariencia y la media información, una realidad que antes o después aparecerá produciendo sus efectos. Antes de que sea por obra de terceros, la organización propia debe de limpiarse desde dentro, sin paños calientes, de modo que no quede ninguna duda de que se intervine y se depura a fondo cualquier degradación de la institución.


Si sin motivos, la carcunda mediática, encuentra argumentos para enredar la verdad, lo único que se hace es darles la razón, confirmar que tienen alguna verdad en su manos y que todo puede quedar encubierto con el todo somos iguales porque, efectivamente, todos seríamos iguales.

UGT solo tiene un camino, la transparencia y asumir la responsabilidad. Callar y esconder la verdad da fuerza a quien quiere acabar con los sindicatos.

Los sindicatos deben existir y son necesarios pero han olvidado su finalidad y función como lo han hecho los partidos y las personas. Finalidad y función debe ser exigida.

Ni deben desaparecer los partidos politicos , ni deben desaparecer los sindicatos, sino que deben ser reconducidos en su función y organizados por personas con principios.

La formación para el empleo ha sido un campo abierto durante muchos años pero debemos recordar que se trata de un asunto tripartito (Gobierno, patronal y sindicatos) Nadie sabía nada?

Es curioso porque los formadores llevamos años diciendolo y nos han cerrado las puertas en el gobierno, en la patronal y en los sindicatos, mientras grupos empresariales realizan negocio con el dinero público de los ciudadanos en un triple sistema. Es un robo económico, de derechos y de servicio de calidad, con tanto cursos basura que se imparten, se precisa una clarificación profesional en el sector y que los profesionales organicen el sector como ya lo hemos planteado y nos han cerrado las puertas, pues ahora empieza a quedar todo más claro.

Pero no son los sindicatos "unicamente" que se investigue a todos los implicados.

Que se investiguen las empresas de negocio que se dedican a dar cursos sin fin contratando formadores, o a cualquiera a bajo coste, en condiciones de abuso y riendose de los profesionales y de los ciudadanos, cuyo dinero y necesidad se convierte en su negocio.

Los formadores han sido y son, los tontos necesarios para seguir manteniendo el sistema.

Los Servicios de Empleo lo saben porque hemos informado y nos responden con el silencio y el rechazo por querer destapar un sistema vergonzoso.

Ana Varela
Afaci Euskadi
Asociación de profesionales formadores

En cuestión de días el Gobierno pretende impulsar una nueva ley que podría llegar a imponer multas astronómicas de hasta 600.000 euros a cualquiera que participe en protestas pacíficas, como los miembros de Avaaz. Pero un gigantesco clamor público justo ahora puede forzar al PP a parar esta mordaza anticiudadana.
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El PP sabe que con tantas políticas impopulares está perdiendo la batalla frente a la opinión pública, y con esta Ley de Seguridad Ciudadana busca anular las voces de los que denunciamos sus fechorías y exigimos responsabilidades. Pero podemos parar esta propuesta absolutamente antidemocrática, forzando al gobierno a elegir entre aferrarse a su agenda represora o enfrentarse al mayor descalabro electoral en la historia de nuestra democracia.
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Es hora de crear una campaña ciudadana sin precedentes y levantar un clamor que retumbe en todo el país. En pocos días el Consejo de Ministros puede aprobar el anteproyecto. Si no actuamos ahora, podríamos despertarnos y descubrir que han asesinado nuestro derecho a expresarnos libremente:
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https://secure.avaaz.org/es/ley_mordaza_5/?bdotMdb&v=31670
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Según cifras oficiales, en 2012 hubo 4000 manifestaciones en Madrid. Solo en 12 se registraron actos violentos. Sin embargo, el Consejo de Ministros podría dar luz verde en los próximos días a una nueva Ley que impondría multas de entre 30.000 y 600.000 euros por convocar concentraciones no comunicadas frente al Congreso u otras instituciones del Estado. La misma multa podría recibir cualquiera que grabase o difundiese imágenes de agentes de policía durante las manifestaciones cuando se interprete que suponen un atentado a su honor o pongan en peligro la actuación policial correspondiente.
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Pero no es solo la flagrante desproporcionalidad de dichas medidas lo que está provocando la crítica de la oposición casi en bloque, y de asociaciones de jueces, periodistas, e incluso del sindicato mayoritario de la policía. También es alarmante el hecho de que estas multas se puedan tramitar en el ámbito administrativo, sin intervención judicial, y por ello sin las suficientes garantías de protección de los derechos del ciudadano.
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Una vez más el PP está dispuesto a tirar de su rodillo parlamentario, esta vez para sofocar las voces de una ciudadanía que apenas cuenta con la protesta organizada para proteger sus derechos. Pero sabemos que lo que más le preocupa al gobierno es frenar la sangría de pérdida de votos que sus políticas están causando. Por eso, si respondemos con fuerza ahora se darán cuenta de que esta ley podría ser su tumba electoral y no tendrán más remedio que dar marcha atrás. Firma la petición y compártela con todo el mundo:
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https://secure.avaaz.org/es/ley_mordaza_5/?bdotMdb&v=31670
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Una vez mas, de acuerdo con el comentario de Iñaki, UGT no debería perder ni un minuto en solucionar este grave problema, porque si duda estará facilitando una eficaz munición a los que pugnan por borrar a los sindicatos del mapa laboral, no hay mas que leer los periódicos o escuchar a las emisoras de radio y TV que pertenecen a la derecha, para comprobar la intencionalidad con que tratan esta noticia, que en caso de ser cierta debería tratarse como una razón de mas para que UGT tomara inmediatamente cuantas medidas fueran necesarias para mantener limpia su reputación.

Si tienes razón Iñaki como siempre en casi todo. Pero todo significa que hay una campaña feroz contra los sindicalistas y los sindicatos. Ahora mas que nunca los trabajadores deberían sindicarse. Las críticas mas incendiarias vienen de los que nunca han pagado ni pagaran una cuota sindical. Debería de haber una cuota fija de los trabajadores y que ellos decidieran a donde enviarla, no es justo que unos trabajadores paguen un dinero en forma de cuota sindical y se aprovechen todos y que encima los que no pagan insultan a los que pagan.

El único comentario que me merece atención es el de Carmen Pérez Martín porque va firmado con su nombre y apellidos. Así lo creo. Los demás, nada de nada. Y ya puestos, pues sí, la UGT tiene obligación de aclarar de inmediato las acusaciones de El Mundo respecto a su congreso territorial de Andalucía en 2009. Yo creo mucho más a UGT que a El Mundo, pero UGT no debe hacernos esperar.

Comentario acertado aunque en mi opinión de alcance corto. UGT tiene que actuar de acuerdo con sus principios y denunciar o purgar a los culpables. En el clima de miseria ética y moral en que vivimos, tenemos un gobierno acusado de la corrupción de su partido y que protege y defiende a los corruptos, lo primero seria exigir la dimisión del gobierno y la depuración de responsabilidades. Hoy Tomás Gómez da ejemplo de lo que hay que hacer ante el pasteleo del PPSOE. El fiasco de la transición a la democracia tiene responsables que se han autoprotegido haciendo inviable la regeneración y la reforma. Solamente la apertura de un periodo constituyente con la participación de la sociedad permitiría construir un futuro de democracia, justicia y esperanza. Libertad, Igualdad, Fraternidad y Sobriedad deben ser los principios que aglutinen a esta sociedad enferma. ¿De que serviría una purga en UGT y no en el poder político?

Ojalá en este país hubiera más periodistas como don Iñaki Gabilondo

Muy buena reflexión Iñaki.Cádido Méndez no tiene que dejar pasar ni un minuto más,para exigir a la federación de Andalucía,que esplique con claridad todo este embrollo de los ERES,y si hay culpables que seguro que algunos hay,mandarlos a todos a la mier.... con perdón y sino es bastante con ellos que también dimita él como máximo responsable de ese ejemplar sindicato,porque si no se hundirán este y todos los demas sindicatos de clase obrera y,ya solo que daran los de la derecha y la patronal que los hay véase.Fasga,Fetico,ect,ect,que es lo que ellos buscan paratener las manos libres mas todaviá y,asi podernos explotarnos mas de lo que nos tienen,porqué estos individuos no respetan a nadie más que a sus bolsillos.y termino Cándido por favor con la corrupción.CERO.un saludo.

Yo siempre diferencio a la cúpula sindical, una casta, del sindicalista de base currante que sigue viviendo de su salario. Las cúpulas, es un hecho, se han cargado la credibilidad de los trabajadores hacia los sindicatos. Y la UGT tiene la mayor culpa. Cuando se pierde la confianza es muy difícil volver a recuperarla en los tiempos que corren de corrupciones generalizadas con millones de españoles que sufren.Y la UGT ya vaciló mucho antes de todo este asunto de Andalucia. http://www.traigamelacuenta.com/2013/10/de-que-lucha-obrera-hablan-estas.html

¿Que se puede esperar de dos dirigentes sindicales, uno comunista(CC.OO) y el otro socialista(UGT) que tienen, en pleno sigloXXl, la incoherencia política de ser de izquierdas y monárquicos a la vez?'??...nada!....sus actitudes,antre los hechos indiscutibles, que se ha puesto a la consideración de los ciudadanos, lo demuestran!

Los sindicatos, en mi parecer, en la Constitución y obligatoria su afiliación como en EEUU, si no estás sindicado no hay trabajo menos en el Oeste que se nutren de obreros hispanos, principalmente, y asi les va. De este modo no tendrian que estar a verlas venir dependiendo de los gobiernos de turno y sus prevendas.

Visto en twitter: A la corrupción le pasa como a ETA, que tiene una base social que la apoya. Mientras esto no cambie, los que puedan, seguirán saqueándonos, sean políticos, banqueros, sindicalistas, empresarios.......

Cuando las organizaciones tienen fondos que no son ganados con una actividad o aportados por sus socios tienden a utilizarlos en beneficio propio y sin control;los sindicatos forman parte de un poder que se autoprotege y que en este caso se creen impunes en nombre de los "trabajadores" ese ente informe.

Muy acertado el comentario de Iñaki como los comentarios que he leido. Tengo la sensación de que la mayoria son ugetistas o simpatizantes que exigimos a "La Gloriosa" limpieza en todos los frentes.Salud.

Gracias Iñaki, por poner como siempre el dedo en la llaga y pedirle a UGT, que asuma responsabilidades, es muy importante en estos precisos momento que lo unico que nos queda a los trabajadores esté limpio de sospechas.

La malversación y la corrupción la cometen las personas no las instituciones.
Las instituciones pueden tener deficiencias en el control de gestiones, que se han de evitar desde la responsabilidad de las jerarquías.
Y si hay personas que han cometido malas gestiones en el desempeño de su cometido, se han de separar del cargo y seles ha de responsabilizar de sus errores.
Como pasa con el resto de casos de malversación en lo tocante a las malas gestiones con lo público.
Hoy tenemos el hecho reciente de los casos en que desde entidades como los sindicatos, se ha defendido con eficiencia los derechos de personas en situación de despidos improcedentes.
Demostrando ante la ciudadanía, que si las entidades sindicales no están, la usurpación del derecho para con los débiles sería mayor.
O en el caso de familias en situación de desahucios.
O de familias afectadas por casos de abusos bancarios.
Pero una cosa no tapa la otra.
Los abusos en la función de la responsabilidad, se ha de cortar de raíz, la cometa quien la cometa.
Es lo que nos distingue precisamente al estado de derecho, de las formas de otro tipo de gobiernos.

UGT no puede vacilar. Dice Vd, y lo respeto. Pero vacilo, y sigue vacilando. La renuncia de los grandes sindicatos a la lucha de clases, y pretender ser gobierno, al garete todos los derechos obreros en general. La transición trajo la libertad y el aluvión de ERS y cierres patronales, época dorada para el sindicalismo español, el 80% de los despidos pequeña empresa fueron pastados sin pasar por las magistraturas al final como en los fuegos artificiales el trueno gordo, Bonita pagina del sindicalismo español ya escrita para la historia. Otro castillo de naipes que costara recomponer.

Lúcida reflexión. Una de las pocas que se escuchan. La salida de "ésto" no es solo económica, puesto que hay una crisis profunda de credibilidad. Es necesaria la responsabilidad, pero no solo la exigible ante los Tribunales. Va mucho más allá y abarca una regeneración ética a todos los niveles. No caben actitudes personalistas que pongan en peligro lo poco que queda y que impidan la recuperación de la confianza.

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