25 nov 2013

Yo no he sido

Por: Iñaki Gabilondo

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Creo que la solución la tenemos nosotros mismos, pero gente joven como yo, que desconoce todo el tema burocrático que a muchos nos atormenta, para dar el paso adelante y enfrentarnos a este puñado de corruptos que no mira por el interés de los ciudadanos sino por el suyo propio y de los que les rodean. Desde mi pequeño cuchitril de emigrante, pido ayuda para que no mas jóvenes como yo tengan que salir de España para poder no mirar al futuro, eso seria ser optimista, sino para poder tener un presente digno. POR FAVOR!!!!!! Dejemos nos de pelear entre nosotros que si yo soy de un color que si yo soy de otro, y unámonos de una vez.
El pueblo unido jamás sera vencido.

España no está,ni estuvo ni estará nunca unida ¿acaso alguien lo duda? És una realidad que seguramente la gran mayoría coincide, no se tiene que ser muy hábil. Los unionistas entrarán en mil debates con la finalidad de evitar hablar de el pq de ésta característica, pq ahí és dónde se sienten indefensos, desnudos y sin argumentos,pues la esencia es el totalitarismo.Nunca comprenderé la unidad por cojones, es una contradicción semántica, filosófica y de espíritu, por favor no le llamen unidad, utilizen otro calificativo más acertado pero no unidad.

"Les fautes des autres, c'est toujours réjouissant." -A.Gide-

Pues esa es la historia. Manejado el lenguaje político, como explica Lakoff, por expertos en ciencias sociales y experimentados los laboratorios necesarios a lo largo del tiempo, nos ofrecen frente a la corrupción, las respuestas apropiadas para conseguir sus fines: permanecer con apoyo de una buena parte alienada de ciudadanos.
Aunque el pensamiento crítico y la razón son fundamentales en nuestra forma de vida, no es menos cierto, -confirmando la neurología moderna las tesis freudianas del inconsciente-, que la mayoría de nuestras decisiones son realizadas desde el lugar de este. Las ciencias sociales lo saben y los especialistas en la creación de opinión, más.


Siendo conscientes, entonces, de que la creencia no es algo particular interno y elaborado, sino una opinión externa con raíces básicamente por debajo de la razón, consolidada en un determinado grupo cuya consistencia se adquiere en la cohesión y la fortaleza con que el mismo la sostiene, no es de extrañar que no sea aquella y la coherencia los elementos que más se usen para conformar y mantener dicha creencias por quienes si saben manejarlas. Se apela, más y más intensamente, a esos otros factores que más peso tienen en nuestras decisiones y más favorecen los intereses de quienes las manipulan.


No se trata (p.e.) de tener razón frente concepto de nación, sino que por sentirse parte de ella se la defienda por encima de la misma, de lo que es: el resultado de sus ciudadanos. Qué bien nos viene para que eso de lo “identitario” nos sirva para fortalecer lazos frente a la emoción, como para hacer de su necesidad el cubículo de nuestros intereses: los buenos son los míos.


Es la manera en la que los medios ya no necesitan argumentar con razones objetivas sino con retorica emocional. Al final lo que pesa es la actitud que se tiene frente a lo “nuestro” como elemento de identificación, en el razonamiento motivado (el que dirige los argumentos en la misma dirección que nuestros intereses –aparentes-) cuyo principal elemento discriminatorio frente a la verdad es el umbral de exigencia que se impone según lo reconozcamos.


Ahora por tanto repetir, dada la inmediatez y la persistencia con que los medios nos alcanzan, puede ser tan eficaz como razonar: este partido –por más que lo diga el juez- es tan honrado –para no decir corrupto- como los demás (¡Ya!, pero es el que gobierna, -nos gobierna un corrupto)


Ya vemos como aunque la evidencia dice que nuestro gobierno rebosa en corrupción no es necesario, para sostener su presencia, más que negarlo con la más peregrina de las ideas, diciendo que hay que demostrarlo, y repetirlo muchas veces.

aún muchos creen que Catalunya nació en el 78 fruto de la trampa constitucional y que antes no existía...eso si españa milenária. España no está,ni estuvo ni estará nunca unida ¿acaso alguien lo duda? Pues se ha construido a la fuerza a golpe de garrote,malas artes y engaños...así no esperéis hacer muchos amigos. España es violenta y totalitaria, está en su ADN como bien nos muestra la historia, y la historia siempre vuleve a repetir-se.

España ha sido siempre un vergel rico, una ubre llena, sin vallas ni guardeses, ni puñetera falta que hacía.
Para los interés privados.
Para no perder el viento en popa a toda vela, desde los tiempos del imperio hacia Dios.
De todas las Españas.
Por eso siempre que ha llegado algún redentor patrio a salvarnos, quienes les han acompañado se han frotado las manos a más no poder.
Y agrandado los bolsillos, a sabiendas de que el festín sería de padre y muy señor mío.
Así ha sido desde que tengamos conciencia histórica, hasta nuestros días, siendo siempre España y los españoles el granero de Europa, desde los tiempos de Julio César, y nunca mejor dicho.
Los banqueros de hace quinientos años de media Europa ya lo tenían por la mano, alimentando los ejércitos y cobrando en oro contante y sonante.
Eso si en España, los salarios siempre en quiebra, y rezando a todos los santos.
Arreando y apacentando sabiamente desde la pacata cerrazón, de cuatro argumentos mal encarados que no se aguantan ante el más mínimo examen de conciencia.
La patria, la bandera, la cristiana cultura a ultranza, y ninguna transparencia.
Amén.
Dejando al pueblo siempre a la intemperie, delante de los impuestos y arropado con muchas romerías y fiestas.
Y fiestorros regados con vino peleón.
Que con eso basta.
Que duerman la mona, y así no se sentirán el hambre ni se verán las vergüenzas al descubierto.
Como ahora.
Traducido al inmediato presente, en un más de lo mismo, y si se pone en tela de juicio, se dice un yo no he sido a bote pronto, que con un poco de maña, si se mira bien alrededor siempre saldrá un pardillo al que endilgarle el mochuelo.
La culpa es de ese otro de ahí, que mía no.
Las cuentas claras, desde el móvil y el ordenador, y la tableta, y la prensa, la radio y la televisión.
Al minuto.
El viento en popa a toda vela, entonces se queda solo en brisa de atardecer.
Y el bolsillo, en reintegro a las arcas públicas de donde nunca se debía de haber sacado.
Ni distraído con canciones a María.
En España, hoy.
No es ayer.
Es mucha la gente que escucha y se entera.
Desde el paro y los sueldos a la mitad.

No comparto la idea de no votar a los partidos corruptos. Más bien, considero que se debe votar a quien corresponda, cada cual bajo su responsabilidad.
Pero es cierto que, al igual que los votamos, también deberíamos hacerles dimitir. Creo que sería lo más certero para la ciudadanía. Que ellos nunca tengan la llave para poder hacer y deshacer lo que quieran, sino la propia ciudadanía. Debemos reflexionar sobre nuestro futuro parlamentario. El pueblo debe elegir cuando le interesa un político y cuando no cumple con sus funciones de responsabilidad, eficacia, honradez, transparencia, etc., y castigarlo de inmediato,esto es que dejen su cargo censurado por los ciudadanos, conocedores de datos probados y no en las siguientes elecciones.

Al hilo de lo que dice Xavi, el auge del independentismo en Cataluña además del asunto fiscal y el ataque a la lengua y cultura, es la impotencia que se siente ante el grado de corrupción endémica y a todos los niveles como se está demostrando. No es que en Cataluña no tengamos corruptos ,pero tenemos la convicción de que serían mas controlables. Los paises pequeños son mas eficientes teniendo como tenemos una base democrática y unos ciudadanos dispuestos a luchar para conseguir que el pais mejore.

Es cierto que, como dice Iñaki Gabilondo, la mejor solución sería que no votásemos a los partidos que no acaben con la corrupción, pero como no hay más partidos capaces de gobernar no hacemos eso. Siendo prácticos, aquí y ahora, lo mejor sería que los grandes partidos se pusieran de acuerdo en impulsar la renovación de nuestro sistema democrático, aunque ello les recorte gran parte de sus poderes actuales. El problema es que esto ya no resiste un escándalo más y en cualquier momento se puede desencadenar una dinámica de "hasta aquí hemos llegado" y un empecemos de nuevo. En ese supuesto, nos encontraríamos con riesgos importantes a los que solo cabría hacer frente con una sociedad civil hiperactiva y organizada. Este artículo es interesante:
http://www.otraspoliticas.com/politica/el-tsunami-de-la-corrupcion-%c2%bfa-donde-nos-lleva

En Cataluña somos conscientes de esta lejanía, y querriamos acotarla.
Comunidades mas pequeñas pienso que favorecerian una reducción de la brecha actual entre el politico y el ciudadano.

¡QUE VERGÜENZA DE PARTIDO! LOS ELECTORES NO APRENDEMOS NUNCA.

Como buenos creyentes y sucesores del Nacional - Catolicismo y del dictador, estos del PP, mantienen "la bula" en todo lo que les concierne. No solo "la culpa de todo" es siempre de los demás, es que como ellos están en posesión de la verdad perpetua pues no se les pasa por la cabeza ser acreedores de la culpa de lo echo o dicho, aunque a veces las hemerotecas se encarguen de desmentirles y llevarles a decir " señores del PP que están cometiendo un pecado, ustedes que son tan católicos, que están mintiendo sus señorías", uff...que fallo..., que ellos, los del PP, no pueden mentir, ellos solo faltan a la verdad.

Los partidos han cerrado sus puertas a los ciudadanos, y una vez cada cuatro años se asoman al balcón con el megáfono. El nivel moral e intelectual en estos asuntos de nuestro líderes se resumen en "todo es falso, salvo alguna cosa, pero tú más".

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