23 dic 2013

El aborto y la marca España

Por: Iñaki Gabilondo

Hay 71 Comentarios

Witnes: Si siguiésemos su argumentación-ficción o falacia creo que al aborto no lo debería llamar Ud. un "homicidio prenatal" sino un "genocidio prenatal". Tenga en cuenta que no solo se está eliminando a ese individuo en concreto sino a sus hijos, nietos y demás descendencia, y en un número calculable estadísticamente. Además imaginese el daño social causado a las personas que no tendrán el gusto de conocerle, tratarle, amarle, etc y no solo a él sino a sus descendientes. En fín que le voy a contar que no le pueda contar otro Bizantino cualquiera. Le ruego aterrice a la realidad del siglo en el que vivimos.


Mira Witness, ni sabes lo que dices, ni demuestras lo que intentas demostrar, esto es nada, y a esto se le llama fanatismo irracional.

Nos guste o no, el tema del aborto tiene muchos ángulos y matices, y no se puede simplificar. Ni es cierto que quienes están en contra sean retrógrados o forofos de la sacristía, ni es cierto que quienes lo defienden sean unos frívolos. Pero para enfocarlo de un modo riguroso, no tenemos más remedio que bucear en qué momento el feto es un ser humano. El caso es que nadie sabe qué es un ser humano y, por tanto, cuándo empieza a serlo. Desde luego los legisladores y los políticos no lo saben. Habría que abordar este tema con más racionalidad. Este artículo lo explica muy bien: http://www.otraspoliticas.com/politica/sobre-el-aborto

Es bien sencillo: quien esté en contra del aborto por el motivo que sea, pues que no aborte. Pero la ley debe amparar a todos los españoles, no sólo a los miembros de una determinada secta ultracatólica.

Dado que los valores de los distintos grupos sociales están en relación con su situación económica, cultural y religiosa, los derechos individuales impiden que los valores de legitimación jurídica de un grupo (lo que es justo o lo que no; lo que es moral y lo que no), normalmente del grupo dominante, se impongan mediante coacción (convirtiéndolos en leyes) al resto de grupos que no los comparten o que claramente disienten de ellos. Así, los derechos individuales que no afectan más que a quien los ejerce sólo cabría restringirlos admitiendo que una parte de la sociedad puede arrogarse el derecho de regular la vida privada de la otra parte según su propia opinión. Sin duda alguna, esto supondría una vuelta a las cavernas de la intolerancia, y un atentado a la democracia y a la libertad. El Estado habría impuesto una suerte de despotismo moral sobre el conjunto de los ciudadanos. Qué son y para qué sirven los derechos individuales: http://cort.as/3_zy

Lo del tal Witness de FAES ya es ofensivo por reiterativo, machacón y sectario. ¿por que este personaje, grupo o lo que sea, no se dedica a dejar sus comentarios en sus medios afines, donde le coreen sus mitines?.

La vergüenza que tienen que estar pasando aquellos que los votaron obnubilados por la promesa de tener empleo el día después de las elecciones, y nada más. Menuda historia nos estamos rubricando nosotros solos.

Un ser humano es un ser vivo, un individuo concreto, perteneciente a la especie Homo sapiens. Desde el momento de la concepción, esa identidad de especie y de individuo queda establecida y nada ni nadie puede transformarla en una identidad diferente.
Si el embrión fuera un ser vivo genérico o indefinido, el endometrio de cualquier otra especie placentaria podría recibir su anidación llevando a término un xenoembarazo sin problemas, pero tal cosa no ocurre.
Es la propia fisiología humana la que reconoce la humanidad del embrión. Desde ese momento temprano, estamos hablando, por tanto, de un ser humano con una existencia propia, que sigue su desrrollo ordenadamente según las pautas de la ontogenia que a los seres humanos nos caracteriza, guiada por una configuración genómica concreta y dentro de un entorno particular, que determina cada forma en que interactúan genética y epigenética; no estamos, por consiguiente, ante un ente de razón abstracta, ni ante una entelequia metafísica.
Este es el motivo por el que el aborto en el que media la voluntad de acabar con esa vida humana ya en curso merece recibir el nombre de homicidio prenatal. Como se puede comprobar, esta argumentación para nada implica a la religión; tiene una base exclusivamente ética y humanista estableciendo, desde la realidad biológica, un punto de apoyo para calificar las posturas políticas que han de definir cualquier Ley. Desde este punto de vista, una protección suplementaria del recién concebido no supone una regresión sino un claro avance, un progreso que permite arrumbar la desconsideración por la vida humana que caracterizara el ideologismo ciego de la postura tradicionalmente mantenida por la izquierda, claramente reaccionaria.

No le importa nada más a este gobierno, especialmente a Rajoy, que permanecer en el "trono" como sea y a costa de lo que sea, por eso van tomando posiciones para asegurarse los votos de la iglesia católica de este país, del opus y de la ultraderecha. Luego, en el ultimo año dirán que ya se ha salido de la crisis y pretenderán que les voten los ingenuos que siempre les han votado. ¿Para qué más?

¿Piensa el Gobierno ...? dice Iñaki. Eso es pedir peras al olmo. El Gobierno no piensa, solo actúa al dictado de los intereses de los de siempre (poderes económicos, fanatismos de la cúpula religiosa y demás doctrinas espúreas).
Y lo malo es que se regodean al actuar con maldad, se les nota la satisfacción detrás de esas caras imperturbables, cuando nos dicen eso de que "están trabajando para nosotros".
Cuentan con su coro de medios afines, estómagos agradecidos y ese seguidismo ciego que se ha implantado en parte de la sociedad española, después de tantos siglos de machaqueo continuo de que "los otros" son los malos malisimos".

La oposición al aborto es una cuestión ideologico-religiosa, más bien teológica. Los creyentes creen que el hombre porta una chispa divina que se transmite generación a generación desde el día de la creación del hombre por Dios (creacionismo), "transmisión vía sexual". Luego cada individuo es para ellos algo sagrado (que lo es, pero discrepamos en el porqué). Sin embargo, en el XXI se está viendo que de un embrión se pueden hacer 4 o 10 almas (niños gemelos) y que cada célula porta información para generar un individuo completo (un alma nueva?). Esta capacidad para crear almas (manipulación embriones, células madre) o de eliminar almas (aborto) choca una vez más con esa teología conservadora y la respuesta, como en siglos anteriores, es la misma: rechazo y negación de la evidencia física. Jesús se ocupaba de los vivos, no dijo nada de los no-nacidos y poco sobre los muertos, protegía a las mujeres, seguramente la iglesia debería centrarse en el objetivo del Maestro.

Um embrion no és un ser humano. Los científicos, jurídicos y clérigos más instruídos afirman que el feto cambiase en ser humano a lãs 16 semanas de gestacion cuando el sistema nervioso está listo. Hay milliones de embriones congelados en clinicas de fertilizacion. Quien los defende? Nadie! Los señores que condenan el aborto son los mismos que pierden la ereccion al poner condones y lo pagan a su amante en una clinica privada, és bien típico. O lo pagan a su hija que se emborrachó en la discoteca y se embarazó: " papá, no sé Quien és lo padre de la criatura, estava borracha". Papá no quiere un bastardito en su casa. " Haga lãs maletas hija, mañana salgamos para Londres"

Rajoy y Mas en secreto se reunían en Madrid para trazar una estrategia. Aquí la tenemos. Nos pasaremos un año de discusión furibunda y estéril sobre Cataluña y "su derecho a decidir". Asunto que se resolverá con un nuevo pasteleo. Pasarán a segundo plano sus recortes en derechos y sus robos. Sus Millet, sus Bárcenas, sus Alperis, sus Gürtel, sus Pallerols, sus Pujol, sus Eres, sus Blesa, sus Matas, sus Urdangarines y etcétera, etcétera, etcétera, mientras nos van desplumando y apropiándose de lo que a todos nos pertenece. Quienes se atrevan a rebelarse, lo pagarán caro. http://www.elsenorgordo.com/2013/12/ya-nos-tienen-donde-querian.html

Si la Marca España incluyera al aborto como derecho ("derecho" que ha sido negado, por cierto, por el TEDH) sería entonces un baldón más que una señal de prestigio. Pocas cosas hay más reaccionarias que una legislación que no protege el elemento básico de la existencia: la propia vida. Precisamente es la fundación de la legislación en principios racionales y no en el "qué dirán" una señal distintiva de la personalidad de una nación. El último argumento que cabría esgrimir sobre una asunto que concierne a la vida humana es el del papanatismo. La nueva ley podría ser criticada -sin fundamento humanista, por lo que se va oyendo de los portavoces de una izquierda más preocupada de la ideología que de la racionalidad- por lo que explícitamente dice y por lo que comporta pero es su base argumental lo que cuenta, no los errores en que puedan haber caído otros países arrastrados por la marea de un falso "progresismo", más mediático que sustancial.
El aborto no es un método anticonceptivo. Estamos hablando de un ser humano ya concebido y poseedor de su propia vida. Una vida que está sometida a los mismos condicionantes y vicisitudes de toda existencia. Quien quiera mantener relaciones sexuales debe asumir las consecuencias de sus actos. Si no desea tener hijos, los procedimientos para evitar la concepción son de sobra conocidos. De lo que aquí estamos hablando es de la cuestión ética de que el embarazo no llegue a término por una decisión premeditada de matar a un ser humano indefenso. Frente a ésto, ¿qué valor puede tener una etiqueta de "pret a porter"?

Rogaría que toda mujer que estuviera obligada a dar a luz a su hijo con la seguridad de que lo va a ver sufrir toda su vida, vaya a las puertas del Vaticano para que le pague las medicinas y el cuidado que no va a poder tener gracias a las ayudas a la dependencia que Rajoy y el Partido Popular ha quitado.

cuantas tonterias, el aborto es un acto de supremo egoismo, que se puede tolerar en un mundo inmoral donde robots matan ninos desde el aire, especuladores doblan el precio de la comida en 'subastas' estilo nuestras electricas, provocando 1 billon de hambrientos, y por supuesto cualquier mujer puede decidir liquidar al feto indefenso. Que toas esas cosas se vendan como 'positivas', 'guerra contra el terror', 'mercado libre' y 'libertad de eleccion - quien pregunta al feto y al padre?' solo muestra la doble hipocresia verbal que se ha instaurado en este pais, o la incapacidad de la gente para pensar en vez de repetir

Le pido al Año Nuevo como primer deseo (aparte de la salud y bienestar de los mios) que nos libre de este gobierno nefasto para este pobre pais que tiene que soportar con frecuencia los rigores del fanatismo y la desigualdad.
Como segundo deseo pido a estos tan exigente que con el lema "todos los políticos son iguales" (si, si, iguales, ya lo estamos viendo) se quedaron en casa sin votar y que
propiciaron que el PP ganara por mayoria absoluta, con las consecuencias que estamos viendo especialmente para las libertades, que para otra vez se lo piensen mejor, o se callen para siempre.

SENCILLAMENTE, ASÍ AGRADECE EL PARTIDO POPULAR LAS MANIFESTACIONES QUE LE HIZO LA IGLESIA CATÓLICA A ZAPATERO. LA MUJER MUJER DE DERECHAS ES LA PEOR ENEMIGA DE LA MUJER REAL, LA MUJER AHORA NO DECIDIRÁ SOBRE SU MATERNIDAD, ¿DÓNDE ESTÁ ANA MATO?

Su reconfortante columna diaria, llena de reflexiones racionales, tropieza con el dogmatismo revelacionista que se resume en la frase "como dios manda" que utiliza Rajoy para justificar sus actuaciones. Es imposible establecer un dialogo racional con un dogmático católico, porque sus argumentos y motivaciones se escudan en el dios revelado, y en su fe de carbonero. La marca España, concepto miserable introducido por el gobierno de dios que preside Rajoy, es un cajón de sastre en el que también cabe la historia de atraso e incultura que debemos al uso de dios como coartada del poder. De todas las historias de la Historia/ la mas triste es la de España, dejó escrito el poeta.

El planteamiento es develador, porque en una comparación externa a lo económico -en lo que también hemos ido a peor por más que Zapatero sea la excusa del fracaso del PP- en materia social – tanto la que cuesta dinero como la que no lo cuesta- un abismal giro nos ha colocado en las antípodas de donde estábamos en un evidente punto de inflexión, la mayoría absoluta del PP y Rajoy.


En realidad tampoco creo que les preocupe la marca España, dado lo que ellos entienden por España, cuya mejor metáfora es, en una continuidad de la historia, el cortijo mencionado por Blesa como el lugar en el que todo está bien si el Señorito esta bien. En realidad, no se trata de del conjunto los ciudadanos que en su relación social le dan forma y que “comercialmente” se ofrece como un logotipo “marca” ya que el concepto está más al alcance de algunos personajes; sino de cómo, una parte supuestamente dotada de condiciones especiales, se realiza eficazmente en el territorio que representa el nombre.


Ese lugar donde los cuadros multiplican el valor por diez a la orden del señorito, o donde acabado el periplo político de los representes de los ciudadanos hay una relación excelente entre las empresas que han crecido en el proceso y los personajes que gobernaron en su momento. Solo hay que mirar el número de vueltas de lo que se ha dado en llamar la puerta giratoria. La marca, o la marca España, solo es un nombre y una forma rentable, para algunos, de arrastrar votos a través de emociones de la gente, cuya consistencia es la misma que para el capitalismo tiene el termino patria: ese lugar en el que realizar beneficios hasta el momento en el que hay que corresponderle con el pago de impuestos, en el que la multinacionalidad, la libre circulación de capitales y los paraísos fiscales, demuestran que se habla de una posición apátrida, una vez que se llega al núcleo de las motivaciones, lo que hay es deducible.

La marca España está sufriendo una revolución en toda regla que remueve todo su ser, desde la cúspide a la base de la sociedad entera.
Haciendo caso precisamente a la legalidad aprendida y dada como buen desde todas las bendiciones.
Nunca como ahora se han visto ante los jueces tantos casos de corrupción con nombres y apellidos.
A la luz pública, la malversación, la mala gestión y el engaño intencionado.
Dese cualquier estamento público, particular, eclesiástico, o privado.
Una revolución desde la ley en toda regla.
Contra el derecho de pernada establecido, anclado en el tiempo por la gracia de Dios.
Inmovible desde siempre, intocable, impune.
Ciego.
El ser humano, ante el desprestigio del engaño bajo mil formas o apariencias justificadas al descubierto.
El aborto, los desahucios, los rescates a fondo perdido, la socialización del gasto.
La privatización de las ganancias.
En la pirámide social de la sociedad española, el derecho de pernada al descubierto y condenado.
La marca España.
Una revolución en marcha en pleno siglo XXl, ante los ojos atónitos de la gente y de las élites.
Incrédulos aun, desde el balcón de la información siendo parte la gente entera cada día.
Condenando a insolvencia, la pederastia, el mal uso de lo público en provecho de lo privado, con engaño hipócrita.
Aunque lleve la bendición puesta.
Es engaño.
Es un derecho de pernada obsoleto y al descubierto.
Condenado desde la base de la sociedad.
Los que pagan dese que nacen.

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