17 dic 2013

El fútbol, nuestro Eurovegas

Por: Iñaki Gabilondo

Hay 32 Comentarios

En los tiempos del franquismo se decía que el futbol se utilizaba como arma política, y era cierto. El PP y PSOE le han transformado en arma de destrucción masiva, Lenin hablaba de opio, hoy diríamos heroína, que engancha mas y de forma destructiva para la vida. Los altos fichajes crearon inicialmente alarma social, que fue enterrada cuando los ejecutivos bancarios las utilizaron para elevar las suyas por encima de las anteriores. Si un futbolista gana esa barbaridad, ¿que debería ganar yo? se preguntaron y rápidamente las superaron con creces. Las cacerias, los Yates, los coches fulminantes, el caviar de a 6,000 euros el kilo, los apartamentos en Paris o NY eran un "must". De la desgracia los financieros hacen fortunas, del futbol también. Los constructores y el Real Madrid son un ejemplo de lo que un empresario y el deporte no debe ser..

"Borges decía "El fútbol es popular porque la estupidez es popular". Para Borges el fútbol es feo estéticamente. "Once jugadores contra otros once corriendo detrás de una pelota no son especialmente hermosos". También llegó a decir que el fútbol es fundamentalmente agresivo, desagradable y comercial. "La idea que haya uno que gane y que el otro pierda me parece esencialmente desagradable. Hay una idea de supremacía, de poder, que me parece horrible". Pero Borges no se detuvo en la crítica al deporte, además fue feroz también con su afición a la que calificaba de hipócrita, y es que, según Borges: "El fútbol en sí no le interesa a nadie. Nunca la gente dice 'qué linda tarde pasé, qué lindo partido vi., claro que perdió mi equipo'. No lo dice porque lo único que interesa es el resultado final. No disfruta del juego". Y sobre las implicaciones políticas de este deporte, las opiniones de Borges son implacables. Decía: "El fútbol despierta las peores pasiones. Despierta sobre todo lo que es peor en estos tiempos, que es el nacionalismo referido al deporte, porque la gente cree que va a ver un deporte, pero no es así". Y cerraba el desfile de agravios contra el fútbol, acusando a sus creadores, decía: “Que raro que nunca se le haya echado en cara a Inglaterra haber llenado el mundo de juegos estúpidos, deportes puramente físicos como el fútbol. El fútbol es uno de los mayores crímenes de Inglaterra".

(De un artículo sobre Borges y el fútbol)

No es por ablar y decir de este tema de que puede haver mafias sobre el futbol pero da que pensar y lo cual no me estrañaria nada hai muchos intereses creados sobre todo en el Madrid y el Barça son muchos los millones que se manejan y algo abra seguro ,tanto los presidentes del Barça y el Madrid y por tanto abria que averiguar son sospechosos

Efectivamente, todo está permitido en el mundo del fútbol, tanto por las Administraciones como por gran parte de la afición.
El fútbol sirve a unos cuantos para enriquecerse, mientras que para muchos aficionados no es solo un deporte o un entretenimiento, es como su religión, creen en los futbolistas con una fe ciega, y los admiran mas que a cualquier otro personaje, por muy reconocida que sea su labor. Tanto los admiran, que si alguien se mete con alguno de sus ídolos, le defienden como a si mismo, como si los conocieran perfectamente, por el solo hecho de practicar mas o menos bien un deporte.
La investigación de estos posibles delitos que se hayan podido cometer, desde hace ya bastantes años, en este mundo tan opaco, y como siempre haciendo uso del dinero público, ha surgido parece ser, desde fuera del país, esto es lo realmente preocupante. Es lógico por tanto pensar, que tristemente nuestra justicia llega solamente hasta donde puede.

¡Lo que yo daría por que se hiciera un experimento con la población, madre mía virgencita..! Me pregunto por qué no hay gónadas para llevarlo a la práctica; al fin y al cabo, un par de limitaciones más a un pueblo de natural bondadoso, sumiso y pacífico: que dejara de cobrarse el paro y que se suprimiera el fúmbol. A cambio de ser testigo de lo que pudiera pasar, renunciaría a la gloria eterna, Mariano, Merkel, Obama... and alt., creedme.

Comparto todo el comentario. Y espero que se aclaren muchas cosas. No nos podemos permitir hoy mantener paraisos imaginarios. Ni siquiera son posibles. Las burbujas acaban siempre pinchando. Y ésta es una y muy gorda.

Una burbuja que debe ser explotar. lastima. pero no llegará a sitio alguno , como todo en este país.

No veo nunca los vídeos de Iñaki, pero si que entro para ver los comentarios, los hay de muy alto nivel.

Buenas Iñaki,


Esto me recuerda a algo que decían MASSIMO GAGGI Y EDOARDO NARDUZZI, cuando hablaban del fin de la clase media: "por un lado una burguesía del conocimiento compuesta por tecnócratas con alta remuneración y, por otro, una clase de masas, consumidora, poco exigente, sin referentes culturales ni sociales, despolitizada, sin apenas ideología y fácilmente manipulable"


Digo esto porque creo que somos especialmente poco críticos con el futbol, con el espectáculo y con la información en general. La situación parece un claro ejemplo de consumismo poco crítico.


Es hora de cambiar esto, si no queremos recibir todas en el mismo carrillo. Es hora de volver a construir alternativas. Yo he propuesto comenzar el camino con tres medidas sencillas en torno a las cuales podría agruparse un buen número de personas, una de ellas es la reforma fiscal ecológica y equitativa, que cambiaría el peso de los impuestos desde el trabajo y el valor añadido, a las rentas de la propiedad y el consumo de recursos naturales. Espero poco a poco ir definiéndola con mayor detalle


http://laproadelargo.blogspot.com.es/2013/11/modernizando-henry-george-y-thomas.html

Me gustaría matizar unas afirmaciones que hace Iñaki Gabilondo y que se han quedado ahí pareciendo que los malos son los que ahora están siendo investigados.
La Ley del Deporte, que se pergeñó en 1989 se hizo porque todos los clubes de España excepto Real Madrid, Barcelona, Athletic Club y Osasuna eran deudores y morosos con la Hacienda Pública y con la Seguridad Social. Todos excepto esos cuatro. Entonces la Ley del Deporte propuso que esos clubes se hicieran forzosamente Sociedades Anónimas Deportivas. Los cuatro clubes que cumplían con sus obligaciones y tenían al día sus pagos fueron libres de elegir si seguir como estaban, es decir, que los socios fueran los propietarios del club o se convirtieran en S.A.D. Como fuera que eligieron lo primero la Ley les amparó, nadie les obligó a ser lo que no querían. Luego esa ley se aprobó en 1991 y así quedaron todos contentos, algunos más que otros, pues entraron algunos personajes a participar en los clubes como socios mercantiles mayoritarios y se hicieron dueños de los clubes. Un ejemplo claro fue Jesús Gil, que luego hizo lo que hizo. Por ese lado los cuatro clubes que eligieron ser Clubes de Fútbol poco tienen que aclarar a la UE porque cumplían con la Ley del Deporte aprobada.
Esa misma ley decía que aquellos clubes que no pagasen sus deudas al final de temporada tendrían que bajar a Segunda División. La Real Sociedad (club de Iñaki) que estaba prácticamente en quiebra presentó un ERE antes de final de temporada pues tenía reuniones con los trabajadores, a los que no pagaba, desde Marzo de 2009 y se salvó de bajar a Segunda División. Un caso que no había ocurrido nunca antes. Se lo permitieron.
Al Athetic Club le han abierto un expediente para comprobar si las subvenciones para el nuevo estadio son correctas. Parece ser que lo son. Ya la UE aprobó en Hungría un caso similar siempre y cuando el estadio se utilizase para otros fines además del fútbol, como así va a ser en el nuevo San Mamés.
Pero todo esto viene por la denuncia que interpuso el Bayern de Munich contra el Real Madrid habida cuenta del pelotazo de la recalificación de los terrenos propios del Real Madrid. El Bayern aduce que el Madrid juega con trampas en Europa ya que recibe dinero del pelotazo inmobiliario y compite en los fichajes deslealmente. Esa denuncia se ha ampliado a otros clubes y se han detectado irregularidades en los clubes del Levante, Valencia y Elche, en estos casos más graves. Si tenemos en cuenta que la deuda de estos clubes ha pasado a la Comunidad Valenciana y esta está prácticamente intervenida por el Estado, ocurre que esos equipos son de todos los españoles pero juegan con nuestro dinero contra todos los demás. Inaudito.

El fútbol es el nuevo opio del pueblo, de nuestro pueblo, para que sea un deporte, habría que darle un forjado democrático,
por alguna no extraña razón, las olimpiadas en brasil daban mucha más confianza en la inversión que le tocaba aportar al COI.

Vaya, un buen análisis con un final esperado: TODO EL TINGLADO SE DERRUMBARÍA. Bien dicho.

Desde luego no es para defender al futbol el camino que ha llevado hasta ahora, pero no conviene que se produzca la sensación de ser un mundo aparte del actual sistema ultra-capitalista, cuando en realidad no es otra cosa que un mundo paralelo más, que copia los mismo esquemas de la macro empresa, aprovechando eso sí, la pasión que su sistema comercial sabe manejar. No son los clubes sino el producto necesario para mover cifras lo suficientemente altas y el soporte publicitario adecuado para que se mueva dinero del que apropiarse.


Pero no es distinto que las empresas de Ibex, pagando el 3,6% de beneficios al fisco frente al 30% de una empresa normal; o evadiendo impuestos como Cemex. O no es diferente de un soporte “imaginario” para la venta de camisetas, de imagen para la publicidad, o para quien obtiene recursos de las contrataciones de TV. Lo de menos es el futbol, lo demás los que viven de futbol, de los que los futbolistas supermillonarios no son sino un efecto necesario para que las grandes cifras, de las que obtener el pellizco, circulen.


Los esquemas europeos una operación de disimulo que cambia las cosas para que, ya sabemos, nada cambie.
No son los clubes de futbol el problema sino el sistema neoliberal-capitalista, que es el que crea las condiciones que los hacen posible, al arbitrio de unos tipos que los organizan. En las que un solo tipo cobra más que un club entero y además se intenta hacer creer que lo vale y que es rentable dejando fuera que dichas super-figuras, en equipos carentes o en la ligas secundarias, bastante tendrían con salir adelante y que son producto del conjunto; y el conjunto, de los años y del entorno: casi lo mismo queden atrapados en una operación que bloquea su contratación por un club puntero qué lo contrario: entrar, vamos, en el mecanismo que la maquinaria descrita pone en marcha.


Ya se sabe que nadie obliga a comprar camisetas a un precio -que ni por asomo lo valen- sino es porque la necesidad es pura subjetividad y el niño las pide por que la TV y la maquinaria publicitaria crea las condiciones: ¡Ah! ¿Pero no decíamos que es cosa de las figuras y sus grandes condiciones? ¿O es efecto de conjunto de medios capaces de movilizar masas a base de dinero? ¿O incluso con dinero, sin los medios y el trabajo de años no hay manera de que los clubes alcancen los niveles de los destacados en las grandes ligas? ¿De qué hablamos de personas o de cómo manejar a las personas?


Andamos despistadillos: las personas al servicio de las cosas no es más que una giro de la percepción de la función del sistema social.

Voy a partir de la anécdota que ha descrito el Sr. Witness, para describir lo que pienso de eso que dicen que es deporte, pero no es, el fútbol. Hace ya varios años asistí a un partido de Rugby en Francia era el último torneo que se llamó el 5 Naciones, porque al año siguiente se incorporó Italia y ya se nombró 6 Naciones, pues bueno, jugaba el equipo local Francia contra Escocia, era un partido muy comprometido porque se decidía quien ganaba el torneo, ganó Escocia, durante el partido viví la emoción del clamor de los asistentes animando cada uno a su equipo, los escoceses más reducidos, por supuesto, estaban en un sector determinado del campo, pues bien cuando terminó el partido y después de aplaudir a ambos equipos, el público francés dirigieron la mirada hacia la zona donde estaban los escoceses y les ofrecieron una gran ovación y aplauso por la victoria de su equipo y por el esfuerzo de animación que dieron los aficionados escoceses, al ver tal espectáculo me puse a llorar de emoción, porque nunca viví algo tan hermoso en mi vida deportiva. Digo todo esto porque la mayoría de ‘’deportes’’ se mueven por dinero y yo no considero a esto deporte, sino negocios que se aprovechan de la afición de la gente, y eso el gobierno Valenciano lo sabe muy bien, no compraron los clubes para el deporte en sí, sino para tener contentos a la afición y asegurarse unos votos para las elecciones de turno. El fútbol es una burbuja, como la inmobiliaria, unos pocos se hacen ricos a costa de la mayoría, y como tal, hay corrupción por los intereses creados tanto propios de alguna gente y políticos, aquí en Valencia se llegó a decir que el fútbol es un deporte de interés general (sin cometarios). Me parece bien que se investiguen a dichos clubes y como otros asuntos que se hacen por los mismos motivos, que hay mucha ‘’basura’’ por remover.
Saludos… Félix.

Este país es diferente, ya se sabe. En el futbol no podía ser menos. En cualquier país del mundo cuando la gente no come se suele cabrear, aquí no, aquí tenemos a Cáritas que saca adelante a 10 millones de desgraciados y tenemos el futbol. Esa pasión que se pone en Semana Santa, esa pasión por tocar a la Virgen del Rocío, esa pasión por meterse en las fuentes de Las Cibeles, Neptuno , Canaleta o en la piscina de María santísima cuando gana un equipo es enfermiza, propia de un país de conejos. Por eso aunque tuviéramos 15 millones de parados la revolución de los pobres -de esos desgraciados- terminaría en la panadería de la esquina. Precisamente en la panadería del gorila de Cándido Méndez y de ese pobre hombre de los cruceros, un tal Toxo. La prueba la tenemos en ese porcentaje del 78% que no cree en la justicia. Porcentaje que se repite una y otra vez en todo tipo de encuestas desde hace 26 años, precisamente desde que el ilustre jerezano dijo aquello de: En España la justicia es un cachondeo. Pues seguimos igual. Aquí lo único que importa es el puto futbol. En la Fundación "Guru-Gú se dispone de datos escalofriantes. Un 78% de esos energúmenos que siguen el futbol con esa pasión tienen alguno de sus padres en residencia miserables, con un trato miserable y en unas condiciones de vida miserables. Pues nada, ellos a gritar domingo tras domingo. Un 78% de esos energúmenos que gritan domingo tras domingo tienen goteras en la cocina de casa pero van a los estadios. Un 78% de esos borregos tienen a los hijos en colegios de tercera categoría (por las instalaciones, por la moral del profesorado, por la droga, etc) pero ellos van detrás de sus equipos de primera. Estos energúmenos todos los días tiene que tener su ración de futbol pero no tienen tiempo para ir a una reunión de padres de alumnos, de vecinos, o de cualquier cosa que los distraiga del puto futbol. Luis Solana recomendaba hace poco que había que poner a un guardia civil al frente de algunas instituciones. Totalmente de acuerdo debido a que todas las instituciones están podridas. Pero ¿Qué hacemos con ese 78% de energúmenos que gritan todos los días en torno al futbol?. Lo suyo sería tener una plantilla de guardias civiles para ponerle uno a cada aficionado/seguidor que grite un poco mas de lo recomendado. Seamos realistas, no tenemos arreglo. Y para colmo el jaguar de Ana Mato no sabemos donde está. Y está por ver si Jaume Matas ingresa en el trullo. Y ese magistrado, un tal E. Silva tirará al final de la manta. Eso tenía que hacer, tirar de lo que saber para ver hasta donde llega este Estado fallido. Esta tierra de conejos. Y en ese plan. Ninguno.

Es un caso más de socialización de las pérdidas. Como la iglesia, no pagan impuestos. Resulta dramático que un pueblo empobrecido y carenciado tenga que pagar las veleidades y los caprichos de unos pocos mientras sus ídolos ganan millones al año (y tampoco pagan impuestos). Además, el futbol es el caldo de cultivo del peor nacionalismo. No hace mucho, en un bar de la provincia de Córdoba, presencié en televisión una final de la champion entre el Manchester United y el Barça. El gol de los ingleses fue recibido con grandes aplausos y los del Barça con protestas, muestras de desagrado y con miradas reprobatorias hacia mi persona por ser yo el único que aplaudía (yo he sido de Real Madrid). Llevado hasta estos extremos, el futbol es extremadamente negativo en el ámbito económico y social. Haríamos bien en aprovechar esta coyuntura para debatir la reestructuración del fútbol en el futuro pues si lo pagamos entre todos, todos tendremos que decir algo. Y por último, el periodismo deportivo vive de este estado de cosas y es demasiado tibio en denunciar tantos abusos.

Siempre se ha dicho que el fútbol mueve mucho dinero. Yo diría que una cantidad excesiva de dinero, que ha llegado a unos niveles que en nada tienen que ver con la situación real de la economía del país, y mucho menos con el poder adquisitivo de la inmensa mayoría de los ciudadanos. Cuando Florentino Pérez, presidente de ese monstruo financiero empresarial llamado Real Madrid, defendía hace pocos meses el carísimo fichaje de Bale (unos 100 millones de euros), quitando importancia a la cifra e insistiendo en el carácter de "inversión" de la misma, uno no podía por menos que sentir rabia e indignación ante semejante alarde de frivolidad. Tras la potente afición futbolística que existe en este país, legítima y positiva en su mayoría, se esconden muchos abusos e irregularidades.

El día que explote la burbuja futbolística, además de sin pan nos quedaremos sin circo

Uno de los recuerdos más desagradables que un servidor conserva de su postrera juventud –tan desagradable que aún dura pasadas varias décadas- está relacionado con el fútbol. Como tantos otros jóvenes de su generación, el que esto escribe cultivó durante años la afición al deporte de las 44 piernas y 4 brazos, pero cierto día, al final de una temporada bastante más igualada que las que se vienen sucediendo de un tiempo a esta parte, pudo contemplar por televisión un espectáculo que le turbó hondamente y enfrió para siempre su devoción por ligas, copas y demás trofeos balompédicos. Dos equipos, uno del norte de España y otro del sur se enfrentaban en el campo de este último; un tercero, también del sur, dependía del resultado de ese partido para permanecer en Primera. Pues bien, el equipo del norte venció al del sur y, en consecuencia, el otro equipo meridional acabó en segunda. La reacción de la afición del equipo derrotado en su propio campo no fue de contrariedad, como cabría haber esperado; al contrario, el equipo del norte fue aplaudido porque causaba la desgracia del inveterado rival aun a costa del mal propio de los que habían sido vencidos en ese encuentro. Esa muestra de “schadenfreude” tuvo el efecto de una revelación: puso de manifiesto para un servidor cuánto de mostrenco y dañino puede haber en el rencor alimentado con la emoción exaltada, huera de cualquier atisbo de racionalidad cordial. Esta historia tiene un par de moralejas políticas: aquí hallaremos una causa más –puede que fundamental- a por qué en Alemania es posible una gran coalición y, por estos pagos, tal posibilidad dista mucho de ser verosímil; por otro lado, descubriremos no poco del mismo poso de irracionalidad que afea las reivindicaciones de los nacionalistas irredentos, capaces de promover su propio mal con tal de dar satisfacción a la xenofobia esencial que les caracteriza.

Lo del fútbol es simplemente ridículo. ridículo y absurdo, dañino para las arcas públicas. La UE sólo ha tardado 23 añazos en expedientar a los que no se habían convertido en sociedades anónimas. Lo de Valencia no tiene nombre. Aquí donde las carencias sociales empiezan a ser absolutas y a matar gente, nos hemos quedado con !TRES¡ clubes de fútbol que, como todo el mundo sabe, son de primera necesidad o de primera necedad. Ahora, aquí, rescatados varias veces, donde las farmacias no cobran, tenemos en nómina a 40 millonarios-funcionarios, cuando lo más sensato (dada la insensatez de Camps, la Monja Loca, por avalar una millonada en créditos) hubiese sido cerrar esos clubes, declararlos en quiebra y venderlos al mejor postor. Pero no, el sacrosanto fútbol tiene bula para eso y para más, como no pagar lo que debe al estado... y no pasa nada. Tiene que venir de Europa a decirnos que esto no puede ser y que es una barbaridad. En fin, esto del fútbol, la incultura y la ignorancia en España, es como el lince ibérico, endémico.

El espectáculo del fútbol (no la práctica del deporte) ha venido a substituir a la Tauromaquia como mecanismo de catársis. La Tauromaquia vino a substituir las ejecuciones públicas, sobre todo tras la abolición del Tribunal del Santo Oficio. Los autos de fe de la Inquisición y las ejecuciones públicas catárticas vinieron a substituir a los rituales de sacrificio y de espectáculo cruento de las tribus que poblaban Iberia y de los colonos semíticos y romanos. El fútbol es una catársis donde los insultos al árbitro, las lesiones, las confrontaciones entre campeones y la agresividad ambiente no están ahí de manera gratuita. Así como la tortura animal y los insultos en la tauromaquia forman parte del todo.

El fervor de la sociedad se aferra a sentimientos carentes de contenidos, (provocado por una cultura precaria) para evadirse de la realidad que no les satisface y volcar toda su frustración, identificándose con los equipos ganadores.
Las masas son poderosas y bien dirigidas, se convierten en aliadas de los dirigentes sean deportivos, políticos, o de otra índole.

Hace algún tiempo escribía sobre esto de fútbol y la deuda http://jesarribas.blogspot.com.es/search?q=fútbol. De verdad que me resulta inadmisible que se pueda tener esta deferencia con la deuda de los clubs de fútbol y, por ejemplo, se desahucie a las familias por fallar en el pago de la hipoteca, o se corte la luz a quienes, por no tener nada no puedan afrontar la factura.
Pero ahora es Bruselas y si algún club de los señalados tiene que desaparecer, dará igual que los millones de descerebrados hinchas salgan a la calle a protestar. Faltaría más.

Futbolistas deprimidos vs deportistas felices. El fútbol es —o pretende ser— tan importante, que las televisiones dedican el mismo tiempo a las noticias del mundo que a las del fútbol (camufladas en el apartado de deportes). Me enervan sus ceñudos protagonistas. Los otros deportistas se suelen quejar de ésto. No deberían, aún se llevan la mejor parte. http://www.elsenorgordo.com/2013/08/futbolistas-deprimidos-versus.html

El fútbol es un negocio, y poco tiene de deporte, siendo así, debería ser tratado de la misma forma que se trata a cualquier empresa pero...se amparan en la tradición, en los seguidores y se crean bandos políticos, y económicos.

A los que nos da lo mismo esta actividad, pues terminamos pagando el pato y sin que nos pregunten o pidan opinión o permiso para ayudar o financiar a esos clubes.

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