24 dic 2013

El Rey se examina

Por: Iñaki Gabilondo

Hay 41 Comentarios

Cuando consiguieron que una asociacion anónima ( o sea, una empresa) fuera tratada a todos los efectos como persona jurídica, empezó la deriva actual: practicamente el peso politico (de facto) de las corporaciones y las agrupaciones de empresas no ha parado de aumentar desde los siglos precedentes. Y por supuesto, la empresa hace de parapeto, el desastre de BOPAL apenas encontró condenas jurídicas contra los máximos responsables, y se limitó a establecer una sancion economica a modo de indemnización.
La democracia moderna, si es que es digna de tal nombre ( el sistema representativo ha acabado volviendose cuasi autonomo en sus decisiones respecto al remitente del voto) cada vez tiene menos control sobre la influencia del poder económico ( que recurre a los lazos mediaticos como presión, teniendo ya también otra poderosa herramienta, como la publicidad) y su capacidad para establecer contactos influyentes dentro de los organos de poder.
Lo vemos, por ejemplo, en España, donde resulta dificil creer que la CEOE, ni el lobby de la energia, así como las grandes constructoras y concesionarias, surgen por mera casualidad. Ni que, las políticas economicas, no estén influenciadas a su favor por sus respectivos lobbies. Y es que, a diferencia del ciudadano, que sólo participa decisivamente cada 4 años, su acción es más constante, y con resortes mucho mas efectivos ( y opacos, lejos de control).
Conviene estudiar con Etienne Chóuard, los sistemas democraticos desde la antigua Grecia, y determinar por nosotros mismos el grado de democracia que realmente poseemos. Estamos en un sistema legalista del cual tenemos un control realmente limitado, desde mi sincera opinion.

Año nuevo, pelea vieja. Otro año más en la misma situación de principio: los neoliberales, siguiendo las pautas “friedmaniacas” del Shock, aprovechando la precariedad de la crisis para conseguir realizar el antiguo deseo suspender lo que llamaban “el abismo de la igualdad” y un “exceso de democracia”, que manifestaban ya en los sesenta en las revistas Commentary y The Public Interes.


Les ha costado pero, siguiendo el paradigma fredmaniano en el que en las situaciones de caos lo políticamente imposible -destruir la democracia y aumentar las diferencias- se vuelve políticamente inevitable, lo han conseguido. Han reducido la democracia a la nada hasta imponernos, contra los votos, a los gobiernos y a estos las políticas sociales y han llevado las diferencias sociales a extremos que jamás antes se había conseguido –un salario minimo de 645 € contra otros de millones en simples ejecutivos que se reconocen incompetentes ante los jueces y una expropiación del trabajo por el capital que hace que el 1% de la población acapare el 33% de la riqueza producida.


Contra esta realidad en la que quienes pagan los impuestos son los salarios (el 96% del IRPF sale de las nóminas) y quienes están exentos, desgravan y evaden son los capitales (las empresas del Ibex pagan el 3,6% y la evasión anual española es de 80.000 millones); se atreven –sin ser invadidos por la vergüenza- a predicar que todos somos responsables y que los recortes sociales son el camino de la recuperación.


De nuevo este año, seguiremos el camino no-prometido en el programa electoral que no es, hasta hoy, más que un panfleto publicitario que sirve lo mismo la promesa de un detergente, sin que su incumplimiento y su falsificación conlleve la dimisión y/o la intervención del poder judicial que restablezca el mandato constitucional; deteriorando la situación alcanzada por el esfuerzo de millones de personas a través de los años y llevándola a lo que realmente quieren: la visión descrita por este mundo en las mencionadas revistas.

Cada vez veo más claro que nos colaron una IIº Restauración Borbónica como una cataplasma en una herida supurante.
Vamos, una especie de "mal menor". A la vista está. La facilidad con la que se nos ignora políticamente (y no hablemos ya del robo y el rentismo clientelar politico ya enquistado) es tremenda. Y lo de la justicia ya parece vergonzante por descarado.
La Transición fue modélica... por "pacífica y pactista". Sólo que no fue un pacto entre iguales... Era lo que se nos daba o lo mismo de siempre.
Ahora toca apechugar contra lo que siempre sospechamos: las élites tardofranquistas se reprodujeron y se asimilaron al nuevo sistema político, y con ellas, los viejos vicios. A saber: clientelismo y corrupción.
Ays. Menudo siglo XXI nos espera como españoles, como no espabilemos.

A Hanna:
¡Vaya reprimenda que me ha echado usted! ¡Caramba! La verdad es que me he quedado bastante noqueado al leer su comentario, e incluso me ha hecho sentir una especie de complejo de culpabilidad por haber escrito cosas capaces de despertar tanta ira como la suya. Me dan ganas de exclamar: ¡perdón por todo!, pero, pensándolo más fríamente, prefiero coger de nuevo el teclado y defenderme de su ataque, que considero desproporcionado e injustificado.
Tengo que aclarar de nuevo (ya lo decía al principio de mi anterior escrito) que no soy un ferviente monárquico, ni muchísimo menos. Es más, a nivel teórico y tratando de ser lo más objetivo posible, la República como forma de Estado me parece algo mucho más lógico que la Monarquía, y creo que al final todas las monarquías actuales se irán transformando en repúblicas (espero que siempre de forma pacífica). Dicho esto, y refiriéndonos a la realidad concreta de España, creo sinceramente que la monarquía parlamentaria que nació oficialmente en 1978 nos ha venido bien, como forma de Estado, y que podría seguir sirviéndonos durante un tiempo. Sería muy prolijo y aburrido enumerar aquí y desarrollar todas las ventajas que yo veo con respecto al tema que nos ocupa, y no deseo cansar a nadie. Lo que sostengo aquí, y subrayo, es que con una monarquía parlamentaria como la nuestra se pueden lograr los mismos niveles de calidad democrática y de libertad ciudadana que con una república. E insisto: el problema de la España de aquí y ahora no es el rey ni la Corona, sino todas esas otras cosas muy graves, que sin embargo usted pasa un poco por alto. Yo no identifico con el rey la crisis económica y laboral; ni tampoco le identifico con la política neoliberal de tijera y hacha en mano que está practicando el Gobierno del señor Rajoy; ni tampoco le identifico con las ideas "progresistas" de Gallardón sobre el aborto, o con la denostada ley Wert, condenada ya antes de empezar a estar en vigor, ni con muchísimas otras medidas impopulares, antisociales y antidemocráticas que se están tomando ahora.
La única idea que defiendo en mi post, y que tanta irritación ha producido en usted, es que el sistema de Estado no es el problema fundamental de España en estos momentos. De lo único que quiero disculparme, si le parece, es de haber empleado un tono excesivamente formal en mi comentario, que lo podría asemejar a una lección bien aprendida. No era esa mi intención y, de veras, me gustaría haber empleado otro estilo algo más cálido y menos monolítico. Con respecto a otros párrafos que usted me dedica, como aquel en que me atribuye unas intenciones "ocultas" o poco claras, le manifiesto que no sé de qué me habla. Siempre procuro ser muy diáfano en mis exposiciones, y nunca escribo con segundas, ni en este foro, ni en ningún otro, ni en mi blog personal. Quizás usted me atribuye unas habilidades (para el engaño o la confusión del personal, deduzco) de las que francamente carezco.
Con el deseo de haber aclarado los posibles malentendidos, le deseo a usted y a todos los contertulios del foro un muy feliz y próspero Año Nuevo.

Sr Iñaki,
sé que no es el lugar para comentar esto però,
Hay que decirselo,
Soy un joven de 20 años de Girona (Cataluña) primero he observado quiza usted es el único periodista que ha admitido Que "cataluña se va" I tiene razon, espero que algun dia algun catalan que lea esto cuando venga por cataluña en el caso que seamos estado independiente, le de la mano, i en señal de amigos pueda hablar de tu a tu, porque esto es lo que queremos para el bien de catalanes i españoles,
en cataluña vivimos esto porque 1- no podemos recaudar Nada de nuestros impuestos significa que patimos un expolio por el gobierno d'españa i segundo motivo es que no se respeta nuestra identidad ( lengua + cultura) el primero es muy grave porque dado a que nos quitan lo que podriamos recaudar la Generalidad tiene que endeudarse porque no puede pagar i ultimamente le han fijado el techo de dèficit muy bajo, lo qual Madrid ya controla la tasa màxima de dinero que los bancos pueden dejar a nuestro govern, no asi no se puede vivir, una Cataluña independiente es la única forma que es viable cataluña. I usted que no tengo mal entendido ha ido al Pais Basco lo puede entender

El rey habló, y como era previsible su charla, que no discurso, pasó desapercibida tanto por la creciente desafección ciudadana, como por la falta de contenido. La historia de España desde 1812 está caracterizada, entre otras cosas, por los intentos fallidosde sustituir la monarquía Borbónica por la República. El refranero español dice que no hay dos sin tres, o que a la tercera va la vencida, y en eso parece que estamos los españoles. En algunas ciudades, Málaga entre ellas, un partido de nuevo cuño, Alternativa Republicana, ya celebra tertulias republicanas semanales, y citas callejeras mensuales en las que manifestar pacíficamente la dignidad republicana. Los partidos mayoritarios, envueltos en pactos y corrupción, son el freno actual a las aspiraciones republicanas, que con muchas dificultades se van abriendo camino aunque, a buen seguro, seguirán creciendo hasta hacerse imparables.

Le Roi c'est mort, vive le Roi!

Reconocerlo, tenemos Rey porque no sabemos tener otra cosa (o bueno, así se han encargado de que nosotros así lo pensemos).

Ni Ilustración, ni tampoco República. Una democracia férrea, dirigida ”por nuestro bien". Precisamente el movimiento político y social del independentismo sugiere una desconexión con las políticas de Estado de los partidos nacionales. Las leyes aprobadas por mayoría absoluta del PP en muchos casos parecen una burla del consenso político o social.
Y no hablo sólo de las más mediáticas, sino de otras que a la chita callando, van poniendo las piedras de un nuevo modelo de Estado y con ello, de sociedad. Muchos de esos pequeños cambios acumulativos apenas encuentran resistencia, ni serán visibles hasta cuando no haya remedio.
La gente no se entera: les van a imponer un sistema socio económico que se les presentará de forma consumada, sin que la gente desarrolle un análisis y una decisión consensuada al respecto.
La opacidad y el inmovilismo partitocratico son señales claras. Que la justicia no pueda ( o no quiera) noquear de forma definitiva y en toda su dimensión a las redes clientelares demuestra lo inmaduro de nuestro sistema político y la tremenda dificultad de la sociedad civil para poner brida al poder, recusarlo y controlarlo de forma efectiva.
Hemos avanzado materialmente, e incluso socialmente. Pero políticamente, nos desconocemos. No se trata de izquierdas ni de derechas. Se trata de sencilla honestidad con nosotros mismos y los demás : " to know themselves, they must carry themselves loud and clear, even the most unspeakable things must be said in calm demeanor, eyes upfront. For there's no other way to call themselves men, be it between foes or friends. If you can't name what you want, precisely, you won't get it, or create it, or even imagine it. Such it is the power of words, shaping our world, and what we make of it."

- Gandhi.

Debemos abandonar el tabú y rebelarnos contra esa dinámica de no hablar de política honestamente, que nos han enseñado, y mirar si lo que decimos o pensamos coincide exactamente con cómo actuamos. Más de uno se sorprendería.
Ese es el primer paso para ser un ciudadano consciente, no un mero consumidor pasivo o un súbdito complaciente.
Sapere aude!

Y sobre todo, una vez que se sabe que no existen verdades absolutas, por el intento permanente de la carcunda mediática de evitar cualquier vía de aproximación a la misma mediante el enredo y la mentira: hay que verlos (algunos con catedra que presuponen una licencia para decir lo primero que se les ocurre sin consecuencia ni consistencia alguna que describe el todo vale) defender contra la evidencia la corrupción y el engaño por el proceso del eufemismo: tratando de cambiar en lugar de las cosas el significados de las mismas.


Son agotadores y se les ve introducir la nueva estrategia que, trasformando la miseria crisis en el increíble bienestar de la recuperación macroeconómica, ya repiten que nunca volveremos al que teníamos antes de que ellos lo destruyesen con la inmensa avaricia de su ideología . Como si esto de la economía y la producción fuese un hecho natural contra el que no se puede luchar, en lugar del resultado de la acción de los hombres a través de la política: la estupidez consiste en la renuncia, a priori, de su función –puesto que no sabéis siquiera para que sirve- abandonad y dejadnos luchar sin obstáculos contra vuestros amos.


Trabajan como el PP lo hacía en el caso Gürtel como acusación particular. Como el Caballo de Troya, el enemigo lo tenemos en casa. No hay una posición ideológica pretendiendo encontrar otra solución diferente, sino introduciendo las ideas y las medidas que frenan cualquier desarrollo económico que pudiera ir en una línea diferente de la acumulación y del privilegio.

No hay de qué, Hanna. Solo intento, como tantos otros, resistirme a esclavización, por la estratagema y el artificio, que intenta expoliar nuestro trabajo buscando en busca privilegio.

Don Frenando: Vaya discurso monolítico el suyo, cuán lisa, o alisada, esa pieza sin fisuras, rígida, inamovible, lisa al tacto, talmente recuerda las postrimerías del XIX, o los años ochenta del pasado, ¡cómo si, desde entonces, apenas hubiéramos caminado! Según usted, los problemas vienen a resumirse en la fuerte crisis económica y laboral, en la radicalización de ciertas posturas políticas, el desprestigio de nuestra clase política, la politización de la justicia, el deterioro de los sindicatos y las representaciones patronales, la corrupción, los graves recortes y la falta de fe... ¿La solución? ¡La regeneración, claro! La fe regresada a palazos, si es preciso.
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Díganos una cosa: ¿de verdad no ve más allá de lo que dice, o es que lo dice precisamente para que no veamos? ¡Bufff, pierde el tiempo! Si por lo primero, por corto de vista, si por lo segundo, por ingenuo. ¿Politización de la justicia o corrupción de la justicia? No, ni hablar, no es exactamente lo mismo. ¿Fuerte crisis económica y laboral, así, sin más? ¿Como algo que ocurre, que sobreviene, ajeno a un sistema criminal que lo explica y que triunfó prácticamente en todo el mundo occidental? ¿Ajeno a unos gobiernos que predican precisamente las políticas de sus amos y, lo que es peor, que las aplican? ¿Ajeno a la implantación, a golpes, del sistema económico anglosajón, al que le seguirá otro aun peor? Y el bonito cuento de hadas que nos cuenta sobre la monarquía, ¿también se lo cree? Relea el cúmulo de disparates, por no calificarlos con toda justicia de hipócritas valoraciones o torpes amaños, relea, o que al menos tengan la oportunidad de ser leídas por otros que, a su vez, puedan valorarlas. No creo en su ingenuidad; está claro qué es lo que creo, cuál es el porqué de sus aseveraciones:
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«Sin embargo, tengo que reconocer a don Juan Carlos y a la Corona muchos méritos y grandes servicios a nuestro pais. Su papel ha sido indiscutible y fundamental en haber traído de nuevo la democracia a España, en haber propiciado una Constitución bastante modélica (no voy a decir que perfecta), en haber defendido la continuidad del nuevo régimen parlamentario y de libertad, en haber sabido aglutinar fuerzas e intereses políticos muy distintos y tradicionalmente enfrentados, en haber sido nuestro mejor embajador ante el resto del mundo, y en haber luchado en todo momento por ser el rey de todos los españoles, como siempre quiso ser, desde el mismo día de su toma de posesión. Su trayectoria ha sido bastante ejemplar, y ha logrado que disfrutásemos de un largo período de estabilidad política, social y económica. Los borrones que han manchado su trayectoria en estos últimos tiempos no deberían invalidar todo lo anteriormente conseguido. Sería muy injusto por parte de los españoles ignorarlo, y estoy convencido de que la institución puede seguir en el futuro muy dignamente representada por su hijo, Felipe de Borbón, que está plenamente capacitado para la tarea».
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Ni el propio rey sería capaz de disimular la hilaridad, caso de que su capacidad le permitiera, primero, entender qué quiere decir usted, segundo, juzgar lo que dice con neutralidad, como un ser ajeno a sí mismo. Si se me diera el cargo de censora por un tiempo, no borraría las conclusiones, por erradas que anduvieran, de ninguna voz disidente basada en la razón, en la integridad, la buena fe y el sentido común, su aspiración a explicarse, a analizar o comentar qué pasa o de qué van los amos de estas granjas, pero cuantas, como la suya, surgen con la pretensión de echarnos arena en los ojos. Al menos, mientras el conjunto de la ciudadanía no sea mayor de edad, y para eso solo hace falta escuela durante muchas generaciones, la que no hubo en este país de campesinos ágrafos. Hay muy otra intención y es muy diferente al suyo el comentario de E.C. Gracias, E.C.

Estamos en la tesis de las formas y el fondo. El discurso no está mal en cuanto a su contenido, una vez que reconoce muchos de los fracasos y los problemas que arrastran a los españoles a la precariedad y la exclusión: el conjunto de corruptelas incompetencia e incapacidad de sus instituciones y representantes para afrontar los problemas de una crisis global, en la que cada quien –de todos ellos- pretende salvarse a costa de los más débiles.


Bien. Y, ahora, tras el discurso ¿Qué? Su finalidad es ¿cambiar algo, o esconder algo? Disimular tras el reconocimiento los mismos defectos que se reconocen o suspenderlos? ¿Hacer que las osas sean de otra manera o sostenerlas mediante al apaciguamiento de la disculpa inherente?


La historia es que ya no tienen credibilidad. Mientras hablaba, no se podía dejar de pensar que la fiscalía (estructura jerárquica) estaba sometiendo a presión al juez Castro e intentando amedrentar Carlos Cruzado (sindicato de técnicos de hacienda) por aclararnos ambigüedades del proceso, en el intento de no imputar a la infanta; o, en la falta de transparencia de los gastos de la Casa del Rey así como la incapacidad para evitar una vida licenciosa improcedente en la representación que le corresponde.


El problema es que las forma es el fondo, que cuando se refieren a medidas contra los débiles, la forma (la reforma laboral, en su discurrir) es el fondo (los despidos, bajadas salariales y precarización) que para los privilegiados se invierte (aumentar los beneficios, deshacerse retroactivamente –como la ley Parot que aquí no reza- de cargas comprometidas en reglamentos anteriores y preparar el terrenos para desplazar la renta a su favor) que mañana ya veremos. La leyes recortan las libertades por lo que pueda pasar y los antidemocráticos sistemas de control político encorsetan a las instituciones para gestionar a favor de los privilegiados.


Solo reconocer que esto es así no nos sirve para cambiarlo y no hemos visto más que una postura victimista que ofrece lamentos pero no soluciones. No vemos sino un intento alargar la situación que para los más -que están fuera de la situación de privilegio- es insoportable. ¿O es que vamos a creer que si sus familias (las todos ellos) fueran las que pasaran frio, hambre o miserias, las posturas serian, ni por asomo, parecidas?.

Me gustaría, una vez más, romper una lanza a favor de la institución monárquica española y de la persona que la representa desde hace 38 años. No soy un ferviente monárquico, ni mucho menos, y considero la Guerra Civil y la caída de nuestra II República como los hechos más lamentables, bochornosos y tristes de nuestra historia, al menos de nuestra historia reciente. Sin embargo, tengo que reconocer a don Juan Carlos y a la Corona muchos méritos y grandes servicios a nuestro pais. Su papel ha sido indiscutible y fundamental en haber traído de nuevo la democracia a España, en haber propiciado una Constitución bastante modélica (no voy a decir que perfecta), en haber defendido la continuidad del nuevo régimen parlamentario y de libertad, en haber sabido aglutinar fuerzas e intereses políticos muy distintos y tradicionalmente enfrentados, en haber sido nuestro mejor embajador ante el resto del mundo, y en haber luchado en todo momento por ser el rey de todos los españoles, como siempre quiso ser, desde el mismo día de su toma de posesión. Su trayectoria ha sido bastante ejemplar, y ha logrado que disfrutásemos de un largo período de estabilidad política, social y económica. Los borrones que han manchado su trayectoria en estos últimos tiempos no deberían invalidar todo lo anteriormente conseguido. Sería muy injusto por parte de los españoles ignorarlo, y estoy convencido de que la institución puede seguir en el futuro muy dignamente representada por su hijo, Felipe de Borbón, que está plenamente capacitado para la tarea.
El problema de España, aquí y ahora, no es su sistema político (monarquía parlamentaria frente a República), sino un cúmulo de muchas otras cosas, entre las que destacan la fuerte crisis económica y laboral, la radicalización de ciertas posturas políticas (sobre todo la que defiende el actual gobierno ultra conservador de Mariano Rajoy), el desprestigio de gran parte de nuestra clase política, la politización de la justicia, el deterioro y la falta de credibilidad de muchas instituciones, como los sindicatos y las representaciones patronales, la corrupción, los graves recortes sufridos en sanidad y educación, la falta de fe en nuestro futuro inmediato, etc. Los problemas son muchos y muy graves, y deberían surgir con fuerza, desde la sociedad, movimientos tendentes a lograr nuestra regeneración en todos los órdenes. Pero, sinceramente, ponernos a discutir ahora si monarquía o república no solucionaría nada; es más, agotaría todavía más nuestras escasas fuerzas y pondría en peligro nuestra convivencia.
En fin, el tema es complejo y admite infinidad de matizaciones y discusiones, pero en líneas generales he expuesto mi punto de vista en torno a tan importante asunto.
PD.: Con todo lo dicho, no quiero dejar de expresar mi deseo (más bien exigencia) de que se depuren cuanto antes todas las responsabilidades por los turbios negocios llevados a cabo por el yerno del Rey, y si la propia Infanta Cristina tiene algo que ver, que pague también por ello. Lo cortés no quita lo valiente.

El examen, hace un tiempo que no lo superó. Por lo tanto que no nos vendan más humo, ya esta bien, igualdad para todos, acaso se le ha olvidado?

Esperábamos más, la verdad... del padre de todos los españoles, cuyos hijos se plantean o el irse definitivamente de casa o darle la espalda. Los golpes de efecto como el..."no lo volveré a hacer" ya han perdido todo su efectismo; se requieren otras actitudes, otros pensamientos más acordes con lo que se le está demandando. Aunque ¿qué necesidad tendría de modificarlos?¿quién se lo impide?¿qué réditos gana sobre los que ya tiene asegurados?... Es cuestión de voluntad propia, retirarse al Palacio de Invierno y dejar que las nuevas generaciones construyan su propio futuro.
Eso significaría perder quizá los "atributos" desfasados que ahora, más que reconocidos, son detestados.

Para la Fundación "Guru-Gú" lo que mas llama la atención del discurso real es no haber hecho referencia alguna al paradero del jaguar de Ana Mato. Y sobre todo es un injusticia no haber tenido un recuerdo para el ilustre jerezano Pedro Pacheco en el 30 aniversario de su célebre y muy puñetera "sentencia": En España la justicia es un cachondeo. Hay olvidos que no se entienden. O un recuerdo para esos 1.700 imputados que con su Cante por Peteneras representa la nueva marca España. O ese 78% de liberados sindicales que han solicitado ingresar en la Unidad Militar de Emergencia acogiéndose al articulo 666 de la peluca de Carrillo. En fin, está claro que lo único que nos puede salvar es poner a un guardia civil al frente del Banco de España,del Consejo de Estado,del Senado, del Tribunal de Cuentas, y de todas las fiscalías. Que menos que haber tenido un detalle con ese magistrado que junto con la magistrada Mercedes Alaya es de lo único sano que tenemos, de lo poco que no está podrido. Y en ese plan. Ninguno.

El Rey se examina. DESDE EL RESPETO LO QUE HACE FALTA ES SAVER LA PUNTUACION DEL UNO AL 10 QUE DARIA EL PUEBLO ESPAÑOL EN ESTOS MOMENTOS TAN TIRANTES...

...y vuelve a suspender, un año más. Un año más de discurso simplón en el que, de nuevo, enmascara la realidad de este país tras palabras huecas, cuando no mentiras a secas (se empeña en llamar crisis a lo que todos sabemos que es una estafa), y vuelve a agradecernos los esfuerzos realizados y los que vendrán por hacer; esfuerzo de contención que debemos hacer para no echarle a él, a su familia y a todo lo que representan a patadas, e instaurar definitivamente una república que merezca ese nombre y que empiece a dignificar a la gente que vivimos en España y a la que se le sustrajo el "derecho a decidir" en su momento como querían ser gobernados, vigilados por los sables que el también representa, y ante la supuesta falta de madurez democrática de un pueblo que, por otra parte, es demasiado vago para apropiarse de las riendas de su destino y delega en una pandilla de ineptos, él mismo incluido, que no saben estar a la altura de los tiempos que vivimos. No, no necesitamos a monarcas como usted ni de ninguna otra clase...ya somos mayorcitos para que nos tutelen y sermoneen como si niños fuéramos...llevamos muchos años ganándonos la vida sin que le debamos nada a usted ni a los que a usted protegen...nuestras vidas divergen demasiado como para hacernos creer que somos todos el mismo pueblo...ustedes no pertenecen a él...se aprovechan de él... y ya estamos hartos...

Un personaje que tiene fiscales para su propia defensa, se dirige a ciudadanos que en hipotéticos casos tienen abogados de oficio, no, no es coherente, no se admite, su mensaje pierde toda armonía, no se puede calificar, la moral humana niega que se presente a examen. Es como una pintura en primavera de campos de trigales verdes adornados con amapolas y, un viejo Rolls-Royce oxidado se encuentra por medio, para dolor de cabeza del pintor que, tiene que suprimir la herrumbre para que la naturaleza quede equilibrada.

Dudo mucho que el entorno cercano al rey le aconseje abdicar. Son muchos sueldos e intereses, entre ellos los partidos políticos. Lo dejarán agotarse en el cargo, retrasando la entrada de Felipe al pleno ejercicio de la Corona. No deja de ser esto un síntoma de un sistema timorato, y a veces, bizantino como nuestra costumbre española de enredarnos en madejas absurdas.
En fin, largo camino que queda: la Corona es lo poco que une a un país disperso en filias y fobias, o eso dicen. El juancarlismo se basa en que quería ser un símbolo aglutinador, pero el riesgo es su extremo agotamiento, y su sobre explotación. Felipe puede que cuando llegue su momento, su figura esté fagocitada por la de su predecesor, o peor aun, la institución desmoronada o roída en sus bases.

EL SEÑOR JUAN CARLOS DEBE ENTENDER QUE LA INSTITUCION MONARQUICA, YA RESULTA UNA INSTITUCION OBSOLETA, ANACRONICA Y ANTIECONOMICA PARA ESPAÑA, POR ESO COMO DIJO SU PADRE DON JUAN, POR ESPAÑA, PERMITIR LA SUPRESION DE ESTA INSTITUCION, SABEMOS QUE SU INTELIGENCIA Y SU SENTIDO COMUN DARA PASO A CUALQUIER OTRO TIPO DE INTERESA, ESPAÑA QUIERE SER REPUBLICA, EL CIU

El rey (con minúscula a propósito) hace tiempo que suspendió; lo de hoy solo sirve para que siga vacilándonos.

Que nos gusta a los Españoles tirar la piedra y esconder la mano. En este caso mas bien es apalear al muñeco que queda muy bien y va con los tiempos. La pena es que cuando roban los politicos de nuestra corriente, escondemos la cabeza como la avestrus y a la minima cuando roban los de la acera de enfrente, echamos toda nuestra frustracion sobre ellos ( friustracion por no poner a los nuestros donde se merece )
Saludos ESPAÑOLES

EL SEÑOR JUAN CARLOS DEBE ENTENDER QUE LA INSTITUCION MONARQUICA, YA RESULTA UNA INSTITUCION OBSOLETA, ANACRONICA Y ANTIECONOMICA PARA ESPAÑA, POR ESO COMO DIJO SU PADRE DON JUAN, POR ESPAÑA, PERMITIR LA SUPRESION DE ESTA INSTITUCION, SABEMOS QUE SU INTELIGENCIA Y SU SENTIDO COMUN DARA PASO A CUALQUIER OTRO TIPO DE INTERESA, ESPAÑA QUIERE SER REPUBLICA, EL CIUDADANO ESPAÑOL NO QUIERE SER SUBDITO SINO CIUDADANO, ELEGIR A SU JEFE DE ESTADO CADA CUATRO AÑOS.

VIVA LA REPUBLICA

Siento decirlo: el alzheimer colectivo español llega a su fase terminal. Si haya una razon por los problemas economicos recienersetes en España culpa tiene la UE y sobrfe todo la inroduccion del Euro con sus bajos intereses. Si SM el Rey hubiera levantado la voz en contra hoy no habra no republica ni monarquia sino guerra civil. No soy tan joven recuerdo la obra de don Juan Carlos y peinso que la monarquia es la forma del estado perfecto historicamente hab lando para España pero los Españoles deberan comprender: como dijo Cassio? La falta querido Bruto no est en las estrellas radican en nosotros.

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