29 feb 2016

Aplausos al perdedor

Por: Iñaki Gabilondo

Hay 37 Comentarios

¿Aplausos por haberlo intentado? NO, tenía la posibilidad de pactar con los partidos de izquierda, con una políticas sociales y viables, pero aún así prefirió pactar con la derecha aún sabiendo que ni iba a contar con los votos para gobernar (a no ser que el PP de la sorpresa).
Pedro Sanchez prefiere seguir machacando con la políticas de recortes y privilegios del ibex, despido mas baratos, no abolir la distintas reformas como la ley Vert o la ley mordaza... bien, espero que todo esto os pase factura en las próxima elecciones y vuestros votantes de izquierdas por fin vean de que pie cojean.

Mi deseo es que se solucione de una vez esta situación, el tiempo es oro para la gente que lo está pasando mal, yo me incluyo, la trampa la veo en Ciudadanos que está haciendo lo posible que el PSOE se acerque al PP o al revés y ellos estar en medio, pero la cuestión no es quien se acerca a quien sino que tipo de programa se va a emplear, el neoliberal-capitalista, no por favor, no y no, solo sirve para hacer ricos a los más ricos a costa de los más vulnerables, no me ha gustado que el PSOE y Ciudadanos hicieran la versión del pacto con distintos matices, eso huele a trampa, no desearía otra vez, más de lo mismo, o sea que se diga una cosa y luego se maquilla con otra, la verdad es que del PSOE no me fío porque creo que sus interesas de poder está por encima de los demás ciudadanos, ver su trayectoria; amiguismo, enchufismo, puertas giratorias, grandes sueldazos, etc., lo mismo que ha hecho Rajoy hasta ahora. Hay que agradecer a Pedro Sánchez el ‘’esfuerzo’’ que ni siquiera Rajoy ha intentado hacer, pero eso no lo es todo, lo que realmente importa qué tipo de política se va a emplear y que se haga con garantías, hasta ahora no está claro, no lo veo así, ¿es que seré ciego?.
Saludos… Félix.

El elogio de don Iñaki, ese “en este país se lanzan tomates al que hace cosas”, podría ser aplicado perfectamente a Mariano Rajoy. Cuatro años de decisiones ejecutivas han colocado a España en la senda de la recuperación y mejorado tanto las cifras de empleo, consumo, exportaciones y crecimiento como el crédito de nuestras cuentas públicas y de nuestro sistema financiero. Y no sólo eso, sino que leyes de importancia en aquellos aspectos de la vida pública relevantes en los últimos tiempos como, por ejemplo, la Ley de Transparencia, han dado muestra de que el Presidente del Gobierno ni ha sido superado por los acontecimientos, ni ha perdido oportunidad para dar respuesta a las necesidades de los ciudadanos.
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Incluso tras el 20D, Rajoy ha hecho cuanto estaba en su mano para propiciar los pactos que necesita el país y evitaran convertir en inútil y frustrante la convocatoria electoral de diciembre. Él no tiene la culpa de que el líder del PSOE haya tratado de disfrazarse de impoluto recién llegado –cuando, en realidad, manchas y responsabilidad por cuanto ha perpetrado con anterioridad el partido de los socialistas en forma de corrupción y desastre socioeconómico no pueden desprenderse de su naturaleza actual- impostando indignación y novedad mediante la negación de todo contacto con el partido que ganara las elecciones y recibiera el respaldo de siete millones largos de españoles. Ha sido precisamente por no hacer perder el tiempo a las instituciones, por propiciar que los tiempos no comenzaran a correr sobre la imposibilidad de construir una nueva mayoría con una izquierda que ha devenido frentista, que cabe añadir un aplauso más a Rajoy por su postura, que no ha sido de inacción sino de responsable realismo.
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En cualquier caso, Sánchez ha confeccionado con Ciudadanos un germen de pacto político relativamente razonable, si bien demasiado semejante a los antecedentes zapateriles para poder ser calificado como de cambio. La necesidad de no caer en la tentación de traer al chavismo de Podemos (empeorar) –con su antieuropeísmo con patrocinio, con populismo simplista y contraproducente en economía, con su propensión a la “involución democrática”, con su antiespañolismo antañón- al gobierno, que tan bien han comprendido los militantes respaldando mayoritariamente la propuesta del Secretario General del PSOE, pone también las bases para confeccionar la mayoría amplia que requiere nuestro país a la hora de afrontar asuntos fundamentales como la educación, el nacionalismo irredento o la consolidación fiscal. Falta saber cómo se puede dar ese paso siguiente a partir de un presumible fracaso parlamentario, pero acaso de tal experiencia pueda surgir la conciencia de que la nueva situación requiere de tantas renuncias programáticas como las que Rajoy tuvo que hacer en su día , aun desde una posición de mayoría absoluta, en pro del bien común.

Ups!
Me equivoqué con el enlace
"Rato admite que tenía empresas opacas cuando ya era ministro"
http://www.elmundo.es/espana/2016/02/29/56d343db268e3e833a8b469d.html

Maresmenc9 | 29/02/2016 10:43:17
El tiempo lo dirá. De Mariano ya sabemos que su actuación como presidente ha sido nefasta para los intereses de las clases trabajadoras; queda conocer si después de su paso por la presidencia y de la secretaria y presidencia de su partido, su situación personal ha "mejorado inexplicablemente" en relación a su fase previa (sí, me refiero a los sobresueldos en blanco y negro y cómo no, al todavía inexplicado status de su plaza de registrador).
Con Rato sucede lo contrario. No sabemos lo que habría hecho en el caso de ser presidente del pais, aunque podamos intuirlo. Pero sí sabemos que en los tiempos de su glorificada vicepresidencia económica ya aprovechó el tiempo para sentar las bases de su 'mejora inexplicable" de su situación económica por via de sus empresas opacas en paraísos fiscales, instrumentos para sus fechorías de comisionista aventajado. Es fácil colegir que habría seguido haciendo lo mismo y aún aumentar más su patrimonio al amparo del BOE.
"Rato admite que tenía empresas opacas cuando ya era ministro"
http://blogs.elpais.com/la-voz-de-inaki/2016/02/aplausos-al-perdedor.html#comments

No se puede aplaudir a un candidato que siendo de un partido de ¿izquierdas? hace alianzas con otro que es claramente de derechas aunque lo disimule, teniendo además la opción de la izquierda muy clara, pero la cobardía ante los ¿barones? le hace cambiar tan ostensiblemente, dejando atrás ideales demócratas...como el derecho a decidir, que no hace mucho llevaba en su programa su partido.

El mandato de los votantes es encontrar soluciones para un cambio positivo. Un candidato al que la cúpula de los suyos le marcan las líneas a seguir y él tiene las propias ambiciones marcadas, solo puede introducirse en un juego ambiguo donde todas las posibilidades queden abiertas. El milagro final sería el acercamiento de las diversas fuerzas emergentes, aplicando la proporcionalidad de votos, donde cada una ceda en algo para el beneficio común y se acerquen a las aspiraciones de los ciudadanos. Esperemos que la inteligencia y no sus propias ambiciones políticas logren un acuerdo.

Cada vez parece más claro que la opción de Mariano Rajoy como Presidente del Gobierno de España, era la menos mala en la disyuntiva de J.M.Aznar. La alternativa era Rodrigo Rato !
Efectivamente era la menos MALA!
J.M.Aznar, un presidente de gobierno con ínfulas de líder mundial, ... y tenía como vicepresidentes Rajoy y Rato.

Pero ¿qué es esto?

También parece evidente que no es bueno para un estado tener un presidente -en funciones o no- con algunos síntomas de autismo.

Pero, bueno. A pesar de todo lo que está oliendo a su alrededor, fue votado por 7,5M de españoles.
Teniendo en cuenta que su legado fue nefasto en términos financieros, sociales, políticos, y que su bandera de enganche era la unidad de España, tendremos que llegar a la conclusión que hay siete millones y medio de nacionalistas españoles. Que son muy españoles y mucho nacionalistas.
O algo así.

¿Aplauso..., a quién?, a quién “en nombre de la rosa” ha intentado/aceptado disimular el estrepitoso fracaso de su partido en las últimas elecciones generales; vale..., aplauso y dispongámonos a decir/escuchar la verdad del por qué el Sr. Sánchez acepto el intento de gobierno.
Tras el fracaso estrepitoso de un partido, el Psoe, qué en sucesivas elecciones sufrió una debacle sin parangón en nuestro País, excepción hecha de la UCD, la directiva, antes llamada ejecutiva, mando a su secretario general a la defenestración más absoluta a recoger el testigo de formar gobierno qué debió recoger el extinto “jefe” del gobierno y del PP, el Sr Rajoy, y claro, aquí tenemos los resultados; nos quedamos “compuestos y sin novia”, pues, hasta en la elección de la pareja de baile se equivoco en su digno intento de renacer de sus propias cenizas. Ahora a SOMETERSE a las críticas de un congreso y a las elecciones de un nuevo secretario y candidato para las próximas elecciones generales. ¿“CABEZA DE TURCO”?.., pasen y vean el espectáculo.
Buenos diás.

Estoy totalmente de acuerdo contigo, Iñaki. No voté a Pedro Sánchez, y mi favorito era Madina para el Psoe, pero he de reconocer que si hubiera de nuevo elecciones votaría a Sánchez, porque es el único que parece estar de verdad interesado en el bien de todos, aunque su proyecto sea discutible. Por otro lado, me ha decepcionado mucho el mesianismo de Podemos y su falta de músculo democrático, y ese acaparamiento que intentan de ser la única izquierda. Confío en que no se cierren del todo y que dejen proclamarse presidente a Sánchez. Sigo manteniendo que la colaboración del Psoe, Ciudadanos y Podemos es la solución para el país.

Si Iñaki "aplauso"...pero con la palma de la mano derecha golpeando a la izquierda y con los dedos de la primera mano abriendo la puerta para que entre en juego el PP. Espero todavía estemos a tiempo para que la gente normal de este País pueda tener una vida digna en todos los sentidos.

Aunque la sesión de investidura de Pedro Sánchez acabe en fracaso, cosa que hoy por hoy parece lo más probable, estoy convencido de que el secretario general de los socialistas va a salir reforzado de esta lid. Los pasos que ha dado estas últimas semanas, al aceptar de buen grado el encargo del Rey y trabajar con el mejor de los ánimos para intentar sacar adelante un proyecto y lograr un importante pacto con Ciudadanos, lo convierten en un líder político de altura, en un luchador que ha demostrado valentía y espíritu negociador. De un modo muy especial, contrasta sobremanera su talante con la cobardía y el monolitismo de Mariano Rajoy, encastillado en su soberbia y en su ceguera, defectos ambos que le impiden apreciar las demandas de una gran parte de la sociedad española. Y, la verdad, también contrasta la actitud abierta de Pedro Sánchez con las exigencias inamovibles de Pablo Iglesias, cuyas pretensiones de manejar el poder e imponer a toda costa sus tesis no se corresponden realmente con su cuota de escaños en el parlamento.
En fin, ocurra lo que ocurra en la sesión de investidura, estoy seguro de que la figura de Pedro Sánchez va a adquirir un mayor prestigio no sólo entre los suyos sino a nivel de todo el espectro político de nuestro país.

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El País

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